Historia y Arqueologia Marítima

HOME

ANTARTIDA Indice Antártida

Diario Orcadas del Sur

Carl Stålhandske

Introduccion Febrero  1913 Acomodarse Marzo Abril- Mayo -  Fallece Wiström Junio
Julio Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre
Enero 1914 Febrero1914 Fotos dotacion 1912 Otras fotos personales    

1 de septiembre

Estoy un poco enfermo. Me he resfriado. Normalmente llevo unas suelas de fieltro  y dos pares de zoquetes de lana. Ayer estuve sin suelas y sólo, con un par de zoquetes. Debe ser por eso. Empiezo a envejecer y ser frágil, parece. No es grave pero siento que tengo algo en mi cuerpo. Espero que no empeore. Otra vez ando con las suelas de fieltro y dos pares de zoquetes. Voy a acostarme y dormir unas horas antes de ir a la casa de medición.  Buenas noches querida Ingirid. Espero estar en forma mañana.

2 de septiembre

Hoy me siento mucho mejor sólo un poco cansado. Si duermo bien otra noche estaré del todo bien. Créeme Ingirid, me cuido mucho. He tomado antifebrina, siempre cambio de  zoquetes cuando están mojados y me tomo un coñac. La mejor medicina sin duda, y además sabe bien. Estuve un poco desanimado  unos días mientras me sentía mal. No es tan fácil estar de buen humor cuando la salud vacila.  No escribo mucho en el diario. Estoy perezoso, no vale la pena. Al volver a verte todo estará bien, y entonces tendré ánimo de nuevo. Por el momento estoy débil, muy flojo. Mi único interés es que el sufrimiento pase rápido, pero tarda mucho, mucho. Buenas noches Ingirid. Que estés con buen ánimo y con  buena salud.

3 de septiembre

Esta noche no puedo escribir mucho. He estado ocupado con una planilla que quiero terminar. Hoy me siento bien gracias a Dios. Si estás con salud todo va bien, de lo contrario es deprimente. Buenas noches querida Ingirid, tengo que ir a la casa de medición.

4 de septiembre

Ahora estoy del todo bien. Todo el día ocupado con mis planillas como siempre a principios del mes. Parece que no volverá a hacer mucho frío. El viento ha soplado del sur unos días pero la temperatura sólo bajó a 15 grados bajo cero. Si no fuera por tanto añorarte, estaría bastante contento co la vida acá. A lo mejor yo ya te lo dije; me gusta estar con Stuxberg. Es un hombre muy culto, ha leído mucho y tiene intereses y ideas que vale la pena escuchar. Muy a menudo discutimos,  porque él es muy radical,  lo que es muy estimulante. El siempre gana en la discusión. Yo soy demasiado pesado y lento para la replica, y para competir con  un hablador viejo tan hábil, y que además tiene una cabeza lúcida.

5 de septiembre

Ayer tuve que dejar de escribir repentinamente . No me di cuenta la hora que era.  Tampoco esta noche me queda mucho tiempo para escribir. Además no hay nada nuevo que contar. Por eso, buenas noches querida Ingirid.

6 de septiembre

Hoy vemos mar abierto en el  sur. Es reconfortante. Aparte de eso nada especial. Hemos tomado fotos en estos días  y tengo una colección bonita de vistas. Más adelante las pondremos en un album para poder mostrar a los que nos vengan a visitar. Ves, Ingirid, que pienso en  todo. Díos mío, si tendríamos nuestro hogar pronto. Estoy pensando en pedir un puesto en una estación meteorológica. Económicamente sería más ventajoso pero tal vez aburrido para ti. Pilar está bastante cerca de Rosario, por lo menos es fácil llegar. Las mejores estaciones están siempre situadas en las afueras de la civilización y no hay mucha vida social.  Es cierto que para nosotros es suficiente ser nosotros dos como sueles decir, pero sería mejor vivir cerca de Dagny. Veremos Ingirid. Es inútil pensar con tanta anticipación, pero yo acá pienso tanto en nuestra futura vida común. Mi querida Ingirid si estuviéramos juntos en este momento. Como te abrazaría y besaría, hablar, besar, abrazar y hablar, besar, abrazar- estar en silencio y mirarte a los ojos castaños y sinceros y leer tus pensamientos más íntimos. Yo sé leer el amor en tus ojos Ingirid, el amor que nunca muere. Buenas noches mi querida Ingirid.

