Historia y Arqueologia Marítima

HOME

Indice Armada Argentina Indice Aviacion Naval

AVIONES DE LUCHA ANTISUBMARINA DE LA AVIACION NAVAL

"Grumman US2A Tracker "

Especificaciones Técnicas

Tipo:  Bimotor monoplano ala alta, embarcado, para lucha antisubmarina. Alas plegadizas para guardar en el hangar del portaaviones.

Envergadura:23,2 mts.  Largo: 13,25 mts.   Alto: 5 mts.   Peso:12.200 kgs.  

Tripulacion:  

Armamento: Bombas, torpedos antisubmarinos, cohetes y un sistema completo de deteccion y búsqueda submarina.

Motor: 2 motores Wright R-1820-82-WA de 1525 HP cada uno.  Velocidad máxima: 440 kph.  Autonomía: 3 1/2 horas.    Fabricados en: Grumman Aircraft Corporation, EEUU.

Denominaciones: 2-S-1 a 2-S-6. Se compraron seis unidades en 1962 junto con el portaaviones Independencia.En 1965 se repuso una unidad, usada, comprara en EEUU, modelo S-2-F y se matriculó 2-AS-7.

En 1979, se debieron reemplazar, por lo que se adquirieron 6 aviones tipo S-2-E en su reemplazo. las diferencias eran:

Envergadura: 32,3 mts. Largo 11,4 mts. Alto 5,1 mts. Peso 13.200 kgs. Motores: dos Wright R-1280-83 WA de 1525 HP, velocidad máxima 420 kph. Se los matriculó como "2-AS-21" al "2-AS-26".

 

Notas Generales:

El Tracker fue desarrollado a comienzos de los '50s para hacer frente a la creciente actividad submarina soviética, misión que cumplió sobradamente durante alrededor de 30 años de servicios en la USN, quien lo opero intensamente durante la Guerra de Vietnam. Y tan solo pudo reemplazarlo con un avión de semejantes características como es el Lockheed S-3 Viking. 

Durante 1958 se pusieron en relieve las falencias del equipamiento antisubmarino de la Aviación Naval, con motivo de la presencia de submarinos no identificados en aguas argentinas. Lo que requirió la inmediata adquisición de aviones Tracker S-2A, que se incorporarían en 1962 junto con el portaaviones ARA "Independencia", desde donde operarían hasta su retiro, en que sería reemplazado por el ARA "25 de Mayo", en el que se alistarían inmediatamente.  Con su incorporación se crea la Escuadrilla Aeronaval Antisubmarina, con asiento en sus comienzos en la Base Aeronaval Punta Indio y luego en la definitiva Base Aeronaval Comandante Espora.

Los Tracker a fines de 1978 serían desplegados a bordo del portaaviones y a bases aeronavales, hacia la zona sur del país con motivo del conflicto limítrofe con Chile, realizando vuelos de exploración antisubmarina y antisuperficie. La permanente operación y los avances tecnológicos, determinaron la necesidad de actualizar los medios, lo que se materializó con la adquisición de los Tracker en su versión S-2E, que se integrarían en las operaciones embarcadas junto a los viejos S-2A, que serían modificados a la versión utilitaria, que le permitió llevar a cabo numerosas tareas, como el remolque de blancos, spotting, adiestramiento multimotor, enlace, etc., con lo cual serían transferidos a la 2ª Escuadrilla Aeronaval de Propósitos Generales. 

Hacia Marzo de 1982, los Tracker son embarcados en el ARA "25 de Mayo", desde donde realizan durante los días previos y subsiguientes a la recuperación de las Islas Malvinas, vuelos de exploración antisubmarina y antisuperficie. Fue durante una navegación de la Flota de Mar, que un Tracker contactó a la Flota británica, iniciándose la planificación de un ataque aéreo, que no pudo concretarse debido a las condiciones meteorológicas, aún así los vuelos de exploración de S-2E continuaron sin resultado, hasta que durante el regreso de la flota al apostadero, es localizado un submarino no identificado y atacado por un Tracker con torpedos, sin que se evidenciaran impactos, sin embargo información británica menciona que un submarino Clase Oberon fue dañado durante el conflicto. 

Los S-2E serían redesplazados a la Estación Aeronaval Río Gallegos desde donde volarían recabando información sobre la localización de unidades enemigas para permitir el cruce a los medios propios, además de realizar vuelos de verificación de costa, de búsqueda y rescate de naufragios y aviadores derribados, siendo detectados e interceptados sin éxito en varias oportunidades por aviones Sea Harrier, durante todo el conflicto.

Los S-2A fueron destacados inmediatamente a Tierra del Fuego desde donde realizaron vuelos de verificación de costa, de exploración de superficie, de búsqueda de naufragios, quizás la más importante en las que intervino fue en la localización de los supervivientes del crucero ARA "Gral. Belgrano".

En 1987 los S-2A cumplieron el 25 Aniversario de su incorporación, con este motivo el 2-G-51 fue pintado con uno de los esquemas de pintura más espectaculares de la aviación militar argentina y la Escuadrilla recibió la visita del escuadrón VS-41 Shamrocks de la USN, que había sido el encargado de impartir el adiestramiento al personal argentino haya por 1962. Al año siguiente los S-2A finalizaban su servicio activo en la Aviación Naval, luego de haber operado a bordo de varios portaaviones estadounidenses, el canadiense HMCS "Bonaventure", el francés MNF "Clemenceau" y en los dos portaaviones que ha tenido la Argentina; siendo asignados al Museo de la Aviación Naval, en donde aun se conserva al 2-G-51 en vuelo.