Historia y Arqueologia Marítima  HOME

 

Breve historia de las Lanchas Torpederas en Ushuaia.

ALAKUSH (P-84)

 

Por el CF  Alberto Gianola Otamendi,  ex comandante de la LPCU (1991) y de la Agrupación de Lanchas Rápidas (2009) (Ver tambien Lanchas Torpederas)

 Si bien la disputa limítrofe con Chile por las aguas y territorios sureños tiene larga data, y se origina en la herencia de los antiguos dominios hispanos, hubo una grave escalada por la demarcación patagónica a fines del siglo XIX (apaciguada por los Pactos de Mayo de 1902[1]) y otras tres serias tensiones en la segunda mitad del siglo XX.

 De éstas últimas, la primera fue en 1958 por la destrucción y el cambio de la baliza de Snipe por Chile, que obligó a montar un destacamento temporario de infantería de marina argentino en ese islote.

 La segunda, ya agravándose, en 1968 y luego, la más riesgosa y álgida en 1977.

 En febrero de 1968, la lancha torpedera chilena “Quidora” ingresó a la Bahía de Ushuaia en forma provocativa y no autorizada. Este proceder constituyó un desafío a la República, muy propio de las épocas de la “diplomacia de cañoneras”. La incursora fue expulsada destacando una sección de aviones navales armados North American T28 “Trojan”, que se encontraban en estación temporaria, cubriendo guardias rotativas, en la Base Aeronaval Ushuaia. Esto, sin embargo, generó movimientos de tropas a las fronteras de la Patagonia y toda la región insular, por ambos bandos. La movilización se justificaba diplomáticamente como intensos “ejercicios militares”.

 Este incidente de la torpedera chilena, fue excusado informalmente por las autoridades navales de ese país en Puerto Williams, como un error del comandante, que estaba presumiendo ante su “polola”, azafata de una aerolínea comercial que había aterrizado en Ushuaia, y que por ello fue trasladado y pasado a retiro[2].

 Sin embargo, a partir de la seriedad del mismo, comenzaron a adoptarse medidas de defensa de Ushuaia. Inmediatamente, como primer paso, se instaló un cañón Bofors de tiro rápido, de calibre[3] 40/60 mm. doble tubo en la península, cercano al actual aeroclub. A este montaje se asignó guardia permanente y fue comunicado por una línea de teléfono de campaña con la Central de Operaciones de la base naval.

 Más tarde, se comenzó a construir una batería[4] completa en Monte Gallinero, que resguardara el ingreso a la bahía y permitiera proteger las costas cercanas.

 En junio, el Presidente Gral. Juan Carlos Onganía, ordenó destacar permanentemente dos lanchas torpederas, las que fueron acondicionadas especialmente para estas aguas.

 Las tensiones del año 1977, se desataron al conocerse que el fallo del laudo arbitral británico concedía a Chile la soberanía de las isla Picton, Lennox y Nueva y contenía vicios de forma y fondo. Se realizó la movilización general de tropas y convocatoria de reservas, desarrollando planes y obras para el alistamiento final de las defensas, por cuanto se hacía previsible una guerra como desenlace inevitable.

 Toda la disputa fue definitivamente zanjada, luego, con la firma del Tratado de Paz y Amistad de 1984.

 Las torpederas enviadas fueron la A.R.A. “Alakush” (hasta ese momento P-82) y “Towwora” (P-84), eran de las famosas “Higgins”, clase destacada en el teatro del Pacífico[5], y habían sido incorporadas a la Armada luego de la Segunda Guerra Mundial, en 1948, bajo la numeración Nº 3 y Nº 5.

P-84 TOWWORA (Foto MNN)

 Originalmente tuvieron destino en la Escuadrilla del Río de la Plata, en la Base Naval de Río Santiago[6], pero en 1968 se constituyeron en las primeras unidades de combate con apostadero permanente en Tierra del Fuego, luego de la desafiante incursión de la torpedera chilena Quidora. Recibieron sus nombres definitivos al efectivizarse su traslado al Beagle.

