Historia y Arqueologia Marítima

HOME

 Indice Antártida Indice Orcadas 100 años

CIEN AÑOS DE CIENCIA ARGENTINA EN LA ANTARTIDA

 CAPITULO V - B

 TESTIMONIO DE HUGO ALBERTO ACUÑA 

LA PRIMERA FIESTA PATRIA 

MAYO 25. Contra lo que se esperaba amaneció con tal mal tiempo, el cielo completamente cubierto y nevado de rato en rato, pero no había viento. El mar en la bahía Norte helado. A las 9 de la mañana, no obstante que en ese momento caía la nieve en abundancia y en grandes copos, icé la bandera, la que enseguida se puso a flamear suavemente dando a todo un aspecto de fiesta. 

            Fue grande la emoción que sentí en ese momento al contemplar los colores de nuestro pabellón, en esta soledad helada, tan lejos de la patria. Al rato de estar izada la bandera dejó de nevar y aunque quedó nublado el día estuvo muy claro pudiéndose decir que el día fue muy bueno. Hoy hemos pasado el día de fiesta, sin faltar el Himno Nacional, y la marcha de Ituzaingo tocada en el mandolín por el Sr. Valette. 

            Al medio día Valette se ocupó de confeccionar el menú para la noche, pues estábamos de banquete. 

            Al menos lo encabezaba un dibujo en el que se veían  las montañas cubiertas  de nieve y al pié la casa, el mojón con la bandera izada, el pack con los dos pingüines y un hombre andando en Ski. Debajo de este dibujo lo que sigue: Menú  -Dinner- Hors d´ ouvre!!!!!!. Potaje –Mock Furtle Soupe Rotis-Ovis trigidarium- Pengüin a la Smith, Legumes –Dry potatoes-Dessert Cake South Orkneys- Albion pudding- Apples rings- Hielo derretido- Chianti- Oldscotch Whisky-Café-Brandy-Cigarros. 

            A las 5 de la tarde nos sentamos a la mesa comiendo con la mayor alegría. Al llegar a los postres el Sr. Szmula toma la palabra para recordar la fecha que conmemorábamos terminando con un brindis por la felicidad de la patria al que siguieron repetidos y estruendosos ¡hurras! 

            A Szmula siguió en el uso de la palabra el Sr. Mossman, quien se unía de corazón a nosotros para festejar el aniversario de nuestra independencia y hacía votos por la prosperidad de nuestra República y por el éxito de la meteorología argentina.

            Al concluir de hablar el Sr. Mossman, Szmula le contestó y en sentidas frases le agradeció los votos que hacía por la prosperidad de la Argentina. En este segundo discurso, Szmula recordó al padre del Sr. Mossman que cumplía años e hizo votos por mi felicidad recordando el 26 de mayo día de mi cumpleaños. 

            Cuando Szmula terminó de hablar se oyó un ruido muy fuerte como una salva de artillería; era una avalancha de hielo que rodó del glaciar.

             Al concluir los postres el Sr. Mossman volvió a tomar la palabra, pero esta vez fue para brindar por la felicidad de nuestras prometidas. 

            Todos los discursos fueron dichos en inglés que es el idioma que más se habla aquí. 

            La fiesta duró hasta las 10 p.m. en la mayor animación, hablando de todo un poco y principalmente de la patria ausente. De este aniversario nos ha de quedar eterno recuerdo pues la fiesta resultó mucho más espléndida de lo que hubiéramos imaginado, atendiendo por supuesto a las circunstancias y al lugar donde estamos; el día antes se pasó revista a la lista de provisiones para elegir lo mejor que contuviera  pero la pesquisa dio poco resultado, no siendo obstáculo para que el menú fuera variado, hasta tuvimos carne fresca de carnero, de los que trajimos de Stanley los que teníamos enterrados en la nieve y que están conforme los dejamos. 

