Historia y Arqueologia Marítima

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Fragata Sarmiento Indice Armada Argentina

  FRAGATA  “SARMIENTO”

El Primer Viaje 1899-1900

     (Viaje 21 de Instruccion / 1° de la Fragata)

Entrando a New York

Del Libro "Los Viajes de la Sarmiento 1899/1931" editado en 1931

Partida, Punta Arenas, Valparaiso, Callao, Peru, Panama, Acapulco San Francisco, Hawaii (Honolulu) Yokohama, Kobe, Kure, Yedashima, Miyashima, Nagasaki, Talien Wan, Port Arthur, Chefoo, Wer Hai Wei, Kiau Chau, Shanghai, Hong Kong Manila, Colombo, Aden, Moka, Suez, Alejandria
Pireo, Pola, Venecia, Napoles, Magdalena, Spezia Toulon, Barcelona, Argel Cartagena, Gibraltar, Madeira, Barbados,  La Guayra, Santiago de Cuba, Habana New York, Hampton Roads, Rio, BsAs

ACTOS DE CONFRATERNIDAD ENTRE GUARDIA-MARINAS ARGENTINOS Y NORTEAMERICANOS

Al amanecer del 21 estábamos a 52 millas del pontón Sandy Hook, que se avistó a las 9 de la mañana, tomando sin novedad el fondeadero de Tompkins-ville a las 12.20 del día 21. Después de limpiar y pintar el buque tomamos fondeadero frente a la ciudad de New York y a la altura de la calle 59.

Encontrándonos aún en el fondeadero de Tompkinsville efectué las visitas reglamentarias a las autoridades militares de mar y de tierra de New York, saludando también al Sr. Intendente Municipal. En el mismo fondeadero se recibió la visita de S. E. el Sr. Ministro Plenipotenciario y E. E. Dr. D. Eduardo Wilde, a quien se hicieron los honores que son de ordenanza.

El día 24, acompañado del Sr. Ministro Wilde y con los oficiales del buque me trasladé a la Capital Federal, en donde debía ser presentado a miembros del Poder Ejecutivo.

Al siguiente día, acompañado de los oficiales que venían conmigo desde New York fui presentado por el Sr. Ministro Wilde, en la Casa Blanca, a S. E. el Señor Presidente de la República, D. William Mac Kinlay, que en la conversación habló en términos conceptuosos de nuestro país, interrogándome sobre el viaje de este buque y manifestándome que conoceríamos lo más interesante de Ja Marina Americana.

En la misma fecha saludamos en sus respectivos despachos a los Señores Ministros de Relaciones Exteriores, de Marina y de Guerra, y a los Jefes Superiores de la Escuadra y del Ejército, Almirante Dewey y General Miles. Los Sres. Ministros de Guerra y Marina ofreciéronme todas las autorizaciones necesarias para visitar los diversos establecimientos de educación y arsenales bajo su dependencia, y creo oportuno transcribir una de las varias órdenes que fueron dadas por S. E. el Ministro de Marina, de la cual fué transmitida copia. Dice así: "Ministerio de Marina. Washington, junio 26 de 1900. Señor: El buque-escuela argentino actualmente en estas aguas visitará próximamente la estación naval a su mando. Este Ministerio desea que Uid. tenga para ese barco todas las atenciones que le sean posibles para la inspección de la institución a su mando. Muy respetuosamente. John Long. Ministro. Al Superintendente de la Academia Naval de Annapolis".

Durante la permanencia en New York los guardia-marinas visitaron el Arsenal de Marina de Brooklin y a los buques que se encontraban allí, entre los que se contaban el Acorazado de primera clase "Kentucky", que regresaba de hacer sus pruebas de velocidad y de artillería. Para esta visita tuve especial autorización de su Jefe. Tuve oportunidad de ser presentado al Sr. Director del Colegio Militar de West Point, y tratando de la visita que a este establecimiento efectuarían los guardiamarinas y de la cual tenía ya él conocimiento oficial, me manifestó que tanto él como los cadetes deseaban que los guardiamarinas pasaron la noche en el Colegio, pues deseaban obsequiarlos con alguna fiesta. Por esta razón todos los guardiamarinas acompañados por el oficial encargado se trasladaron en el vapor que hace la carrera al río Hudson, desembarcando en West Point, donde fueron recibidos con la mayor atención. Visitaron cómodamente todo el amplio y cómodo establecimiento y sus dependencias durante todo ese día. A la noche fueron los guardiamarinas obsequiados con una comida, y el oficial que iba con ellos comió con el Director, asistiendo todos esa noche a un baile. Los guardiamarinas confraternizaron con los cadetes americanos, a punto que al ser despedidos a la mañana siguiente vivaron ellos a nuestro pais, cambiándose entre ambos afectuosos saludos.

