Historia y Arqueologia Marítima

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Algo de nuestra Historia

En busca de un timón

 

  Realizado con datos, informes, investigaciones que  posteriormente fueron copiladas por;  Jaime E. Grau P. Cap. De Nav. (R)  Asunción 19 de Mayo del año 2009.

El artículo que precede fue relatado en una de las páginas. Del Diario La Tribuna de fecha 11/9/1980, donde comenta un curioso episodio, que ocurrió en Asunción el día 10 de Diciembre del año 1862.

Copia del artículo

La fragata “Resolución” de la escuadra española en el Pacífico, perdió su timón y el comandante general de la misma, informado de que solo en el Paraguay sería posible reponerlo, destacó para el efecto a Asunción una comisión integrada por el capitán Joaquín Navarro y los tenientes José Iñiguez y Hernández Pinzón. Llegaron a bordo del “Ypané” (debe ser el “Ypora”, el “Ypané” nunca existió en el Paraguay y menos en la época que fue mencionado) el 10 de diciembre de 1862.

El capitán Navarro permaneció en la capital diez días y sus observaciones fueron comunicadas en un extenso oficio al mismo comandante general con destino al gobierno español. En esa carta se lee cuanto sigue:

 “Creo haber dicho a V.E. que a las 3 de la madrugada del día 10 fondeaba el vapor “Ypora” en frente del Arsenal de la ciudad de Asunción y al amanecer del mismo día desembarcaba la comisión de mi cargo, no sin haber pasado nuestros exiguos equipajes por un escrupuloso registro de los agentes de aduana. Dirijámonos a alojarnos al Club Nacional, edificio del Gobierno destinado a este uso, y el único de la ciudad dispuesto de un modo decoroso para recibir extranjeros: en el cual se vive con bastante comodidad”.

“El Gobierno por medio de sus fieles agentes tuvo inmediatamente conocimiento de nuestra llegada y del objeto de nuestra venida, el cual yo de ningún momento había ocultado, según V.E., tuvo a bien prevenirme: En general, esta comisión, sin poder decir que ha encontrado un recibimiento franco y espontáneamente cordial por parte del Gobierno Paraguayo, tiene la mayor satisfacción de consignar que le es deudora de toda la consideración oficial que en países cultos se acostumbra, y que es cuanto el decoro de la Marina Española, personificada en la comisión, debe exigir, con presencia del estado de nuestras relaciones con el Paraguay”.

“A los pocos momentos de nuestra llegada, envió el Exmo. Señor Ministro de la Guerra, coronel D. Venancio López, un ayudante a felicitarnos por nuestro feliz arribo a la Asunción; poco después vino otro con igual objeto en nombre del capitán de fragata D. Juan Meza, que es el jefe de la Marina Paraguaya”.

“A las 10 pasamos acompañados del comerciante español D. José Solís, para quien tenía la carta de crédito e introducción, a visitar al referido Sr. Ministro López, que nos recibió en su casa particular, y después de darle las gracias por su atención, y exponerle el objeto de mi visita, me hizo en el curso de su conversación (bastante reticente y reservada por cierto), concebir fundadas esperanzas de que encontraríamos la pieza que buscábamos para el timón de la fragata “Resolución”. Hizonos toda clase de ofrecimientos personales, y he sabido que como el Presidente que es del Club, ha dado las más terminantes órdenes para que en nuestra morada se nos atendiese de un modo especial y nada faltase a nuestra comodidad y decoro”.

“Vino también a visitarnos un español establecido aquí hace largo tiempo, llamado D. Ildefonso Antonio Bermejo que es redactor del diario oficial de esta Capital, conocido del país e influyente en él por el destino que aun ocupa, y de cuyo individuo hablaré a V.E. en párrafo separado” (Al final de la carta Navarro informa acerca del próximo regreso de Bermejo a España y recomienda a su gobierno que lo emplease,”pues a su claro talento reúne bastante instrucción y posee el arte de agradar).


De esta forma doy por concluida la copia fiel del artículo redactado en el diario La Tribuna, sin acrecentar, ni modificar alguna palabra y/o expresión, hago sí la aclaración que en una parte está escrito el nombre del buque que lo transportó como “Ypané” (no registrado como parte de los buques del Paraguay) y posteriormente el nombre de “Ipora” o “Ypora” que son los usados y especificados en varias publicaciones. 

La curiosidad del artículo que antecede, me llevó a investigar cual fue la realidad de lo ocurrido,  consulte con varias personas y con los Miembros del Foro de Histarmar remitiendo una copia del citado artículo y obtuve respuesta del Sr. Eddie Cerda Grolimus Ingeniero Ambiental; en un mail de fecha 11 de Mayo del 2009 que me manifestó cuanto sigue: Saludos de forma; “Precisamente desde hace un par de meses me encuentro haciendo un estudio del Conflicto entre España y las repúblicas del pacifico sur (Bolivia, Chile, Ecuador y Perú), que derivaron en aquella época en un conflicto donde Chile lleva la peor parte con Valparaíso destruido, y casi la aniquilación de su Flota Mercante”.

“Con la copia del recorte que derivaste al Foro, tengo algunas aclaraciones y alcances; la Fragata “Resolución” se le dañó o perdió dos veces su timón, el primero sucedió en el trayecto desde España al Brasil (1862) y segundo en el cruce del Cabo de Hornos (Junio de 1866); el caso donde se refiere en la nota, ocurre durante el primero. La Fragata era parte de una escuadra portadora de una Comisión Científica”.

“España poseía una Estación Naval en el rió de la Plata, y si viene al caso ésta, tenía una connotación que era el renacer de su Marina de Guerra que desde la histórica batalla de Trafalgar había visto decaer su poderío al mínimo”.

“Esta escuadra estaba comandada por el Brigadier Luís Hernández Pinzón, (en la publicación le dan erróneamente el grado de Capitán), este comandante confió una comisión al Paraguay al mando del Teniente de Navío (nominado en la publicación como Capitán) Joaquín Navarro y estaba acompañado del Alférez José Iñiguez, (también nominado como Teniente)”.    

El remitente también expresa que posee una colección documental sobre el conflicto editado en tres tomos en España que se titula Documentos Relativos a la Campaña del Pacífico 1863 – 1867, pero como te darás cuenta en el artículo se refiere de una fecha posterior  a la que realizara al Paraguay (1862).

Si puedes ponerte en contacto o a través de terceros con el investigador Español José Ramón García Martínez el podría suministrarte mas datos ya que se consagró al estudio de ese conflicto”.

Jaime espero que te ayude en algo mis apreciaciones al respecto y si tenés la copia del informe de Navarro sería de suma importancia, que como te darás cuenta en la copia de una parte la obra que te remito adjunto solo se refiere en términos generales al respecto.

Adjunto

HISTORIA DE LA GUERRA  De ESPAÑA EN EL PACÍFICO

Por

D. PEDRO DE NOVO Y COLSSON

Teniente de Navío

Académico correspondiente de la Real de la Historia

Edición Económica

MADRID

IMPRENTA DE FORTANET

Calle de la Libertad, Núm. 19

1882

 

Edición facsímile, Extramuros Reproducido por la Biblioteca de la Universidad de Cádiz – Sevilla España 2007.

Aclaro que lo que precede es una copia fiel de lo relatado en el CAPÍTULO IV. Pg. 95 J.E.G.P.


