Historia y Arqueología Marítima

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EL APOSTADERO DE MONTEVIDEO Y LAS ISLAS MALVINAS

 

Publicado Por la Academia Uruguaya de Historia Maritima y Fluvial, 1997

Indice Prologo Politica Internacional en la Época El Sistema Geoestrategico Español El equlibrio naval
El Apostadero de Montevideo y las Islas Malvinas El Montevideo del Apostadero Aspectos comerciales y politicos del Apostadero. Montevideo visto desde el Mar Los Gobernadores y el Apostadero
Sus Comandantes Los Ingenieros de Marina Las operaciones Britanicas y Españolas en el Plata 1806-7 Las Batallas del Apostadero  

 Académico Licenciado

JULIO CESAR COTELO    

I - PRESUPUESTOS 

            Una terna de afirmaciones en el principio:

Frente al Apostadero, mengua el poder virreinal porteño, luego del 1, Cevallos.

            Las Malvinas son comandancia naval en el período español. La bandera en el archipiélago y en la Comandancia general de Marina sita en Montevideo, es la misma.

            España tuvo siete departamentos indianos de naturaleza marítima: el único en el Atlántico sur es el gobernado por el Apostadero montevideano. (MARTINEZ MONTERO, Homero, El Apostadero de Montevideo, Madrid, Caps. I/II). Los mas cercanos estaban en Colombia y La Habana. 

II - PREFIGURACION DEL TEMA 

            1.- Uno de los puntos de partida en cuanto a fuentes documentales es la publicación de la Universidad de Buenos Aires, Colección de documentos relativos a las Islas Malvinas, Bs. As. 1961, bajo la dirección del conocido docente e investigador Dr. Ricardo Caillet-Bois. 

            2.- La distancia entre las bases metropolitanas y la mayor vastedad de los océanos, determinó que la libertad de acción de los jefes navales estuviese en razón directa con la lejanía. 

            3.- Dos autores argentinos sobre el tema, modernos, con profesionalidad, dan la tónica:

            GONZALEZ LONZIEME: [España] instaló en las islas una gobernación, cuya supervivencia iba a depender directamente de los abastecimientos llevados por mar. [La estrategia naval en la fundación del virreinato del Río de la Plata, (1977)] 

            TJARKS: [la CGM disponía de] un puñado de naves de guerra que al mismo tiempo tenían la obligación de mantener despejada la ruta a la Patagonia y a Malvinas. [El Consulado de

Bs. As. y sus proyecciones en la Historia del Río de la Plata, cap. II, (1962)] 

            4.- Un par de campos de la cotidianidad en sendas Reales Ordenes:

                7/2/1770; el correo desde Coruña llega sólo a Montevideo; ello no varió. Este puerto no sólo era terminal platense, sino que podía disponer de ese material: el poder grande de controlar las comunicaciones. 

                7/8/1776, citada y subrayada por FITTE, que estampa:

... el comandante de la fragata encargada de las comunicaciones con Malvinas dispusiera lo pertinente a fin de asumir el gobierno de las islas reteniendo ...  ... en sí, ambos mandos. [subrayados de FITTE.] Faltaban dos (2) días para la creación del Apostadero montevideano.  

III - LA REAL HACIENDA DE MARINA 

            La Real Hacienda de Marina ejercida por ministro siempre civil, dependiente de Montevideo, provee de todo a Malvinas (Real Instrucción 20/3/1793). Ilustra, no prueba ni verifica tesis alguna, aún a ese año, en 17 artículos.

            El Ministerio de la Real Hacienda - actuante en Malvinas - dependía de Montevideo. No era la del Apostadero, la de Montevideo, mera función policial o afín. 

            Dos erogaciones tipo, pautan magnitud del Ministerio y la Tesorería de Marina:

- Félix de Azara

- el Asesor de Marina.

            Lo precedente lo diría un cronista. El historiador 1996 está obligado a decir como mínimo esto:

Paga entre otros conceptos a.

-           Un alto oficial de Marina llegado al Plata en función de demarcar límites interimperiales.

-           Un Apostadero que imparte justicia en todo el ámbito de los buques del estado hispano, con total independencia incluido en lo penal.  

-           Gastos normales, corrientes de la Marina que gobierna las Malvinas, con toda su comunicación con ese Apostadero y también con el Plata. 

                Todo, de acuerdo a una real Instrucción posterior a creaciones simultáneas de Apostadero y virreinato(1793 - 1776 es 17).

            Constatamos - a través de sólo esta punto, por ahora - el poder, la jurisdicción, la independencia de una institución (la Real Armada Española) que NO es subalterna del virreinato.  

IV - EL SIGLO NUEVO  

            El siglo XIX en sus primeros años traen todo un nuevo camino para Montevideo, puerto de mar.

