Historia y Arqueología Marítima

 

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ACADEMIA URUGUAYA DE HISTORIA MARITIMA Y FLUVIAL

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LA MARINA INGLESA ANTES DE TRAFALGAR

 

Por el Doctor RAUL C. PRADERI:   Publicado en Ciclo de Conferencias año 2007

Indice Introducción La Marina inglesa antes de Trafalgar La Real Armada Española en Trafalgar

El Comando en el Mar

El Combate de Trafalgar Enfermedades y muerte de Lord. Horatio Nelson El legado de un marino español que combatió en Trafalgar
Un testigo de la Batalla de Trafalgar en Uruguay Consecuencias Geoestratégicas de Trafalgar Antecedentes previos a las Invasiones Inglesas 1806: Montevideo hacia la Reconquista de Buenos Aires
¡Culpables! ….. de la Reconquista

Médicos y Medicina en las Invasiones Inglesas

The Southern Star, el primer periódico montevideano La toma de Montevideo por los británicos en el periódico londinense “The Times”
Colonia bajo bandera británica La principal influencia de las Invasiones Inglesas en los Pueblos Orientales Fe y Cultura en las Invasiones Inglesas Las Invasiones Inglesas: balances y perspectivas

 

LOS NAVÍOS DE LÍNEA

En la época de la navegación a vela se combatía en barcos de madera, con numerosos cañones superpuestos en ambas bandas; que asomaban por troneras laterales en el casco. Éstas tenían portas (gunports)  para ocluirlas con bisagras en el borde superior. Los cañones mas pesados eran los de mayor calibre que se instalaban en la cubierta inferior, le seguían los de calibre medio en la segunda fila y los mas livianos en la cubierta superior.

Las flotas se disponían en líneas paralelas y se cañoneaban a corta distancia (100 yardas, 91 metros), aproximadamente. Por eso los grandes  buques de combate se llamaban barcos de línea, pues se disponían uno detrás del otro. Como generalmente navegaban con viento al largo, así no se blanqueteaban entre ellos. Si la flota era grande como las que vamos a analizar, se disponían en tres divisiones cuyos nombres y banderas  en la British Navy eran: la delantera llamada “Van” izaba pabellón blanco (White Ensign), la del centro “Centre Division” (Red ensign) y la última “Rear” izaba bandera azul (Blue Ensign).

Los barcos se colocaban en líneas paralelas, con viento de través, así una flota quedaba a barlovento y otra a sotavento.  Adoptaban esta disposición después de avistarse, cambiando a veces el rumbo. No siempre había viento, y como ya no se usaban los remos a veces quedaban las flotas encalmadas fuera de tiro de cañón. La flota que se encontraba a barlovento podía elegir mejor su posición. A veces, igual que en las regatas se buscaba ganar barlovento, antes del combate.  Lo contrario hacen los actuales porta-aviones, que buscan ganar sotavento para poder despegar y aterrizar sus aviones con viento en contra y máquina avante.

Ambas posiciones tenían ventajas e inconvenientes. Los barcos a barlovento tenían más visibilidad para apuntar los cañones pues no había humo y veían mejor las banderas de señales de la nave almirante; que también repetían las fragatas que no formaban la línea. Además los barcos de barlovento blanqueteaban a los de sotavento. Si había viento fresco o llevaban mucha vela, la línea inferior de cañones pesados apuntaba al agua, o no se podía usar porque la marejada entraba por las troneras. La flota inglesa trataba siempre de colocarse a barlovento.

La ventaja de estar a sotavento era que los barcos enemigos, desmantelados o sin gobierno derivaban hacia ellos y podían se capturados con facilidad. Además aquellos barcos, podían utilizar los cañones pesados pues sus troneras, al escorar hacia el lado opuesto quedaban más altas y tiraban mas lejos, y con mejores alzas; alcanzando la arboladura del enemigo para desmantelarlo.  No olvidemos, que el VÍCTORY nave almirante de Nelson en Trafalgar; entró a Gibraltar a remolque del NEPTUNE con el cadáver del héroe, porque había perdido los masteleros del trinquete, toda la mesana y le quedaban solo dos gavias en la mayor. 