I

Viaje de la Escuadra del Pacífico  (1862 á 1863)

I. Derrota que sigue la escuadra hasta Río de Janeiro.- Llegada á Montevideo.- II. Su amistosa recepción en la República Argentina y del Uruguay.- Entrevista de Pinzón con sus Presidentes.- Por que no se practicaba en Buenos-Aires el tratado con España.- Ofrece Mitre remover los obstáculos para vencerlos.- III. Entrevista del General Pinzón y del representante del Perú.- Intervención de Creus.- IV. El Mayor general de la escuadra visita el Paraguay.- Resultado de su comisión.- Banquete oficial al Presidente del Uruguay á bordo de la Resolución.- Salida de la escuadra para el Cabo de Hornos.- V. ---etc.

La Fragata “Resolución”

 

Las fragatas “Resolución” “Triunfo” y la goleta “Covadonga” navegando en conserva y con bello cariz, llegaron el 22 de Agosto á Puerto Grande de la Isla San Vicente, para repostarse de carbón y víveres frescos. El 25 salieron de nuevo con rumbo á Bahía de Todos los Santos; el 31 cortaron la línea por los 21º de longitud. Un tiempo achubascado y mares tendidas, con bastante uso de la velas, convinieron á la instrucción de la gente bisoña. La dicha bahía fue avistada por la “Resolución” á las trece singladuras: la “Triunfo” fondeó en ella dos días después. Allí hubo necesidad de detenerse en espera de un buque carbonero, circunstancia que aprovechó la oficialidad española para estudiar el puerto, su braceaje, la naturaleza del país, costumbres, etc. Todos fueron muy atendidos y obsequiados por las autoridades brasileñas de San Salvador.

El 1º de Octubre salieron los buques con rumbo á Río de Janeiro, y el día 6 fondearon en su magnífica bahía. El representante de España ofreció un banquete á los jefes y oficiales, con motivo del cumpleaños de Doña Isabel II, y poco después otro el Nuncio de su Santidad. También fueron presentados á los Emperadores del Brasil, de cuya amabilidad y cortesía quedaron altamente satisfechos. El sabio D. Pedro de Braganza demostró marcadas simpatías á los individuos de la comisión científica, con los que tuvo varias conferencias.

Sorprendió mucho á los marinos españoles lo sencillo y modesto del palacio imperial. También visitaron los arsenales y el dique de granito que puede decirse está construido de una sola pieza, en razón á que la isla Das Cobres al Sur de la cual se halla, es toda de piedra, y el trabajo ha sido cavarle y darle forma de dique.

El 28 de Octubre salían los buques con rumbo al Río de la Plata, haciendo la travesía en solo siete singladuras y con tiempo vario. Frente al Fondeadero de Maldonado, hallaron á la goleta “Covadonga”, que envió un práctico a la “Resolución” y se puso en movimiento siguiendo las aguas de las fragatas, y fondeando todos á las ocho de la noche en la bahía de Montevideo. La comisión científica había desembarcado en Río de Janeiro para trasladarse por tierra hasta Río Grande, á fin de estudiar aquellas provincias, un mes después la “Covadonga” debía recoger á la comisión en dicho puerto y llevarla á Montevideo.

II

En Montevideo fue recibida la escuadrilla con extraordinaria distinciones. El Presidente de la república, Sr. Berro, hizo al General Pinzón honores desusados que no habían merecido los Almirantes franceses é ingleses; para neutralizar la sorpresa que á estos pudiera causar preferencia tan señalada, se procuró advertir lo singular y grato que les era la llegada á Uruguay de la primera escuadra española, y de que fuese comandada por un descendiente directo del famoso marino que acompañó á Colón y que contribuyó acaso tanto como éste al descubrimiento de América (I). El vecindario secundó las demostraciones de simpatía del Gobierno, y en todas las clases de la sociedad hallaron los marinos españoles espontáneas pruebas de verdadero afecto.

Las fragatas, algo maltrechas por los accidentes de un largo viaje, fueron recorridas con cuidado durante su estancia en Río de la Plata. La “Resolución” echó fuera el timón, cuya madre estaba rajada de alto á bajo, avería gravísima que hubiera originado un serio conflicto á ocurrir en alta mar.

A los pocos días, el General Pinzón pasó a Buenos-Aires en la “Covadonga”, y tuvo varias entrevistas con el Jefe supremo de la República Argentina. El Gobierno de S.M.C. había ratificado un tratado de reconocimiento con esa Confederación, pero en Buenos-Aires existían ciertos obstáculos por los que aun no se practicaba. Según parece, éstos se referían á una sola cláusula que determinaba el que los hijos de de españoles nacidos en esa república no perdieran su nacionalidad. Los argentinos pretendían que mientras permanecieran en su país debían abdicar estos hijos de su nacionalidad española.

A propósito el General Pinzón expresó su franco parecer al Gobierno de S.M.C.: ((Son en mi sentir, decía de mucha entidad los razonamientos de los argentinos en contra de esta cláusula, ni reporta ventaja alguna para nuestro país la insistencia en su cumplimiento. Porque, en verdad, ¿qué provecho obtendría la nación española de amparar y proteger como súbditos suyos á una multitud de individuos nacidos lejos de su seno, que no la han visto jamás ni la aman, y que ni aun con su influencia, ni sangre, ni riqueza, han coadyuvado al engrandecimiento, á la gloria, ni al desarrollo material de su madre patria? Por otra parte, la resistencia de los argentinos á esta cesión, no emana ciertamente de voluntad aviesa, ni de exigencia exagerada y viciosa, y por tanto inadmisible, sino que para ello cuestión de ser o no ser; pues esta población compuesta en gran parte de hijos españoles, despojar al país de este número de ciudadanos, lo aniquilaría hasta casi anularlo.))  

Argumentos de mayor fuerza invocaba aun, terminando por elogiar el término medio conciliador aceptado por Inglaterra; los hijos de sus súbditos nacidos en territorio argentino son ciudadanos de esa república, pero tan luego como abandonan, adquieren derechos de ciudadanos ingleses. No en vano se conceptúa á la Inglaterra la nación más práctica del mundo.

Conozco los poderosos móviles que aconsejaban á España el insistir en la integridad de la citada cláusula; pero también es innegable lo problemático de sus beneficios. Tienen algo de ilusorios nuestros razonamientos y mucho de reales las lecciones de la experiencia. ¿Quién duda que la gran mayoría de los españoles nacidos en la América del Sur y allí avecinados son españoles de pura conveniencia, cuyas simpatías pertenecen por completo al país donde vieron la luz? ¿Quién ignora que el título de extranjero nada les impone, á nada los obliga, y en cambio les salva de las cargas generales y les escuda en sus ingerencias en la política del país? ¿Cuántas veces han sido causa estos españoles nominales (sin patriotismo que el que hemos pretendido imponerles) de serios conflictos y de graves disgustos? Más adelante tendremos su evidente demostración.

El Jefe de nuestra escuadra fue muy agasajado por las autoridades de Buenos-Aires, y el General Mitre le ofreció un gran banquete dedicándole brindis en extremo expresivos y satisfactorios. Apremiado el General Mitre por Pinzón para que con actos positivos demostrara sus simpatías hacia España, aquél ofreció enviar á Madrid á su Ministro en Francia Sr. Varcárcel, á fin de transigir en lo posible y obtener en definitiva la ejecución del

Tratado de 1859.