 

Lanchas P-83 y P-81 en Martin Garcia

Para este nuevo ambiente, se modificaron ese mismo año ´68, cerrando su puente alto, cambiando su artillería principal de 20 mm por sendos montajes simples de 40 mm, modernizando los dos generadores, calefaccionando la sala de máquinas, forrando la obra viva con placas de cobre, para evitar la acción del teredo (gusano xilófago o devorador de madera) y pintando su superestructura con un original esquema de camoufflage de tres colores sin brillo (negro, marrón y verde) apropiado a ese teatro de operaciones. 

Estas dos torpederas son las precursoras de la Agrupación Lanchas Rápidas. Dependieron inicialmente de la Base Naval Ushuaia, con otras embarcaciones menores logísticas y de transporte (entre ellas la célebre e histórica lancha ARA “Zurubí” o Surubí, decana de la Armada). Sus dotaciones habitaban en esos tiempos, una de las alas del viejo presidio, hoy museo marítimo.

Lancha Surubí

Operaron allí casi solitarias en las aguas nacionales, junto a los avisos que hacían estaciones temporarias, hasta este momento histórico en que la fuerza naval austral se vio incrementada.  

Durante el conflicto de 1978 integraron el Grupo de Tareas Naval 42.1, que formaba la Fuerza  Naval de la Zona Insular, como parte de la Agrupación de Lanchas Rápidas (Lancha Rápida A.R.A. “Intrépida, LR A.R.A. “Indómita”, Lancha Patrullera A.R.A. “Baradero”, LP A.R.A. “Barranqueras”, Destacamento Naval de Playas con las embarcaciones de desembarco EDPV y la Agrupación de Buzos Tácticos).  

Estuvieron posicionadas en el flanco occidental (al oeste del paso Mackinlay), con la responsabilidad del cierre del acceso oeste y la boca del Murray, al mando del Comandante más antiguo (TN Vara).

 Tuvieron boyones de amarre en Sáenz Valiente y Lapataia, lugar éste donde se estableció su apoyo logístico por tierra. Los comandantes de ese momento fueron, para la LT A.R.A. “Alakush” el entonces Teniente de Navío Julio Vara y para la LT A.R.A. “Towwora”, el TN Carlos Olveira.   

Towwora con LLPP

Agrupación Lanchas en finales de los años 70. LT adelante y LLPP detrás.

  Ambas torpederas fueron desafectadas en 1984.  

La Alakush fue hundida ese año, en la Bahía Ushuaia, cerca del Faro Les Eclaireurs, empleada como blanco en ejercicios de artillería de la Agrupación de Lanchas Rápidas.

 La Towwora fue usada como pontón de amarre y luego varada en playas del club AFASyN[7] y transformada en pañol de embarcaciones. Parcialmente restaurada en 2009, hoy está expuesta en cercanías de la antigua Base Aeronaval Ushuaia, en la orilla de La Misión.

 Una anécdota al respecto de las torpederas, es que en los años del conflicto de 1978, navegando en canales con escaso relevamiento hidrográfico, la Towwora sufrió la varadura accidental (por engrane del sistema de control y cambio de marchas) en cercanías de la península de Ushuaia, en el Falso Paso Chico. Actuando en auxilio de su gemela, la otra lancha también tocó y eso le produjo averías en sus hélices. Finalmente, fue el Aviso de estación, el (A1) A.R.A. “Comandante General Irigoyen”, Capitán de Corbeta Jorge Gallego, quien la zafó de la embicada con una complicada maniobra de remolque.

 Sin embargo, ambas lanchas debían ser puestas nuevamente operativas en vistas al desenlace militar esperado. Sin diques secos o flotantes, ni el auxilio del BDD “Cándido de Lasala”, que operaba en otra zona, se debió recurrir al viejo varadero, montando poleas y artilugios para sacar las pesadas[8] lanchas del mar y repararlas.

 Esta maniobra compleja fue conducida por el Segundo Jefe de la Base, el Capitán de Corbeta Raúl Laterrade Brunet, quien diseñó una cama de madera a tal efecto. Esta primera cuna para la lancha se desintegró por el esfuerzo de tracción, realizado con un gran aparejo de playa (de relación de fuerza 1:78) de la estación de buzos de salvamento. Afortunadamente, como la lancha aún no había salido del agua, no sufrió nuevos daños, pero obligó a reconstruirla con refuerzos de hierro y madera dura, lo que permitió concluir la tarea de poner en seco ambas unidades y cambiar sus líneas de eje.