VARIACIONES TÁCTICAS

La “fighting intructions”, permanentes de combate dictadas por Sir George Rocke  (1650-1709), se siguieron aplicando durante el siglo XVlll en la guerra de 1739-1748; la guerra de la oreja de Jenkins, la de sucesión de Austria y la guerra de 7 años (1756-63). Como señala Macintyre en su libro Man of War, en los 90 años en que se usaron esas instrucciones, la flota inglesa fue incapaz de derrotar decisivamente a un enemigo. Poco después de la guerra de independencia norteamericana en la cual Francia y su nobleza ayudaron a los revolucionarios con tropas y una gran flota, se produjo  una batalla que cambió la táctica; pero para poder interpretarlo es necesario explicar como otro combate naval previo favoreció la independencia de los Estados Unidos.

El ejército británico de 7.000 hombres al mando del general Cornwallis estaba atrincherado en Yorktown.  Washington y Rochambeau bajaron por el Chesapeake con 8.000 y Lafayette con casi 5.000 estaba en Williamsburg.   El almirante De Grasse que mandaba la Flota de Indias francesa, recibió la petición de ayuda de Washington y llegó a la Bahía de Chesapeake con treinta y seis buques de línea y 3.500 soldados más. El almirante George Rodney, comandante en jefe de la Flota británica de las Indias Occidentales (Caribe), acosado por la gota y otras patologías, envió a Samuel Hood a Nueva York para que reuniera su flota a la del almirante Thomas Graves, que estaba frente a la costa norteamericana (Cabo Henry). Pero ambas reunían solamente diecinueve buques de línea.

El 5 de setiembre de 1781, Graves encontró a la escuadra francesa diseminada desde la bahía de Chesapeake, hacia el mar abierto.  Ambas flotas formaron las líneas como obligaba la táctica oficial, que aplicaba fielmente Graves.  En el breve combate, participaron solamente la división de vanguardia del almirante Samuel Drake y parte de la flota francesa. No entró en acción la retaguardia británica al mando del más agresivo almirante Hood. El combate cesó de noche, las flotas quedaron durante dos días a la vista, pero al final Graves decidió retirarse y no ayudar a Cornwalis, quien se rindió. Como consecuencia, Inglaterra perdió su colonia y Estados Unidos fue independiente, aunque conservó Canadá.  Si en vez de Graves, hubiese estado Hood al mando; la historia habría sido diferente.  

LA BATALLA DE SAINTES 12 DE ABRIL, 1782

En el curso de 1782, un hecho casual cambió las tácticas británicas. Ese año ya se habían iniciado las negociaciones de paz entre Francia e Inglaterra. En este combate participaron, la flota francesa de De Grasse con treinta y tres buques de línea que escoltaba un convoy militar con destino a Jamaica. Su oponente fue el almirante Rodney con treinta y seis barcos que lo persiguió con su vanguardia, al mando del contralmirante Drake y la retaguardia Sir Samuel Hood. Ambos contralmirantes habían luchado en Chesapeake el año anterior, como acabamos de relatar.  (Figura 1)

El encuentro se produjo en las Antillas Menores entre Guadalupe y Dominica. Las flotas formaron en líneas paralelas pero con rumbos opuestos y viento E de través.  Los franceses con rumbo S a barlovento y los ingleses a sotavento amurados a estribor.  Pero, a las 9.15 a.m. el viento se franqueó al S.E, esto tuvo dos consecuencias que analizaré por separado:

1)            Al bornear el viento, se abrió una brecha detrás del VILLE DE PARÍS que percibió Sir Charles Douglas flag capitán, del FORMIDABLE, y le dijo a Rodney; que estaba sentado en una silla en el alcázar: “…. Romped la línea, Sir George, que la jornada será nuestra ….”. Y así se hizo.