 

 (I).- Bajo la responsabilidad de mi ilustre amigo y jefe, el académico de la Historia Sr. Fernández Duro, puedo decir: 1º - Que Colón no había logrado armar ni una carabela en la villa de Palos, con todo el apoyo y recursos oficiales, y que la expedición fue organizada, dirigida y pagada por los Pinzones. 2º - Que ya próximo á América, tuvo Colón un < momento de desmayo>, y que preguntó á Pinzón: ¿Qué hacemos? Mucho tardamos.- ¡Adelante, aunque tardemos un año! Le gritó Pinzón desde la popa de su carabela. Si el hecho es positivo ¿por qué ha de ignorarse?

 

III

Pinzón también tuvo algunas entrevistas con Seoane, el representante del Perú, que pasó á visitarlo, y ciertamente no congeniaron mucho. Aquél explicito y enérgico por naturaleza, y éste suspicaz y turbulento: no ignorando el primero los hostiles trabajos del segundo, que mal acostumbrado á las bondadosas contemplaciones de Creus, cual si sus injustas sospechas (sito estas primeras líneas para seguir un orden cronológico de las partes componentes del capítulo que estoy desarrollando).

Continúo con lo inherente al desarrollo del tema tratado del presente capítulo y paso a desarrollar el apartado IV que es el que trata sobre el porque de la llegada de un oficial de la Marina Española en Asunción.

IV

En vista de la demora que necesariamente debían sufrir los buques en el Río de la Plata mientras remediaban sus averías, el Mayor general D. Joaquín Navarro fue comisionado por su Jefe de la escuadra para que visitara la vecina república del Paraguay, cuya situación geográfica é índole de su gobierno y de sus leyes, constituyen á mantenerla casi desconocida y casi inexplorada, siendo objeto de verdadera curiosidad en Europa. La llamada república, asiento del despotismo más bárbaro, se conserva alejada de toda intimidad con el resto del mundo y sumida en la ignorancia más completa, seguro medio de que sus hombres jamás preguntasen por sus derechos y libertades, ni se revolvieran contra el castigo injusto, como acontece á los irracionales.

Recomendase al Sr. Navarro que estudiara los ríos “Paraná y Paraguay”, y las riquezas del suelo; que evitara con el Presidente toda conversación sobre política hispano-americana, pero que observase y consignase cuál era el espíritu de aquel país respecto á España, así como su estado naval y militar, y recursos de que disponía, etc. Altamente espinoso era el desempeño de esta comisión, pero por fortuna Navarro supo triunfar de todos los escollos con su ilustración y tacto, y traer á su regreso una memoria de las más notables y exactas que se conocen sobre el Paraguay. Le acompañó en sus excursiones el alférez de navío D. José Iñiguez, y mucho ayudó nuestro distinguido compatriota Ildefonso A. Bermejo, que llevaba á la sazón ocho años de permanencia en aquel país.

Navarro logró hallar en el Paraguay dos trozos de maderas útiles para el timón de la “Resolución”. Estos fueron conducidos á Montevideo y labrados por la maestranza de los buques, distinguiéndose mucho en la conclusión de este difícil trabajo el primer carpintero de la fragata José Pérez, cuyo nombre me complazco en consignar.

Como estaba acordado, el 9 de Diciembre la goleta “Covadonga” llegó de Río Grande conduciendo á la comisión científica; ésta se dividió en dos secciones; la primera compuesta de su presidente Sr.Paz y Membiela y Sres. Amor, Almagro é Inser, que salieron el 26 de Diciembre por tierra con dirección á Valparaíso, mientras la otra sección continuó en la escuadra para hacer estudios sobre el estrecho de Magallanes.

 Lo antes expresado es la copia fiel de las páginas corridas desde la 95 a la 103 del libro mencionado anteriormente que trata de la Historia de la guerra de España en el Pacífico.

 

 Varios personas me recomendaron que tal vez existiere algo en alguna biblioteca Pública y/o archivos personales e el Paraguay, para ver la posibilidad de contar con el o copias de algún manuscrito.

Recurrí por intuición a consultar con el Director del Museo y Biblioteca Militar del Ministerio de Defensa Nacional coronel Hugo Ramón Mendoza, quien me manifestó que tal vez en el archivo donado por Juan Bautista Gill Aguinaga, llamada Colección Cevallos. Me aboque en tal tarea, y logré realizar la copia correspondiente de un manuscrito que me atreví a copiar in extenso para conocimiento de las personas y/o instituciones que tengan interés

.

Trascripción de la copia existente en el archivo del Museo y Biblioteca Militar del M.D.N. (Paraguay)

 

Nº 38.- Montevideo, Marino español. Memoria o Informe , pedido por el Comandante General de la Escuadra del Pacífico sobre el estado militar, político y de adelantamientos generales de la República del Paraguay: descripción del Paraná y Paraguay, situación geográfica, clima, lagos y lagunas, producciones, Ciudad de la Asunción, edificios públicos, carácter de los paraguayos, idioma, peculariedades de los indios, hábitos, sociedad del Paraguay, mercados, retretas, alrededores de la Asunción, división territorial, Gobierno, hacienda, administración pública, y otros/as, españoles en la Asunción, ejército y oficiales, fortaleza de Humaitá, etc. resumen y juicio personal.

Montevideo 6 de Enero de 1863.

Existe además una nota aclaratoria antepuesta al Informe manifestando cuanto sigue: “Galantemente cedido por su actual poseedor el Dr. Carlos Navarra Lamarca.

Textualmente dice:

“Está publicado, sobre la base de este mismo manuscrito en Revista Nacional, Tercera Serie, Tomo I, pp. 166-185 y 193-209, Buenos Aires, 1894, bajo el título Informe Confidencial sobre la República del Paraguay. (Inédito)”, “Galantemente cedido por su actual poseedor el Dr. Carlos Navarra Lamarca, publicamos hoy esta interesantísima pieza oficial cuyo autor, el distinguido marino español D. Joaquín  Navarro, padre de aquél, enlazado con una de las más conocidas y apreciadas familias de nuestra sociedad; la de Lamarca”.

Copia del Manuscrito

 

Excelentísimo Señor Comandante General de la Escuadra del Pacífico.

Montevideo 6 de Enero de 1863.

Paraguay

En el cumplimiento a lo que se me presenta en el oficio de V.E. del 19 de Noviembre último para que estienda un detallado informe acerca del estado militar, político y de adelantamientos generales de la República del Paraguay con el objeto que el mismo se espresa, y bajo las salvedades y condiciones que ha creído conveniente, en atención al estado de nuestras relaciones con aquel país, y que al propio tiempo que visite, describa los esplendidos ríos Paraguay y Paraná que atraviesan toda la región Americana comprendida entre 23º y 36 de latitud Sur, con e4l temor que es consiguiente a la magnitud de la empresa digna de plumas mejor cortadas que la mía, con el que me inspira la debilidad de mis fuerzas que ciertamente nos darán a luz mi trabajo tan cumplido como sería mi mas vehemente deseo, voy á entrar en materia, haciendo solo la salvedad de que son diez días de residencia en la Capital del Paraguay los que me autorizan para hablar de este País, que ciertamente por su ostentosa naturaleza y por la índole de sus instituciones militares, políticas y administrativas, merecería se le consignaran volúmenes enteros.

