Historia y Arqueología Marítima

 

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ACADEMIA URUGUAYA DE HISTORIA MARITIMA Y FLUVIAL

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ENFERMEDADES Y MUERTE DE LORD HORATIO NELSON

Por: Doctor MILTON RIZZI   Publicado en Ciclo de Conferencias año 2007

Indice Introducción La Marina inglesa antes de Trafalgar La Real Armada Española en Trafalgar

El Comando en el Mar

El Combate de Trafalgar Enfermedades y muerte de Lord. Horatio Nelson El legado de un marino español que combatió en Trafalgar
Un testigo de la Batalla de Trafalgar en Uruguay Consecuencias Geoestratégicas de Trafalgar Antecedentes previos a las Invasiones Inglesas 1806: Montevideo hacia la Reconquista de Buenos Aires
¡Culpables! ….. de la Reconquista

Médicos y Medicina en las Invasiones Inglesas

The Southern Star, el primer periódico montevideano La toma de Montevideo por los británicos en el periódico londinense “The Times”
Colonia bajo bandera británica La principal influencia de las Invasiones Inglesas en los Pueblos Orientales Fe y Cultura en las Invasiones Inglesas Las Invasiones Inglesas: balances y perspectivas

Historia Marítima y Fluvial

 ANTECEDENTES GENEALÓGICOS

BIOTIPO Y CARÁCTER

            Horatio Nelson nació en Inglaterra el 29 de setiembre de 1758 en la localidad de Burnham Torpe, condado de Norfolk, siendo el sexto de once hijos del matrimonio de Edmund Nelson y Catherine Suckling.   (1), (2) y (3).  Norfolk es una zona ubicada a unos doscientos kilómetros al Norte y al Este de Londres, y su perfil costero está situado frente al terrible Mar del Norte.

            Edmund Nelson era un hombre rígido, mezcla de erudito y campesino, y en su vida diaria desempeñaba funciones como Rector religioso anglicano de la comunidad de Burnham Torpe.  Catherine Suckling, tal su nombre de soltera, tenía lejanos antecedentes aristocráticos y era una madre cariñosa y devota de su familia.  Falleció el día después de la navidad de 1767, cuando Horatio tenía solo nueve años.  Nelson sintió mucho esta pérdida y aún treinta años después recordaba su progenitora con afecto y emoción.

            En su vida adulta, Horatio Nelson se enamoró pedida y absolutamente en por lo menos seis oportunidades.  Estos encuentros con el destino serán debidamente consignados en este relato.  Queda a cargo del lector establecer si enamorarse ilimitada y terminantemente es una enfermedad, una virtud o una extravagancia de los hombres de mar.

            Los biógrafos de Nelson insisten en que la pérdida prematura del amor materno y la estricta religiosidad del padre fueron determinantes en estos acontecimientos que trascienden lo anecdótico y pusieron en peligro más de una vez la carrera naval del enamorado.

            Horatio, llamado “Horace” por sus familiares (2) (4) era pequeño, delgado, debilucho, de pelo rubio peinado con coleta y sin empolvar.  En su rostro alargado se destacaban ojos de color azul acero, con una mirada muy intensa.  Su nariz era alargada, ligeramente aguileña, sus labios sensuales, y su estructura ósea fina, con pies y manos delicados.  Era tan esmirriado que en 1771, cuando tenía doce años e ingresó a la Marina Real, su tío, Capitán Maurice Sucking escribió: “.... ¿Qué pecado habrá cometido Horace para que tenga que ingresar en la Marina? .... Lo mejor que le podrá pasar es que cuando entre en combate, una bala de cañón le vuele la cabeza ....”  (4).

            Cuando Nelson se casó en 1787 con Frances Nesbit, el Príncipe William al dar la novia dijo de él: “.... Este pobre hombre está necesitando más una enfermera que una esposa ....”.  (2).

            Cuando en el año 1800 Horatio Nelson y los Hamilton retornaban a Inglaterra desde Nápoles por vía terrestre hicieron numerosas estadías en las cortes europeas.  Fue en Dresden, donde Nelson era ya una celebridad, que un testigo ocular escribió acerca de él: “.... es delgado, pequeño, no debe pesar ni ochenta libras, este hombre, un gigante en el mar, en tierra es solo un miserable conjunto de huesos ....”  (2)

            Desde que ingresó a la Marina, Horatio Nelson padeció episodios recurrentes de ANSIEDAD, ANGUSTIA, TENSIÓN NERVIOSA e INSOMNIO.   (1), (2), (3), (4).  Estos se repitieron en ocasión de sus estadías en tierra, tanto en Nápoles como en Inglaterra.

            Nelson debió convivir en sus 35 años de servicios en la Marina con un físico débil, una condición enfermiza, y numerosas, probablemente demasiadas, heridas de guerra.  (5)  Lo que lo hizo sobresalir entre sus compañeros oficiales de la Marina Real fueron su inteligencia táctica, su patriotismo y su carácter indomable.  (2), (4).  También fue descrito como arrogante, ambicioso, jactancioso, violento, vanidoso, impulsivo, terco, rudo y supersticioso.  Asimismo, fue un creyente enamorado de su país, sensible a la condición de sus subordinados y a la crueldad con los animales, un táctico atrevido, lleno de imaginación  y por sobre todas las cosas, valiente.  (2), (4).

