Historia y Arqueología Marítima

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Buque Museo Fragata Presidente Sarmiento

Indice Fragata Sarmiento

     VIAJE  25

VIAJE  48 de INSTRUCCION/25 de  LA FRAGATA 1927/28

 

Del Libro "Los Viajes de la Sarmiento 1899/1931" editado en 1931

De Buenos Aires a Capetown - Inauguración del monumento a Belgrano en Genova - Retribución de atenciones en Francia

ITINERARIO:

Zarpó el 29 de mayo de 1927 y regresó el 21 de Enero de 1928. Buenos Aires - Capetown - Lorenzo Márquez - Nossi Bé - Bombay - Aden - Jaffa -Alejandría - Pireo - Palermo - Napóles - Civitavecchia - Genova - Marsella - Barcelona - Valencia - Cartagena - Madeira - San Juan de Puerto Rico - Santo Domingo-La Guayra - Trinidad - Bahía - Rada de La Plata y Buenos Aires. Navegó 24.150 millas.

LISTA DE JEFES, OFICIALES Y SUBOFICIALES
Comandante: Capitán de Fragata Honorio Acevedo; 2.° Comandante: Teniente de Navio Jorge Godoy; Teniente de Navio: Domingo Asconapé; Tenientes de Fragata: Gustavo Poch, Domingo Balbi, Arturo Freyche, HarAld Cappus, Edelmiro A. Cabello, Adolfo Rosner; Alféreces de Navio: Alberto Lonardi, Juan Feilberg, Julio Quiroga Furque; Ingeniero Maquinista de 1.*.- Ricardo Iribarne; Ingeniero Maquinista de 2.a: Eduardo Farinatti, Horacio Silles; Ingeniero Maquinista de 3-a: Julio Quinteiros; Cirujano de i.". Manuel Bermudez Zolkzzi; Contador de 1*.: Juan M. Vivo; Contador de 3.a.' Lorenzo J. Arufe; Capellán: Ricardo Luis Dillon; Aspirantes del Cuerpo General: Julio A. Anelli, José A. Amor, Julio A. Astrada Sosa, José A. Cafferata, J. C. Casanova Bianchi, Domingo Carabelli Montero, Federico Cuarterola, Patricio J. Conway, Carlos E. Daurat, Agustín de Paoli, Rolando O. Esteverena, Benno E. Fisher, Héctor W. Fidanza, Néstor F. Gabrielli, Gerónimo S. E. Genovesi, Enrique Jane, Raúl A. Lynch, Alejandro Marengo, Hugo B. Mendiburu, Ricardo S. Moreno Vera, Eleodoro Patruciii, Antonio Pietranera, Roberto L. Penin, Adolfo B. Piva, Luis J. Prado, Carlos O. Ribero, Raúl E. Sidders, Eloy S. Soneyra, Carlos SuÁrez Dóriga; Cuerpo de Ingenieros Maquinistas, Aspirantes: Adolfo I. Borzone, Samuel Cohén, Manuel B. Dapeña, Carlos M. Gadda, Ramón Marino, Alberto D. Rennella, Emilio Sieber, Segundo E. Vallejos, Robustiano Vera, Gerardo J. Vierlich; Cuerpo de Ingenieros Electricistas: Vicente Arteaga, Carlos A. Brueua, Gabriel J. Fontenla, Juan G. Meier; Sub-oficial 1° de Mar: Juan Miró; Sub-oficial Maquinista Principal: José Ñ. García; Sub-oficial Maquinista de 1.a: Luis M. Melogno; Sub-oficial Maquinista de 2.a: Ernesto J. Bassani, Adolfo Falasco; Sub-oficial electricista de 2.a: Alfredo Saraceni; Sub-oficiales Furrieles de 2.a.- Alberto Larra Carmona, Luis Santos, Maestro de Banda de 1.a: Pedro Soria; Maestro de Banda de 2.a: Antonio Cupparo Atorino.