LOS TRABAJOS CARTOGRAFICOS 

JUNIO 1°. Día completamente sereno, no ha corrido la menor racha de viento, aunque el cielo estuvo casi siempre nublado y hubo densa neblina; a causa de ésta ha habido  mucha cristalización, la que, merced a la carencia de viento, se acumulaba en todos los objetos, formando una capa que aumentaba de espesor era de 1 centímetro y al caer la tarde ya llegaba a tener entre 4 y 5 centímetros. Los cristales se formaban del lado SE, de los objetos mientras que en lado contrario la cristalización era nula a muy poca. Todo queda como bordado por esa capa blanca; las casillas de los instrumentos y los palos clavados en el suelo son los que presentan mas bonito aspecto, parece que la mano del hombre hubiera hecho esos adornos, empleando las más delicadas de las plumas. 

            La cristalización junto con la neblina duró todo el día, cubriéndose el suelo con una capa de cristales igual en espesor a la formada en los objetos. 

            A las doce del día, y un momento en que se despejó la neblina, apareció el sol con un cielo azul, viéndose el arco iris aunque muy difuso no distinguiéndose los colores; el sol duró media hora pues la neblina volvió más densa.

            Entre Valette y yo nos hemos propuesto levantar un croquis del istmo y de las dos bahías lo más exacto posible con un buen número de sondajes. También efectuaremos numerosos sondajes en la bahía Scotia. No tenemos ninguna clase de instrumentos para este trabajo pero a fuerza de paciencia hemos de lograr nuestro objeto. 

            Necesitábamos algún aparato para poder hacer algo y Valette imaginó uno. Con un cartón hicimos un círculo graduado, al que  fijamos en un palo, y con otro palito y dos alfileres como visual para la angulación queda concluido nuestro instrumento. Ya hemos empezado a trabajar, la primer estación fue el anemómetro en donde están marcados los puntos cardinales que necesitamos conocer con exactitud y como no tenemos brújula usamos como estación el lugar en que estos puntos están marcados, en vez de tomar como punto de partida el mojón en donde esta el asta bandera que es el punto geográfico de la isla. 

            Medimos los ángulos de los puntos más prominentes pero no pudimos tomar más de seis ángulos porque la neblina no ocultaba los perfiles. El círculo graduado nos da la medida de los ángulos pero necesitamos saber la distancia que hay entre un punto y otro y para saberlo nos valemos de un medio a la vez sencillo exacto y fatigoso. 

            Con un hilo de 10 metros medimos las distancias, entre todos los puntos. Con este hilo tan corto mediremos miles y miles de metros. 

            Estos trabajos lo hacemos en secreto entre Valette y yo aprovechando cuando el Jefe y Szmula salen a pasear. Para el caso de que nos sorprendieran tomando las medidas, hemos tomado nuestras precauciones pues los instrumentos desaparecen instantáneamente en nuestros bolsillos a la primera alarma. Hacemos todo tan reservado pues como Szmula es muy egoísta nos opondría dificultades, pues como él no es capaz de hacer nada de esto tendría envidia de que nosotros nos ocupáramos de algo. 

            A la noche empezamos a hacer el croquis con los puntos ya conocidos. 

JUNIO 2. Seguimos al levantamiento del croquis; tomamos algunas medidas y efectuamos tres sondajes. A causa de la neblina y la lluvia no se pudo medir ningún ángulo pero con las medidas que tomamos hemos situados dos puntos más en el mapa. 

            A medio día empezó a caer lluvia helada y a las tres de la tarde caía con fuerza a causa del viento que soplaba un poco. A causa de que  la temperatura subió mucho a la noche la lluvia helada se convirtió en líquida cayendo en abundancia y a ratos mezclada con nieve.

            A las 9 de la noche empiezan a soplar rachas muy fuertes del NW.

CONGELAMIENTO!!! 

JUNIO 29. Volvió el SE y con él, el frío, pero la temperatura no llegó a ser tan baja como el día 26.           