            El coraje de Nelson fue con toda razón legendario, e innumerables anécdotas, tales como las circunstancias que rodearon la pérdida del ojo derecho o la amputación de su brazo, avalan ésta como su virtud más importante.  ¿Cuánto de este valor debe vincularse a su condición mística y cuánto a su religiosidad?  ¿Qué fue aquél “Rayo de la Providencia” que lo bendijo a los dieciocho años o aquella famosa frase: “.... en mi vida terminaré coronado de laureles o rodeado de cipreses ....”?  (4)

            ¿Quién fue realmente Horatio Nelson, el hombre éticamente reprobable que enamora a la mujer de su amigo Hamilton y devuelve sin leer la última carta de su esposa, el vanidoso que festeja su cuadragésimo cumpleaños con una fiesta para 1.800 comensales, el vengativo que golpea a un timonel o ahorca al Almirante Caraccioli delante de sus marinos, el valiente que soporta sin una queja la amputación de su brazo derecho (5), o el patriota místico que ofrenda con emoción su vida por Inglaterra?

            Como casi siempre, una mezcla de todos ellos.  Los pueblos recuerdan en general las facetas más positivas de sus epónimos, sobre todo si estos tienen la sabiduría de morir en la cima exacta de su gloria, tal como lo hizo Nelson en Trafalgar.

            Es por eso que en Inglaterra Lord Horatio Nelson es el héroe por antonomasia, y tal como escribió el Almirante John Jarvis St. Vincent (1735 – 1823): “.... There’s one but Nelson ....” (“Solo hay un Nelson”)  (5) 

BIOESTADÍSTICA Y PATOLOGÍA CRÓNICA - DE ADOLESCENTE CANIJO A HEROE AMPUTADO Y MONÓCULO

1758    29 de setiembre:    Nacimiento de Horatio Nelson.

1767    26 de diciembre:    Fallece Catherine Nelson, madre de Horace.

1771    Marzo:    Gracias a los buenos oficios de su tío Maurice Suckling, Horatio Nelson ingresa a la Armada Real.  Su primer navío es el HMS “RAISONABLE”.  Tiene solo 12 años.  En los siguientes dos años navega el Támesis, el Ártico y las Indias Occidentales.

1773-76          En el HMS “SEAHORSE” al Océano Índico.  Allí Horatio Nelson entra en combate por primera vez y aprecia las virtudes de la disciplina militar y el entrenamiento. La predicción de su tío no se cumple, y conserva la cabeza en su lugar.  A continuación la primera de sus muchas afecciones: ESTADOS FEBRILES prolongados y recurrentes y pronunciado ADELGAZAMIENTO.  Meses después es enviado de retorno a Portmouth, en Gran Bretaña, cuando ya era solo un esqueleto.  Probablemente se trató de MALARIA (6), muy común en los puertos que regularmente visitaba su embarcación y donde la enfermedad era endémica.  En el proceso de recuperación de su dolencia, Horatio Nelson  sufrió un ESTADO DEPRESIVO severo, cuestionándose su permanencia en la Marina: “.... Luego de profundas meditaciones en las cuales deseé en más de una ocasión arrojarme por la borda, una racha súbita de patriotismo se encendió en mi y comprendí que pertenecía al Rey y a mi País.  Mi mente se complació con la idea y exclamé:  Me parece muy bien, y con la ayuda de la Divina Providencia superaré todos los peligros hasta convertirme en un héroe ....” .  (2), (4)   Fue éste el primero de los muchos CUADROS DEPRESIVOS, seguidos de episodios místicos, que padeció.

1777    Nelson aprueba el examen de Teniente.  Su tío Maurice Suckling, que integraba el Tribunal, hizo como que no lo conocía “.... para no favorecer al Señorito ....”.  (4)

1779    Junio:    Horatio Nelson asciende a Capitán y poco después le es entregado el mando de la fragata HMS “HINCHINGBROOKE”.  Tiene sólo 20 años de edad. Unos meses más tarde en carta fechada en enero de 1780 Nelson escribe: “Mis antiguos padecimientos del pecho (5) han vuelto a manifestarse. Los médicos me dicen  que mi estadía en las Indias Occidentales no es beneficiosa. Sugieren que pueda tratarse de GOTA.”

Es difícil opinar sobre la naturaleza de esta afección, dado que no existen otros elementos que puedan ser puestos a consideración.  Por otra parte toda una sucesión de graves enfermedades tropicales y sus secuelas están por afectar al Capitán Nelson y tomarán absoluta prioridad.