Cionis Alba

7 de septiembre

Berg está enfermo hoy. Yo he estado de guardia desde las nueve de la mañana. Hará casi la una de la noche antes que me acueste. Estoy un poco cansado. Estoy despierto las mismas horas todos los días pero cansa más estar de guardia todo el tiempo.  No es nada grave lo de  Berg espero, pero nunca se sabe. El es flojo y delicado en todo. Casi creció en el hospital. No entiendo como se atrevió a venir acá sin un medico al alcance.  Stuxberg lo mismo. Los dos siempre se quejan de dolor de distintas partes del cuerpo de modo que me da miedo a veces. Espero que todo salga bien. Las enfermedades son difíciles acá.  Yo tengo muy  poca experiencia con enfermedades internas y no me atrevo a experimentar con la ayuda de manuales. Es demasiado riesgoso. No me da tiempo para escribir más. Buenas noches Ingirid querida.

9 de septiembre

Ahora, Berg, gracias a Dios está restablecido. Aparte de esto nada nuevo. Empiezo a creer  que mi trabajo magnético está funcionando más o menos. No te puedo explicar más en detalle porque lo pienso. Sería difícil para ti entender ya que no estás en el tema. No puedo estar seguro cien por cien  antes de llegar a Pilar, así que estoy tensionado igual todo el tiempo. No puedes imaginarte lo que me alegraré si se muestra que tenía razón. Estoy casi seguro, pero es mejor no estar demasiado seguro todavía. Soy de carácter escéptico. Esto evita muchas decepciones. Es todo para esta noche. Buenas noches querida Ingirid.

10 de septiembre

Esta noche no escribo muchas palabras. A veces, esto de no tener nada que escribir me cansa y no todos los días me puedo quejar de lo lento que pasa el tiempo. Es duro y difícil muchas veces como lo sabes sin duda sin que yo lo escriba. Sin embargo, muchas veces es un consuelo y alivio escribir, así que debes tomarlo como es.  A veces estoy triste  y a veces un poco más alegre. No es fácil estar siempre alegre. Siempre me preocupa el resultado del trabajo. No es nada agradable tener tal responsabilidad sin la posibilidad de prepararse. Pero hay que cumplir con o sin quejas. Buenas noches querida Ingirid.

11 de septiembre

Que termine este año por una vez. Hoy hace 7 meses que llegamos. Entonces quedan 5 meses. Ves. Después de haber pasado la mitad se pone más fácil. Cada mes que pasa es como el doble. Siempre pienso en nuestro encuentro. Con nostalgia pienso en los pocos días que pasamos juntos en Rosario. Ingirid, Ingirid  eres tan bonita y encantadora. Te echo de menos. Tú, mi querida Ingirid eres lo mejor en este planeta. Una vez casados, que buena vida llevaremos juntos, una vida llena de cariño. Cuando estés conmigo siempre seré feliz. Estoy soñando lindos sueños aquí abajo. Lo pasaremos bien juntos. Buenas noches querida.

12 de septiembre

Otro día. Como notas no soy para nada un escritor, pero esta vida tampoco  ofrece mucho para una pluma por lo menos no para la mía. Berg y Andersson hicieron una excursión hoy a una montaña, desde dónde se puede ver todo el horizonte alrededor de la isla. Volvieron con la buena noticia que se podia ver mar abierto por todas partes. El hielo estaba quebrado por todos lados, sólo en las bahías había todavía. Has escuchado la canción más bonita de “Gluntarna”? “Ahora llega la primavera, luego se ven las cimas de las olas etc. Se puede sentir la primavera acá también pero mis sentimientos se concentran en la duración del tiempo. Buenas noches, no escribo más.

 

13 de septiembre

Esta noche no tengo nada de escribir aparte de estar cansado y tener sueño. Hice observaciones magnéticas hoy y eso siempre cuesta. No tengo energía para escribir más esta noche. Buenas noches mi pequeña Ingirid.

15 de septiembre

Mis sentimientos primaverales eran prematuros. Hace 25 grados bajo cero otra vez. Pero el viento sopla desde el norte otra vez y hace unos grados bajo cero. Los cambios del clima son bruscos acá en las Orcadas,  pero en general hace mal tiempo. Debo terminar, buenas noches mi querida Ingirid.

16 de septiembre

De nuevo me siento mal esta noche. Todo el cuerpo cansado. Por eso no escribiré mucho, voy a acostarme una hora. Es una desgracia no sentirse bien. Todo parece más triste y no quiero escribir más hoy,  porque sería demasiado miserable.

17 de septiembre

Falsa alarma. Creía que me iba a enfermar pero afortunadamente no fue así. Esta noche me siento en forma, a pesar de haber hecho observaciones magnéticas. Hoy, por fin he arreglado mis barriletes y volveré a volarlos.  No tengo tiempo para hacerlo todo  y el vuelo de barriletes es lo menos importante. Por otro lado me gustaría hacerlo todo y estoy en una situación difícil. Preocupaciones y molestias cada día. Ojalá que todo esto no sea en vano y que pueda sacar algo bueno de esta miseria. De mientras es difícil,  pero se acabará alguna vez. Es lo que espero. Buenas noches, querida Ingirid. Tú estás, y es el mejor consuelo.

