Historia y Arqueologia Marítima

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INDICE ARMADA 1860 Indice Esc Rio Negro

LA ESCUADRILLA DEL RIO NEGRO 

VAPOR "RIO NEGRO"

Acuarela de Emilio Biggeri

Tipo: Vapor transporte (ruedas)

Año de referencia: 1880   Otros nombres: No los tuvo 

Lugar de construcción: Astillero Cammell, de Laird Bross, Gran Bretaña. Contrato de compra entre el Gobierno Argentino y el astillero. Costo de la unidad £ 4.750.

Datos del buque: Eslora 36,30 metros. Manga 6,70 metros. Puntal 2,20 metros. Calado medio 0,75 metros. Desplazamiento 120 toneladas. Casco de acero, 4 compartimientos estancos. Ruedas laterales con paletas fijas.

Una máquina horizontal de alta presión, 120 shp. Velocidad 8,5 nudos. Capacidad de carbón: 17 toneladas.

Dotación: 16 tripulantes. 

HISTORIAL: 

Llega a Carmen de Patagones el 20 de diciembre de 1879, desarmado y conducido por el paquete “Santa Rosa”.            

1880 – El comandante, capitán Erasmo Obligado, conjuntamente con su tripulación lo arma en dicho puerto, botándolo el 6 de octubre de 1880. Según el mismo capitán Obligado en su informe, éste es el mejor de los buques de su escuadrilla, para la navegación a la que es afectado.           

El año 1880 lo pasa en alistamiento, pruebas de máquinas y reparaciones menores, propias de su condición de buque nuevo y sin ajuste aún. 

1881

 – Casi la primera mitad de este año transcurre en pequeñas navegaciones, no pudiéndose tomar ninguna decisión de largo alcance debido al poco caudal del río, pero en mayo, aprovechando la crecida, lo remonta hasta Choele Choel, a cargo del capitán Obligado, regresando a Carmen de Patagones en junio, conjuntamente con el “Río Neuquén”.

Probado su poder, se alista para una expedición de mayor alcance, y en septiembre está listo para remontar nuevamente el río, esta vez con 28 tripulantes, incluyéndose entre ellos, además de la propia del buque, la plana mayor de la escuadrilla, inclusive su cirujano, el Dr. Rivas Migues.

Zarpa del Carmen el 8 de octubre, y el 14 llega a Choele Choel, sin mayores contrariedades. Se une allí a la expedición de capitán de caballería Juan Gómez, con 50 hombres, quienes acompañan al buque desde tierra, dándole así un eventual apoyo, por órdenes del coronel Lorenzo Vintter.

Se remonta nuevamente el río Negro, y el 23 de octubre se entra en las aguas del río Limay. El 28 de octubre se ven por primera vez los nevados de la cordillera de los Andes, y comienzan algunas varaduras y pequeñas colisiones con troncos y piedras.

El 13 de noviembre entra en la zona de serranías que encajonan el río, y llegando a la confluencia del Limay con la del río Collon Curá, el 14 de noviembre, es tomado por un remolino que lo arroja como una pluma sobre el peñón que desde entonces se denomina del Río Negro. El buque queda allí varado, y una pequeña dotación, comandada por el capitán Obligado, remonta el río en la embarcación que se llevaba a remolque, dejando al resto de la expedición tratando de zafar la varadura.

El 16 de noviembre encuentran los cadáveres de dos soldados del ejército argentino, víctimas de las lanzas de los indios. Dan cristiana sepultura a estas víctimas, símbolo sin nombre y sin recuerdo de los heroicos milicos del general Villegas, que posibilitaron con sus vidas la conquista de 15.000 leguas de fértiles tierras, y prosiguen su porfiada subida en contra de la corriente que obliga a navegar a la sirga constantemente.

El río impide el 18 de noviembre seguir más allá, cualquiera sea el medio de propulsión indicado, pues la corriente se ha vuelto impetuosa, y llegando al Salto de los Mosquitos, se efectúa una exploración terrestre por la zona, encontrándose con indios del cacique Sayhueque, quienes hostilizan a los expedicionarios… ¡previo ultimátum por escrito!