1780    Marzo a agosto:   Expedición al río San Juan en la actual Nicaragua. El objetivo de este emprendimiento era la  toma de un fuerte español situado a unos cien kilómetros del Mar del Caribe con la idea algo delirante de conquistar luego el Lago Nicaragua y en consecuencia una salida Inglesa al Océano Pacífico.  A poco de tocar tierra, tanto la tripulación como la oficialidad del HINCHINGBROOKE sufrieron por igual las pésimas condiciones sanitarias de la zona y padecieron  de DIARREAS PROFUSAS con evacuaciones subsiguientes de mucus y sangre por el intestino. Probablemente se trató de DISENTERIA. (7). En la dotación, poco tiempo después de haber desembarcado comenzó a presentarse FIEBRE AMARILLA (8), endémica en el en el área, e igualmente ENCEFALITIS LETARGICA, ambas transmitidas por el mosquito Aedes Aegipti.   De 200 hombres que integraban la partida de la fragata HICHINGBROOKE 145 fueron enterrados en la selva centroamericana y cuatro meses después de desembarcar no más de 10 expedicionarios estaban aptos para el trabajo (5). En tierra, Nelson fue atendido por el Dr. Dancer, mientras que el entrañable Dr. Moseley lo asistió mientras se recuperaba en Jamaica.(2) Probablemente Dancer le salvó la vida al confinarlo en una litera en su nueva embarcación, el H.M.S. JANUS.(2)

En agosto de 1780 Nelson fue finalmente enviado de regreso a Inglaterra y pasó su convalecencia en la localidad de Bath. Allí sufrió de TENSIÖN NERVIOSA, ANSIEDAD y muy extraños síntomas en su miembro superior izquierdo: “… se pone pálido y no lo siento desde el hombro hasta la punta de los dedos. A veces luego se pone rojo y se hincha”.(5). Atendido sin mucho éxito por el Dr. Woodworth, Nelson expresa meses después (4): “casi he perdido el uso de mi brazo izquierdo y también se manifiestan los mismos síntomas en la parte del muslo de mi pierna izquierda. Estoy al cuidado del Dr. Adair, eminente cirujano de Londres, que me da esperanzas de pronta recuperación.”

¿Qué enfermedad pudo ser? William Godoy plantea una POLINEURITIS debida a algunas de las FIEBRES TROPICALES (8) (9) sufridas por Nelson el año anterior o quizás una NEURITIS post-tifóidica, contraída en la misma época, o una TROMBOSIS ENCEFÁLICA post-encefalitis.  Fuese lo que fuese, en agosto de 1781 y con 22 años, H.N. uno de los capitanes más jóvenes de la Marina Real mejora y se apresta  a tomar su nueva comisión:

1781     H.M.S. ALBERMARLE, una fragata de 28 cañones. Destino; la costa Noreste de América. Con un año en el mar y más de siete meses sin tocar puerto, la provisión de jugo de lima se ha agotado y con una alimentación exclusivamente a base de carne salada, el ESCORBUTO (10) se apoderó de la tripulación del navío. Esta enfermedad era muy conocida en la Marina Real y debemos recordar que se presentaba con gran adimania y postración generalmente de 8 a 12 semanas después de sufrir una dieta carenciada en ácido ascórbico. Las lesiones cutáneo mucosas se manifestaban  posteriormente. En conocimiento de estos hechos Nelson se dirigió a Quebec por alimentos y en pocos días la tripulación se recuperó.

Dos importantes circunstancias sociales se presentan en este viaje a Norte América. En primer lugar, frente a Staten Island en las afueras de Nueva York, Nelson conoce al Príncipe William Henry, tiempo después Rey William IV de Inglaterra. Éste era la sazón guardia marina del Almirante Hood.

En la ocasión mantienen una entrevista a pedido del Príncipe, que quedó muy bien impresionado con la inteligencia y sentido patriótico de Nelson. “No es un hombre común”. (4) En segundo termino, Nelson tiene 23 años y se ha pasado la mitad de su vida en el mar. Ha llegado el tiempo de enamorarse. El objeto de su deseo es la hermosa Mary Simpson de 16 años, hija del Jefe de la Guarnición Británica en Quebec. Como todos sus amores, éste es pasional, turbador y pleno de desconcierto. Tan es así que piensa en renunciar a la Marina para poder casarse con la hermosa niña. Por fortuna para Inglaterra este entusiasmo no resistió la prueba del tiempo y Nelson se une nuevamente a la flota de Hood en su viaje de regreso a Inglaterra.

1783    Con la llegada de la Paz, parte del personal de la Marina es licenciado. Nelson utiliza este período vacacional y se dirige con un amigo a St. Omer, en la costa Norte de Francia con el “fin de viajar y aprender el idioma”. (4) Se enamora allí de la hermosa hija del clérigo Andrews. Su emoción es tan intensa que pide a su tío Maurice Suckling un préstamo de 100 Libras esterlinas por año para intentar complementar su magra  paga anual de 130 Libras y pedir la joven en matrimonio. La chica lo rechaza y Nelson vuelve a Inglaterra, donde padece una vez más de TENSIÓN NERVIOSA, INSOMNIO y ANSIEDAD.  Es la historia de otro de sus amores imposibles.

1784    H. N. en el H.M.S. BOREAS a las Indias Occidentales con la difícil tarea de reprimir el contrabando con la recién creada Nación Norteamericana.  En el Apostadero Naval de English Harbour, ubicado en Antigua, Nelson entabla relación con la esposa del Comisionado Británico de la Isla. Otro amor irrealizable.