18 de septiembre

Nada nuevo y nada notable. Sacamos un montón de diarios de 1912 que dejó Michaelsson. Leemos  con gran interés de la enfermedad y de la muerte de Strindberg, de los suecos en Brasil, Los Juegos Olímpicos etc. etc. Todo viejas noticias. Me pregunto si habrá pasado algo notable durante mi ausencia. Espero que los acontecimientos importantes sucedan después de mi vuelta. Buenas noches, querida Ingirid, tengo que irme.

19 de septiembre

Mi más querida Ingirid. Hoy he volado los barriletes otra vez. Fue un éxito. Aparte de esto, nada más. Buen tiempo. Estoy vago e indiferente, excepto, bueno tú ya sabes. No sirve escribir sobre esto, no estarás más cerca.  Estoy cansado, no sé porque. A lo mejor estuve demasiado adentro últimamente. Haré un poco más de ejercicio y tal vez me sienta en forma de nuevo. Buenas noches mi querida Ingirid.

20 de septiembre

En realidad no tengo nada que escribir. Debería  dejarlo. Las planillas de este mes están terminadas  y es bueno. No sueño más contigo ahora. De veras, es muy triste. Todavía quede una eternidad de esta miseria. ¿Cómo aguantaré? Estoy muy deprimido estos días y no sé por qué.  Espero que pase. Ni siquiera tengo ganas de escribir. Y tú, Ingirid, estás más sana que una manzana.  A veces pienso que mi desánimo tiene relación contigo. No es así, lo sé, sólo son imaginaciones. Te contaré una historia para animarme. No es muy bonita, pero da igual. Stuxberg sufre de hemorroides. Un día cuando se quejó mas que lo habitual, dije: Miremos en el libro de medicina si hay algo para aliviar los dolores. El libro es noruego  y se llama ”El libro de medicina para gente de la marina” o algo por el estilo. Dicho y hecho. Se debe dar ”klyster” al paciente decía en el texto. Qué es ”klyster” me preguntó Stuxberg. Claro,  es cola /klister en sueco/ contesté yo. ¿Cómo se hace? -Se mezcla harina de trigo con agua, dije yo que soy un hombre práctico y  capaz.- Bien, dijo Stuxberg. Yo preparé una taza con la mezcla que Stuxberg tomó. No lo hacía con ganas pero lo tragó. Al día siguiente le pregunté si lo había ayudado. Contestó que si un poco.  A los pocos días,  por casualidad,  leía en el libro y en otra página decía que había tres distintos tipos de “klyster” : nutritivo, laxante o obstructivo. El “klyster” laxante se hace de agua caliente  etc. Caramba.  Ves que peligro con las palabras similares al traducir de un idioma extranjero.  Sin embargo, a partir de ahora cuando Stuxberg habla de su estómago delicado yo simpre le interrumpo: ”Qué va, si se puede comer cola  y sentirse bien no se debe hablar de un estómago sensible.” Eso fue la historia. Ojalá te guste y te haga reír. Buenas noches querida Ingirid. Verás, me pondré más contento con el tiempo.

22 de septiembre

Ayer no escribí nada pero anteayer escribí toda una página. Anoche el hielo desapareció del todo de la bahía del norte. Está bien tener mar abierto otra vez.  Seguro el hielo volverá muchas veces, pero ayuda igual. Nada ocurre, todo como siempre. Buenas noches Ingiridita.

s

La bahía del sur, ‘’ Sydbukten’’

23 de septiembre

Tampoco hay tengo nada que escribir. Estoy un poco más animado comparado con los últimos días, gracias a Dios. Es  tan miserable sentirse deprimido como estuve estos últimos días. “Prométeme que nunca perderás el ánimo , es la mayor alegría que me puedas dar”, me escribiste una vez. No creo que los demás hayan notado algo.  Trato de no mostrar mis sentimientos a personas desconocidas. Pero no vale la pena disimular ante ti ni siquiera lo quiero intentar. Buenas noches, querida Ingirid.

 24 de septiembre

Estamos bloqueados por la nieve. La nieve llega  hasta el tejado. Para leer los termómetros debemos acostarnos de panza  para que el ojo esté al nivel del mercurio. Aparte de esto hizo un buen día hoy. La bahía del norte todavía está abierta. Los pingüinos empiezan a llegar en bandada por encima del llano. Se siente primavera en el aire. Pero ahora nieva copiosamente sin parar. Sólo quedan cuatro meses de esta miseria.  Menos mal porque la nostalgia crece cada día. Temo que el último tiempo sea lo más difícil para mi.  Buenas noches mi querida Ingirid.