CONSCRIPTOS
Conde José M., Español Manuel E., Martínez Cándido, Quiroga Inocencio N., Requelme Gregorio, Toledo Marteriano, Vázquez Nicanor G., Calvo Raúl, Acuña Marcos Herminio, Agüero Zacarías, Díaz Antonio Adán, Ferrer José María, Quevedo Pedro T., Sotelo Emilio, Aguirre Juan, Ayala Joaquín, Casa-niga Mario P., Keegan Lorenzo, Navarro Florentino E., Perafán Alberto D., Rivero Lucio, Fcrrero Pedro, Batz Luis, Ferrari Carlos César, Francia Edmundo Ignacio, García Rómulo, Ghillighan Alfonso R., Maynard Rodolfo L, Mazzoni Juan, Maspolí Pedro C, Pachamé Ricardo, Zacearía Roque J., Caraffo Elector A., Riele Eustaquio, Pérez Froilán, Cotelo José B., Pérez Roberto, Rodríguez Carlos B., Alonso Celestino, Almeida Ramón G., Angelozzi Domingo, Ambroggio Luis, Angeli Agustín P., Anselmo Bartolo, Ascurro Heriberto, Abel Eduardo Antonio, Aparicio Hipólito Leopoldo, Barro Francisco P., Bal'lof Juan José, Bado Ángel, Barán Juan, Borgalli Carlos, R., Baus Juan, Bernardi Anacleto, Butti Domingo, Boiero Ángel, Biotto José, Bozán Joaquín, Castellanos Enrique, Cerro Zacarías, Cevallos César R., Cro-setto José, Colli Carlos, Coria Ernesto, Castelli Juan, Daniel Andrés A., Depretis José, Delgado Ernesto, Enriquez Manuel, Ferrando Cipriano, Fíori Pedro I., Flores Fernando, Fissore Bartolo, Freser David O., Cirola Antonio, Di Gregorio Alfredo Federico, Grec-co Pascual, Gómez Doroteo, Garclhitorena Ismael, Guerrini José A,, Guastone Ramón, Gómez Aure-Kano, Gutiérrez Manuel T., González Fidel Ramón, Hernández Carmelo A., Invinkelrich Leopoldo, Justo Osear, Kilmet Miguel, Lorenzatti Domingo Santiago, Lescano Ventura, Marin Justo C, Martínez Juan, Morone José A., Maura Santo9, Marclay Juan, Martini Ernesto A., Mattana Santiago, Mendoza Mario, Núñez Guillermo, Mansilla Juan, Mazziero Bruno E., Mansilla Ramón Rosas, Óggier Roberto, Ol-guín Rogelio A., Orta Díaz E., Pelayo José H., Be-vedatti Luis A., Rossi Armando J., Rosso Juan Domingo, Russoni Carlos P., Romairone Esteban A., Rovella Tíburcio A., Rollano Daniel Abelardo, Rodríguez Miguel Ángel, Rossi Primitivo, Ró José Ber-gino, Rodríguez Rómulo Alfonso, Serrano Armando, Silva José H., Soler Juan Fernando, Segura Pedro Segundo, Támula Julio A., Tonedini Luis A., Tcdesco Antonio, Zapiola Carlos A., y Zabaleta Germán

DE BUENOS AIRES A CAPETOWN
La "Sarmiento" largó amarras de la Dársena Norte el domingo 29 de mayo a las 15. Hubo grandes dificultades para desalojar al público de a bordo y para contener la gran masa de gente de todas clases, que llenaba el murallón y calles adyacentes al Arsenal. La primera fila, situada al borde del murallón, en donde había señoras y niños, debía aguantar los empujes de las filas posteriores, con gran peligro de accidentes. Después de permanecer la fragata fondeada a cinco millas de los malecones de La Plata, emprendió viaje rumbo a Capetown, puerto al que arribó el 25 de junio a la mañana, después de haber navegado 3.936 millas.

A la tarde zarpó de este último puerto llegando al de Lourenco Marques el 2 de julio. Tras cuatro días de estada zarpó la fragata para Nossi-Bé, empleando diez días en llegar al puerto de Hellville.