1785    Marzo: H. N. en la isla Nevis. Tiene contacto allí con las damas de la sociedad local. Entre ellas figura Frances Nesbit, algo mayor que Nelson, rubia y pequeña, viuda del médico que había atendido a su padre y con un hijo llamado Josiah. Frances, conocida en la intimidad como Fanny, en realidad estaba esperando a Nelson, ya que lo había seleccionado dentro del grupo de “los capitanes solteros”.  Nelson quedó  prendado de la belleza, inteligencia y educación de la dama.  “Este Horatio, siempre enamorado…” escribe a su tío. (2)  “Es la mujer  que cualquier hombre quisiera tener.” (4)

1787     Frances Nesbit y Horatio Nelson se casan en marzo, luego de un cortejo formal de dos años, a pesar que “el agua salada y la separación son los mayores enemigos del amor.” (2)

1787-92              Nelson es licenciado con media paga y retorna a Burnham Thorpe con poco dinero. Estudia allí Cartografía Marítima y Estrategia Naval. Fanny, extremadamente friolenta, está continuamente aquejada a cuadros respiratorios y reumáticos y además padece esterilidad.(2) Luego de cinco años, las circunstancias políticas cambian y un nuevo destino espera a nuestro Capitán.

1793     Enero: H. N., de 34 años tiene el mando del AGAMEMNON de 64 cañones. Será siempre su navío preferido. Es un barco espléndido, muy maniobrable y con tripulación bien entrenada. Nelson lleva consigo a Josiah, de  13 años, su hijo putativo.

1794  Nelson en Italia. El Capitán, a la sazón de 35 años de edad, conoce a Nápoles en los esposos Hamilton. Sir William, de 63 años, arqueólogo vulcanista y erudito desempeñaba allí funciones como Embajador Británico.  Emma (1776-1815) su esposa de 31 años, era una hermosa galesa de orígenes humildes. Había sido amante de varias connotadas figuras de la aristocracia y de la vida artística inglesa.  Nelson fue impactado por el entorno de los Hamilton y no tanto por la propia Emma, que lo cautivará recién varios años después.  Es el momento de perseguir una “muñeca italiana” llamada Adelaide Correghlia, dama casada con un comerciante local y que habitaba en el puerto toscano de Livorno. Otro amor irrealizable.

1795     Abril-junio: Campaña de Córcega. Nelson a bordo del AGAMEMNON se dirige a ayudar a los isleños independistas.

Asedio de Bastia en mayo, con la tripulación del AGAMEMNON en condiciones sanitarias precarias. (5) Es en el curso de un enfrentamiento que Nelson recibe una HERIDA en el dorso, lesión que es necesario suturar y luego someter a innumerables curaciones. Reposa a continuación dentro de un barco porque se niega a la repatriación: “Esta lesión no me impedirá seguir luchando”.(5) En este período de la Historia de la Medicina (11)(12) las heridas de guerra eran suturadas con hilo de lino o de seda y se dejaban parcialmente abiertas para que exudaran y supuraran, propiciando el cierre por segunda intención.  Esto significaba semanas de permanentes cambios de vendajes y también algunas gangrenas fatales.

Julio 10, 07:00 A.M. – Asedio de Calvi.  Nelson  está en un parapeto observando la acción de la artillería cuando una bala de cañón explota cerca de su cara ocasionándole HERIDAS en la región FRONTAL derecha con LESIÓN del GLOBO OCULAR del mismo lado.  Según sus médicos:

“HERIDA de IRIS del OJO DERECHO que ha ocasionado una dilatación  no natural de la PUPILA con un defecto importante de la VISION”.

John Harness. Cirujano de Barco.

Michael Jefferson. Médico de la Real Armada responsable de la atención a tierra. (5)

“En mi opinión la HERIDA OCULAR es de tal entidad que nunca recuperará totalmente la visión de ese ojo.”

W. Chambers. Cirujano Jefe de las Fuerzas Navales en el Mediterráneo.(5)

            El iris es una membrana circular pigmentada por detrás de la cornea que posee un músculo en su interior que tiene la función de contraer y dilatar la pupila. (13)  La lesión ocular de Nelson se debió entonces a un traumatismo de iris que le provocó una MIDRIASIS PARALÍTICA y también probablemente a cuerpos extraños en el HUMOR VITREO y en la RETINA.(5)

“Con el ojo derecho veo sólo luces y sombras pero no me afecta en absoluto. Conservo toda mi belleza”  (2) informa Nelson a su esposa. Nunca usó parche sobre su ojo derecho.  Años más tarde, en 1804, el ojo izquierdo de Nelson parece haber estado afectado. Escribe en la ocasión: “La vista me está fallando dramáticamente. En pocos años estaré totalmente ciego.”(5)

1796     Horace Nelson ya es Vicealmirante en merecimiento a su arriesgada y exitosa actuación en la batalla del Cabo San Vicente.

24 de julio: Asalto a Santa Cruz de Tenerife, en las Islas Canarias. Nelson comanda el HMS THESEUS y decide un ataque a la fortaleza donde presume se encuentra un tesoro español recién llegado de América. Toda la acción militar es un desastre; el tiempo es malo, no hay elemento sorpresa y los Ingleses, con toda la pólvora inutilizada, terminarán rindiéndose.