Las aguas del río comienzan a bajar rápidamente, así que se decide emprender el regreso, por haber pasado la estación propicia para la navegación, regresándose al Peñón del Río Negro, lugar donde el buque homónimo ha logrado zafar de su varadura, emprendiéndose el regreso hacia el mar el 28 de noviembre, y previo paso por Choele Choel, se llega a Carmen de Patagones el 3 de diciembre de 1881, terminando con ello las actividades del año.

La expedición contó como práctico del río al que ya en esa época gozaba de justa fama, el Sr. Batillana, quien está presente en casi todas las actividades de penetración fluvial de la época.

1882

 – Se inicia con el recorrido total del buque, y su alistamiento para la época de condiciones hidrográficas óptimas. Se realizan entre enero y septiembre algunos viajes menores, transportando pertrechos del ejército argentino, y a fines de este mes está lista la expedición que al mando del capitán Erasmo Obligado, y teniendo como participantes a los señores teniente Eduardo O’Connor, subteniente de marina Santiago J. Albarracín, Enrique Quintana y al práctico Batillana, se prepara en octubre para emprender una tentativa de llegar al Nahuel Huapí por vía fluvial y desde el mar.

Esta expedición se combina con una ofensiva general contra los indios de la segunda división del ejército argentino, bajo el comando en jefe del general Conrado Villegas.

Este se embarca en el “Río Negro” con su estado mayor y con un total de 31 personas a bordo, el buque zarpa de Patagones el 31 de octubre al amanecer.

El 5 de noviembre se llega a Choele Choel, donde las fuerzas de la tercera brigada esperaban en formación de parada a su jefe, siendo revistadas por el general Villegas.

El 11 de noviembre se zarpa de Choele Choel, embarcando nuevamente el general Villegas, y agregándose a la expedición otro de los grandes conocedores del río, el Sr. Fourmantín.

El 12 se accidenta el subteniente Quintana, a quien un engranaje de la máquina le hiere una mano, siendo dejado en Fuerte Roca. También deja el buque en ese punto el general Villegas y su estado mayor.

El 19 de noviembre entra en aguas del Neuquén, y se desembarca el material de pertrechos del ejército a chalanas de la segunda brigada.

Prosigue la navegación, y el 22 de noviembre se entra en las aguas del río Limay, encontrándose el 26, en el lugar denominado Sierras Limay, al coronel Chalain y tropas de la segunda y tercera brigadas del ejército argentino, en plena ofensiva, y con las cuales se intercambian saludos.

Se prosigue la navegación, y el 3 de diciembre, próximo ya a las aguas del río Collon Curá se reencuentra con tropas de la vanguardia del ejército argentino, esta vez al mando del comandante Benjamín Moritán, punta de avanzada en la ofensiva.

El día 6 de diciembre, día de trascendental importancia científica por el pasaje de Venus en situaciones especialísimas, se efectúan las observaciones correspondientes para aportar los datos a la Comisión Internacional que al efecto se había constituido, verificándose las mismas en el pasaje conocido como Gran Angostura.

 

 

Transporte “Río Negro”, dibujo del capitán de navío Santiago Albarracín

Se trata entre el 9 y el 11 de diciembre de remontar con el “Río Negro” al Collón Curá, pero las tentativas son inútiles. Se decide entonces continuar la expedición con las embarcaciones menores, quedando el buque en la zona. Con la lancha y el segundo bote de aquél, el capitán Obligado, el teniente O’Connor, el subteniente Albarracín, el Sr. Fourmantín y 8 tripulantes remontan el alto Limay.

El 15 de diciembre están en el Peñón de Vilarino, y el 19 se encuentran en el Salto de los Mosquitos, de donde se emprendió el regreso en 1881.