De Nossi-Bé salió para Bombay el 16 de julio, y se llegó el 30 del mismo mes.

De Bombay zarpó el 6 de agosto para Aden al que arribó el 22 de agosto. El 24 de agosto a la tarde se abandonó el puerto de Aden navegando con buen tiempo en demanda del Faro de Isla Perini a la entrada del Mar Rojo.

El día 25 a las 10 se avistaron las islas Brothers y a las 12.30 el Faro de Isla Perini. El día 10 de septiembre a las 5 se fondeó en el puerto Thewfik, a la entrada del Canal de Suez, y después de llenarse los requisitos reglamentarios se levó tomándose el Canal de Suez a las 8.30. El mismo día a la noche se fondeó en Port Said. A media noche del día 2 se levó y después de haber dejado el Canal del Puerto se puso proa a Jaffa, puerto en el cuál se fondeó el mismo día 2 a las 12.50. En Jaffa no se hicieron visitas oficiales por haber informado el empleado de la capitanía que fué a bordo, que no era costumbre hacerlo.

En el puerto de Alejandría se hicieron las visitas a las autoridades egipcias, además al Jefe de las fuerzas inglesas.

En el Pireo se cambiaron las visitas de estilo con las autoridades y con los comandantes de los buques griegos surtos en el puerto.

Al puerto de Napóles se trasladó el Embajador Argentino, Dr. Fernando Pérez, con los agregados naval, militar y comercial, con el propósito de visitar la fragata, pero el Embajador no pudo realizar la visita por haberse enfermado. Además de las autoridades de Civitavecchia, fueron visitados el Gobernador de Roma y el Subsecretario de Marina.

LOS FESTEJOS EN GENOVA
El Ministro Argentino ante la Santa Sede solicitó audiencia para oficiales y cadetes, siendo éstos recibidos cordialmente por el Papa. Antes de realizarse la audiencia el Ministro, Dr, García Mansilla, obsequió a los marinos argentinos con un lunch. En el puerto de Genova la "Sarmiento" formó división con el "Belgrano", al mando del Almirante Galíndez. El personal de la fragata asistió a los agasajos organizados en honor del Ministro de Relaciones Exteriores Argentino, Dr. Ángel Gallardo y al de la inauguración del monumento a Belgrano, acto que había motivado la presencia del referido secretario de Estado en Italia. Desfiló en esa ceremonia un batallón de desembarco compuesto de la banda, cadetes y marinería de los dos buques.

El Almirante Galíndez retribuyó las atenciones recibidas de las autoridades dando en la "Sarmiento" un almuerzo al Almirante Monaco y Comandante de buque, y una matinée en ambos buques de la división. Tuvieron atenciones especiales con la "Sarmiento" el capitán de navio Engo Mancini y el Presidente de la Comisión pro-monumento a Belgrano, Señor Pinasco. La Municipalidad de Genova obsequió el 9 de octubre a los marinos de la "Sarmiento" y del crucero "Belgrano" con un espectáculo gratuito en el Teatro Lido Albaro. A la noche en el Politcama Genovese se dio una representación en honor de los oficiales de ambas naves.

El "podestá" Sr. Broceardi, estuvo el día anterior en el crucero a fin de devolver la visita de cortesía del almirante Galíndez, quien le expresó su gratitud por los muchos agasajos a los oficiales y marineros de las naves argentinas.
Las dotaciones de la "Sarmiento" y del "Belgrano" dieron una nota alegre en la vida diaria de la ciudad, habiendo sido objeto de demostraciones: de simpatía en todos los lugares que frecuentaban.

El mismo día 9 un grupo de cadetes se trasladó a Spezia a fin de visitar los arsenales y otras instalaciones de la Armada Italiana, siendo acogidos con muestras de camaradería por los oficiales italianos. A la noche regresaron a bordo del buque-escuela. En la ciudad de Genova se hizo popular el Himno Argentino en los barrios obreros, en donde los niños que lo cantaron el día de la inauguración del monumento a Belgrano, improvisaron coros que merecían aplausos de la concurrencia. Las principales calles de la ciudad estaban empavesadas con banderas argentinas e italianas.