Es en el comienzo mismo de este asalto que Nelson es herido en el brazo derecho por un proyectil de mosquete y antes que pudiese desenvainar la “espada talismán” que su tío Suckling le había regalado. Josiah Nesbit auxilia a Nelson cuando éste había caído en medio de la oscuridad de la noche y con jirones de la propia camisa de su padre adoptivo le aplica un torniquete braquial que detiene la hemorragia. Nelson insiste en retornar al THESEUS por sus propios medios: “Me quedan todavía las dos piernas y un brazo”.(5)

El cirujano, Dr. Thomas Eshelby (2) informa:

25 de julio: HERIDA en el BRAZO DERECHO algo por encima del codo. ARTERIA SECCIONADA. El miembro fue inmediatamente amputado a media distancia del hombro. Se le suministró opio”. Debemos consignar que esta cirugía había sido realizada a la luz de una linterna titilante y en el sollado de un barco batido por el movimiento de un mar inquieto.

Si bien el cirujano del THESEUS, que es quién escribe el informe, era efectivamente el Dr. Eshelby, existe evidencia que en medio del desorden propio de una enfermería en el fragor del combate la amputación haya sido realmente efectuada por el Dr. Ronicet.  Éste era un médico francés partidario de los Realistas, exiliado político de la Revolución y que había sido reclutado por la Armada Real después de los acontecimientos de Toulon.

26 de julio: Dr. T. Eshelby: Pasó bien la noche. Se le administró té, sopa, salvia, limonada y jugo de tamarindo”. (5) A fines del siglo XVIII en las amputaciones efectuadas en la Marina Real se utilizaba el método quirúrgico circular, es decir; se incindía toda la circunferencia del miembro, se suturaba el paquete vascular con lino o seda trenzada y el hilo se dejaba salir largamente por fuera de la herida por el temor a los cuerpos extraños.  Por último se aserraba el miembro algo por encima de los músculos, para facilitar el cierre por granulación de la herida. Esta solución quirúrgica generaba necesariamente semanas y semanas de curaciones y sufrimientos.  Aún así uno de cada tres amputados de miembro superior de la Armada Real incluso operado y atendido por las mejores manos, fallecía.

Nelson soportó muy bien la operación y recomendó a su cirujano: “Por favor, en adelante caliente la cuchilla de amputación cada vez que le sea necesario usarla”.(4) De todas maneras, cartas posteriores indican su ESTADO DEPRESIVO y entonces escribe acerca de (5) “mi mutilada carcasa” o la poca utilidad que podrá prestar “un Almirante con un solo ojo y sin el brazo derecho”. (4)

De vuelta en Inglaterra Nelson, que ya ha encanecido (5) sufre de dos de las más comunes tragedias de los amputados del siglo XVIII: la retención de ligaduras y el “miembro fantasma”. Miembro fantasma es el drama de sentir picazón u hormigueo o sufrimiento en un brazo o pierna que ya no existen. La retención de ligaduras se debía a que arterias, venas y nervios se ligaban juntos en las amputaciones de urgencia y luego, por estricta indicación médica, la sutura del paquete vascular no era tocada y se esperaba que se desprendiese sola. Nelson sufre mucho por esta condición y se conservan registros de numerosas consultas médicas.

“ El Dr. William Cruikshanks y el Dr. Bayley aconsejan no tocar la herida. Esta sigue supurando.”(5)

Nueva consulta luego con el Dr. Thomas Keate, Cirujano General de la Armada Real y Cirujano personal del Príncipe de Gales, éste dictamina:  “No ejercer métodos violentos”, es decir no arrancar los hilos de sutura.

¿Qué podía pasar si éstos eran extraídos forzadamente? Pues bien, una hemorragia con gran dificultad para colocar otra pinza hemostática en la zona. Recordemos que aún no habían sido inventadas las pinzas autostáticas de cerrojo o de cric que fueron creaciones posteriores (11) (12) de E. Köeberle y Jules Pean.

¿Y si no se pudiese detener el sangrado?  Se debía plantear una nueva amputación de tejido sano y a distancia de la operación anterior y lo que era aún peor, comenzar  todo de nuevo y otra vez heridas sucias, con intocables hilos de sutura serpenteando en los lienzos de curación.

3 de diciembre: Día milagroso. En ocasión de un cambio de vendajes, el pútrido hilo sale con los trapos malolientes que cubrían el muñón. Los dolores desaparecen casi de inmediato. El opio no es más necesario y diez días después  Nelson es declarado apto para el trabajo.

1798    Marzo: Nelson al mando del HMS VANGUARD.  Es el mismo Dr. Thomas Jefferson que lo había asistido en su herida ocular.

Agosto: Batalla de Aboukir. Nelson literalmente destroza la escuadra francesa, que pierde 11 navíos y tiene 6.000 muertos.  Es hacia las 20 horas del 1 de agosto que recibe una HERIDA DE METRALLA en la región FRONTAL IZQUIERDA. Ésta es profunda y provoca una gran colgajo que cae sobre su único ojo válido. La concusión le provoca PERDIDA DE CONOCIMIENTO.  Al recuperar la conciencia, todo ensangrentado y al no ver nada, Nelson dramatiza su herida: “Soy un hombre muerto, saluden a mi esposa”. (4) Recuperado, no quiere ser asistido antes que otros marines que hacían fila para atenderse con Jefferson, con el fin de no alarmar la tripulación. El cirujano lo sutura y lo tranquiliza.