            La bahía Norte esta helada hasta unos 500 metros del istmo, y más afuera esta el mar libre salvo algunos grandes iceberg; el pack ha desaparecido arrastrado por el viento. A las 10 de la mañana me fui con Valette a efectuar unos sondajes concluyendo, con tres que hicimos, la línea empezaba el día 17. Cuando volví me dolían un poco los pies pues teníamos una temperatura de 21° bajo cero y los botines se ponen duros; cuando me los saqué vi los pulgares de los pies completamente helados, estaban chatos, blancos y más duros que el hierro; no sentía dolor ninguno pues estaban del todo insensibles. Con la mano empecé a apretar los dedos despacio por temor de que se hicieran pedazos; a la media hora empezó a circular la sangre y a doler de una manera horrible, al rato estaban calientes y muy hinchados pero ya no había peligro de que me quedara sin ellos. La hinchazón y el dolor siguieron todo el día pero no por eso he dejado de hacer mi guardia y acarrear hielo para el agua.

Cuando me acuesto sigue la hinchazón y el dolor aunque éste menos intenso que durante el día. 

UNA OPINIÓN PERSONAL 

JULIO 8. Szmula que es un individuo hipócrita y sin un asomo de vergüenza se va a caminar como un imbécil sin ocuparse de nada, pues es el único que hace menos, fuera de las 6 horas de guardia no se ocupa de otra cosa, lo que sabe hacer es hacerle perder el tiempo a los demás como hoy por ejemplo en que Valette y yo podíamos haber hecho un buen trabajo, me encarga la observación de los tres; se dirá porqué le hago su trabajo, es por prudencia pues si llegara a negarme tendríamos un disgusto serio y este tiempo en que todos los ánimos están muy exaltados se concluiría muy mal llegando a tener quizás funestas consecuencias para él. 

            Colocamos un cabo en el asta bandera para izar mañana, 9 de Julio, la insignia de la Patria. 

FIESTA PATRIA  

JULIO 9. Al amanecer o sea a las 8 a.m icé la bandera festejando el 88° aniversario de la Jura de nuestra Independencia. 

            El día no ha sido como el 25 de mayo en que lo pasamos en medio de la mayor alegría; hoy todo el mundo ha estado serio mientras Szmula estuvo en la casa, pero a la tarde cuando éste salió a caminar solo, dimos rienda suelta a nuestra alegría tocando Valette en el mandolín el Himno Nacional y cantándolo entre él y yo, bebiendo, a falta de otra cosa un vaso de vino a la salud de la patria, La bandera la arrié al toque de la oración tarareada por Valette. 

            La comida, salvo algunas palabras de felicitaciones del Jefe, pasó en el mayor silencio.

            A las 8 de al noche sólo quedábamos levantados Valette, Szmula y yo pasando un rato de tertulia hasta las 12 p.m. en que nos acostábamos tomando Mossman a esta hora la guardia nocturna. 

            A las 9 de la mañana vimos dos pengüines de la Tierra Adelia que venían del Sud pero, en cuanto subieron al istmo y vieron la bandera dieron media vuelta y echaron a correr despavoridos, hasta que los perdimos de vista. Una hora después Mossman cazaba uno en la costa NW pero no sabemos si será uno de los que se asustaron. 

            Aprovecharon la mañana efectuando durante dos horas 22 sondajes en la bahía Norte en una línea de 1.000 metros. 

            La próxima semana mi guardia es de 11 a.m. a 4 p.m. 

LA NOSTALGIA 

JULI 14. Día triste y sombrío, la neblina oscurecía completamente el paisaje. En medio de un día como el de hoy la melancolía embarga a seres más fuertes y menos propensos a los tiernos sentimientos; ¡se encuentra uno tan solo! Lejos de lo que se ama y sin un amigo de corazón en quien desahogarse, pues contándolas las penas se alivian, no se tiene más remedio que vivir con los recuerdos y seguir bebiendo el cáliz de la amargura. 

            Los recuerdos acuden en tropel a mi mente; madre, padre, hermanos muy lejos estoy de todos pero siempre los tengo presentes; a cada momento desfilan por delante de mis ojos las imágenes de los seres queridos; en mis negras noches vienen esas visiones a acompañarme y aconsejarme valor, pero tengo un consuelo, en la oscuridad de esas noches brilla una estrella ¡La esperanza! 

            Izamos la trampa conteniendo 7 peces. 