TCB:  Saliendo de Cuba, la fragata entra al Gulf Stream, inmenso tapis roulant que conduce al tráfico marítimo de sud a norte a lo largo de los Estados Unidos. El 21 de junio entra al puerto de Nueva York, desfila frente a la estatua de la Libertad, y va a fondear en el Hudson. Estando allí al ancla prodúcese un desastroso incendio en los muelles petroleros de Hoboken, quemándose dos transatlánticos de los mayores del mundo (10.000 tons. c|u.) y pereciendo más de 400 personas. A lo largo de la fragata, que está en zafarrancho de incendio, chorreando agua por todos los poros, desfilan peligrosamente maderos envueltos en llamas.

País que estaba entonces en período de pujante progreso, resulta interesantísima para los marinos la visión de sus maravillas: el puente de Brooklyn, los rascacielos, la interminable serie de muelles, el Niágara, el Arsenal Naval, etc. En el espléndido Colegio Militar de West Point, los cadetes están acampados en carpas, y entre ellos se distribuyen nuestros guardiamarinas, que son sus huéspedes de honor durante 24 horas, incluso paseos a caballo y un animado baile. Para la fiesta nacional del 4 de julio, la "Sarmiento" contribuye con todas sus galas y luces, en el fondeadero de Adsley, algo así como nuestro Tigre.

Los americanos relacionados con nuestro país la agasajan cumplidamente.

Medio mes dura esta escala. Para el 9 de julio el barco está en Newport News, donde hay grandes astilleros (que más tarde construyeron nuestro Moreno), y desde donde los guardiamarinas visitan al arsenal de Norfolk, la escuela Naval de Annapolis, donde se hacían entonces considerables ampliaciones, y Washington. Ceremonia emocionante fué, para los que estaban ausentes ya tanto tiempo de la Patria, la bendición de una bandera de combate costeada por la tripulación y confeccionada por una institución de religiosas de Hong Kong. Trabajo de gran mérito, seda y oro, que hoy figura en nuestro museo naval. Fué madrina la Señora Guillermina Oliveira César, esposa de nuestro ministro Wilde.

  NEW YORK  
Entra a a The Battery Atracadero de Ferrys Union Square
Puente de Brooklyn Puente de Brooklyn, primer arco Hotel de inmigrantes

Edificio del New York Herald

  Estatua de la Libertad Correo y el edificio mas elevado atras
Arco Triunfal a Dewey- Plaza Madison Trenes elevados en calle 110 8a avenida.
   
  Dos buques incendiados en el puerto  

El día 2 de julio fuimos obsequiados en el gran local del Club de Abogados con un suntuoso banquete ofrecido por miembros del alto comercio, banca y foro americanos al Estado Mayor del buque. A este banquete asistió el Sr. Ministro Wilde, y tanto él como el que suscribe respondieron a los elogiosos conceptos que se tuvieron para con la República Argentina.

Aproximándose la fecha 4 de Julio, aniversario de la emancipación política de los Estados Uiidos, recibí un atento pedido del Presidente del Atley Club para que me trasladara a Atley-ou-Hudson, a 2 5 millas de New York, para acompañarles a festejar allí con el buque ese aniversario. Considerando que ese Club está constituido por familias de la alta sociedad newyorquina creí conveniente acceder al pedido, y el 4 por la madrugada zarpé, yendo a fondear dos horas después al punto indicado.

Esa tarde se dio una recepción a bordo la cual estuvo muy concurrida por las distinguidas familias que allí viven.

Fuimos obsequiados esa noche con un banquete en el mismo local del Club, ofrecido por el Sr. Charles R. Flint, acaudalado comerciante con vinculaciones en el más alto comercio y banca de New York. A este banquete asistió también nuestro representante. Tuvo lugar esa noche un baile en el mismo Club al que asistieron todos los oficiales y guardiamarinas francos, siendo allí recibidos con la mayor gentileza. Adhiriéndonos a los festejos nacionales, empavesamos durante el día y se hicieron salvas, y a la noche se encendió el empavesado eléctrico.

Al siguiente día temprano zarpamos, yendo a fondear nuevamente frente a la calle 59. El día 8 de julio, a las 5.45 de la mañana, habiéndose terminado con el embarque de todos los artículos, se zarpó para Hiampton Road del fondeadero que se tenía en el río Hudson".

Después de repetir las visitas realizadas al Arsenal de Marina en Norfold y la casa constructora existente en Newport, agrega el parte oficial:

"Considero un grato deber comunicar a V. E. que nuestro representante diplomático en los Estados Unidos puso en todo momento el mayor empeño a fin de que nuestra estadía en ese país fuese lo más provechosa posible para la instrucción de los guardia-marinas y al mismo tiempo lo más eficaz para la parte de representación que le ha tocado hacer a este buque.