Horas después, Nelson observa la gigantesca explosión que destruye L’ORIENT, el buque insignia de la Armada Francesa. Es con la madera de palo mayor de esta embarcación  que el Capitán Ben Hallowell del HMS SWIFTSURE hace construir un ataúd para Nelson. Este,  proféticamente dice: “Sólo yo yaceré en él”. (4)

Unicamente cuatro navíos franceses escapan del desastre de Aboukir. El GUILLAUME TELL es uno de ellos. Su capitán se llama Jean Charles Pierre Sylvestre de Villeneuve (1763-1806) y tiene sólo 34 años de edad.  Es alto, delgado y de origen aristocrático, “luce como un Inglés de Francia”.(2) Esta será la primera de sus confrontaciones con Nelson.

En Setiembre  Nelson es nombrado Barón de Nilo.

En Nápoles padece de DOLORES FACIALES intensos: “la cabeza me explota, explota, explota…” (5) y también presenta un CUADRO RESPIRATORIO FEBRIL con tos y expectoración, probablemente como resultado de la aspiración de sangre durante la CONMOCIÓN ENCEFÁLICA. Se recupera en los brazos de Lady Hamilton. Aquí nace el último de sus grandes amores.

Emma se prodiga con Nelson, lo atiende en todo minuto, le corta la carne, le abrocha la chaqueta y también le organiza un festejo de cuadragésimo cumpleaños al que asisten 1.800 personas. Sir William Hamilton observa y tolera.

Nelson es un héroe y quizás también recuerde que él había heredado a su amante esposa Emma de su sobrino, que a su vez se la había cedido para que “le proporcionase alegría en su vejez”.(4)

1799 Nelson asiste a un acto de crueldad.  El viejo Almirante Caraccioli es ahorcado en LA MINERVA y enfrente de todos sus subordinados por orden del Rey Fernando de Nápoles. Éste lo había condenado en juicio sumario por “atentar contra el Estado y favorecer los planes de invasión de Napoléon”.(2)(3)  El Vicealmirante Nelson asiste complacido a la “ceremonia” y ordena que el cadáver de Caraccioli sea arrojado a la Bahía de Nápoles.

1800 Nelson y los Hamilton retornan a Inglaterra por vía terrestre desde Nápoles. El viaje les toma cinco meses.

Dice un testigo ocular: “Son una caravana patética”.(4  “Ella le sirve la comida, el le lleva el pañuelo, el viejo mira”.

1801 El 30 de enero nace Horatia, sobreviviente de una pareja de mellizas. (14)  Emma Hamilton, la madre, tenía a la sazón 36 años y había ocultado su embarazo. A los ocho días de nacida la niña fue entregada a Mrs. Gibson, una cuidadora discreta que crió  a la niña en la ignorancia de su paternidad.

Febrero: Nelson, ya separado de su cónyuge, comete una nueva crueldad al devolver una carta de reconciliación enviada por su esposa Fanny con el rótulo: “Abierta por error por Lord Nelson, pero no leída”. (4)

2 de abril: Nelson es el segundo al comando de una flota británica que se dirige al Mar Bálitco con el fin de anular la flota danesa.  Desde el HMS ELEPHANT, cuando la acción ya ha comenzado y el resultado se torna incierto, Nelson desobedece las órdenes del Almirante Hyde Parker de detener el combate y dice al Capitán Foley: “Tú sabes, como veo con un solo ojo ello me da derecho a ser ciego de cuando en cuando”. “Ahora no veo nada”.(4)  Al regresar a Inglaterra, en reconocimiento a sus méritos el Almirantazgo concede finalmente a Nelson el deseado título de Vizconde.

1801-03 Los Hamilton compran Merton Place, una granja cercana a Wimbledon, al Sur de Londres. Algunos DOLORES DENTARIOS y MOVIMIENTOS CLÓNICOS del MUÑÓN BRAQUIAL (5) no son obstáculo. Son los años más felices para Nelson:

“Estar en la cama con una mujer joven y hermosa mientras afuera sopla el viento y comienza a nevar…”(2)

El 6 de abril de 1803, después de tolerar años de chismes, bromas y hasta caricaturas publicadas en periódicos londinenses, fallece Sir William Hamilton.  La sociedad inglesa del siglo XIX que glorifica a Nelson nunca le perdonará su escandalosa vida privada. (2) (4)

En mayo de 1803 el Vicealmirante Nelson desde el HMS VICTORY, su nave capitana, comanda ahora la flota Británica en el Mediterraneo. A continuación, se desarrollan dos años de sitios, bloqueos, persecuciones y combates de Británicos contra españoles y Franceses que se extienden más allá del Mediterráneo hasta el Atlántico, luego del Caribe y por fin nuevamente el Atlántico. Es la antesala bélica del gran combate final. 

III) TRAFALGAR, LA MUERTE  EN EL INSTANTE PRECISO. LA GLORIA PÓSTUMA.

            El lunes 21 de octubre  de 1805 finalmente las escuadras navales Inglesa y Francoespañola están frente a frente en las cercanías del Cabo Trafalgar. (15) Será la batalla naval más importante del siglo XIX.

El combate comienza a las 11:35  de la mañana. Nelson en el HMS VICTORY y vistiendo chaqueta de gala con las cuatro estrellas de la hidalguía, es acompañado por el Capitán Thomas Hardy. Ambos observan desde el alcázar el desarrollo de la batalla, que dos horas después ya se inclina a favor de los Ingleses.