Oficiales y marineros argentinos a bordo del "Conte Rosao". Genova

El 11 de octubre la Compañía armadora del Conté Rosso ofreció en ese buque un almuerzo en honor de los cadetes de la "Sarmiento" y de la marinería de la fragata y del crucero "Belgrano", almuerzo al cual asistieron los oficiales y la tripulación de los buques de la división naval italiana que había llegado especialmente a Genova para asistir a la inauguración del monumento al procer argentino. También participó la tripulación de los otros barcos anclados en el Puerto. Fué una animada fiesta de camaradería y confraternidad. Por su parte, el Comandante del acorazado "Duilio" y el jefe de la milicia fascista ligur visitaron la fragata "Sarmiento" y el crucero "Belgrano", siendo recibidos con las salvas de ordenanza. A su vez, el contraalmirante Galíndez estuvo en el acorazado "Duilio". Su llegada fué saludada con quince disparos de cañón. El Almirante Monaco, después de retirarse del "Duilio" el contraalmirante Galíndez, fué a saludar al Dr. Ángel Gallardo, en el Hotel Miramar.

El enviado especial de "La Nación", describe la ceremonia de la inauguración del monumento a Belgrano, realizada el 10 de octubre, en la siguiente forma:
"El trayecto desde la estación del Príncipe hasta la plaza Tommaseo fué ocupado por un doble cordón de soldados de infantería. La plaza de Ferrari, Vía XX di Settembre y el Corso Buenos Aires, que es su continuación, desde mucho antes de la hora fijada para la ceremonia estaba 'lleno de gente. Esas dos calles presentaban un aspecto hermosísimo. La luz, las banderas, los adornos en los balcones, las guirnaldas suspendidas de pared a pared, el murmullo de la multitud compacta y entusiasta, la alegría, les daban una animación y un colorido como aquí nos dicen algunos viejos genoveses, se han visto pocas veces. "En el centro de la plaza Tommaseo se alza el monumento. Las tribunas dispuestas en círculo, eran pequeñas para contener a los tres mil invitados, comisiones organizadoras y autoridades. Hacia la derecha se encontraba aquella destinada al monarca y a la comitiva oficial. Frente a la misma formaron los cadetes de la fragata "Sarmiento" y las compañías de desembarco del mismo buque y lasi del crucero "Bclgrano". Una compañía del acorazado "Duil'io" seguía después. El abanderado argentino y el italiano venían a quedar uno frente al otro, exactamente frente a la tribuna real y a la derecha e izquierda del pedestal del monumento. En el fondo de la plaza mil niñas de las escuelas públicas del municipio ponían con sus vestidos blancos una nota riente que alegraba la vista y que movía a simpatía.

En las calles adyacentes, en la terraza que domina la plaza, miles y miles de personas prolongaban en movimiento popular el homenaje oficial.
"El Ministro de Relaciones Exteriores Argentino, Dr. Ángel Gallardo se dirigió desde su residencia en el Hotel Miramar a la plaza Tommaseo, acompañado por el consejero de la Legación Argentina, Sr. Legui-zamón Pondal, y por los agregados militar y naval, teniente coronel Gras y capitán de navio Fablet. En otros automóviles iban el general Belloni con sus ayudantes y el almirante Galíndez con los suyos, siguiendo los coches de las familias del ministro argéntino y de otros diplomáticos. Los argentinos fueron los primeros en llegar a la tribuna regia, con el fin de recibir al monarca y a las autoridades civiles y militares de la ciudad. Un lejano vocerío, que lentamente fué cobrando mayor volumen, anunció a distancia la llegada de Víctor Mlanuel III. El Rey entró en la plaza Tommaseo en medio de delirantes aclamaciones. Las bandas de música ejecutaron acto seguido la marcha real.