            La Real Orden de 12.8.1802 para el régimen y gobierno de las Matriculas de Mar:

            ... a los jefes militares de Marina entender de las arribadas, pérdidas y naufragios de todas las embarcaciones en las costas o puertos de mis dominios.  

            La Real Instrucción de 1.10.1803. dada en San Lorenzo (cerca de Madrid), y sus 52 arts.:

-  El Poder en arts. 3,4,5,28,29. 

3:         Consiguiente a lo dispuesto en el artículo anterior los buques del resguardo de mar, y los que pertenecen en la actualidad al ramo de Real Hacienda, dependiendo inmediatamente de los Virreyes o Superintendentes subdelegados de ella en Indias, con cuantos almacenes, repuestos, depósitos y provisiones se hallaren destinados para su entretenimiento y conservación; se reunirán y entregaran a la Marina real, exceptuándose solamente las   falúas o embarcaciones menores destinadas a rondas y reconocimientos interiores en los puertos dentro de sus puntas. Y los capitanes, Oficiales y demás empleados en dichos buques que voluntariamente deseen pasar al servicio de la Armada, quedarán incorporados a ella en las clases que parezca conveniente. ... 

4:         El mando y gobierno superior de los Guardacostas estará a  cargo de los comandantes de Marina en los apostaderos de Indias; pero no podrán estos disponer cosa alguna esencial relativamente al servicio de aquellos, sin haber consultado a sus Capitanes, cuyos conocimientos y experiencia servirán para el señalamiento de cruceros y formación de las instrucciones con que han de gobernarse. 

5:         Los Comandantes de Marina, como que son los que han de responder principalmente del desempeño de los Guardacostas en los objetos de sus comisiones, dispondrán por sí, y sin que sea necesario que lo manden los Vireyes, la salida de los buques, cuidando de que la verifiquen siempre en buen estado militar y marinero, ya sea cuando se les destine a cruceros, o ya cuando se les emplee en comisión determinada; .... 

28:       Si los guardacostas tuviesen fundada sospecha de que abrigan o intentan algún fraude las embarcaciones de comercio permitido con las colonias extranjeras, y no les fuere fácil su reconocimiento por traer empachadas o abarrotadas sus bodegas, podrán tripularlas con gente de su dotación para que las conduzcan al puerto de su destino, y no las permitan alijar cosa alguna por medio de pescadores u otros auxilios. ...  

29:       Siendo tan expuesto a fraudes el comercio con las colonias extranjeras, tendrán facultad para reconocer los barcos de este tráfico, no sólo los Jefes de Rentas en sus visitas, sino también el Comandante de Guardacostas que se hallare en el puerto, o el Oficial que nombraré al efecto el comandante del apostadero; porque siendo tantas y tan sagaces las invenciones de los que se dedican al fraude, será más fácil que se descubra éste con la concurrencia de ambos resguardos a un mismo fin... 

- El Poder y las presas en los 19,21.

- La importancia creciente de la justicia naval: 

21:       Si el buque detenido se declarare buena presa, entregará su Capitán al apresador la llave del depósito que habrá tenido en su poder: concurrirá éste si permaneciese en el puerto, a la confrontación del inventario, y a tasación de géneros y efectos, con el Comandante de Marina y el Ministro de Real Hacienda, pudiendo nombrar cualquiera de  los tres, personas que les sustituyan cuando no puedan asistir personalmente. Y con presencia de los mismos se procederá por el Juzgado de Marina a las ventas, que han de verificarse precisamente por público remate, ... 

36:       Si los Superintendentes subdelegados de real Hacienda o sus subalternos tuviesen alguna vez que representar contra los comandantes, Oficiales u otros empleados en los buques guardacostas, relativamente a las funciones de su encargo, se dará conocimiento de ello al Señor secretario del Despacho de Marina, para que examinado el asunto, y de acuerdo con el de Hacienda, se dé cuenta a S.M. para su Real determinación, del propio modo que en las demás cosas del servicio militar. Y lo mismo se    practicará respectivamente con el Señor Secretario del Despacho de Hacienda por el de Marina, si por parte de los expresados Comandantes u Oficiales se representare contra los Jefes de rentas o sus dependientes. 

            El contrabando creciente - de mercadería extraña a España - hace que se agrande la Real Armada Española con naves anteriormente de otros sectores oficiales, y en sus potestades de guardacostas. Esa mayor competencia, ejercida precisamente desde los Comandantes de Marina en los apostaderos indianos. 

            La norma fue ampliamente difundida en toda España ultramarina.

            El art. 5 - supra - especifica expresamente que la salida de los buques guardacostas la dispondrán los comandantes de Marina, sin que sea necesario que lo manden los Virreyes.

La elocuencia es más que suficiente.