Es en ese preciso instante, a la hora 13:35, que una bala de mosquete disparada a menos de veinte metros de distancia desde la cofa del navío Francés REDOUTABLE, hiere en el tórax a Lord Horatio Nelson, que cae a cubierta inmovilizado.

Descripción de las lesiones de Nelson de acuerdo al “informe auténtico publicado en 1807 por el Cirujano del Victory, Dr. William Beatty”: (2)(5)

“El proyectil (5)  en dirección de afuera adentro y de arriba abajo, entró en el tórax de Lord Nelson a la altura de la charretera izquierda, FRACTURANDO las dos primeras COSTILLAS, ingresó luego a la ESTRUCTURA PLEUROPULMONAR HIRIENDO una rama de la ARTERIA PULMONAR y siguió de largo FRACTURANDO las VÉRTEBRAS  DORSALES 6ª y 7ª, quedando retenido un fragmento metálico en los MÚSCULOS PARAVERTEBRALES”.

Nelson fue llevado inmediatamente al sollado, donde un entarimado de planchas              de madera servían de camillas.  De acuerdo a la narración del Dr. Beatty (2) (5) el paciente sufría “una SEVERA DISNEA y sangre roja barbotaba por su boca. Se quejaba de FALTA DE AIRE y de INTENSO DOLOR en la ESPINA DORSAL. “Aire, aire, agua por favor, no siento las piernas”.

El examen efectuado por el Cirujano demostró: “un pulso débil y frecuente, que no había lesiones exteriores en el dorso y que el paciente presentaba una PARAPLEGIA SENSORIAL y MOTORA, tal como corresponda a una SECCIÓN MEDULAR”. (5)

Beatty autorizó también que le fueran administradas limonada, agua con vino y agua sola y se construyó especialmente para Nelson son un abanico de papel para darle aire. A continuación se le colocó en posición semi –sentado  y el propio comisario de abordo, el Sr. Burke, sostuvo la camilla con sus hombros mientras el reverendo Dr. Scott lo confortaba y le hacía masaje sobre el tórax.

Nelson sabía que su herida era mortal y no aceptó que se le engañase: “Sé que pronto moriré”. “Gracias a Dios he cumplido con mi deber”(2) (4) “Lego a Lady Hamilton y a Horatia a mi Nación”. A las tres y media de la tarde, el Dr. Beatty, que ese día debió atender a más de 40 heridos del VICTORY, confirma la presunción del Lord Almirante: “Mi Señor , infelizmente para nuestra Nación, nada más puedo hacer por Usted”.(5)  A continuación Thomas Hardy informa a Nelson el buen desarrollo de la batalla. Los barcos Ingleses están arrollando a la escuadra franco-española y la victoria está cercana.

“Gracias a Dios (2) (5) he cumplido con mi deber” repite el Almirante. “Hardy no me sepultes en el mar”. (2)

Finalmente, a las 04:30 de la tarde del 21 de octubre de 1805 en el sollado pintado de rojo del “Victory” Lord Horatio Nelson entró en la inmortalidad.  William Beatty, inmediatamente constatado el fallecimiento, hace un reconocimiento necrópsico.

Explora entonces con una sonda el recorrido del proyectil, constatando las lesiones ya mencionadas y extrae por medio de pinzas un fragmento metálico y un trozo de hilo dorado de la charretera izquierda de Lord Nelson. Acto seguido abre el tórax apreciando la lesión en una de las ramas de la arteria pulmonar e igualmente la buena condición del corazón “que era pequeño y sano como si fuese de una persona de menor edad”. (2)(5)

Thomas Hardy cumple con el último petitorio de Nelson y acondiciona una vieja pipa de roble (Leaguer, en idioma inglés), donde es ubicado el cuerpo del Almirante que es en una mezcla de brandy y ron con el fin de preservarlo en su viaje de vuelta a Inglaterra.

La Batalla de Trafalgar fue un triunfo notable de la Marina Real. Esta no perdió un solo barco contra más de veinte hundidos o apresados de la escuadra franco-española y la cifra de muertos y heridos favoreció a los Ingleses en las cifras de casi 10 a 1. Ciento treinta y cinco años de supremacía naval Británica nacieron en Trafalgar.

Nelson fue enterrado en Londres el 9 de marzo de 1806 en medio de un gran dolor popular. A su sepelio asistieron 31 Almirantes y más de 100 Capitanes.  El ataúd, construido con la madera del navío L’ORIENT es el eterno depositario de sus restos y reposa en la Catedral de San Pablo, exactamente bajo su domo.(3) Una efigie de Nelson, obra de Catherine Andras, está también presente en la Abadía de Westminster, recinto sagrado donde Inglaterra recuerda a sus hombres más ilustres.

