Historia y Arqueologia Marítima

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Fragata Sarmiento Indice Armada Argentina

  FRAGATA  “SARMIENTO”

El Primer Viaje 1899-1900

     (Viaje 21 de Instruccion / 1° de la Fragata)

La Fragata Sarmiento en Argel

Del Libro "Los Viajes de la Sarmiento 1899/1931" editado en 1931

Partida, Punta Arenas, Valparaiso, Callao, Peru, Panama, Acapulco San Francisco, Hawaii (Honolulu) Yokohama, Kobe, Kure, Yedashima, Miyashima, Nagasaki, Talien Wan, Port Arthur, Chefoo, Wer Hai Wei, Kiau Chau, Shanghai, Hong Kong Manila, Colombo, Aden, Moka, Suez, Alejandria
Pireo, Pola, Venecia, Napoles, Magdalena, Spezia Toulon, Barcelona, Argel Cartagena, Gibraltar, Madeira, Barbados,  La Guayra, Santiago de Cuba, Habana New York, Hampton Roads, Rio, BsAs

UNA EXCEPCIONAL ACOGIDA EN MADRID

El 6 de marzo de 1900 la "Sarmiento" abandonó el puerto de Spezia. El 8 por haber escaseado el viento se dio máquina avante para tomar el puerto de Toulón.

  TOULON, FRANCIA  
Puerto de Toulon, Francia La Fragata en Toulon Entrada a muelles
Muelles Playa de baños Los Tamaris Estatua de la Libertad en Toulon

El 14 a las 7 de la mañana zarpó la Fragata con rumbo a Barcelona. El 15 a las 8 tomó el puerto de Barcelona.

  BARCELONA  
Castillo de Montjuich Panorama de la Rambla de las flores Rambla de las Flores
Corrida de toros Entrada Capa
   
  Monumento a Colon  

"En este puerto se nos esperaba — dice el parte oficial — con grandes fiestas preparadas habiendo anunciado la prensa nuestra llegada, publicando al mismo tiempo a propósito de nuestro viaje y nuestro buque, numerosos artículos encomiásticos para nuestra marina y país.

"Inmediatamente después de fondear y acompañado del Sr. Cónsul Argentino, hice las visitas reglamentarias a las autoridades militares y civiles de la localidad. Esa misma tarde entró al puerto el vapor "Orione" que conducía a su bordo a S. E. el Señor Ministro de Relaciones Exteriores de nuestro país, D. Amancio Alcorta, a quien se hicieron al pasar los honores correspondientes al cañón. Pasé a saludarlo a bordo del "Orione" y a la tarde tuve el honor de que S. E. el Sr. Ministro Alcorta comiera a bordo de este buque.

"En el puerto de Barcelona recibimos numerosas demostraciones de simpatía tanto oficiales como sociales. Hubo en nuestro honor una corrida de toros a la que asistieron además de los oficiales v guardiamarinas una gran parte de la tripulación, habiéndose adornado especialmente los palcos destinados al Estado Mayor. Ese mismo día por la noche, también en nuestro honor hubo un concierto en el Liceo. Al día siguiente tuvo lugar un banquete en el Ayuntamiento al final del cual se llevó a cabo en la plaza que tiene a su frente, una gran serenata ejecutada por numerosas sociedades corales y escuchada por una gran cantidad de público que aplaudió con entusiasmo el himno de nuestro país tocado por varias bandas de música reunidas. El día 20 de marzo recibí una atenta comunicación del Capitán General de la Plaza transcribiéndome un telegrama del Sr. Presidente del Consejo de Ministros en el cual me pedía le hiciera presente los deseos de S. M. la Reina para que noj trasladáramos a Madrid, a fin de ser por ella recibidos; simultáneamente a esa comunicación recibí un efusivo telegrama del Alcalde de Madrid haciéndome saber que el Ayuntamiento de esa metrópoli había decidido, por unanimidad, solicitarme que me trasladara allí para ser por él recibido. Con anterioridad había tenido igual invitación de algunas asociaciones. Por estas razones, como tuve el honor de comunicarlo telegráficamente a V. E. decidí trasladarme a Madrid acompañado de cuatro oficiales que fueron los Sres. tenientes de navio J. Irízar, V. Oliden, E. Amabia y el de fragata E. Moreno. El Ayuntamiento de Barcelona al tener conocimiento de nuestro viaje decidió que su Teniente Alcalde y un Concejal nos acompañaran como también el abonar los precios de nuestros pasajes de ida.

"La acogida en Madrid fué en extremo honrosa. En la estación se encontraban esperándonos acompañados de nuestro representante, el Sr. Presidente del Consejo de Ministros y los Sres. Ministros de Guerra, de la Gobernación, altos Jefes y oficiales del ejército y armada, como también una gran cantidad de pueblo que a pesar del mal tiempo reinante se extendía en masa hasta varias cuadras más allá de la estación. El pueblo todo aplaudió al aparecer nosotros en el andén del Ferrocarril y en todo el trayecto oímos vivas entusiastas a nuestra patria.

Pocas horas después de nuestra llegada fuimos recibidos, acompañados también del Sr. Ministro Quesada por S. M. la Reina y por el Rey quienes manifestaron vivo interés por el viaje que va realizando este buque. Pasamos después a cumplimentar a S. A. la Infanta Isabel y luego fuimos a saludar personalmente al Presidente del Consejo, a los Ministros de Guerra, de Marina y de la Gobernación y al Gobernador y al Alcalde en sus respectivos despachos. Al llegar al hotel encontré una comunicación del Ministro de Marina haciéndome saber que como demostración de deferencia y simpatía habían sido condecorados el que suscribe con la orden de segunda clase del Mérito Naval y de primera los oficiales que me acompañaban. Esa misma noche asistimos a una comida que en nuestro honor dio S. M. la Reina y a la cual asistieron miembros de la familia Real, el Presidente del Consejo de Ministros, el Ministro de Marina, nuestro representante y la casa civil y militar de S. M.