            En la ocupación de Montevideo (1807) la gobernación no fue evacuada a la Patagonia; sólo hubo un corte de comunicación con el Apostadero. No se concebía otra capital marítima esos años, que Montevideo y su Apostadero.  

V - EL PREDOMINIO DEFINITIVO A 1803 

            Predominio definitivo en esa 1 década del siglo, como culminación de un proceso de varios lustros, en términos de poder y administración sobre costas de la hoy República Argentina y de Malvinas, en que Montevideo no hace sino cumplir el papel ya asignado por la Corona en agosto 1776.

            Los 27 años 1776/1803 redondean una realidad, que poquísimo tiene que ver con 1766/67, que ha sido transitada mas frecuentemente por la historiografía .

            El Apostadero cumple funciones en Malvinas, que se incrementan a medida que el tiempo se acerca al 25.V.1810. Para ilustrar mejor esta relación de dependencia, las facultades son muchos mayores que las del P. Ejecutivo desusadamente absorbente en la Constitución, unitaria, 1830 del Estado Oriental:

            - defiende,

            - vigila,

            - gobierna,

            - comunica,

            - provee todo, incluso recursos humanos,

            - paga toda erogación de gasto corriente,

            - controla las comunicaciones por la única vía posible, la naval,

            - administra justicia absolutamente, y la paga,

            - comanda los navíos españoles hasta, y en la zona del archipiélago,   

            - residencia y fiscaliza la vida religiosa, autónoma de Buenos Aires.  

IV - LO JUDICIAL 

            Montevideo tuvo facultades vedadas a tribunales de derecho común. El Comandante del Apostadero ya en 1 Instancia conocía en toda demanda civil y/o criminal, como Justicia Mayor del mar. 

            Es suficiente una cuarteta de fundamentos poco similares entre ellos.

            1- Una Real Ordenanza de 1748 sobre la competencia y la jurisdicción navales, dejan a Buenos Aires fuera de cuestión en Malvinas, refirmando antes de la creación 1776, la gestión del Apostadero.

            Desde la conquista, el virrey no es el titular de la justicia naval militar. Ergo, nunca lo fue en el ámbito del Río de la Plata.

            Todo lleva a la prescindencia orgánica de Buenos Aires en la materia que es la 2 función en importancia del Apostadero.

            2- Desde una Real Cédula 31.3.1789 en caso de competencia entre justicia ordinaria y militar, tampoco es el virrey el que entiende.

            En la extensísima legislación naval, tampoco el virrey actuaba, por supuesto. Ni podía proponer asesores. El vértice es el Comandante del Departamento, ergo el del Apostadero.

            3- Una Real Cédula 15.3. 1787 admite reemplazo de la función del Consejo de Guerra, por virreyes y gobernadores. En el caso del Plata, estaba el gobernador de Montevideo, mas cerca y mas vinculado al Apostadero.

            4- El Juzgado de Naufragios instituido en Real Orden 11.4.1788, a través de un tribunal de la Real Armada Española, de 5 miembros, es prioritario ante una competencia de algún Consulado (Buenos Aires tendrá este cuerpo desde 1794).

            El propio Virrey lo admite el 4.8.1795. No es todo: por una Real Orden 18.8.1799, se decide en España que todas las abundantes causas de naufragios pasan por el Juzgado de Marina.           

            La importancia del Apostadero es absoluta en este campo judicial respecto a Malvinas, TAMBIEN.  

            La reiteración de ese predominio se expresa por Bustamante y Guerra (1800) y Pascual Ruiz Huidobro (1805). Los casos conocidos son rotundos: exhiben lo estructural.  

VII - 1796 ---> 1922  

            Hasta la gestión del C/N José Adorno, la Comandancia era autónoma respecto a la gobernación de Montevideo.

            El último cuarto del siglo XVIII no era estático ni para España ni para el Plata. Así que:

- Mediante Real Orden 13.9.1796, Bustamante y Guerra será:

  Gobernador político y militar de Montevideo, y Comandante de    los Bajeles en el Río de la Plata.

- Igual lo será Pascual Ruiz Huidobro.

Esa Real Orden, propuesta desde la Real Armada Española por su Director, 13 días antes, si bien es netamente española, no tuvo en cuenta en nada al virrey de Buenos Aires. 

            Mario Falcao Espalter - ya en 1922 - en el art sobre Hipólito Mordeille, incluido en la Revista del Instituto Histórico y Geográfico (ROU), afirmaba sin ambages:

Las Malvinas dependieron en todo sentido del Apostadero. No somos originales, al afirmar nuevamente idéntico a Falcao, 3/4 de siglo después. Pudo haber ella pasado inadvertida en un artículo cuyo tema principal era otro, no tan importante quizá. La diferencia entre 1922 y 1996 es que ahora los fundamentos son más, y el tiempo asignado esta noche, no nos permite aportarle hoy todos los detalles que surgen de los fundamentos adicionales debido al aporte de distintos buceadores de archivos y bibliotecas.  