2)           La flota francesa quedó enfachada y en desorden. Por lo contrario, la inglesa con viento franco de través, se dirigió hacia el hueco señalado; por el cual pasó. El FORMIDABLE que con sus 100 cañones barrió las cubiertas del DIADEM a babor y de los barcos que seguían al VILLE DE PARÍS a estribor. Tras sus aguas, cruzaron cinco buques del centro inglés cortando a la retaguardia francesa, que mandaba Vaudreuil. Entre tanto el capitán Afflek con el BEDFORD irrumpió por otro hueco, junto con toda la retaguardia británica; al mando de . Hood pasando por detrás del van francés, que mandaba Bougainville.

De esta manera, el centro francés quedó rodeado, La nave capitana destrozada se rindió con su comandante. Fue la primera vez que un navío de tres puentes era capturado, con un almirante a bordo. Las bajas de este buque fueron superiores a todas las de la flota inglesa.
Según Lloyd, catorce mil franceses cayeron muertos o prisioneros. La acción terminó a las 6.30 cuando arriaron el pabellón y se entregaron al BARFLEUR, nave almirante de Hood.  Rodney se quedó allí toda la noche y no persiguió a la flota francesa, cuya vanguardia estaba intacta, según Hood; porque al achacoso Rodney le dio pereza.

Los franceses se escaparon  reuniéndose al convoy y a un escuadrón de barcos de línea españoles. Seis días después de la batalla de Saints, Hood con diez barcos de línea, persiguió a los franceses; cruzando el estrecho de La Mona (entre Puerto Rico y Santo Domingo) encontró allí un pequeño escuadrón francés y capturó dos buques de línea.  Evidentemente, como objetó Nelson si hubiera perseguido a la flota de Bouganville habría capturado o destruido mas barcos.

La victoria de Rodney tuvo gran trascendencia por el cambio táctico, pero fue para Inglaterra muy oportuna políticamente y reivindicó al almirante Rodney, que ya era respetado por sus viejas glorias: El Havre, Martinica, Gibraltar, Moonlight Battle, etc.   

CABO SAN VICENTE 14 DE FEBRERO, 1797

Cuesta entender los altibajos políticos de esa época. España e Inglaterra, antes enemigos; se aliaron contra Francia después de la revolución francesa en tiempos de la Convención (1793).

Ocuparon el puerto militar de Tolón que apoyaba a la monarquía con veintiún navíos ingleses y diecisiete españoles. La flota española había sido mejorada a principios del siglo, construyendo nuevos y poderosos navíos, gracias al impulso de Patiño, Marqués de la Ensenada, Castañeda, constructor de barcos, y Mazaredo, reformador de la marina.  También aprovecharon para enviar a Antonio de Ulloa a Inglaterra, para observar los astilleros y sus nuevos buques. En esa época se construían en los puertos de la Habana y España; hermosos barcos como el MONTAÑÉS y la SANTÍSIMA TRINIDAD  de 4 puentes y 136 cañones que fue el navío de línea a vela mayor del mundo.  En 1788 tenían setenta y seis navíos de línea y cincuenta y una fragatas.

En 1896, con el primer tratado de San Idelfonso ya bajo el gobierno de Godoy, firma la paz con Francia y entra en guerra con Inglaterra poniendo al servicio de su aliado su flota con 15 buques de línea, que precisaban desesperadamente.

La flota hispana al mando del almirante don Juan de Lángara, apoyaba desde el mar los progresos de Napoleón en la guerra de Italia; pero aquel pasó al Ministerio de Marina y quedó al mando don José de Córdoba.  Este almirante con seis naves de tres puentes y veintiuna de dos puentes fue de Cartagena a Cádiz, escoltando a cuatro buques cargados de mercurio (de las minas de Almadén) que estaban en Málaga (con ese mineral se hacía la amalgama de la plata traída de América). La flota española cruzó el estrecho, para dirigirse a Brest y ayudar a los franceses a invadir  Inglaterra.