Por tanto, con tan poderosas razones de timidez y tan juntos motivos de desconfianza, manifestaré á V.E. que como ya es sabido, los Vapores Paraguayos hacen un viaje quincenal entre Asunción y la Capital de la Confederación Argentina; que estos Vapores aunque del Gobierno, y considerados por él como de guerra, se ocupan en negocios mercantilez cuales son los de la conducción de cargas y pasageros, que están mandados por Oficiales de la Marina Paraguaya de que después me ocuparé, tripulados por gente de condición original regular marítima y que no tienen armamento alguno.

El único objeto del Gobierno Paraguayo en el sostenimiento de esta línea, es la conducción de la correspondencia, tanto de la que se despacha para Europa desde Buenos Aires por los Paquetes Trasatlánticos; como la que pasa la espresada República conducen los mismos, y que esta es la razón por que tienen los días de sus salidas de las estrenuidades de la línea combinadas con los de llegada y salida de Buenos Aires de los referidos Paquetes.

Estos buques son pobrísimos, de muy escasas comodidades, y el “Ypora” especialmente, en el cual nos embarcamos en Buenos Aires el día 2 de Diciembre a las 10 de una muy lluviosa mañana, está en un estado tan lastimoso de vida, que excede la realidad á toda descripción. Sino fuera un teme puramente personal, y ageno de este escrito, relataría el horrible trato que en estos Vapores sufren los pasajeros, embaulados en una llamada litera de 2 pies de ancho, sin espacio para las más indispensables abluciones, comiendo carne con cuero y guisos tales que ni Vatel ni Canême concibieron en sus elucubraciones; azotados por una plaga de sabandijas de todas clases y descripciones, y por un calor de 90º (aclaro que esta en º Fahrenheit y no Centígrados, J.E.G.P.).

Bien es verdad que todo este sufrimiento material se ha mitigado con dos cosas: la primera es la contemplación del Río Paraná con la naturaleza estupenda que lo circunda y de que me voy a’ ocupar a’ grandes rasgos, y como lo permite la impresión pasajera de que puedo darme cuenta; y otra la atención y amabilidad que con nosotros usaron el Comandante y los Oficiales del “Ypora” en cuyos individuos empiezo a’ estudiar uno de los rasgos mas característico del Paraguayo de que he de hablar con mas estención, y es la sencillez de corazón, la cual inspira las mas vehementes simpatías.

Sería inútil describir los ríos Paraná y Paraguay con sus afluentes, en un país tan estenso: me limitaré por tanto a’ decir algo de estos dos, nombrados en el mundo por la abundancia de sus aguas. El curso de estos dos ríos de Norte a’ Sur, prueva claramente la mayor elevación de la zona tórrida respecto de la templada austral, así como el Amazonas prueva lo mismo del lado opuesto. Los indios Guaranís que habitan la banda oriental del Paraguay en la época de los Españoles, llamaban a este Río Paraguay, que quiere decir rio de los Payaguas, por alusión a’ que estos eran los solos Indios que lo navegaban en toda su estensión. Provienen sus primeras aguas de los diferentes arroyos que comienzan en la cordillera nombrada “Sierra del Paraguay”. Corre luego hacia el S. con velocidad horaria de 2 a’ 3 millas (no está especificada que tipo de milla, si es terrestre o marina J.E.G.P), y termina su curso uniéndose al Paraná. Es navegable para Goletas hasta 10 pies de calado (un pie es equivalente a 30 centímetros J.E.G.P.), y aunque con canal estrecho, y tramos y recodos muy violentos, tiene la gran ventaja de que no se encuentran en él arrecifes ni oto obstáculo. Las crecientes de este río son periódicas; comienzan en la Asunción a’ fines de Febrero, y va aumentando por grados con mucha igualdad hasta el mes de Junio. Entonces empieza a’ empieza a bajar con la misma proporción y dentro del mismo espacio de tiempo. Aunque esta creciente sea mayor en un año que en otro, varía muy poco al principio y al fin.

Es sabido que esta creciente es producida por la famosa laguna de los Jarayes. Cuando esta laguna está llena, derrama sus aguas en el Paraguay según permite el lecho del río. La calidad de las aguas es excelente.

El Paraná tiene su origen en las montañas que hay entre 17º y 18º de Lat. OS., y se forma de la aglomeración de una multitud de arroyos y corrientes de agua. Estas corrientes se dirijen primero al Sur, luego se inclinan mucho al Oeste cerca de los 20º donde toma ya la dirección que puede verse marcada en las ascelentes costas Inglesas de este Río levantadas por el Capitán Sullivan. Desaguan en el Paraná multitud de caudalosos ríos, tales como el Iguazú, el Paraguay y el Uruguay. En el punto de unión del Paraná con el Uruguay, es ya el primero diez veces mas considerable que en su origen. En fin, luego que recibe el Uruguay, forma lo que se llama el Río de la Plata.

El Paraná es mucho más rápido y violento en su curso que el Paraguay, por como es sabido, los terrenos del Brasil de donde procede, tienen mas inclinación o desnivel. Desde Candelaria donde la anchura de este río mide unos 2.400 pies, va aumentando considerablemente, y en Corrientes tiene ya 9.000. Encierra en su seno incalculable multitud de Islas, algunas de ellas muy grandes. Aunque las crecientes y vaciantes de este río, son bastantes irregulares; puede decirse que las mayores crecientes tienen lugar en Diciembre con preferencia a’ los demás meses, y son por consiguiente mas numerosas y prontas que las del Paraguay, por que no dependen como aquel de la laguna de los Jarayes. Las aguas son también escelentes. No es navegable el río en toda su estención por las cataratas y arrecifes con que está cortada. La mas notable es el “Salto del Guairá” a’ 24º S. de la cual se cuentan maravillas.

Pero la Navegación de este río desde Buenos Aires hasta Corrientes ofrece muchas dificultades por los bajos fondos, y bancos de que está sembrado, movilidad de estos, desaparición de unos y aparición de otros nuevos, que desconciertan a los Prácticos o Baquianos como en el país los llaman, y producen varadas continuas que dilatan largo tiempo estos viajes. Así es que su buque de vela que en 30 o 40 días navega las 450 leguas que hay desde Montevideo a’ la Asunción, se dice que ha hecho un regular viaje. Se infiere claramente que el viaje de regreso es mucho mas rápido a’ consecuencia de lo que favorecen las aguas, cuya velocidad fluctúa entre 4 y 6 millas por hora. Los Vapores emplean regularmente ocho días entre Buenos Aires y la Asunción, y 5 entre la Asunción y Buenos Aires. Uno de los vicios mas temidos por los Baquianos en la navegación de este río son las turbonadas que descargan con frecuencia en furiosas rachas de viento, tronadas y rayos, y que de no recibirlas con prevención, se esponen los buques a’ zozobrar o’ bien se ven obligados a embarrancar, trabajando tanto sobre la arena que se han dado casos de hacerse allí mismo pedazos. En nuestra navegación hemos visto multitud de Goletas, y Bergantines = Goletas de cabotaje que frecuentan el río Paraná, y los diversos puntos Comerciales, a’ cuyas orillas se llevan los frutos, siendo los principales artículos, yerba mate del Paraguay y maderas del ms. de las Provincias de Corrientes y Entre–ríos de la Confederación Argentina, y del Gran Chaco. Cuando el Paraná y Paraguay están creciendo, pueden llegar a la Asunción con toda seguridad siempre con un buen Baquiano, buques de 12 a’ 14 pies de calado; cuando está el río bajo, nunca debe este aventurarse a’ riesgo de quedar detenido sin ausilios ni recursos de ninguna especie por meses enteros, en las vastas soledades del caudaloso Paraná. Los Prácticos del país conocen perfectamente según la estación del año, la clase de operaciones qe. Pueden cumplirse en el Paraná.

