Historia y Arqueología Marítima

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ARCHIVO DE SANCTIS

Capitulo 6

 

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Vida de Campaña. en el frente de Saavedra. En tachos como este se buscaba el agua para beber, que se traia con dificultades desde dos o tres Kms de distancia o mas. Con frecuencia era mala, de olor fétido, de mal gusto, a veces era barrosa, amarga, salada.

Para no volcarla durante el transporte, los soldados colocan paja dentro del tacho, como se ve en la foto. El mate cocido hecho con esa agua amarga y barrosa a veces era imposible de tomar; lo mismo resultaba con la sopa. En este momento el dentista Dr. Ramirez carga su caramañola y las de sus compañeros que son marcados con cruces.

Si al beber esta agua, se dejaba en el tarro uno o dos traveses de dedos, ese resto se volvía a echar en el tacho, pues al dia siguiente no se podria tener ni esa mala agua. Con esta escasez, el lavado d elas manos manchadas de sangre era imposible, debiendo haerlo con aguardiente que fijaba la sangre o bien con agua oxigenada, lo cual resultaba muy desagradable, por medico que se fuera!

Los practicantes da Ponte y Villamayor hervian las jeringas con esa agua barrosa, cuando no habia otra mejor, a costa de la existencia en sus caramañolas personales, exponiendose a sufrir el martirio de la sed.

Para poder pasar esa agua desagradable, con la cual en la vida civil, nadie se lavaria los pies, se recurría al "tereré".

Filtro individual para agua, de uso personal, durante la campaña del Chaco. Contiene en su interior carbon de coco, fino, mediano y grueso. Solo sirve para filtrar cinco litros de agua; para que vuelva a ser util, debe hacerselo pasar por una corriente de una solucion de permanganato o bien someterlo a la accion de una llama de alcohol, a los efectos de reducir la sustancia organica. La parte gruesa se introduce en el pantano o en la charca de donde se quiere beber y se aspira por la parte afilada: Cuando se llega a la situacion de tener que recurrir al filtro, entonces si que se esta pasando un mal trago!. Un "pahuiche" (en aymará) o "Tuca-Tuca" (en guaraní) o foso para protejerse contra los bombardeos de asviones y de artilleria.
Un amanecer en el Chaco. Mosquiteros de lienso sobre camillas y catres de campaña. Los de tul no son utiles, pues los mosquitos los atraviesan muy facilmente sobretodo los polvorines, que son muy pequeños y molestísimos. Las tardes de calor son molestas, pues durante la siesta no pasa aire a traves del mosquitero, que resulta util paraprotejernos del fresco y del rocio nocturno. Para poder tomar aire el que se halla adentro del mosquitero, solo debe sacar la cabeza, ajustando el lienzo al cuello para que no penetren los mosquitos. la flecha señala mi cabeza en este trance. En el frente de Saavedra, durante una semana hemos pasado la noche sin desvestirnos, tal era la presion del enemigo; el frio solia molestar a media noche y una manta era insuficiente.
Vida de campaña. Esta foto presenta a mi perna, que yo he fotografiado al sorprender, mientras comía, a numerosos gusanos que subían por el zapatón y la polaina. Son orugas d emariposas que a millones abundan en el Chaco y que mucho nos molestaban, pues se metian por todas partes llegando hasta el cuello de la blusa.

Al aplastarlos al menor roce, pues son muy fragiles, dan un liquido verdoso que mancha la ropa, causando esto gran repugnancia. Estas orugas son de color verde, tienne dos o tres cms.; al tacto son blandos y tibios. Hemos calculado con Melgarejo que cada diez minutos subian por nuestros cuerpos alrededor de veinte gusanos, cuando el numero de ellos estaba en su apogeo. Despues las orugas continuaron su fase evlutiva, pasando pro el periodo de crisálida, para mas tarde convertirse en mariposas.

Durante las intervenciones, habia que luchar contra las moscas, mosquitos y gusanos. Estos subian por la mesa de operaciones, llegaban al herido, ascendian por los tambores de gasa, s emetian entre las vueltas de los paquetes de algodon, se paseaban sobre la superficie de las botellas de antisépticos, es decir, estaban en todas partes. Los camilleros ayudantes debian estar alertas para apartarlas y en este trabajo perdiamos tiempo y energia nerviosa.

Orugas de mariposas sobre el cajon de nafta sobre el cual se come, se debe sentar y utilizarse como escritorio. Estan señaladas con cruces. Cuando los aviones pasaban bombardeando o la artilleria enemiga cañoneaba nuestras posiciones, debiamos echarnos precipotadamente al suelo; entonces no nos preocupaba el enorme numero d eorugas y de hormigas y otras diversas clases de insectos que cubrian el terreno.

Al levantarnos de los fosos saliamos cubiertos de tierra o barro; espinas, manchados con insectos aplastados y sobre nosotros el estiércol de las voraces orugas o de las langostas que comian en las ramas de los árboles.