            Debido a la marea de la luna nueva, que fue ayer, se han abierto algunas grietas en el pack, principalmente cerca de la costa de roca en donde la presión ha roto el hielo levantándolo, hasta un metro del nivel primitivo. 

EL PAISAJE Y LOS PINGÜINOS DEL INVIERNO 

JULIO 19. Hasta la tarde fue el día hermoso. 

            Da gusto ver llegar la madrugada. A las 7 empiezan a palidecer las estrellas y a aclarar por el Este poniéndose el cielo de un color celeste muy pálido, para cambiarse un rato después de un rubí precioso que contrastaba espléndidamente con la blancura de las montañas, formando todos un conjunto que el que no la ha visto no puede, ni remotamente, formarse idea de la magnificencia del espectáculo. 

            Un poco antes de las 12 m, apareció una tropa de pengüines Adelia camino del Norte; dos de ellos llegaron al istmo primero que los demás quizás vendrían en comisión a explorar el camino enviado por los otros pero no pudieron desempeñar su cometido porque Mossman los mató. El resto de la tropa cruzó el istmo sin que los molestáramos, estuvieron un momento parados en la costa Norte y dieron vuelta, regresando por el mismo camino. Ya estaban en la mitad del istmo junto al glaciar cuando yo les salí al encuentro y los traje arreando hasta cerca de la casa saliendo a recibirlos Mossman y Smith, cada uno armado de un palo, empezando enseguida la matanza. 

            De los 55 pengüines que componían el grupo no cayeron más que 15, los demás huyeron dividiéndose en dos grupos; uno tomó rumbo al N. y otro al S. Son muy duros para morir, los que caen al primer palo no quedan más que aturdidos, teniendo, una vez hecho el tendal, que recorrer el campo para matar uno a uno a todos los caídos. 

            Los de hoy serán los últimos pengüines que mataremos este invierno, pues cuando concluyamos los que tenemos ya habrá vuelto el buen tiempo y habrá de estos animales por todas partes y en gran cantidad. 

            A las 2 de la tarde nos fuimos Valette y yo a hacer algunas angulaciones en la bahía Scotia. Ya habíamos armado el trípode y colocado el círculo graduado, cuando vemos aparecer el Szmula a pocos pasos de nosotros; de un golpe cerramos el trípode y empezamos a caminar como si no lo hubiéramos visto; mientras tanto Valette hacía desaparecer el círculo, guardándolo en un bolsillo. Como llevábamos solamente el trípode sin la cámara fotográfica. Szmula nos iba seguramente a preguntar que hacíamos y cuando se acercó, Valette le dijo que estábamos viendo si había buena luz para sacar algunas vistas, para volver en busca de la cámara, aunque no había luz, se le dijo (por decirle algo) que era buena encargándome yo de ir en busca del aparato; sacamos un glaciar que queda a unos 800 metros de la casa, en la falda Sur del último cerro de la cadena que forma el lado SW del istmo. Después de sacarse la vista fotográfica (que no sirve), Szmula se separó de nosotros, pero no se fue muy lejos, se quedó rondando pues ha de haber sospechado que estamos haciendo algo. En vista de que no se alejaba resolvimos volver a la cabaña sin haber hecho nada, saliendo enseguida a hacer un agujero en el hielo para fondear otro lampazo en un fondo de más de 15 metros; el hielo estaba muy duro, a las 5 p.m. habíamos perforado casi un metro, suspendiendo la tarea  por ser ya de noche. 

            Al caer la tarde se descompuso el tiempo empezando a caer nieve. 

            Por el norte el mar esta helado nada más que hasta unos tres kilómetros del istmo, después salvo algunos grandes iceberg está el mar libre, que hubo mucha evaporación. 

Avanzan los trabajos cartograficos 

Julio 27 El día ha sido muy sombrío, pero cayó poca nieve y el viento fue insignificante.