Voy a continuar con mi navegación en el “Ipora”. Las millas del Plata desde la salida de Buenos Aires continúan ariscas y estériles por un espacio de cerca de 20 leguas, hasta que estrechándose el cause del río, y ya en el Paraná, empieza a’ notarse mucha fertilidad en las márgenes; el chopo abundante y espeso, el sauce llorón, y tal cual corpulento ombú con vegetación menuda hacen muy pintoresco el paisaje, que no llamo magnífico, ni lo es para el que como yo he visto la gigantesca vegetación tropical de los bosques vírgenes del África Occidental, donde el hombre se siente agobiado por su pequeñez ante grandeza, que en la imposibilidad de describir solo se puede sentir. Pasamos de noche por todos los puntos de escala, lo que me fue de sumo sentimiento por no haberme sido posible bajar a tierra a’ ecsaminar de ellos lo que pudiese en cortisimo tiempo que el Vapor se detiene. A las 7 de la tarde del 3 hicimos escala en San Nicolás, desde cuyo punto hasta cerca del Rosario, varían mucho de aspecto las orillas.

La vegetación cesa, y empieza una serie no interrumpida de barrancas en millas cortadas a pique, de más de 30 pies de elevación entre las cuales se siente un calor sofocante. Estas barrancas que tan bien se prestan a la defensa, han sido testigos de hechos memorables de armas en la Historia de la Confederación Argentina. Vimos el sitio donde el Gral. Lavalle con el Ejército libertador contra la tiranía de Rosas, batió a’ Echagüe en S. Cristóbal de Sauce-grande entre la Bajada y Punta Gondra donde el referido Echagüe consiguió situarse no sin gran trabajo con su Artillería é Infantería veterana, debiendo su solución únicamente a’ la posición ventajosa que le permitía pedir y recibir refuerzos de Buenos Aires. Vimos el sitio donde tuvo lugar la batalla de Sauce-grande en que el referido Lavalle atropelló con su caballería las posiciones de Echagüe, y en que fue rechazado; y por último el lugar por donde atravesó Lavalle el Paraná, ausiliado por los Franceses y a’ la vista del enemigo con un Ejército de 3.400 hombres.

A las 2 de la madrugada del día 4 tocamos en el Rosario, que es el pueblo del Paraná de bastante importancia comercial. El 5 a la 1 de la madrugada en Paraná, punto donde el Vapor toma carbón de un Pontón – depósito de este artículo, que el Gobierno Paraguayo sostiene allí con el objeto, según me he informado, desde que esta Capital dejó de ser la resistencia del Gobierno de la Confederación, está en estado miserable y decadente, habiendo bajado de valor considerablemente todas sus propiedades urbanas.                           

Continuamos la navegación del Paraná tocando en diversos puntos para tomar y dejar pasajeros, tales son la Esquina, Goya, Corrientes y Humaitá, puntos los tres primeros de alguna importancia comercial y agrícola, Además que pasa el Vapor en los diferentes puntos de las orillas del río en que suben pasageros a’ su encuentro. Las orillas del río son en casi todo su curso frondosas y pintorescas, excepto en algunas latitudes que forman barranquera como sucede antes y después de la salida del Paraná por espacio de muchas leguas. En las proscimidades de Paraná se veía algunas caleras. A las 12 del día 8, estábamos en la confluencia de los ríos Paraná y Paraguay, y tomemos como es consiguiente este último, entrando ya en el territorio del país que lleva su nombre.

En Humaitá nos detuvimos tres horas para hacer leña y carbón, y continuamos nuestro viaje por el Paraguay hasta la Asunción, frente a cuya Ciudad fondeamos el 10 a’las 3 de la madrugada. Cuando llegue el caso en el curso de este informe de hablar del estado militar de la República del Paraguay, me estenderé sobre la gran fortaleza de Humaitá, que es la llave que cierra las puertas de este País a’ todos los ataques que desde el esterior pudieran hacérsele, así sobre todas las demás defensas de sus costas, y diré a V.E. que no habiéndome permitido visitar la referida fortaleza, las observaciones que consigné, serán únicamente el resultado de la rápida inspección de su situación y fuerza pude hacerme al paso del Vapor frente a las mismas, y de las conversaciones que he tenido con los funcionarios públicos y con los particulares, en que no he podido de vista el inquirir con habilidad y con sorpresa algunas particularidades de la organización y fuerza militar de este País, cuyos habitantes ocultan cuidadosamente con sobra desconfianza y suspicacia.

Creo haber dicho lo que es posible respecto a los Ríos Paraná y Paraguay considerados en si mismo, por que explicar las impresiones que producen en el ánimo la sin par magnificencia de esta naturaleza primitiva, es empresa mas propia de un hábil poeta que del estilo cáustico, sencillo, exacto y conciso que debe  caracterizar un escrito como el presente. Hablar digo de estas encantadas orillas donde el silencio de la muerte es interrumpido tan solo por el monótono canto de las ranas, por el rugido de algún tigre o Yaguareté como se les llama en el lenguaje Guaraní, y todo por el compasado sonido de las ruedas del Vapor que se desliza por la aguas tersas y límpidas como un espejo, turbando tal vez la imponente grandeza de aquel espectáculo, en que parece uno trasportado a’ los primeros días de la creación. La luna llena dejando en su reflejo sobre estas inmóviles aguas una espaciosa columna de fuego, da una vida al panorama, cuyo efecto ni puede espresarse con el pincel, ni mucho menos con la pluma. Allí se siente y nada más. Otras veces atraviesa el río tranquilo algún enorme cocodrilo, anfibio muy abundante en sus orillas que son cojidos con lazos desde abordo. Diversifica la monotonía de la escena alguna hoguera de Indios en el interior que despide espesa humareda, o’ la vista de algunos de estos que reculan hasta la orilla.

No se puede prescindir de consagrar también un recuerdo a’ los tiempos de aquellos heroicos Españoles de los Solises, de los Gabotos, de los Iralas, que navegaban por estos ríos sin fin, sin norte ni guía a’ donde sus frágiles naves los conducían, que sostenían luchas encarnizadas con la diversidad de tribus de Indios feroces que pueblan estos desiertos, y que luchando contra obstáculos invencibles seguir el mejor cálculo humano, lograban con la fuerza de sus armas conquistar un mundo al Cristianismo y a’ la civilización y fundar Ciudades como Buenos Aires, la Asunción, y otras que subsisten como testimonios vivos de su heroísmo. Así también aquellos famosos Padres Jesuitas que entraban por primera vez en el Río Paraná, no ciertamente con fusil al hombro y sable en mano, sino con el simbólico ramo de oliva, tocando flautas y violines, a’ cuyos armoniosos sones acudían en tropel los Indígenas a’ las orillas, y se los llevaban detrás de si, para después con inimitable y bien entendido celo y caridad evangélica, logran establecer y fundar aquellas famosas Misiones del Paraguay, cuyos Pueblos a’ pesar de todas las vicisitudes que han atravesado, conservan todavía, según se sabe, todos los buenos hábitos que aquellos famosos legisladores prácticos han llegado a’ la posteridad, como imperecedero monumento de su saber, corroborándose una vez mas lo que ha dicho uno de los mas célebres Publicistas clásicos de nuestros días, que no hay senda del campo del saber humano que no esté profundamente trillada por la Compañía de Jesús.