"El momento solemne del descubrimiento fué anunciado por los clarines, a cuyo estridente sonido se unieron las salvas de los cañones y el tumulto de las sirenas de los buques. El Rey se adelantó y en medio de la expectativa general oprimió el botón eléctrico, haciendo caer las cortinas que envolvían el monumento, en medio de las aclamaciones ensordecedoras de la muchedumbre.

"La ceremonia de la inauguración del monumento a Belgrano dio comienzo con su bendición por el cardenal Dalmacio Minoretti. Y cuando el citado prelado hubo terminado el ritual, mil voces frescas entonaron el Himno Nacional Argentino, en la escalinata del fondo. Las niñas de las escuelas del municipio entonaron la canción patriótica, vocalizando con perfección y con un gusto que atestigua una vez más que este es un pueblo de músicos. Nada impresionó tanto como esa canción, nada penetró tan hondamente en los corazones. Merced a esa extraña comunicación que en las multitudes trasmite de unos a otros un sentir común, fué aquel un momento de emoción indescriptible. Lo decimos sin sensiblerías, porque asi ocurrió. Junto con la última nota un "¡hurra!" vibrante para la Argentina salió de todos los pechos. Las niñas lo dulcificaron con sus voces argentinas, por su timbre y quizá también en ese instante por el sentimiento. Se volvieron a llenar los ámbitos una y otra vez con nuevos hurtas y volvieron las niñas a repetirlos, agitando por encima de sus cabecitas los colores de la bandera argentina. A continuación, en el palco oficial, llegó el momento de los discursos. El ingeniero Luigi Luiggi y D. Santiago Pinasco hablaron en nombre de las comisiones italiana y argentina, respectivamente; el podestá Señor Broccardi, en nombre de la ciudad, y el ministro de Comunicaciones, Sr, Ciano, en nombre del gobierno. Por último el Dr. Gallardo dio lectura a su discurso.

"A la puesta del sol se verificó en-las naves de guerra italianas y argentinas, ancladas en el puerto de Genova, un homenaje a las banderas de ambos países. Los buques argentinos izaron al tope banderas italianas y los barcos italianos, banderas argentinas. En el acto de izarlas estaban formadas sobre cubierta las tripulaciones respectivas. Las baterías hicieron salvas y entre los comandantes de cada unidad se cambiaron mensajes de congratulación".

EI abanderado do la "Sarmiento" en Genova

ATENCIONES EN FRANCIA Y ESPAÑA
En el puerto de Marsella, el Almirante Du Petit Thouars, Jefe del Sector Naval de Marsella, manifestó tener instrucciones del Ministerio de Marina de agasajar a los marinos argentinos en retribución a las atenciones que últimamente se había tenido en Buenos Aires con los buques franceses. Con ese motivo concurrió el Comandante con cuatro oficiales a almorzar con dicho Almirante y autoridades locales, retribuyéndose la atención a bordo de la "Sarmiento" en igual forma. Se realizó un paseo por el puerto, bebiéndose una copa de champaña en la Municipalidad y otra en la Bolsa de Comercio. Además, los marinos argentinos asistieron especialmente invitados a una función teatral y a otra cinematográfica, organizada a beneficio de los mutilados dé la guerra. Después se realizó una visita a Toulón como se había dispuesto con anterioridad.

Barcelona, con el Consul Argentino.

