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| FLOTA DE MAR A.R.A. | INDICE ARMADA | |
Rompehielos A.R.A. "Almirante Irizar "

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Nombre |
Nº |
Construído |
En Servicio |
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ALMIRANTE IRIZAR |
Q5 |
OY WARTSILA, Helsinski, Finlandia. |
DICIEMBRE 1978 |
| Desplazamiento: | 14.899 Tn. a plena carga. |
| Dimensiones: | 121,3 x 25,2 x 9,5 (mts). |
| Propulsión: | Diesel-Electrico, 4 Motores Semt Pielstick 8 PC-2.5 L/400, 18.729 HP, 4 alternadores de 600 VCA, 4.000 KVA, que accionan 2 motores propulsores dobles de 700 VCC y 5.975 KW de potencia cada uno, 2 hélices. |
| Velocidad: | 17,2 Nudos. Económica 14 nudos. |
| Autonomía: | 60 días. |
| Tripulación: | 135 Hombres más 45 pasajeros y dotación aérea embarcada. |
| Capacidad
de transporte: |
Bodegas: 1.800 m3 . |
| Otros datos: | Puede navegar en campos de hielo de hasta 1 metro de espesor en forma continua. Por embestida puede romper packs de 5,6 metros de espesor. Tiene 12 cubiertas y su altura sobre la línea de flotación es de 42,2 mts. Transporta 2 lanchas Hidrográficas, 2 EDPV y botes neumáticos. |
| Radar: | Búsqueda aire/superficie: Plessey AWS2. |
| Navegación: | 2 Decca. |
| Helicópteros: | Cubierta de vuelo y hangar para dos Helicópteros Sea-King SH-3D o similares. |
| Comentarios: | Construido en
Finlandia de acuerdo con contrato firmado en 1975 entre
el Director Nacional del Antártico y el Astillero OY WÄRTSILA,
HELSINSKI. Entregado a la Armada Argentina para su
tripulación y operación. Buque apto para navegar en
regiones polares, realiza todos los años campañas antárticas
para relevar personal y abastecer las bases y estaciones
destacadas en el continente blanco. En 1982 participó como buque hospital en la Guerra de Malvinas. Fue condecorado con la medalla por "Operaciones de Combate"; su casco es de color anaranjado y superestructura color crema, colores propios de los buques antárticos. Es el primer buque que lleva este nombre en la Armada Argentina, en homenaje al destacado marino argentino, Vicealmirante Julián Irizar. |
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Edición Jueves
18.07.2002 » Sociedad » El
rompehielos Irízar ya llegó al rescate del barco
alemán
MISION EN LA ANTARTIDA
El rompehielos Irízar ya llegó al rescate del barco alemán El "Magdalena Oldendorff" está atrapado en el hielo desde hace un mes. El buque argentino logró llegar hasta él ayer a la tarde. Ahora debe abrirle un camino navegable hasta mar abierto. El rompehielos argentino "Almirante Irízar" logró llegar ayer por la tarde hasta el lugar donde se halla atrapado el buque oceanográfico alemán "Magdalena Oldendorff", en la zona antártica más próxima a Africa del Sur. Según informó el Departamento de Prensa de la Armada, los comandantes de ambos barcos ya pudieron reunirse para evaluar las próximas acciones. El "Magdalena Oldendorff", dedicado al aprovisionamiento de bases antárticas, quedó aprisionado por el hielo el 15 de junio pasado. A bordo viajaban 109 personas, de las cuales 71 eran científicos de la base rusa Novolazarevkaya, en el Círculo Polar Antártico. Había sido contratado por una sociedad de investigación rusa para llevar a los científicos de regreso a su país tras el final de su campaña, pero quedó rodeado por el hielo al norte de la base. Si bien ni tripulantes ni pasajeros corrían peligro, el Centro Internacional de Logística de la Antártida, con sede en Ciudad del Cabo (Sudáfrica), coordinó un operativo de rescate entre el "Almirante Irízar" y el buque sudafricano "Agulhas", cuyos helicópteros podrían recoger a personas y arrojar víveres. Desde el 27 de junio, los vuelos permitieron rescatar a todos los científicos y a 19 de los 38 tripulantes. Se hizo cuando se pudo, ya que en esta época del año apenas hay una luz tenue entre las 7 y las 11.30 de la mañana, la temperatura no supera los 20ø bajo cero, y los vientos son fortísimos. Dos días antes había partido del puerto de Buenos Aires el "Almirante Irízar", con 177 tripulantes a bordo: 176 hombres y una mujer, la glacióloga Beatriz Lorenzo. Su tarea es crucial: a partir de los mapas satelitales tuvo que encontrar los mejores caminos —es decir, grietas entre los bloques de hielo— para acercarse al "Magdalena Oldendorff". Ayer se cumplió apenas la primera parte del objetivo. Falta ahora que el rompehielos argentino pueda abrirle una vía que le permita salir a mar abierto. En su primera misión en pleno invierno, el buque argentino soportó un avance difícil durante los últimos días. A la altura de las islas Sándwich del Sur afrontó un gran temporal, con vientos de 140 kilómetros por hora y olas de 15 metros, que le hicieron perder dos balsas y una lancha de desembarco. Capaz de romper capas de hasta siete metros de espesor, en el tramo final tuvo que operar al máximo de su capacidad para poder abrirse paso en un campo de hielo de 5 a 6 metros, y más grueso aún en las uniones entre los "bandejones". Ayer al mediodía, los tripulantes argentinos ya habían conseguido comunicarse por radio con los alemanes. Gracias a la información obtenida a través de los vuelos glaciológicos de los dos helicópteros de a bordo, por la tarde el "Almirante Irízar" llegó por fin junto al "Magdalena Oldendorff". A esa hora, las condiciones meteorológicas eran pésimas: fuertes tormentas de nieve, escasa visibilidad y sensación térmica de 24° bajo cero. El capitán de fragata Luis Tabecchia, al mando del rompehielos, ya se reunió con el comandante del buque alemán y con el representante de la empresa Oldendorff, para planificar y analizar las próximas acciones a emprender. Hoy, cuando la interminable noche antártica comience a ceder, desde el navío argentino se reiniciarán los vuelos glaciológicos y las operaciones de abastecimiento de combustible y de víveres. Siempre y cuando lo permitan las planchas de hielo, la luz incierta del invierno antártico y las neviscas.
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