Recibí durante los tres días que estuve en Madrid muy numerosas demostraciones de simpatía a nuestro país entre las oue debo citar como oficiales, además de las mencionadas, un banquete en el Ayuntamiento, otro en el Ministerio de Marina y uno más en la Legación Argentina. A todos ellos asistieron uno u otro de los Ministros de Estado, siempre el Presidente del Consejo de Ministros y nuestro representante, oyendo en todos ellos frases muy encomiásticas para el país, para S. E. el Sr. Presidente de la República y sobre el porvenir grandioso de nuestra patria; esas mismas frases elogiosas fueron empleadas por toda la prensa madrileña, que reunida nos dio también un báñemete. Otras demostraciones de diverso carácter que debo mencionar son una matinée dada por nuestra compatriota la muy distinguida Sra. Carmen de Alvear, Princesa de Wrede, en donde se dio cita la alta aristocracia de Madrid; un almuerzo en la casa particular del Gobernador Civil; una recepción en el Ayuntamiento donde me fueron presentadas delegaciones de las diversas ramas de la industria y del comercio que venían especialmente a saludarnos; una recepción en la Sociedad Ibero-Americana, a la que asistieron los literatos v músicos de más nombre de España. de cuya sociedad fui nombrado socio de honor y los oficiales corresponsales; un recibimiento del Círculo del Ejército y Armada, que obsequió a la oficialidad del buque con un centro de plata cincelada; el nombramiento de socios de mérito de la sociedad de la Cruz Roja Española y muchas otras demostraciones, Señor Ministro, oue honran a nuestro país y permiten a la Marina sentirse orgullosa por haber tenido el honor de recibir tan honrosas demostraciones para el país.

En el teatro Real tuvo lugar una función de f ala en nuestro honor a la cual asistió la Reina, la Infanta Isabel y la Princesa María Teresa y en la cual a nuestra entrada se tocó el Himno Nacional Argentino, escuchándolo de pié hasta las señoras, lo que en España no es de costumbre, habiendo sido S. M. la Reina quién dio el eiemolo. Durante el tiempo qu; duró la ejecución del Himno se aplaudió continuamente y al terminarse se dio un viva a la República Argentina que fué por todos contestado. Todos los días que permanecimos en Madrid fuimos acompañados por dos jefes especialmente designados por S. E. el Señor Ministro de Marina y en las puertas del hotel en que alojábamos estuvo establecido un servicio de guardia. El día de la partida el Señor Alcalde me envió los boletos del tren, haciéndome saber al mismo tiempo que todos los gastos hechos por nosotros durante nuestra permanencia allí, corrían por cuenta del Ayuntamiento. Agradecí esa nueva gentileza y dispuse, especialmente, que lo único que ellos pagasen fuera el valor del alojamiento.

"La despedida de Madrid, fué semejante al recibimiento, encontrándose algunos Ministros en la estación lo mismo que gran cantidad de Jefes y Oficiales y numeroso pueblo. Además de todas las demostraciones de que acabo de dar cuenta a V. E. se recibieron otras muchas de carácter social y particular, pasando a dejarnos tarjetas en el hotel más de doscientos caballeros de alta significación política y de la más encumbrada sociedad madrileña, recibiendo invitaciones a frecuentar los clubs, regalos de diversas publicaciones v una casa de Barcelona en nombre y por orden de la casa José Pagés y Compañía de Buenos Aires nos ofreció, a pesar de mi oposición, una valiosa cantidad de vinos y otros artículos para la tripulación y Estado Mayor del buque.

Durante nuestra permanencia en Madrid, los oficiales que quedaron en Barcelona recibieron algunos otros agasajos, de los que debo mencionar por su importancia según se me dio cuenta, un paseo hecho a los alrededores de Barcelona, acompañados de las primeras autoridades de la ciudad. Debiendo retribuir en alguna forma a todos los honores que se nos habían hecho decidí dar a bordo una comida oficial y de acuerdo con el Señor Ministro Argentino, que con este propósito y el de hacer visita oficial al buque nos acompañó desde Madrid, se invitaron a las primeras autoridades de Barcelona, en cuyo honor tuvo lugar la comida el día 25 del mes de marzo y para lo cual fué el buque especialmente arreglado. Diariamente el buque fué frecuentado por numeroso público y los guardiamarinas, con mi autorización, dieron a bordo una matinée sin carácter oficial, que reunió la primera sociedad barcelonesa. En el puerto de Barcelona se embarcaron víveres de puerto y de mar para tres meses, agua dulce v diversos artículos de consumo, de manera que la permanencia en este puerto, mayor que la autorizada en las instrucciones, ha sido por esta razón también forzosa, pues necesitándose unas diez toneladas de galleta y no existiendo este artículo en plaza era preciso fabricarlo especialmente para lo cual se requería algún tiempo. El 27 a las 7.3 0 de la mañana, encontrándome listo para hacerme a la mar, zarpé de Barcelona".

Después de dos días de estadía en el puerto de Argel la Fragata llegó a Cartagena el dos de abril.

  ARGEL  
La Sarmiento en el puerto de Argel Panoramas de Argel  
Aduana y muelles de carga Nottre Dame D´Afrique Cuartel Morisco
 
Una calle en el quartier morisco Calle Randok  

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