A la tarde, mientras Szmula salió concluimos de situar en la carta los cerros que circundan la bahía por el lado SSW y algunos de los de la costa E. Esto lo hicimos con los datos que tomamos el día 17. Con estos datos arrumbamos, también en la carta, algunas puntas e islotes que concluiremos de situar con los primeros arrumbamientos que tomaremos desde la próxima estación que vamos a establecer en la costa Este de la bahía Scotia. 

            El croquis adelanta despacio, podríamos trabajar mas y hacerlo mas pronto, pero no se puede a causa de ese caballero que se llama Szmula, teniendo que hacer todo a escape y con mucho ojo para que no nos sorprenda, ya que no queremos darle cuenta de nuestro trabajo. 

            Por la mañana pasó para el Norte un pengüin Papua, el infeliz animal estaba cansadísimo y con toda certeza se puede afirmar que muerto de hambre pues debe venir desde muy lejos. Se detenía de rato en rato a tomar aliento y seguía la marcha, siempre echado sobre el vientre y ayudándose con pata y aletas; adelantaba con gran dificultad, hundiéndose en la nieve demasiado blanda. Pasó cerca de la casa, se detuvo un momento para mirarnos y siguió al Norte; felizmente para él ya le faltaba poco para encontrar agua. 

El acarreo del hielo para el agua fue dificultoso pues el trineo se hundía en la nieve haciéndose muy pesado. 

            La noche es clarísima, sólo que otra nube se ve cruzar por el cielo y la luna se refleja en todas partes siendo el espectáculo digno de contemplarse, pero no es muy agradable estar afuera pues hace mucho frío; la mínima de 26° grados bajo cero la registré al concluir mi guardia, a las 10 p.m. 

EL PASEO 

AGOSTO 4. El día de hoy ha sido mas frío que el de ayer pero no soplaba casi viento y teníamos un sol brillante y cielo puro. 

            A la 1 de la tarde salimos Valette y yo para dar una vuelta. 

Íbamos con Ski y nuestro objeto era subir a las cumbres de los cerros de la costa SW de la bahía Scotia. Nos fuimos hasta la playa de los lobos y subimos por el glaciar formado entre la cadena de cerros que cruza el istmo y la que forma la costa S de la bahía, ya en Ski y a pie por los lugares mas inclinados llegamos a lo alto encontrándonos en una gran planicie, con ligeras inclinaciones que subían hasta la cresta de los cerros. 

Seguimos caminando hacia le Oeste y de pronto nos encontramos con la meseta cortada a pique, era el límite de la tierra, allá abajo a más de 300 m, estaba la superficie del mar; nos encontrábamos sobre una bahía que queda en la costa S de la isla. 

A nuestro alrededor se extendía un panorama maravilloso imposible de describir. 

Sólo dos colores se distinguían, el azul del cielo sobre nuestras cabezas, el blanco de la nieve a nuestros pies. Dirigiendo la vista a la isla veíamos en lo alto destacarse el corte gracioso de los cerros, en el bajo ya distinguíamos en valle de innumerables glaciares, entre las montañas, a lo lejos veíamos boquetes, cañadones, pendientes suaves, rápida y otros mil accidentes; reales imaginarios que la imaginación encantada puede descubrir. Ni lo oscuro de una roca se destacaba en esa inmensidad blanca, todo ha desaparecido debajo de la nieve. 

Sacando la vista de la isla y fijándola en el mar ser contempla la gran llanura de hielo; una superficie uniforme, sólo unos 20 o 25 témpanos de todo tamaño que han quedado juntos cerca de tierra por el sur y otros grandes que se distinguen a lo lejos son los únicos accidentes de ese campo helado, ni un solo trecho de mar libre; el hielo se extiende por todas partes y allá a lo lejos, en el horizonte, parece que fuera a unirse con la bóveda celeste. 