Araña pollito del Chaco Paraguayo. Araña pollito defendiendose del palito con el cual se la molesta.
La foto muestra a las mariposas del Chaco siguiendo la direccion d ela carretera. Foto tomada desde el camión, Observar que malas huellas. Una Cia. de zapadores abriendo una picada en el bosque. la labor es ruda, pero los soldados son práctico en esta tarea. Con hachas y machetes de monte derriban los arboles que se interponen para continuar la marcha, desarrollando un esfuerzo digno del mayor elogio, pues son verdaderos héroes ignorados.
Maripositas del Chaco. Un recuerdo de la guerra.

Era una noche en el Campamento en el corazon de la selva. El Comando de la Division habia reunido a varios cantores y guitarristas, escogiendolos entre la tropa de los Regimientos. El aburrimiento del bosque, el tedio de la guerra, la inseguridad de la existencia, requiere que un poco de música sacuda los espíritus y eleve los corazones.

En idioma guaraní, cantos sentimentales con musica que deleita, entona un moceton vivaz y apuesto. En uno de ellos, con mucho sentimiento se refiere a las maripositas blancas, que durante la larga travesia del Chaco hacia el frente de batalla, acompañan al soldado siguiendo la direccion de la carretera. Ellas son, dice, las que velarán nuestros cadaveres revoloteando en su derredor y que al posarse sobre los cuerpos depositaran el beso de la madre que llora al hijo muerto por la Patria.

...

Al dia siguiente, en un encuentro entre patrullas, un soldado cae herido; en nuestro puesto de socorro fallece a los pocos minutos. Es el mocetón apuesto y vivaz que cantaba a las mariposas la noche anterior.

Entre los árboles y al costado de la picada, un foso poco profundo lo cobija en el Chaco. Las mariposas blancas posan sobre el monticulo de tierra que indica el sitio de la tumba.

Linterna electrica con su porta linterna, de uso personal. La linterna es indispensable para al vida de campaña en el Chaco. En el bosque es muy facil perderse y eso significa un gran riesgo pues se puede morir de sed y hambre o caer prisionero. Por otra parte la marcha entre las picadas resulta frecuentemente dificultosa por los pozos, troncos y ramas que se encuenran a cada paso, con los cuales se tropezaría constantemente si no se dispone de medios de iluminacion prácticos. Unico caso de viruela que hubo en el frente de Saavedra. Lo aislamos internandolo una o dos cuadras en la espesura del monte; una noche, delirando, anduvo vagando por el bosque. Su presencia significaba una gran intranquilidad, sobre todo para nosotros que teníamos que atenderlo.
El enfermo de viruela ha sembrado alarma. El Dr, Melgarejo me vacuna y el Capellan Ferreyra observa. Se puede apreciar el gran revolver del Padre y en inseparable cuchillito del colega. Nuestro asiento esta constituido por cuatro cajones aplanados toscamente y el de Melgarejo un cajon de nafta. Una escena tipica de la vida de campaña. Un soldado escribe a los suyos, apoyandose en una mesa constituida por tablas de cajones. El otro espera su turno.
Sobres utilizados para la correspondencia del soldado, anverso y reverso
Sobre paraguayo censurado de la correspondencia del soldado en el frente. Tipo de sobre boliviano para la correspondencia del soldado. Recojido (sic) de un cadaver, despues del combate del 27 de Diciembre.
Vida de Campaña - Kilometro 7 de Saavedra. La hora del almuerzo con cajones como mesa y silla. Comíamos frcuentemete el "saporó" que es un guiso de arroz, porotos y carne, otros locro y asado. El asistente nos traía la comida desde tres o cuatro cuadras de distancia, segun el lugar, y guardaba las galletas que debiamos comer en los bolsillos de su pantalon, de modo que siempre las comiamos tibias. Observar que en todas estas fotos el monte enmarañado e impenetrable rodea todos los cuadros. La flecha indica el pozo para protegernos contra el bombardeo de los enemigos. En las lineas avanzadas los momentos de tranquilidad son excepcionales. En la carretera de Alihuatá- Saavedra. Soldados paraguayos conduciendo carne desde el matadero hasta uno d elos regimientos que se hallan en la linea de fuego. Observense las mariposas blancas.

 

 

Estampillas del Correo Paraguayo usadas durante la guerra.

   
Prologo
Cap. 1: Desde Rosario hasta Asuncion y desde Asuncion a Puerto Casado Cap. 2: En Puerto Casado: La tolderia de indios Cap. 3: Hacia el frente: desde Pto. Casado hasta el fortin Boqueron
Cap. 4: Desde el Fortin Boqueron hasta el Fortin Alihuata. Cap 5: En el frente: primera division del ejercito paraguayo en los campos de Saavedra. Cap 6: En el frente: vida de campaña en el bosque
Cap. 7: Bombardeos aéreos Cap. 8:En el frente: sanidad militar durante la batalla. Cap 9: En el "Campo Jordan", el ataque boliviano del 27/12/1932
Cap 10: Combate de artillería. Navidad y año nuevo en el frente. Cap 11:El regreso: desde el "Cañadon de la Muerte" hasta el rio Paraguay Cap 12 Desde el Infierno del Chaco hasta la perla del Atlantico.

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