El 26 de diciembre se entra en las aguas del río Traful y allí se repite el encuentro con fuerzas del ejército, esta vez con un piquete del regimiento seis de infantería de línea, a cargo del sargento mayor Ribero.

Ese día, dadas las condiciones adversas del río, el capitán Obligado decide regresar, abandonando la búsqueda del Nahuel Huapí.

Sus subordinados O’Connor y Albarracín le piden los deje continuar la búsqueda del lago fabuloso, y así lo reconoce el capitán Obligado en sus memorias e informe, pero la decisión del comando se basa en su experiencia, y se abandona en dicho punto la penetración.

1883

– Se regresa al “Río Negro”, donde el práctico Batillana ha efectuado exploraciones en la zona de Collón Curá, y el 1º de enero de 1883 se inicia el regreso a Patagones, llegándose el 8 a la confluencia del Limay, y el 13 de enero al Carmen. La expedición ha tenido una serie de éxitos parciales y ha logrado la confección de una carta bastante detallada del río, y si bien no llegó al Nahuel Huapí, los conocimientos adquiridos son muchos.

Durante los primeros meses del año se somete al buque a reparaciones generales. Se constituye una nueva dotación, cuyo comando se confía al teniente Augusto Grasso.

Efectúa algunos viajes menores y llegando octubre, óptimo para remontar el río, se hace cargo del comando de la expedición el teniente Eduardo O’Connor, y se integra la misma con el subteniente de marina Federico Erdman, el guardiamarina Elías Romero, el guardiamarina León Zorrilla, además del teniente Wilson y ocho individuos de tropa.

Se agrega a la dotación normal una lancha de tingladillo(que luego sería denominada “Modesta Victoria”) y se zarpa desde Patagones el 10 de octubre.

El 15 de octubre se llega a Choele Choel, el 2 de noviembre a Confluencia, y el 4 de noviembre se encuentra con una partida del séptimo de caballería en el Chocón (o Chalcún).

El 8 de noviembre se pasa por Fortín Teniente Noguera y el 12 se llega al peñón del Río Negro, donde igual que en los años anteriores se deja el buque y se prosigue la navegación con embarcaciones menores.

Se desembarca en este punto el pasaje que llevaba el buque, ya que por primera vez había transportado familias del personal del ejército, que iban a radicarse en la zona.

Los botes llegan el 17 de noviembre al Peñón de Villarino, y el 21 al paraje denominado La Vuelta de Obligado.

El 25 de noviembre se encuentran con fuerzas del ejército que persiguen a indios alzados, llegando el 30 de noviembre a la confluencia del Traful con el Alto Limay.

El 6 de diciembre se inicia la navegación por el Traful hacia el Nahuel Huapí.

El 9 de diciembre se estima estar cerca del lago, y el 13 se encuentra frente al fuerte Chacabuco, saludándose el pabellón del mismo, y confraternizándose con su dotación.

Ese mismo día, a las 1440 horas, la proa de la embarcación entra en las aguas del lago Nahuel Huapí, siendo la primera que viniendo desde el mar, llegara a las mismas.

En ese momento, el teniente O’Connor bautiza a la lancha con el nombre de “Modesta Victoria”.

1884

 – La embarcación permanece en el lago, efectuándose un relevamiento hidrográfico de la zona y sus alrededores, y el 6 de febrero de 1884 se emprende el regreso hacia donde ha quedado el “Río Negro”.

El 12 de febrero se llega al Collón Curá, el 14 del mismo mes se está frente a Fortín Nogueira y el 17 en la confluencia del Limay-Neuquén.

El 20 de este mes se llega a donde estaba fondeado el “Río Negro”, en el fortín “Chichinal”. Se procede a embarcarse en el transporte, y luego de una navegación sin mayores tropiezos, y logrado el fin anhelado de unir el mar con el lago Nahuel Huapí, se llega a Carmen de Patagones el 30 de marzo. Entra de inmediato a reparaciones generales. Durante todo el año fue su comandante el teniente Augusto Grasso

 1885 – Con poca o ninguna actividad práactica, sometido a reparaciones generales que comprenden el desmonte total de su máquina. Estas reparaciones se realizan totalmente en la zona de operaciones y en su asiento de Carmen de Patagones.