Encantada por tanta magnificencia dirigimos nuestros pasos para el lado NE de la meseta para contemplar el horizonte por el N que todavía no habíamos podido ver. Como estábamos en el pico de un cuerpo nos dejamos resbalar con los patines llegando al otro lado en un momento, en donde nos esperaba otro espectáculo maravilloso. Nos encontrábamos en la cresta de los cerros que cortan a pique sobre el istmo; un poco afuera de la bahía Norte y en medio del hielo había una gran mancha oscura, era el agua del mar, pero agua que parecía hervir pues de su superficie se escapaban densas columnas de vapor que se elevaban hacia el cielo en formas caprichosas. Largo rato estuvimos extasiados ante tanta maravilla. Dirigiendo nuestra vista mas lejos de esa fuente, viendo otra vez la llanura de hielo pero que por atrás del horizonte se encuentra el mar quizás del todo libre, pues grandes nubes de vapor se elevaban de la superficie formando un grueso banco. 

Estábamos a 300 metros sobre el istmo y allá abajo en el abismo estaba nuestra cabaña con su chimenea humeando, la distinguíamos tan chica que nos parecía un juguete de niños. 

En la altura en que nos encontrábamos corría una suave brisa, apenas perceptible, pero brisa helada, puesto que venía directamente del polo. El frío formidable no lo sentíamos mucho y eso que íbamos con el mismo abrigo que de costumbre pues nos llevamos la misma ropa que cuando la temperatura es de 10° grados bajo cero pero como la calma era absoluta el frío no se siente, pero teníamos que estar siempre caminando porque en cuanto nos deteníamos se nos helaban los pies. 

No obstante no sentir frío sino de cuando en cuando; los ojos tenían un círculo blanco, pestañas y cejas desaparecían bajo una capa de hielo. El vapor de la respiración también se helaba uniendo el rebozo a la cara, así es que la boca la teníamos pegada al abrigo; las ventanas de la nariz también estaban blancas. 

A las 3 ½ de la tarde emprendíamos el camino de regreso, bajando en “Skí” desde lo alto, el camino era bueno y los patines resbalaban perfectamente pudiendo gobernar muy bien llegando al llano con gran ligereza, tardando en recorrer la barranca menos de tres minutos siendo la distancia de unos 1000 metros. 

Antes de entrar a la casa nos fuimos hasta la bahía Norte; el hielo ya esta consistente pudiéndose caminar por encima. 

Enseguida nos vinimos al rancho y después de librar la cara del rebozo derritiendo el hielo que los unía, y de sacar también el que ribeteaba nuestros ojos nos pusimos a descansar de nuestro primer paseo en las Orcadas; pues hoy es la primera vez que Valette y yo, salimos especialmente a pasear; siempre que hemos salido ha sido para trabajar, ya sea para relevamientos ya para hacer sondajes, hoy no hicimos nada. 

Hoy es el primer día que no se ha visto una sola nube. 

A las 10 de la noche la temperatura era de –36,2° pero poco antes de entrar yo de guardia empezó a soplar viento Norte y la temperatura a subir marcando el termómetro a las 11 p.m. –26,4° veintiséis grados, cuatro décimas bajo cero. 

IN MEMORIAM 

AGOSTO 6. 4 ½ de la mañana. El viento sigue soplando fuerte. La guardia que en este momento entrego la he pasado echando carbón a la cocina que el viento ha devorado; no puedo hacer subir la temperatura que no pasa de dos a tres grados sobre cero, estoy sentado al lado del fuego y apenas me llega el calor; a mas de que la estufa no calienta el viento sopla del lado de la casa en que no hay nieve acumulada y por lo tanto es la pared menos protegida, pasando el viento a través de la lona, esto es lo que más contribuye a que la pieza esté tan fría. Afuera, la temperatura es de diez grados bajo cero, pero hace mas frío que cuando el termómetro marca –40°. 

            A las 12 cuando me levanté el viento seguía soplando, el que siguió todo el resto del día sin miras de calmar, la temperatura también sigue subiendo. Aparecieron otros dos "padys"; ahora son nueve los que tenemos alrededor del rancho. 

            Hoy hace un año que murió de enfermedad de corazón, A. Ramsay jefe de máquinas del “Scotia”. La tumba del pobre esta completamente cubierta de nieve, sólo sobresale la cruz que es la única señal que se nota en el sitio en que esta la sepultura. 

            Cambiaronse las guardias mañana tomo el servicio de 11 a.m. a 4 p.m. 