Recordaba, digo aquellos esclarecidos Varones, que con su fé, su esperanza y su caridad, y no por el móvil que a’ la mayor parte de los hombres impulsa a’ las buenas acciones, lograron convertir aquellos campos de desolación, de exterminio y de perpetuas guerras, en que se conservaba y conserva hoy la sencillez mas practicable en los hábitos, y la verdadera pureza de fé y prácticas de devoción. El trabajo de aquellos Indios Payaguás empezaba conduciendo en hombros hasta el sitio en que debían verificarse, la imagen de la Virgen que llevaban en andas, entonando cánticos, que si bien debieran conocer de las reglas de armonía, les sobraba al menos el acento de la fé. Después de su tarea cotidiana regulaban del mismo modo, cantando el Rosario y Letanías. ¡Que contraste! Aún hoy se conserva esta misma costumbre piadosa en todos los Pueblos y mas de una ves he atravesado al oscurecer las Calles de la Asunción y oído el canto del Rosario en el seno de las familias.

Pero dejando a’ un lado digresiones, hablemos del Paraguay, de esta especie de súper fetación social – de América, reputado generalmente, por el país mas bárbaro y atrasado de la época, para proceder con orden diré.

Situación geográfica del Paraguay

El Paraguay como es sabido, es una estención de continente Americano, comprendido entre los paralelos de 20º 40’ y 27º 30’ de Latitud Austral con figura de cuadrilongo, limitando al N. por las tierras del Brasil llamadas de Matto – grosso, por el Sur y por el E. por el Paraná, y al O. por el Gran Chaco; que es un inmenso territorio poblado por los Indios de las tribus Payaguás y Puelches. Divide el Gran Chaco del Paraguay el río de este nombre de que ya he hablado. Amen que el Paraguay en virtud de no se que derechos, clama la posesión de territorios en el Chaco, los Indios se lo disputan encarnizadamente y es la razón por que una parte del ejército Paraguayo está distraída con el guarnecimiento de los fuertes y reductos que han construido para asegurar la posesión del espresado territorio. Y a la verdad les es interesante por su riqueza en maderas y otros artículos de mucho uso comercial en que abundan en el Chaco, y por que el día que lo posean definitivamente, podrán sacar enormes beneficios de la yerba Mate, Así mismo no están bien determinados los límites por la parte del Brasil, lo que dá origen a’ notas; y quizás algún día dará lugar a’ algo mas entre estos dos países, ya sea este u otro motivo ostensible.

Clima

En la Asunción situada a’ 25º 15’ de Latd. Hace un calor que durante el Verano que escede a’ toda ponderación. He observado el termómetro de Fahrenheit a’ 86º en la sombra en los días que he permanecido aquí que según dicen los del país, son solamente de un calor ordinario, pero en los días mas calientes, sube a’ los 100º. Rícese también que en los de Invierno feroz desciende el Termómetro a’ 45º. Se asegura generalmente en el país y con razón, que siempre hace frío con viento S. y SE. Y calor con N. El S. sopla solamente una duodécima parte del año, y si el viento se incluía el SO., la atmósfera queda calma y serena. Apenas se conoce el viento al Oeste como si la Cordillera de los Andes lo detuviera a’ mas de 200 leguas de distancia, y manifiestan que si alguna vez se siente, no dura dos horas.

Lagos y Lagunas

Este país y sus cercanías tienen muchos lagos estensos y de poco fondo, los cuales quedan enteramente secos en Verano. Ya he citado el famoso de los Jarayes, formado por el concurso de todas las aguas de las copiosísimas lluvias que en los meses de Diciembre, Enero y Febrero caen en la Prova, de Chiquitos, y en todas las montañas, cuyas aguas dan origen al gran Río Paraguay. Hay otras formadas de la misma naturaleza de la de los Jarayes: las de Aguacaraty, del Ipora Ca, y otras cuya enumeración sería enojosa.

Producciones naturales

Que podré yo decir de las producciones naturales del Paraguay en una observación de 8 días, con mi reconocida incompetencia en mis ciencias naturales, que ya no esté dicho y descrito por la concienzuda pluma de nuestro D. Felis de Azara, por los Jesuitas que le sucedieron en los pueblos de las Misiones, cuyo espíritu investigador no les dejó pasar en claro, y que pudiera decir al lecto de lo que con copia abundante de conocimientos, dirá nuestra comisión científica q’ visita este país como debe hacerlo, para el estudio de su gran riqueza botánica mineralógica y zoológica. Pero creo llenar uno de los objetos de mi comisión al conseguir alguna observaciones sobre las maderas de construcción mas conocidas, y otras plantas de utilidad entre ellas la famosa yerba Mate principal elemento de riqueza de este país.

En el Chaco hay bastante madera; los bosques que están a’ orilla de los arroyos son muy tupidos, los que se hallan al medio del bosque son mas claros y por lo general se componen de espinillos quebrados y algarrobos, que son especies muy variadas y distintas de las de España. En todo el Paraguay, Misiones, y territorio de Corrientes se encuentran grandes bosques, no solamte. en las márgenes sino también por todas partes donde el terreno es ya algo desigual. Hay árboles de colosal dimensión; la mada. del Paraguay parece  mas sólida que la de Europa, y también menos combustible. Hay un árbol llamado Tataré que se emplea en baos, curvas y ligazones de buques, que no hace llama, se consume sin arder, y no deja brasa alguna. Hay otra madera que es la preferible para las construcciones navales, llamada Lapacho o’ virará. El Urundey Pitá buena para postes, y de color rojo, el Urundey evay para construir muebles preciosos, y otras infinitas variedades de útiles y más maderas, cuyos nombres no conozco pero de que se halla en el País.

El árbol que produce la yerba Mate del Paraguay es silvestre y crece en los bosques en medio de los otros que cercan los ríos y arroyos que encuentran en el Paraná y Uruguay y adquieren la dimensión de un naranjo mas que mediano, En los parajes en que la hoja se cosecha, que es casi en todos, no forman estos árboles mas que matas, por que se les deshoja cada dos o tres años, tiempo que se juzga necesario para que las hojas lleguen a su punto de perfección. Para preparar esta yerba al uso a’ que se le destina, se tuestan ligeramente las hojas pasando las ramas ligeramente a’ través de las llamas. Después se tuestan bien y se rompen o’ parten en pedacitos pequeños. Para su conservación se depositan en parajes a’ propósito donde se prensa y se ensaca.

Es tan general el uso de esta yerba en el Paraguay y en casi toda la América que pues diría que es un elemento constituyente de la vida humana en esta región. Para tomarla se echa una pequeña porción de ella en una taza o calabaza pequeña llamada Mate, se llena de agua caliente, y se bebe al instante chupándola por medio de un pequeño tubo o’ bomba horadada en su parte inferior por agujeros muy pequeños que no dejan pasar mas que el líquido: otros agregan azúcar, es bebida que se toma a’ toda hora. Los Jesuitas purificaban más la hoja, despojándola de toda su parte leñosa, y así resultaba mucho mejor.