 1886 – En igual situación que el año anterior. Sus lentas reparaciones generales adquieren reales trabajos de reconstrucción en lo que hace al grupo propulsor. Los atrasos se suceden, motivados por la lentitud en recibir repuestos desde Europa.

1887 – No tiene actividad operativa en el año. Llegan por fin los tan esperados repuestos y se pone fin a las reparaciones. Se efectúan las pruebas de máquinas con resultados favorables, que ponen de manifiesto la capacidad de la mano de obra empleada.

 1888 – Vuelve a prestar servicios en el tráfico del río Negro, realizando ocho viajes redondos entre Río Negro y la zona de operaciones del ejército argentino en el valle de este río, más allá de Choele Choel y un largo viaje de exploración y sostén Logístico hasta el río Limay.

 1889 – Mantiene el servicio en el río Negro, realizando siete viajes entre Carmen de Patagones y Choele Choel, transportando efectos para el ejército argentino y los colonos de la zona. Su comando lo ejerce el teniente de fragata Hortensio Twaites.

 1890/1895 -  Arrendado con el resto de los buques de la escuadrilla del río Negro a la firma Diego Castro, realiza viajes comerciales y de apoyo al ejército argentino, entre Carmen de Patagones y Choele Choel.

 1895 – Restituido a la Armada, su pésimo estado hace necesarias largas reparaciones, desarme de su máquina, etc., las que se llevan a cabo en Patagones, por personal de marina, durante todo el año.

 1896 – Realiza siete viajes entre Patagones y Roca, llevando carga privada y pertrechos para el ejército.

 1897 – Efectúa cinco viajes redondos entre Patagones y Roca, y varios viajes menores al servicio del Ejército de los Andes.

 1898 – Realiza tres viajes entre Patagones y Roca. En la gran inundación de ese año, tiene una colisión con el pontón “Triunfo”, al que hunde,

 1899 – Efectúa seis viajes redondos entre Patagones y Roca, llevando carga general y pertrechos para el ejército.

 1900 – Su estado le impide realizar un cuarto viaje, y sus tres anteriores los hace con dificultades. Mantiene así, con interrupciones, el servicio de transporte en el río Negro.

 1901 – Prácticamente sin actividad en el año, dado su estado de conservación.

 1902/1903 – En estos años no tiene navegaciones de carácter práctico. Permanece amarrado en Carmen de Patagones, sin tripulación y solo con una dotación reducida, al fin de su custodia y mantenimiento menores. Se lo utiliza como pontón depósito.

 1904 – Su casco se va a pique, en Carmen de Patagones. Reflotado parcialmente, se lo vende desguazado, como chatarra.


EL ANCLA DEL VAPOR RIO NEGRO

Por Héctor Pérez Morando- Periodista. Investigador de historia patagónica

El vapor "Río Negro" y su similar "Río Neuquén" fueron construidos en Inglaterra, desarmados llegaron al puerto porteño y luego transportados a Carmen de Patagones fueron ensamblados bajo la dirección de un técnico inglés. Sus misiones eran apoyar fluvialmente por los ríos Negro y Limay la campaña terrestre de Roca y Villegas a partir de 1879. Luego de frustrado viaje del "Río Neuquén", le tocó turno al "Río Negro", teniendo como jefe expedicionario a Erasmo Obligado –jefe de la escuadrilla del Río Negro– comandando la nave Eduardo O'Connor y Santiago J. Albarracín secretario, ayudante del jefe y encargado del diario de navegación. Zarpó de Patagones el 8 de octubre de 1881 y estuvieron en Chocón-El Gigante el 24 y 25 del mismo mes. No pasaron del Collón Cura y de regreso por el Limay anclaron en dicho paraje el 27/11/1881. El propósito fue llegar al Lago Nahuel Huapi.