VIII - UNA DE LAS INSTANCIAS IMPORTANTES EN EL DETERMINANTE  1808 

            Había pasado la insurrección de la Marina desde Montevideo, en la primavera y hacia su fin el 13 diciembre, el virrey de Buenos Aires, toma una resolución histórica, también, cuyo original está en el Archivo General de la Nación, bonaerense - S. X, 2 - 10 - 9. No se usa indicar en el texto, ubicación de fuentes documentales, salvo enorme importancia.

            Este es el histórico fragmento, que ha sido reproducido antes de ahora, casi como una alegoría, sin llegar a valorarlo con la gravedad que tuvo (1808) y tiene (1996):

            ... para los gastos y pagamentos se considera en adelante el establecimiento de Malvinas como un buque navegando, y a todos los empleados en aquel destino como dependientes del mismo buque, debiendo seguirse la misma razón por la Marina, del mismo modo que las demás embarcaciones de guerra con arreglo a sus particulares y privativas ordenanzas ...  

            Era coherente el virrey con el entonces Derecho Indiano positivo, que impedía toda intromisión virreinal en lo naval y su engranaje. No era sólo lo administrativo el rubro de subordinación al Apostadero. Este es otro de los múltiples detalles esparcidos en el período español, en que opera el principio de razón suficiente en la verificación.

            No hace sino homologar desde fuera, menos de 2 años antes del 25 de Mayo, quizá por cumplir con las apariencias de imagen virreinal. Esa referencia final a "con arreglo a sus particulares y privativas ordenanzas", sistematiza un resumen de las que el historiador bien conoce.  

IX - LAS MEMORIAS VIRREINALES 

            Las memorias virreinales son ingrediente documental ineludible en todo análisis del período en el Plata. Aportan también para nuestro tema; será este tipo de fuentes, el último que encararemos en esta actualización de él.

            Nicolás Antonio de Arredondo es llamativo, a pesar que en su Estado Militar del Virreynato no existen ya menciones ni a Marina ni Islas Malvinas. Antes de ese apartado sí se refería al archipiélago sureño:

            ... y si alguna otra vez no se encarga a las expediciones  anuales que salen para Malvinas, el cargo del Comandante        Oficial de Marina que pasa a gobernarlas,...                                   

            Cabe tener muy presente que sus 3 antecesores eran funcionarios de la talla de Cevallos, Vértiz y el marqués de Loreto.

            El rasgo fundamental de región militarizada - por la ubicación geográfica, como las comarcas fronteras con el portugués - a cargo de la Real Armada Española, va seguido de algo importantísimo: la incógnita sobre un futuro político hispano en las islas, evidencia ya entonces, de posibles

cambios en la relación con Madrid y Buenos Aires. No hay pues una congelación desde 1766, en la perspectiva del fin del período de Arredondo (feb 1795), y menos aún la visualiza ya este. Los virreyes eran lógicos; en éste,su providencialismo católico, se sabían inmersos en la historia.  

X - CONCLUSION 

            En este tema que es simultáneamente, de Historia política, de Historia marítima, de Historia nacional oriental, faltaba mirar a mediados de la década del 80 en este nuestro siglo, un poco más a lo conocido. La ciencia histórica tenía que hacerlo perentoriamente porque es demasiado importante. 

            Una decena de documentos selectos - con amplia mayoría de origen español - contribuye a la base de la afirmación que las Malvinas dependían del Apostadero, como integrantes que eran de un departamento marítimo, el único en el Atlántico sur.

            Como el ilustre francés Pierre Chaunu, "no buscamos excusarnos de haber hecho alguna cosa de alguna cosa. Para un conocimiento algorítmico, evolutivo, del Atlántico, no aportamos nada, tranquila, hipócritamente definitivo". En otras palabras, la verdad científica siempre sujeta a revisión futura, sistematizado esto por un argentino enorme de nuestro tiempo: Mario Bunge, iberoamericano ejemplar.

            Lo expuesto, es suficiente? Puede ser ello, un caso concreto del principio de razón suficiente? He acá el cerno de lo técnico: si es verificación o no. 

            La actividad cuestionadora es el factor dominante en Historia, como en todo trabajo científico. El historiador, así, se puede preguntar:

que pasó en las Malvinas entre 1766 y 1810?

cual era el alcance de la relación con Montevideo, su puerto, su Apostadero?

            He procurado esbozar una respuesta 1996.
 

 

 

Este sitio es publicado por Carlos Mey -  - Martínez - Argentina

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