"Habiendo sido encargado cuando nos encontrábamos en los mares de la Ohina, por iniciativa y suscripción de la marinería de este buque, una bandera y un gallardete de seda y bordado, y deseando dar al acto de su recepción el carácter que esa idea merecía, solicité de la distinguida Sra. Doña Guillermina O. C. de Wilde, que fuera madrina de la bendición, que se realizó el día 16 de julio con todo lucimiento. Ese mismo día ofrecí a bordo una comida al Sr. Ministro Wilde y personal de la Legación, asistiendo a ella el Director y Ayudante de la Escuela Naval con sus familias. Durante el día tuvimos también la visita de varios diplomáticos europeos a los que se recibió y despidió con los honores correspondientes.

"El mismo día 16 de julio se reincorporó al buque el Sr. Teniente de Navio D. Leopoldo Gard, que había quedado en asistencia médica en un hospital de New York en donde había sido operado. En la rada de Annapolis se permaneció hasta el día 17 a mediodía, que se zarpó para Newport News para hacer allí la aguada, que no pudo hacerse en Annapolis por falta de elementos para ello.

"El telegrama que dirigí a V. E. — dice el parte fechado en Río Janeiro el 15 de septiembre de 1900 — solicitando continuar viaje directo hasta Río Janeiro o Buenos Aires, tenía por fin primeramente, como lo expresaba, el no aproximarnos a las costa Este del Brasil a causa de los vientos contrarios que predominan allí en agosto y septiembre, y segundo por considerar conveniente que antes de terminar el viaje se efectuara una larga travesía como la que se acaba de terminar.

"Creo que es oportuno ratificar aquí mi telegrama respuesta al de V. E. en el cual pedía datos sobre el estado de disciplina que reinaba a bordo de este buque, asegurando que ella es igual a la de cualquier otro buque bien organizado de nuestra Armada y que reina además la debida armonía entre el personal superior".

TCB REGRESOI

El buque abandonó luego (20 de julio) las playas norteamericanas para emprender la más larga travesía de la campaña, 7.200 millas, hasta Río de Janeiro. Casi dos meses (57 días) sin más que cielo y agua. Los guardiamarinas se preparan para los exámenes) finales. Uno que otro barco en el horizonte, cetáceos, peces voladores, navios portugueses (nautilus),  constituyen las únicas distracciones. Un ballenero americano envía desde el horizonte bote para confiar su correspondencia, que llegará así más pronto, pues le faltan aún seis meses de faena! Un "clipper" inglés pide un saco de carbón para su cocina... La inmensa bordada impuesta por los alisios conduce casi hasta la costa de África. El 16 de septiembre la "Sarmiento" está frente a su penúltima etapa. A vela entra a la admirable  bahía de Río de Janeiro — la más hermosa del mundo — comienza a recoger paño a la altura del Pan  de Azúcar en correcto estilo, como cumple a marinos avezados y a un buque-escuela, y tan sólo pone en marcha la máquina para los últimos doscientos metros. Después de tan larga navegación cabe imaginar, en aquellos tiempos en que no se conocía la radiotelegrafía, el cúmulo de nuevas y correspondencia que esperaba a los marinos. Una de las noticias de más bulto fué la del asesinato del rey Humberto de Saboya.

A los cuatro días se sigue el viaje. El paquete "Magdalena", de la Mala Real, en viaje a Buenos Aires pasa por el costado, a unos cien metros, entre los hurras entusiastas de los pasajeros.

Horas tan solo duro la última escala, Santa Catalina, cuyo golfo somete a una postrer prueba a los marinos con un regular temporal, y el 25 de septiembre ancla el barco en la rada de La Plata, terminada la campaña, entre los acordes del Himno, nunca más profundamente sentido, y los vivas a la Patria y a la Escuadra. Este viaje ha durado 20 meses y 14 días, con un recorrido de 50.000 millas, y escalas en 71 puertos.

Huelga describir el entusiasmo con que fueron recibidos los marinos de esta larga campaña por la población toda de Buenos Aires. El comandante Betbeder fué saludado con el grado de coronel por el Presidente Roca, quien entregó personalmente a los guardiamarinas sus despachos de alférez.

RESULTADOS DEL VIAJE

Un núcleo de jóvenes oficiales que entran de lleno en la profesión, fogueados por lo menos en navegación y maniobra, y dotados desde un principio con la valiosa experiencia del contacto con el mundo exterior. Un centenar de aprendices transformados en hombres, marineros de verdad, que durante una generación serán los contramaestres eficaces de nuestras naves. Pero, mucho más importante que todo esto, se ha hecho conocer al país, en forma ventajosa, mostrando el pabellón en todos los mares. No es exageración decir que en todas partes fué ello una sorpresa. Y para demostrarlo, ningún caso más gráfico que el que refiere el contraalmirante Beascochea en su "Novela del Mar": En España — nada menos — nuestro ministro confesó que opuso discretamente todas las resistencias posibles al propósito de recibir a los marinos en Palacio, porque hacía muchos años que faltaba de la Patria, y la marina que entonces dejara no estaba preparada para grandes recepciones cortesanas. Cumple agregar que quedó patrióticamente orgulloso del comportamiento de los marinos.


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