25 de septiembre

Hoy nada nuevo. No se me ocurre nada para escribir.  Pienso en ti estos días más que en general, querida Ingirid. Estoy contento de tenerte para poder pensar en ti. Por otro lado  hace que mi añoranza y anhelo , como entiendes, se hagan más grandes. Si no fuera por ti me quedaría con gusto otro año acá pero ahora pienso en tal cosa con estremecimiento. Espero no extrañarte más y que estemos por fin juntos. La separación  ha sido larga y dura y todavía no se acabó. A veces extraño tanto que no sé qué hacer. Cuando estoy solo exclamo en voz alta, Ingirid, Ingirid. No te asombres. Extraño un hogar y una familia feliz contigo y todo lo que para mi es felicidad. Extraño sentir tus brazos alrededor de mi, tus labios dulces y oírte decir que me quieres. Ingirid, te quiero y no es fácil estar separado de quien uno ama. Buenas noches mi querida.

27 de septiembre

Ayer no te escribí nada. Perdonáme. Estuve un poco ocupado. Estoy cada día más convencido, que voy por buen camino con mis observaciones magnéticas y no te puedes imaginar lo contento que me pondría si tuviera razón. No hay nada peor que hacer un montón de trabajo inútilmente. Ahora, por lo menos, creo que voy por buen camino y trabajo con interés y alegría. Si luego resultara no ser así,  nada  se puede hacer. Nadie tiene el derecho de reprocharme. Hice lo que pude. Los pingüinos han empezado a buscar sus lugares de apareamiento. Es gracioso verlos construir los nidos. La hembra se queda en el nido, un hueco en la nieve para vigilar las piedritas  que el macho arrastra hacia allí. El macho trabaja duro, sube montañas altas para encontrar una piedrita que luego va arrastrando hasta su hembra. Es divertido mirar la hembra cuando él entrega su contribución al hogar. El la mira y  es como si dijera” estás contenta conmigo?” Normalmente ella está contenta y sigue graznando y hablando con él. Mientras tanto una hembra vecina le pillaba una piedra. Cuando descubre la pérdida, primero se pone desesperada, luego enfadada y ataca a otro pingüino, normalmente no la misma que robó la piedra y a veces logra tomar posesión de una de sus piedras.  Entonces vuelve feliz y orgullosa a su nido que durante este período de tiempo ha sido pillado por otras. Al final, resulta una pérdida considerable pero me imagino que ella a su vez trata de robar otras piedras. A principios de octubre tendremos huevos frescos. Basta para esta noche. Buenas noches, querida Ingirid.

28 de septiembre

Hoy tuvimos un día lindo pero frío. No voy a escribir muchas palabras. Tengo un poco de prisa. Además no ha pasado nada. Berg está entrenando los perros. Buenas noches, querida Ingirid, tengo que trabajar un poco.

29 de septiembre

Tampoco hoy escribiré mucho. Estoy cansado, lo siento en todo mi cuerpo. He sacado nieve un par de horas para salvar la casa de barriletes, totalmente cubierta de nieve. Estoy tan poco acostumbrado a ejercicios actualmente. Me quedo demasiado adentro, sentado. Pero para terminar todo el trabajo es necesario. Sólo quedan 4 meses y lo aguantaré. Por lo menos mi cuerpo. Con mi alma es otra cosa. La mitad está contigo en Noruega pero espero que la mitad mía aquí se salve hasta la reunificación.  No quiero escribir nada sobre mi anhelo aunque sea más grande que nunca. Por eso, buenas noches, querida Ingirid.

30 de septiembre

El último día de septiembre. ¡Viva! ¡Viva! Cada mes que pasa me pone contento. Empiezo a creer que esto tendrá un fin. Hoy los perros estuvieron ausentes todo el día y toda la noche. Nos preocupamos mucho. Creíamos que los habíamos visto por última vez. Sin embargo, esta noche, primero llegó Mickel y al cabo de unas horas llegaron los demás. Ahora todos están durmiendo debajo de la mesa. Me puse muy contento al verlos de nuevo. Son tan graciosos. Corren lejos en el hielo y en esta época es poco seguro. Ahora está lloviendo. Es agradable oír la lluvia contra el tejado. Buenas noches, querida Ingirid.

Este sitio es publicado por la Fundacion Histarmar - Argentina

Direccion de e-mail: info@histarmar.com.ar