Escondida en la niebla, tras el Cabo San Vicente, estaba la flota británica con quince buques al mando del almirante John Jervis. El viento soplaba del W.S.W. y la escuadra española, navegaba en popa pero no formaba la línea. (Figura 2)

La flota británica, ciñendo con amuras a estribor; dividió al enemigo en dos. El Van a las órdenes del almirante Moreno, arrumbó al S.E. con los barcos del mercurio que pudo salvar de su enemigo.  Jervis, con gran decisión; cuando se enteró que los españoles lo duplicaban en barcos y cañones resolvió atacar igual, pues consideraba que para Inglaterra, amenazada de invasión, una victoria es esencial. Izó la señal de virar por avante con la leyenda “…. Engage the enemy as arriving up in succesion ….” . Cuando viró la vanguardia inglesa el CULLODEM al mando de Thomas Troubridge, quedó paralelo a la flota  hispana, que se escapaba con viento en popa.

Nelson, que en el CAPTAIN era el antepenúltimo, se dio cuenta y viró por redondo, que en estos barcos era mas fácil y con el viento de través llegó rápidamente a la vanguardia enemiga.  Cañoneo  a las más poderosas naves españolas, como la SANTÍSIMA TRINIDAD. Luego colocó su nave al costado del SAN JOSÉ de 112 cañones y le disparó una andanada (los artilleros ingleses tiraban mucho mas rápido), enseguida lanzó los garfios y saltó al abordaje (aunque ya era tuerto, tenía aún los dos brazos y blandia  su  espada).

Después de despejar la cubierta, se dio cuenta que el aparejo del SAN JOSÉ estaba enredado con el SAN NICOLÁS a cuya cubierta pasaron rápidamente. Y un oficial, en el alcázar lo rindió, diciendo que el almirante estaba moribundo, bajo cubierta.

Simultáneamente, Cuthbert Collinwood, capitán del EXCELENT y último de la línea, imitó la maniobra de Nelson y virando también por popa, fue a ayudarlo en su combate con la vanguardia española. La flota ibérica, tuvo mas bajas aunque en sus tripulaciones los verdaderos marinos eran escasos, 60 a 80 por barco y muchos soldados y campesinos inexperientes.

Fueron capturados cuatro barcos: SALVADOR DEL MUNDO, SAN ISIDRO, SAN JOSÉ y  SAN NICOLÁS. Los dos últimos por el comodoro Nelson.  Jervis llevó su flota y las presas a la Bahía de Lagos al sur de Portugal y de allí fue a Gibraltar. 

La flota española volvió a Cádiz.  o solo los franceses no pudieron invadir Inglaterra, sino que los ingleses tuvieron vía libre para bloquear y atacar Cádiz; lo que hizo Nelson con fragatas y lanchas cañoneras. Pero Mazzaredo y Gravina armaron cañoneras con las cuales apoyados por la artillería de los fuertes de Cádiz, los hicieron retirar. De allí surgieron las coplas:”…. De que sirve a los ingleses- tener fragatas ligeras- si saben que Mazzaredo- tiene lanchas cañoneras ….”. Pero Cádiz quedó bloqueado por la flota inglesa, imposibilitando el tráfico mercante con América.  Nelson se fue a las Canarias e intentó un desembarco en Tenerife. No solo fracasó, sino que perdió el brazo derecho. Que  hubo que amputarle.

En San Vicente no hubo cambios de estrategia del mando británico, sino una hazaña táctica de Nelson que con su audacia desconcertó al enemigo. La rapidez del tiro británico y la superioridad de sus tripulaciones y capitanes, frente a las deficiencias españolas decidió el combate. 

LA BATALLA DE CAMPERDOWN. 17 DE OCTUBRE DE 1797

Dos meses después de San Vicente, se produjo el único motín en la historia de la marina inglesa, que paralizó la flota. Motivado por  bajos salarios, mala comida e intolerables condiciones de vida. Afectó a las flotas ancladas en Portsmouth, la boca del Támesis y el Mar del Norte, pero no se propagó al Mediterráneo porque la disciplina de Jervis lo impidió. Pero llegó a la flota del Mar del Norte, con base en Yarmouth (Norfolk) que estaba bloqueando a la escuadra Holandesa, refugiada en Texel a la salida del Zuiderzee.