Con similar intensión y jefatura de Erasmo Obligado se inició el segundo viaje del "Río Negro" en Patagones el 31/10/1882, pasando por Chocón-El Gigante el 27/28/11/1882 y de regreso por dicho lugar el 6/1/1883. Sin mayores novedades. El tercer viaje del vapor con la jefatura de Eduardo O'Connor salió del puerto marítimo-fluvial maragato el 10/10/1883 pasando por Chocón-El Gigante el 3 y 4 de noviembre. Tampoco aquel año pudieron vencer el "peñón" del Collón Cura, pero O'Connor -preparado- prosiguió con la lancha que hizo construir en el Tigre y que llamaría "Modesta Victoria", la que con unos pocos tripulantes de regreso pasó por El Chocón-El Gigante el domingo 12 de febrero de 1884.

Hasta el presente no han resultado favorables las investigaciones en ámbitos históricos navales sobre en qué viaje y circunstancias el "Río Negro" perdió su ancla en la zona de Chocón (Neuquén)-El Gigante (Río Negro), río Limay entonces, como testigo, pero contamos algo de su historia que tiene alrededor de 125 años. Se trabajaba en la construcción del actual dique sobre el río Limay. Valioso testimonio nos ofreció como testigo presencial del hallazgo del ancla, Héctor Mazzanti quien expresó que se operaba para desviar el río Limay hacia los túneles de la futura central 5 y 6. En febrero de 1971, la labor se concentraba en el lecho del río buscando la roca sólida. En los primeros días de marzo con excavación avanzada, técnicos de la contratista Impregilo-Sollazo para la cual trabajaba, le indicaron colocar más reflectores sobre la margen izquierda del Limay para mayor iluminación del cauce. Eran aproximadamente las 19 cuando su vecino y compañero Gerimeldo Espinosa que manejaba una excavadora, se bajó de la misma dirigiéndose a la pala: había tocado algo metálico. De inmediato se hicieron presentes el conductor del camión que cargaba ripio y arena, el señalero y dos o tres compañeros más. Mazzanti también se acercó. Un objeto metálico asomaba entre el removido pedregullo. Paleando fue apareciendo el ancla, clavada en una roca con inclinación aguas abajo. Comenzó la peregrinación del ancla inglesa. El maquinista la llevó y colocó frente a su casa en la villa transitoria, frente a la casa de Mazzanti y como éste también estaba a cargo de la parte técnica del cine, con el administrador Figoni –jefe de relaciones laborales– le pidieron a Espinosa el ancla para exhibirla en el hall del cine, a lo que accedió. También fue testigo Agapito Incerti que era oficial soldador y montador y atendía las bombas extractoras.

Según el mismo informante, cierto día visitó El Chocón el prestigioso poeta y locutor Milton Aguilar. Quedó fascinado por el elemento marino y lo solicitó para la futura "Casa del Aborigen" que se crearía en Neuquén capital, pero como dicho proyecto no se concretaba la guardó en su departamento de calle Alcorta donde la descubrimos y lo fuimos persuadiendo de donarla y traerla a la Villa, lo que aceptó. Por su peso y otros pormenores no pudimos transportarla inmediatamente. Al fallecer Milton Aguilar fue a parar al jardín de su primera esposa, Ana Villarino, quién sabía de la donación, hasta que por fin la retiramos y estuvo en custodia en la "Biblioteca Patagónica". Hace un tiempo decidimos con mi esposa Beatriz Porqueras Morales su donación a la municipalidad de Villa El Chocón y ahora se encuentra ubicada en el museo municipal.

Último dato: es considerada como "un anclote tipo Almirantazgo, con cepo rebatible" según definición del Departamento de Estudios Históricos Navales, agregándose que "el hecho de ser rebatible es para permitir un mayor acomodamiento en la estiba, pues permite pasar todo el cepo a un costado y ubicarla a lo largo de la caña". Como tiene el n° 1757, es única en el mundo.