Desde hoy la observación de las 5 p.m. se tomara sin lámpara. 

CORRECIONES 

SEPTIEMBRE 4. Día de densa neblina. 

            A las dos de la tarde Szmula salió a ver a las focas, lo que aprovechamos nosotros para pasar a la carta de arrumbamientos tomados ayer. Al hacer la triangulación hemos encontrado algunos errores en la situación de algunos  puntos, errores que tendremos que corregir en la primera oportunidad tirando nuevo arrumbamientos. El círculo graduado debe hacerse movido al medir los ángulos y dar medidas falsas pero que pronto corregiremos. Siempre se tiene cuidado de que el instrumento esté bien fijo pues es de construcción orcadense en donde no hay talleres, esta expuesto como ayer sucedió a dar errores, pero ara evitar que ningún punto vaya a quedar mal situado, lo arrumbamos desde muchas estaciones distintas y no lo situamos en la carta sino cuando todos los arrumbamientos coinciden, estando así seguros de no incurrir en error. 

            Después de mucho tiempo, hoy hemos vuelto a comer sin lámpara a las 5 de la tarde. La observación de las 6 p.m. también se toma sin farol, a las 6 ½ todavía tenemos la luz crepuscular. 

LOS ULTIMOS DIAS DE 1904 

DICIEMBRE 26. Sigue el viento. Nieve tampoco faltó, cayendo a ratos 

            Todos estamos a la espera del barco; no hay vez que se salga de la cabaña, que no se eche un vistazo hacia el horizonte, tratando de divisar los tan deseados mástiles. 

            Hubo una avalancha de hielo en el glaciar y una de nieve en los cerros, frente a la puerta de la cabaña. La nieve se desprendió de la meseta que empieza en los cerros y cayó por un pequeño cañadón. 

DICIEMBRE 27 Parece que el viento no tiene ganas de calmar; rachado sopló todo el día, cayendo bastante nieve. 

A la tarde me fui a pasear un rato pescando en la bahía Scotia, en un pequeño agujero en el hielo. Pesqué durante algunos minutos solamente, sacando un solo pez. 

Durante estos días el desfile de pengüines es continuo entre las roquerías y la bahía Norte. 

DICIEMBRE 28. Por fin hemos tenido un tiempo regular. El viento ha dejado de soplar y aunque el cielo permanece nublado no podemos quejarnos del día. Valette salió a sacar vistas fotográficas de los pengüines y del mar desde los cerros de la bahía D. 

            Por la mañana aprovechando la falta de viento, abrimos al leopardo que maté el 22, haciendo Valette el estudio de las vísceras. 

El estómago estaba perfectamente limpio así como los intestinos. 

DICIEMBRE 29. Antes de la 9 de la mañana vi una foca en la bahía a unos 500 metros de tierra. 

            Después de hacer agua salí a reconocer al animal, encontrándome con un leopardo de mar, joven. Cuando me acerqué abrió su boca para mostrarme sus agudos dientes y darme a conocer que estaba dispuesto a hacerse servir de ellos; pero un golpecito con mi palo le hizo bajar la cabeza y empezar a arrastrarse en dirección al istmo. Después de caminar un buen trecho, el leopardo no quiso dejarse conducir más y se volvió contra mí, pero un palo en la nariz y siguió andando. Todavía se dio vuelta algunas veces, pero quiera o no quiera lo traje hasta la casa y entre Valette y yo lo ahorcamos con una cuerda. La temperatura rectal es de 36, 7° C. 

            Al rato Valette le sacó 6 fotografías le tomamos diferentes medidas. Era una hembra de 2,16 m.

            En los restos del Leopardo que cacé el día 22 bajaban a comer los petreles gigantes. Con un palo me acercaba de cuando en cuando, y cuando los petreles no volaban me les iba encima y los cazaba a palos; así logré apoderarme de tres; el último fue uno blanco; que resultó ser hembra y como era lo que buscaba, suspendí la caza de petreles gigantes, pues ahora queda completa la colección. 

