Historia y Arqueologia Marítima

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ANTARTIDA Indice Antártida

La Base Antartica de Hitler : Mito y Realidad

Introduccion Metodología La expedición antártica alemana de 1938 – 1939 La supuesta base alemana
La Operación Tabarín ¿Visitaron la Antártida los submarinos U-530 y U-977?

La Operación Highjump

El Almirante Byrd y los OVNI
¿Se hicieron detonar bombas atómicas sobre la Antártida? Conclusiones Agradecimientos Referencias

 Metodología

Las investigaciones exhaustivas llevadas adelante por otros autores no lograron aportar ninguna prueba documental para respaldar las acusaciones de la prensa publicadas en 1945, ni aquellas formuladas por Szabo, Bernhart y Robert con referencia a los supuestos papeles del U-530 o el U-977 y los movimientos de los altos oficiales nazi o del tesoro al final de la guerra (Newton 1998; Meding 1992).

 Sin embargo, como se dice habitualmente, la ausencia de pruebas no es prueba de la ausencia.  Quizás hubo maniobras de encubrimiento.

Quizá fueron muy exitosas. Después de todo, queda claro que existen aspectos de las actividades alemanas, británicas y estadounidenses en la región que, al menos inicialmente, ya sea parcial o totalmente, estuvieron en el ámbito de los secretos militares o de Estado, aun cuando ya hace muchos años que se desclasificaron.

 Si bien hay un aspecto indudablemente atractivo acerca de la idea de una base nazi secreta en la Antártida, ante la ausencia de pruebas de su existencia uno se queda preguntándose si no tendrá entre manos ejemplos de la literatura del absurdo como lo representan trabajos tales como el de von Daniken (1968), Chariots of the Gods: unsolved mysteries of the past (Mensajes de los Dioses: misterios no resueltos del pasado), que entretejen el oro de los hechos con la escoria de la especulación, la inventiva y la tergiversación.  La carga de la prueba debería caer sobre las espaldas de los que hacen las afirmaciones. No es suficiente proponer una idea y luego alegar que la hipótesis no es sólida porque se encubrieron las pruebas.

 En ciencia, como destacó Sagan (1999: 210–216), podemos partir de resultados, datos, observaciones y medidas experimentales considerados como hechos reales. Después inventamos posibles explicaciones y confrontamos cada una sistemáticamente con dichos hechos hasta que encontramos una explicación que coincida con los hechos en todo sentido hasta donde sea posible. Así la capacitación en este enfoque brinda a los científicos lo que Sagan llama un “equipo de detección de camelos”, que se aplica cada vez que se someten a consideración nuevas ideas.

Si la idea nueva sobrevive al examen de nuestro equipo, le otorgamos una aceptación tentativa. El equipo incluye herramientas de pensamiento escéptico que son conocidas por cualquier investigador, detective o periodista de investigación bien entrenado (Sagan 1999; Park 2001, 2003). Nos ayuda para determinar si Szabo, Robert, Stevens y los otros autores realmente prueban o no su argumento.

 Las herramientas incluyen:

1. los hechos se deben confirmar independientemente siempre que sea posible;

2. los argumentos respaldados por una autoridad son insuficientes (puede equivocarse);

3. cuando sea posible, se debe usar la cuantificación: es recomendable evitar lo vago y cualitativo;

4. si existe una cadena de argumentos, cada eslabón debe funcionar;

5. usar la navaja de Occam: cuando se presentan hipótesis en competencia para explicar los mismos hechos, usar la más simple;

6. verificar si la hipótesis se puede falsificar. Comprobar las aseveraciones.

 En este trabajo usamos esas herramientas. Entre otros enfoques, hacemos hincapié en la medición y en los análisis geográfico y ambiental como herramientas analíticas. Formulamos preguntas tales como: Dado lo que se conoce sobre el rendimiento de los submarinos, y teniendo en cuenta el momento en que el U-530 y el U-977 partieron de Alemania, ¿alguno de ellos pudo haber visitado Antártida y Argentina en el mismo viaje? Dado lo que se sabe sobre el hielo marino, ¿podría haber visitado cualquier submarino la Antártida en pleno invierno del sur (mayo a julio) de 1945?  Dado lo que se sabe sobre dónde y cuándo se produjeron las explosiones nucleares secretas, ¿podrían haber sido dirigidas contra la supuesta base alemana? ¿En dónde estaba la supuesta base alemana y qué aspecto tenía?

 También examinamos en detalle las fechas y la geografía precisas de diversas operaciones antárticas. ¿Hubo tiempo suficiente como para que el Schwabenland construyera una base en las Montañas Mühlig-Hofmann en 1939? ¿La Operación Highjump visitó la Tierra de la Reina Maud y, si lo hizo, pasó un tiempo considerable allí? ¿Las fuerzas británicas estaban en actividad en la Tierra de la Reina Maud durante la guerra?

 Utilizando estos distintos medios, apuntamos a poner en evidencia la falacia del razonamiento de Szabo, Robert, Stevens, Farrell, Bernhart, Friedrich, Mattern y otros, y a convencer al lector de que los supuestos misterios que rodean las actividades alemanas, británicas y estadounidenses en la Antártida en este período son el resultado de una combinación de investigación inadecuada, imaginación vívida, mera falsificación y pensamiento ilusorio.

 Cuando los misterios desaparecen, también lo hacen las conspiraciones.

Pero así es como debería ser.  Después de todo, como nos recuerda Sagan (1999: 210): “No se trata de si nos gusta la conclusión que surge de una cadena de razonamientos, sino de si la conclusión se desprende de la premisa o del punto inicial y de si esa premisa es verdadera.”

 

Este sitio es publicado por Carlos Mey -  - Martínez - Argentina

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