En Holanda, la revolución francesa había influido, formándose la república de Batavia y su flota bloqueada por el hielo, había sido capturada por la caballería francesa!.  Es decir que Napoleón, disponía de la flota holandesa, además de la española y naturalmente la francesa.

El almirante Adam Duncan, un escocés alto y fornido mandaba a la destartalada flota del Mar del Norte. Según Lloyd, sus barcos eran los peores de la armada.  Cuando su tripulación quiso amotinarse en su barco insignia, los encaró personalmente ganándose su confianza. En el ADAMANT hizo lo mismo y cuando un marinero lo enfrentó, lo levantó por el cuello y le dijo a la tripulación: “…. My lads, look at this fellow, he dares to deprive me of the command or the fleet ….”; la dotación lo aplaudió y aparentemente se acabó el motín.

Esperando que toda la flota lo siguiera, cruzó el Mar del Norte, pero uno a uno sus barcos volvieron a Yarmouth, con solo el VENERABLE y el ADAMANT llegó frente a la costa enemiga donde hizo señales con banderas ostensiblemente, convenciendo a los holandeses que el resto de la flota británica estaba detrás del horizonte; viveza criolla diríamos nosotros, pero fue un truco escocés.  Así consiguió tener encerrada a la flota enemiga durante un buen tiempo.

A principios de octubre, terminados los motines, la escuadra inglesa estaba repostando en Norfolk, cuando el lugre SPECULATOR de menos calado que se aproximaba a los bancos de la costa, hizo señales  avisando que la flota holandesa había zarpado. (Figura 3)

El almirante holandés Jan W. de Winter, tenía catorce buques de línea y cinco fragatas; había navegado cuarenta millas contra la costa, cuando al conocer la presencia de la flota inglesa, viró al N.E. para volver a Texel navegando con amuras a babor, contra los bancos de la costa. Tenía la intención de hacer varar a sus enemigos que tenían buques de mayor puntal.

La flota holandesa, con barcos de menos calado pero con menor artillería, solo cuatro naves de 74 cañones para luchar contra siete buques ingleses con ese armamento y siete de solo 64 cañones.

El viento soplaba del W. y Duncan que estaba a barlovento, viró con amuras a babor convergiendo con los holandeses. Su vanguardia quedó atrás y él con el resto de la flota adelante al N. Pero en vez de colocarse en línea paralela, dio orden de seguir rumbo al E. en popa y cruzar la línea enemiga en T. El VENERABLE de Duncan pasó por la popa del STATEN GENERAL.  El ARDENT de 64 cañones, sufrió el fuego del VRITHEID, nave capitana de De Winter.  Entretanto la otra división británica al mando de Onslow, había cruzado con el MONARCH la línea holandesa más atrás.  En el VRITHEID muy castigado, lleno de muertos y heridos, quedaba un solo oficial ileso: De Winter.

El capitán Blight (famoso por el motín del BOUNTY), con su barco DIRECTOR se aproximó al grupo de las naves almirantes y envió un teniente al VRITHEID (ya desmantelado) que encontró a De Winter, tratando de escapar en un bote, éste se rindió y en el alcázar de VENERABLE presentó su espada a Duncan; que no la aceptó y le dijo: “…. Prefiero estrechar la mano de un valiente que tomarle la espada ….”

Fue una gran victoria inglesa, se capturaron nueve buques de línea y dos fragatas holandesas.  El éxito se debió a la superioridad de la artillería británica que disparaba tres salvas por cada una del enemigo y al uso de 86 carronadas, nuevo y poderoso cañón de corto alcance, que ubicado en el castillo de proa, ametrallaba las cubiertas.

Los holandeses, en cambio apuntaban al casco. Muchos barcos británicos, tuvieron que mantener sus bombas de achique en marcha permanentemente. El ARDENT tenía 98 agujeros en sus bandas.

Para terminar señalaré dos detalles curiosos de esta batalla. En la costa, a una milla del combate, lo observaban todos los habitantes del pueblo de Camperdown. Los almirantes: Duncan y De Winter, se hicieron grandes amigos después de la guerra.