Hay también una especie de pita de que se hacen cuerdas de muchísima resistencia, que se usan en las embarcaciones del país, llamada Caraguatá que tiene mas resistencia que el cáñamo.

El Gobierno del Paraguay hace poco se cuenta los cortes de madera que son necesarios para las atenciones de su Arsenal y otras obras públicas; y como siempre reponen los necesarios, disponen continuamente de maderas curvadas y buenas para todos sus menesteres. Además hay algunos especuladores particulares que establecen cortes por su cuenta, y exportan la madera conduciéndola en balsas por el río, si es corta la distancia adonde han de establecer su mercado; o sino construyen y cargan provisionalmente unas piraguas que bajan y conducen por todo el río Paraná hasta Buenos Aires, como todo país montuoso y de espesura, se hace muy difícil el acarreo hasta el punto de embarque, y como estas Empresas particulares disponen de muy pocos elementos, suele suceder que se emplean cinco o seis meses para completar un cargamento de este artículo. En los precios, sin embargo sacan todos los gastos de la expedición.

Habiendo reseñado tan brevemente como lo ecsije este informe, con los escritos del Sr. de Azara a’ la vista y mi propio conocimiento las producciones que creo de utilidad mas trascendental; paso a’ hablar de las ocurrencias generales de la comisión, y de la constitución política, militar y social del Paraguay, que formaran la ultima parte de este informe.

Continúan los acontecimientos de la comisión

Creo haber dicho a’ VE., que a’ las 3 de la madrugada del día 10, fondeamos el Vapor Ipora enfrente del Arsenal de la Ciudad de la Asunción, y al amanecer del mo. día desembarcaba la comisión de mi cargo, no sin haber pasado nuestros esciguos equipajes por un escrupuloso registro de los Agentes de Aduana.

Dirijímonos a’ alojarnos al Club Nacional, un edificio del Gobierno destinado a’ este uso, y el único de la Ciudad dispuesto de un modo decoroso para recibir extranjeros; en el se vive con bastante comodidad. El Gobierno por medio de sus fieles agentes tubo inmediatamente comunicación de nuestra llegada y del objeto de nuestra venida, al cual yo de ningún modo había ocultado, según VE. Tuvo a’ bien prevenirme en general esta comisión, ni poder decir que ha encontrado un recibimiento franco y espontáneamente cordial por parte del Gobierno Paraguayo, tiene la mayor satisfacción en consignar que le es deudora de toda la consideración oficial que en países cultos se acostumbra, y que es cuanto el decoro de la Marina Española, personificados en la comisión debe esigir, con presencia al estado de nuestras relaciones con el Paraguay. A los pocos momentos de nuestra llagada, envió el Escmo. Sr. Ministro de la Guerra, Coronel D. Venancio López, un Ayudante a’ felicitarnos por nuestro feliz arribo a’ la Asunción; poco después vino otro con igual objeto en nombre del Capitán de Fragata D. Juan Mesa, que es el Gefe de la Marina Paraguaya. A las 10 pasamos acompañados del Comerciante Español D. José Solís para quien tenía cartas de crédito e’ introducción a’ la visitar al referido Sr. Ministro López que nos recibió en su casa particular y después de darle las gracias por su atención y espresarle el objeto de mi visita, me hizo en el curso de su conversación, (bastante reticente y reservada por cierto) concebir fundadas esperanzas de que encontraríamos la pieza que buscábamos para él timón de la Fragata “Resolución”. Maniféstele al propio tiempo los deseos que tenía la Comisión de ofrecer sus respetos al Escmo. Sr. Presidente de la República.

Hizonos toda clase de ofrecimientos personales, y he sabido, que como Presidente que es del Club, ha dado las mas terminantes ordenes para que en nuestra morada se nos atendiese de un modo especial y que nada faltase a’ nuestra comodidad y decoro.

Vino también a’ visitarnos un Español establecido aquí hace largo tiempo llamado D. Ildefonso Anto. Bermejo que es redactor del Diario conocido del país e’ influyente en él por el destino que ocupa “Oficial de la Capital”, y de cuyo individuo hablaré a’ VE. En párrafo separado.

Al día siguiente un Ayudante del referido Escmo. Sr. Ministro de la Guerra nos anunció que a’ las 9 de la mañana nos recibiría SE. El General Presidente López en la casa de Gobierno, a’ la cual pasamos en traje de media gala, donde efectivamente le encontramos en igual traje. La recepción fue muy diferente por su parte: nos manifestó en el curso de la media hora escasa que duraría la entrevista; que le cabía una gran satisfacción al ver Oficiales Españoles en el Paraguay, a’ lo que le correspondí elogiando la naturaleza del País, la que yo tenía en ser el primero en ofrecer mis respetos al Gefe de un Estado tan floreciente y tan en vías de prosperidad como el Paraguay, donde la naturaleza ha desplegado sus mas ostentosas galas.

Le elogié el estado de creciente desenvolvimiento de la Marina Paraguaya y del Arsenal de la Asunción, muy superior a’ los de todos los demás Establecimiento de esta clase de todas laS Repúblicas de la América meridional con excepción de la Capital del Imperio del Brasil. Siguió SE. Hablando con interés de las dificultades que había tenido que vencer para lograr este objeto, y las reformas que pensaba hacer en el Establecimiento: se enteró minuciosamente de las dimensiones de la pieza de madera que necesitamos, y como el Sr. Ministro de la Guerra nos manifestó, pero nunca de un modo definitivo como es costumbre en este País, además de ser sistemático calculo, que esperaba fuésemos servidos en nuestro deseo, que podría proporcionarla, y que teníamos el Arsenal y la maestranza a’ nuestra disposición, dado caso que se prefiriese labrar aquí el timón. Nos hizo reiterados ofrecimientos personales; y terminó la entrevista, no sin haberle manifestado en el curso de la conversación que era probable visitar el Paraguay la Comisión Científica, cuyo personal y organización le explicamos; a’ cuya insinuación nada tubo SE. A’ bien contestar: Olvidavame decir que el Sr. Presidente se había informado de la salud de VE. Ya yo había comprendido antes de mi llegada la imposibilidad de lograr el objeto de la comisión en cuanto a’ la madera sino por mediación del Gobierno, pues hay muy pocos particulares que trafiquen en este artículo y los cargamentos que hacen, no tienen ni con mucho la dimensión que se requiere, y ni aun el Gobierno la tiene a’ mano, pues recorrido el Arsenal y otros puntos, no encontramos una sola parte para nuestro objeto.

En esta casi segura garantía que ofrecía el Gobierno, quedamos en expectativa hasta obtener un resultado definitivo, y empecé a’ conocer el País, a’ introducirme en su Sociedad, valiéndome para ello de nuestras cartas de introducción, del Sr. Solís, y del ya mencionado Sr. Bermejo, y esta es la ocasión de entrar en materias de generalidad y de consignar mis escasas observaciones a’ cerca de la Ciudad de la Asunción y de la constitución política, militar, financiera y social del Paraguay.