 Para subir por el  “terraplén”, dado que el vetusto cabrestante original ya no funcionaba, y la tracción a sangre con decenas de soldados era insuficiente, se solicitó una topadora (motoniveladora) de la Dirección Nacional de Vialidad.

 Concluidas las reparaciones, el mismo Aviso fue empleado para "lanzar" al agua a las lanchas, ya que pese a que el picadero estaba engrasado, los patines de las camas se "pegaban" y no resbalaban. Un pequeño tractor, manejado por el TFIM Juan Marín, cobraba otro cable de retenida.

 Fue una experiencia interesante, empleando todos los recursos e imaginación, como sucede habitualmente en los lugares remotos, entre aguanieve, cachiyuyos, cholgas, viento y frío. Si bien entonces se aprendió mucho, la historia se repite. Hoy[9], ese varadero se encuentra casi en desuso y el dique flotante está al límite de su vida útil.

 Un procedimiento similar se usó con las lanchas patrulleras durante su servicio en la operación de Naciones Unidas en Centroamérica (ONUCA)[10], en la isla de Amapala (donde existe una pequeña base naval de Honduras), para su carenado periódico, con las camas de hierro originales, en que fueron transportadas las embarcaciones al adquirirse. En Ushuaia se usaba inicialmente para poner en seco a las patrulleras, el sistema de plumas dobles del Transporte ARA “Canal Beagle” y luego las facilidades del dique flotante, que posee la capacidad de levantar incluso a las lanchas rápidas.  

 El escudo original del Grupo de Lanchas Torpederas, llevaba el lema “Soberanía con Valor y Sacrificio” y representaba en dos campos horizontales, en el superior, rojo, un león sobre torre almenada y en el inferior, negro, una lancha torpedera dorada navegando hacia la izquierda sobre tres filas de olas blancas. Estaba confeccionado en tela forrada con una lámina plástica transparente de 8,5 x 14,5 cms. y era usado en las mangas de los uniformes de lana verde –oliva por sus tripulantes.

 

Escudo LT.jpg

   


 

[1] En el año 1902 Chile y Argentina firmaron los Pactos de Mayo, llamados así por haberse acordado ese mes, por los cuales se estableció una limitación en la dimensión de sus armadas y en la cantidad de buques de guerra, además de someter los diferendos limítrofes a la mediación británica. Por ellos, Argentina se desprende de dos grandes acorazados en construcción, que vende a Japón y son determinantes en la batalla naval de Tsushima en la que el Almirante Togo desintegra a la flota rusa, y determina la victoria en la guerra entre esas potencias.

[2] Memorias inéditas del CN (RE) Hermelo y “La Escuadra Activa en acción”

[3] El calibre es el diámetro del proyectil que dispara un arma y define su tamaño. En este caso, un arma de 40 mm. lanza una bala de forma ahusada similar a una botella de ¾ litros, con un alcance de más de 6000 metros.

[4] En la organización táctica de la artillería se denomina “batería” al agrupamiento operativo mínimo de cañones que pueden operar independientemente en forma eficaz, generalmente más de 3 piezas.

[5] Recordemos la célebre PT 109 de Kennedy, nave similar de la clase Elco.

[6] En la Base Naval Río Santiago estaban los Talleres de Río Santiago, donde se construyeron, entre otros, la lancha Zurubí, los patrulleros y rastreadores, que fueron predecesores de los Astilleros y Fábricas Navales del Estado (AFNE), donde se construyera, a su vez, el BDT A.R.A. “San Antonio” y el destructor A.R.A. “Santísima Trinidad”. Allí funcionó luego el Liceo Naval Militar “Almirante Guillermo Brown”.

[7] Asociación Fueguina de Actividades Subacuáticas y Náuticas, de Ushuaia.

[8] Las torpederas de la clase Higgins desplazaban más de 35 toneladas en rosca, es decir, sin abastecimientos.

[9] Año 2011, pasada ya la celebración del Bicentenario de la gesta libertadora de mayo de 1810.

[10] Comenzó al firmarse el tratado de Esquipulas en 1991 y finalizó exitosamente, replegándose en 1992.