En el puerto de Barcelona tuvo algunas atenciones con el buque la colonia argentina, y especialmente el Señor Margenat, Cónsul General Argentino. La circunstancia de haber llegado el buque, estando allí la familia real, y debiendo efectuarse la inauguración de la Ciudad Jardín, obra del Señor Manuel Malagrida, en homenaje a la Unión Hispano-Americana, acto para el cual se había trasladado a Barcelona el Embajador Argentino, Dr. Carlos Estrada, su señora, y el agregado naval argentino, dio motivo a que fuera invitada- la .oficialidad de la "Sarmiento" a los actos oficiales que se habían organizado. También coincidió la llegada del buque con el cumpleaños de la Reina Victoria Eugenia, concurriendo el Comandante con todos los oficiales a la recepción que se realizó en el Palacio por la tarde. El Comandante asistió también a la comida y al concierto que se realizaron en el mismo Palacio por la noche. La Familia Real y especialmente el Rey, tuvieron frases muy amables para la República Argentina y conversó largo rato afectuosamente con los oficiales. El comando colocó una corona de flores en la Catedral en homenaje a los héroes de la Independencia Española (1806), que tienen allí su monumento, y dio una matinée en retribución a las atenciones recibidas.

El Rey de España Alfonso XIII visita la fragata

En el puerto de Cartagena, los marinos argentinos fueron invitados a una función de teatro y se dio un banquete en su honor ad que asistieron el Almirante Galíndez, y oficiales del "Belgrano", "Cervantes" y "Garay", y de los exploradores americanos.

Las autoridades de Funchal, tuvieron la deferencia de mandar dos oficiales al sepelio de los restos del carpintero de la fragata, Salanave, fallecido antes de llegar a ese puerto; también concurrieron el Cónsul General Argentino en Lisboa, Señor Mantecón, y el Vicecónsul en Funchal, Sí. Campañella. En Puerto Rico, rivalizaron — dice el parte oficial — las autoridades americanas y el pueblo portorriqueño en agasajar a la "Sarmiento".

El General Jose Gómez, en la visita en Caracas

 

FALLECIMIENTO DEL CADETE MANUEL DA PEÑA DÍAZ
Al llegar la "Sarmiento" a Venezuela, el comando del buque se vio obligado a desembarcar al cadete D. Manuel Da Peña Díaz, que había sufrido un ataque de apendicitis. Sus compañeros de estudios, la oficialidad y toda la tripulación, manifestaron su hondo pesar al tener que abandonar en un país extraño al joven aspirante, que por sus bellas condiciones de carácter y sus méritos personales, había sabido conquistarse el aprecio de todos sus cámaradas. Ese pesar fue un presentimiento. Sometido el cadete Da Peña a una operación quirúrgica, ésta no dio los resultados que se esperaban y el joven marino falleció en Caracas el 12 de diciembre de 1927. Con motivo del fallecimiento del cadete argentino, los diarios de Caracas dedicaron extensas crónicas expresando su condolencia. En términos afectuosos para el extinto y para la Argentina se ocuparon del lamentable suceso "El Universal", "La Esfera", "El Nuevo Diario", "El Radio" y la revista "Billiken".

"El Nuevo Diario", bajo el título "Muere un cadete de la "Presidente Sarmiento", dijo lo siguiente: "La visita de la fragata "Sarmiento" a nuestro país, ha tenido como única nota ingrata, el fallecimiento del cadete señor Manuel Benito Da Peña Díaz, quien venía enfermo a bordo, padeciendo de un ataque de apendicitis. La "Presidente Sarmiento" cuya salida habíamos anunciado para la noche del día 10, tuvo que demorar su viaje hasta la tarde del domingo en virtud de la gravedad del marino, quien finalmente fué trasladado a la clínica dol Dr. Córdoba en esta ciudad, para ser sometido a la operación del caso; pero, desgraciadamente, cuantos esfuerzos hizo la ciencia, fueron inútiles ante la tenacidad del padecimiento y su estado avanzado. El cadete Da Peña, contaba 24 años de edad, era natural de la ciudad capital de la provincia de San Juan, Argentina. El cadáver del cadete Da Peña, fué conducido de la clínica del doctor Córdoba al hospital Militar. En este instituto permaneció hasta las cuatro y media de la tarde de ayer, hora fijada para la inhumación. Presidieron el duelo el Excelentísimo Señor Dr. Leopoldo Díaz, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de la Argentina en Venezuela; el coronel Santiago de Silvestry, Representante del Despacho de Guerra y Marina; el General Eleazar López Contreras, jefe de la Guarnición de Caracas; el coronel Mariano López Méndez, el capitán Juan Jones Parra y numeroso grupo de oficiales francos de servicio. La Compañía de la Escuela Militar rindió al malogrado aspirante argentino un postumo homenaje de compañerismo. Los cadetes venezolanos condujeron el cadáver en hombros desde el Hosipital Militar hasta la plaza Candelaria. La banda de la brigada N" 1 ejecutó al paso del cortejo fúnebre una sentida marcha.