           La imagen de la derrota en Trafalgar fue la del personalmente, valiente y tácticamente temeroso y derrotista Pierre de Villeneuve, que nunca comprendió que a Napoleón no le importaba su persona (“c’est un miserable”, decía) ni siquiera su Armada. El gran corso había dicho: ”Solamente quiero cruzar el Canal de la Mancha con mi gran ejército”. (15) Villeneuve, puesto en libertad por los Ingleses, retornó a Francia para ser sometido a juicio y envió entonces diversas cartas al Emperador. Este nunca se dignó a contestar. Abrumado, deprimido y marcado para siempre por la derrota y la humillación, el Almirante francés de 43 años Pierre Charles Baptiste Silvestre de Villeneuve (1763-1806) se autoapuñaló seis veces en un triste y oscuro cuarto de hotel de la ciudad de Reims, falleciendo a consecuencia de esas heridas el 22 de abril de 1806. El cadáver apareció con el puñal clavado en el pecho y la habitación estaba cerrada por dentro, pero ¿fue suicido u homicidio por orden de Napoleón?

            Emma Hamilton, nunca perdonada por la sociedad Británica y al cuidado de su hija Horatia de sólo 14 años de edad, murió el 15 de enero de 1815 alcohólica, extravagante y en medio de la pobreza en la ciudad de Calais.(14) Henry Cadogan, el Cónsul Inglés en Calais pagó sus últimas deudas, a saber: “28 Libras por el entierro, 40 por alquileres y alimentos impagos y 77 por vino y licores”. (14) Varios Capitanes de los barcos anclados en el puerto asistieron al pobre funeral de Emma.

            Horatia, que nunca estuvo totalmente segura de ser la hija del gran Almirante, casó el 19 de febrero de 1822 con Phillip Ward, un vicario de Tenterden, condado de Kent.  En el transcurso de su matrimonio tuvo 8 hijos, 3 varones y 5 niñas. Sólo uno murió en la infancia y el segundo de los varones, Marmaduke Ward alcanzó el cargo de Cirujano Jefe de la Real Armada. (14) Horatia, siempre piadosa con los animales, con la misma facilidad de su madre de aprender idiomas y ya viuda, falleció el 6 de marzo de 1881 de “causas naturales”. (14) Tenía 80 años de edad. Nunca había recibido una Libra de su tacaño tío William Nelson, a quién la Corona Británica le había otorgado una muy importante pensión, probablemente con la secreta pretensión de cumplir con aquella última voluntad de Nelson: “Lego a Emma y a Horatia a mi Nación”. (4)(14)

            Fanny Nelson recibió una sustancial pensión de la Corona y conservó el título de Vizcondesa. Falleció en 1830, veinticinco años después que su esposo. Su hijo el Capitán Josiah Nesbit murió un antes que ella, abrumado por un indomeñable alcoholismo.

            Horace Nelson fue sin dudas un hombre arrogante, superficial, vanidoso, vengativo y éticamente discutible pero fue también un marino débil y enfermizo que se sobrepuso a todos sus padecimientos con admirable coraje y que tuvo el talento de desplegar una soberbia inteligencia táctica. Asimismo Nelson fue capaz de expresar en sus 35 años en el mar su amor por Inglaterra, una fe casi mística en la Divina Providencia y un patriotismo irrebatible e incuestionable.

            Finalmente, el gran Almirante tuvo esa virtud que sólo alcanza a los héroes mitológicos, cual es la de morir en el preciso instante de la gloria suprema. 

BIBLIOGRAFÍA 

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03.   WARNER, O.: “A portrait of Lord Nelson”, CHATTO AND WINDSOR, (370 PP) Londres, 1958.

04.   POCKOCK, T.: “Nelson”, THANOS & HUDSON. (180 pp.), Barcelona,  1985.

05.   GOODY, W.: “Admiral Lord Nelson’s neurollogical illnesses”, PROC. ROY. SOC. MEDICINE 1970; 63:299-306.

06.   DUNN, F.: “Malaria”, en “The Cambridge World History of Human Diseases”, (:855-862), Cambridge University, Chicago, 1993.

07.   KIPLE.F.K., COOPER, D.: “Yellow Fever”, en “The Cambridge World History of Human Diseases”, (:676-681), Cambridge University, Chicago, 1993.

08.    KIPLE, F.K.: COOPER, D.: “Yellow Fever”, en “The Cambridge World History of Human Diseases”, (:1100-1108), Cambridge University, Chicago.

09.   RAVENHOLT, R. T.: “Encephalitis Lethargica”, “The Cambridge World History of Human Diseases”, (: 708-712)

10.   RIZZI, M.: “Historia del Escorbuto, con especial referencia a las epidemias acaecidas en los sitios de Montevideo”, Academia Uruguaya de Historia Marítima y Fluvial, Ciclo de Conferencias 2002, 12:217-232.

11.   RUTKOW, I.: “Surgery”, MOSBY YEAR BOOK (550 pp.) St. Louis Missouri, 1993.

12.   GRAHAM, H.: “Historia de la Cirugía”, IBERIA JOAQUÍN GIL, (602 pp.),  Barcelona, 1942.

13.   “Dorlands Medical Dictionary”, W.B. SAUNDERS. (1726 pp.),Philadelphia, 1967.

14.   GERIN, W.: “Horatia Nelson”, CLARENDON. (352pp.), Londres, 1970.

15 .  FULLER, J.C.: “La Batalla de Trafalgar”, en “Batallas decisivas del Mundo Occidental”, 2 (13): 425-457, LUIS DE CARALT. (612 pp.), Barcelona, 1964. 

                                                                                
 

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