            Cuando estábamos midiendo la foca, vimos otra en el mismo lugar en que estaba el Leopardo, fui a ver lo que era, resultando un lobodón. Cuando me vio, huyó hacia el istmo arrastrándose bastante ligero. En un momento llegamos frente a la puerta de la cabaña y entre Valette, Szmula y yo lo atamos, entrando a almorzar. 

            Después del almuerzo ahorcamos al lobodón, tomándole enseguida la temperatura en el rectum  que resultó ser de 36°. Es una hembra joven de 1,92 de largo total. 

            Szmula se interesó por el cuerpo del lobodón y entre Valette y yo lo cuereamos en un momento, dejando al cuerpo para que las aves le saquen la grasa y quedándome yo con el cráneo. 

            Enseguida nos fuimos a cuerear al Leopardo  pues Valette conservara la piel para la colección. Dicen que el Leopardo come pengüines, todavía no lo hemos comprobado, pues en los dos cazados hemos encontrado los estómagos completamente vacíos.

            Hoy hemos tenido un tiempo muy buenos, la calma ha sido casi completa y aunque el cielo no se despejó del todo, el horizonte estuvo muy claro y el sol brilló algo. 

            Por el Norte ha aparecido el pack-ice hasta unos 6 kilómetros del istmo pero no sabemos si es mucha  cantidad o sólo algunas piezas de hielo y que por la proyección parece ser muy abundante. 

            Creo que hoy ha sido el día que más rápidamente ha pasado en el año pues Valette y yo hemos estado ocupados desde la mañana hasta las 5 de la tarde. 

DICIEMBRE 30. Tiempo bastante malo. Cacé un M. Mac Cormick, segundo que aparece. 

DICIEMBRE 31. Empaquetamos esqueletos. 

            Cuando por hoy ya no lo esperamos, avisto el barco por el Norte a las 7 ¼ cuando me iba a la cama. 

1905 

ENERO 1°. En las primera horas empezó la Uruguay a descargar lo de nuestros reemplazantes. 

            A las tres de la tarde recibimos orden de embarcarnos y no volvimos más a tierra. 

            El tiempo que durante el día fue excepcional se descompuso algo, cayendo una densa neblina que nos permitió zarpar sino a las 9 ½ p.m. Tiro de máuser. 

ENERO 2. Todo el día rumbo W. Después de medio día salimos de los hielos y la Uruguay empezó a rolar espléndidamente con un grueso mar de fondo. 

EN USHUAIA SE CORONA LA LABOR CARTOGRAFICA 

ENERO 22. por la mañana el Tte. Maveroff concluyó de pasar en limpio parte de la carta topográfica que levantamos en las Orcadas. Se pasaron en limpio la bahía Scotia y la bahía Norte con cerros y sondajes. A la bahía la bautizamos con el nombre de Uruguay. Enseguida se sacó una fotografía de la carta. Cuando la estábamos clavando en una tabla para ponerla enfrente del objetivo, Szmula se acercó y al leer la leyenda, en donde dice que el croquis ha sido levantado por Valette y Acuña se puso rojo de sorpresa  y leyó varias veces para convencerse bien de que los ojos no le engañaban pero, no dijo una sola palabra sino que se dio vuelta y se fue, sin duda a pensar cómo habremos hecho nosotros esa carta sin que él se enterara. 

Anoche, en presencia del comandante Galíndez, Szmula vio por primera vez la carta que nosotros hicimos, pero aunque comprendió que algo nuevo había no se dio cuenta de quien y cuando se había hecho, cosa que recién esta mañana supo al leer la leyenda. 

En Ushuaia, entonces Valette y Acuña coronaron la labor cartográfica que, callada y metódicamente, habían desarrollado durante el año 1904, aportando así la primera contribución cartográfica antártica argentina, coincidente con la efectiva ocupación de las tierras polares. Y fue el Alférez José Otto Maveroff, joven oficial de la corbeta “Uruguay”, quien colaboró en esta coronación.  

A  Página siguiente

Este sitio es publicado por Carlos Mey -  - Martínez - Argentina

Direccion de e-mail: histarmar@fibertel.com.ar