La tumba del cadete Da Peña, en el Cementerio General del Sur, quedó cubierta por numerosas ofrendas florales entre las cuales figuraban las enviadas por el_Sr. General José Vicente Gómez, Vicepresidente de la República c inspector general del Ejército y su señora; el Ministerio de Guerra y Marina, Escuela Naval de Venezuela; doctor Pedro Itriago Chacín; coronel Santiago de Silvestry y señora; General Rafael M. de Velasco B., coronel Elias Saya-go; doctor Carlos Siso, Coronel M. H. López Méndez y señora y capitán Juan Jones Parra y señora. "El Nuevo Diario" al lamentar esta sensible desgracia que resta una vida joven, llena de promesas y de esperanzas, consagrada al servicio de su patria con voluntad llena y entusiasmo, envía sus sinceras expresiones de condolencia a los adoloridos deudos del cadete Manuel Benito Da Peña Díaz y a sus dignos compañeros de carrera."

EL FALLECIMIENTO DEL COMANDANTE ACEVEDO
Al año siguiente de haber comandado la "Sarmiento", falleció el capitán de fragata, D. Honorio Acevedo. Su desaparición fué lamentada en la marina como una pérdida irreparable. Sus bellas condiciones personales, su ilustración, su gran amor a la carrera que había seguido con tanto brillo, contribuyeron a que su fallecimiento produjera justificada consternación en los círculos navales y entre sus muchos amigos.

En la "Revista Naval y Militar" le fué dedicado, al dar cuenta de su fallecimiento, el siguiente artículo:
"En el viaje inmediatamente anterior al que actualmente realiza, la fragata "Sarmiento" tuvo por comandante al capitán Honorio Acevedo, quien al término de la campaña del buque escuela fué designado secretario ayudante del titular de la cartera de Marina. Después de una breve licencia inició sus nuevas funciones y cuando todo hacía presagiar que aún por mucho tiempo continuaría entregando a la institución sus mejores esfuerzos, — que así lo hizo durante toda su vida profesional — una grave dolencia contra la que nada pudo hacerse, terminó la existencia de este buen marino y gran caballero, llenando de infortunio no sólo a los suyos, sino a la Armada toda que lo consideraba entre sus más destacados elementos y entre los de más vasta preparación.
"No ha querido el destino que Acevedo sobreviviera mucho a su comando de la "Sarmiento", la distinción más grande a que aspiran los marinos cuando llegan a los grados superiores. Tal vez porque fué esa una campaña sobresaliente en que los cadetes y conscriptos tuvieron a su cargo la honrosa misión  de constituir la representación naval argentina en las fiestas de la inauguración del monumento a Belgrano, en Genova, o porque en pleno Océano Indico la "Sarmiento" prestó ayuda a un barco en peligro remolcándolo hasta seguro lugar, en medio de una fuerte borrasca. Lo cierto es que la "Sarmiento" recorrió su ruta anterior en medio de un continuado alborozo del pueblo argentino que luego la recibió con los brazos abiertos para estrecharla otra vez fuertemente y decirles a los viajeros que no habían desmerecido en nada de los demás compañeros. "Era ese el orgullo de Acevedo y el de todos los que hicieron aquel viaje, pero en el rudo batallar de su carrera Acevedo fué también un ejemplo de abnegación y sacrificio, amigo más que jefe de sus subalternos y gran compañero de todos en cuanto esa profesión encierra de desinterés, pundonor, ponderación y lealtad"

La marinería con la mascota del buque

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