La táctica del primero, fue aplicada más prolijamente por Nelson en Trafalgar. 

BATALLA DE ABUKIR 1º DE AGOSTO DE 1798

Aunque en este combate no se cruzó en T la línea, Nelson supo aprovechar la sorpresa y el hecho de que en esa época un barco de guerra, a vela fondeado, requería mucho tiempo para levar anclas,  aparejar y zarpar … si había viento. Por eso una flota anclada es muy vulnerable y debe vigilar el horizonte.  Pero si además de anclada, quería quedar escondida; no podía enviar fragatas y barcos menores a vigilar los alrededores. Estos dos errores los cometieron: Napoleón y su almirante Brueys. Voy a transcribir aquí la breve descripción de esa batallaTrataré de describirla siguiendo a Clowes, el historiador de la Marina británica.

Hacía un año que al almirante Nelson le habían amputado el brazo derecho, cuando salió a buscar la flota de Napoleón que había zarpado de Tolón rumbo al Levante impulsada por un fuerte viento del N.W. Los franceses capturaron la isla de Malta desde donde salieron también con viento franco, el 18 de junio; llevándose el tesoro de los caballeros.

Nelson los buscó en Alejandría, donde no estaban, siguió hacia el N.E. sin encontrarlos en el Egeo; y volvió a Sicilia, entrando a Siracusa el 19 de junio para reaprovisionarse. Zarpó el 29 hacia las islas griegas; allí se enteró que la flota francesa había estado el mes anterior en esas aguas.  Volvió a cruzar frente a Alejandría, capturada por Napoleón tres semanas antes, donde divisaron muchos barcos y banderas francesas, pero la flota no estaba allí. Había fondeado en la rada de Aboukir con buena profundidad, situada 15 millas al E.

Los franceses, se consideraban seguros en ese escondite, sus cuatro fragatas, en vez de patrullar estaban ancladas entre la costa y la flota fondeada presentando al N. un barco a continuación del otro.  Parte de las tripulaciones había bajado a tierra. Los ingleses los localizaron al mediodía, pero no iniciaron el combate hasta caer la tarde.

La primera decisión de Nelson, por lo sencilla demuestra su genialidad: no atacaría a los últimos cinco barcos de la línea francesa, anclados como estaban tardarían dos o tres horas en moverse. Es así que quedaron, trece buques ingleses contra ocho franceses.

En segundo lugar: cuatro barcos ingleses: GOLLIATH, THESEUS, ZEALOUS.y ORION, al mando del capitán Hood pasaron sondando entre la costa y el GUERRIER que era el primero de la línea y quedaron fondeados de popa a babor W. de ellos.  Un quinto buque inglés: el AUDACIOUS cruzó entre el primero y segundo barco francés, el CONQUERANT.  Nelson en el VANGUARD no cruzó y se colocó a estribor (E.) del tercer barco francés, el SPARTIATE, los demás lo siguieron formando una línea paralela a la francesa que quedó dentro de una pinza formada a ambos lados por la flota inglesa.

El fuego comenzó a las 6.20 P.M. y la batalla se desarrolló de noche a la luz de la luna y los incendios. Los ingleses fondearon anclas por popa y arriaron algunas velas, pero había poco viento.  (Figura 4)

Los buques franceses fueron tomados entre dos fuegos. El ORIENT, su barco insignia, quedó entre el SWIFTSURE y el ALEXANDER. El almirante Brueys, herido ya dos veces recibió un tiro de cañón que lo cortó en dos por el vientre a las 8 P.M., pero a las 10 P.M. explotó la santabárbara del ORIENT, incendiándose también los buques vecinos.

Fue una batalla sangrienta con muchos actos de heroísmo, solo escaparon dos naves francesas; el GUILLERME TELL y el  GENEREUX al mando de Villenueve. Fue una de las tres grandes victorias de Nelson, que recibió solo una herida leve … en el ojo tuerto.

La sorpresa y la idea de fondear de popa, que no es fácil en un barco con camino, le dieron la victoria a Nelson. Pienso yo, menos mal que la Bahía de Aboukir era un buen tenedero.  

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