Ciudad de la Asunción

La Ciudad de la Asunción domina las orillas mas elevadas del Río Paraguay y está bañada por sus aguas: sin duda su situación es deliciosa, pero nada de notable contiene ni en templos, ni en edificios públicos: el caserío es sumamente sencillo y casi todos de un solo piso: El pavimento de las Calles es horrible: sus barrancos y arenales lo hacen intransitable. En cuanto a’ pasos públicos, monumentos, y demás objetos que embellecen otras ciudades, son enteramente desconocidos en la Asunción. Los alrededores de la Ciudad ofrecen pintorescos puntos de vista. Este atraso depende exclusivamente, como es sabido, de haber estado cerrado el país por mas de 30 años al trato y comercio con las demás Naciones, durante el excepcional Gobierno del tenebroso Dictador Doctor Francia, que lejos de ocuparse en fomentar las artes y las ciencias, fue poco a’ poco destruyendo cuanto podía fomentar un arte o’ una mejora, que sepultó en el oscurantismo de los calabozos el espíritu del progreso, y que no tuvo otro desvelo que el que le inspiraba el afán exclusivo de su sometimiento personal para cuyo fin empleaba los medios mas opuestos al desarrollo natural de la civilización.

Durante el Gobierno de López ya fue otra cosa: las Calles que formaban un conjunto de avenidas informes, una sucesión de tránsitos sin medidas ni cálculo, se regularizaron tal como están hoy, se hicieron mercados, se levantaron templos, y entró todo el País en vía de mejoras materiales, cuya marcha lenta pero segura sigue hoy el actual Presidente, General Francisco Solano López.

Edificios pubs.

No hay Museos ni Archivos públicos: el único de esta última clase lo tiene el Gobierno cerrado a’la inspección pública.

Carácter y peculiaridad de los Paraguayos

Loa habitantes del Paraguay se presentan como de carácter complaciente y humilde; y nacen, puedo decirlo así con la mas completa intuición del respeto y ciega obediencia que se debe a’ la Autoridad constitutiva, la cual ejerce una presión tan singular, sobre todo lo personal y material del país, que creo firmemente que el Gobierno es mas temido que amado por el Pueblo. Las gentes del campo ofrecen en sus costumbres el cuadro mas patriarcal que imaginarme pude, y la hospitalidad al Estrangero es para ellos la cosa mas natural del mundo mi esperanza de recompensa ni aun de agradecimiento, llega al Estrangero al mas humilde tugurio, y aquellos buenos Paraguayos le rodean le palpan y le admiran con el mayor respeto y con las mas espresivas muestras de cordialidad y afecto, le ofrecen e’ instan a que participe de sus frugales comidas y le dejan sus hamacas para que repose, mientras que la familia va a’ la echarse a’ un rincón de la casa y duermen sobre un cuero.

Este cuadro ensancha el espíritu, y ciertamente parece estar en los tiempos Bíblicos; y luego de aquellos pintorescos y sencillos vestidos de las mujeres con su corta enagua y camiseta velan que apenas velan sus formas, bellas en lo general; el pantalón ricamente bordado en los hombres con rica camisa completan el efecto. Todas las partes del vestido nacional de ambos secsos tienen su nombre particular en Guaraní que es el lenguaje del Pueblo, y que no consigno por ser de casi imposible escritura y de ninguna utilidad. A pesar de este buen carácter de los Paraguayos, de esta humildad de sentimientos y de corazon que se revela en todos sus actos, he oído referir a’ personas que me merecen entero crédito algunos casos particulares en que el Paraguayo, muy excitado, ha sorprendido, con su firmeza de corazon el implacable odio, y la singular tenacidad que han revelado; y desgraciado país el de estos sentimientos, si ecsisten, lo que no dudo, se hagan mover por una mano hábil.

Idioma

El idioma del país como llevo dicho, es el Guaraní, arrupción del primitivo que las tribus Indias de este nombre que poblaban el Paraguay hablaban cuando los Españoles pisaron este territorio: es un idioma pobre, de sonidos guturales que los Jesuitas lo gramaticaron, pero que apenas puede decirse que hayan con la afabilidad de su trato, en su acendrado espíritu de devoción que no ha logrado pervertir la relajación de costumbres, y por tanto no ha asomado su cabeza de la hidra del diferentismo; en su costumbre de dormir la siesta en todo el año, y en otras muchas circunstancias, se descubre bien a’ las claras el origen y fundamento de la sociedad que estoy bosquejando. Los negocios empiezan a’ las 6 de la mañana, y siguen sin interrumpir hasta las 11, a’ cuya hora todos se retiran a’ sus Casas para comer a’ las 12, y luego cierran herméticamente todas las puertas mientras sus dueños se entregan a’ las dulzuras del sueño. En este intervalo (el de mayor calor) representa la Asunción una nueva Pompeya. A las 3 de la tarde se reasumen los negocios que duran hasta el toque de llamada o’ sea a’ puesta del Sol que el sonido de las cornetas llama la guarnición a’ la lista general. Cada habitante se mete en su Casa, y queda solamente un círculo reducido de Estrangeros hasta hora avanzada en el Club, o’ bien se van a’ buscar la Sociedad a’ las casas particulares, donde rara vez se recibe después de las 8 de la noche y nunca después de las 9. Es justo decir que la Sociedad Paraguaya se halla en el mas lamentable atraso intelectual. De la clases bajas es inútil hablar en este concepto, pues cuando mas adelante este el estado de la instrucción pública de antes y de ahora, se comprenderá fácilmente esta ignorancia de las nociones mas simples; no obstante la generalidad del Pueblo sabe leer y escribir. ¡Conocimiento estéril por su falta de aplicación! Pero las clases mas acomodadas están bajo el propio pié a’ las Señoras se les estrae las palabras como con tirabuzón, y en ellas no se ve’ mas que frivolidad e’ ignorancia. Hay que hacer mérito sin embargote la bondad de corazon que a pesar de todo, agrada al Estrangero. Creo escusado advertir que el Mate es el obsequio general, y que no deja de vincular mientras dura la visita.

Mercado

El mercado de la Asunción lo constituyen muchos centenares de mugeres, procedentes casi todas de pueblos circunvecinos y las cuales traen en carretas sus mercancías que instalan al amanecer en el piso de la plaza y permanecen sentadas a’ su lado hasta las 9 de la noche. Allí hacen sus comidas y aun en sus carretas suelen dormir. El valor de la propiedad de cada vendedora quizá no llegue a dos reales de vellón; que mas veces sacan y otras no, y sin embargo reina el mayor contento entre estas pobres y buenas gentes, sin que se haya dado el caso, según se me refiere, de que haya tenido que intervenir la autoridad en una sola disputa entre estos tipos de alegría y buen carácter. De noche enciende cada cual su farolillo al lado de los géneros, formando antes conjunto de luces y de mugeres vestidas de blancos chiripas que bullen en la oscuridad en esta especie de pandemoniun y con su incesante  yasnulidad, un cuadro de fantasmagoría que no me cansaba de admirar.  

Retretas

Las músicas militares tocan la retreta en la plaza de Gobierno de 9 a’ 10 de la noche, pero de una manera singular y digna de mención. Durante todo este intervalo está dando continuas vueltas a’ la plaza a’ paso muy regular, precedidos de un enorme farol que sirve como batidor de la música. Nadie concurre a’ ella mas que el forastero que por una sola ves desea ecsaminar esta peculiaridad.

Alrededores de la Asunción

Los alrededores de la Ciudad son de lo más bello y variado que se puede imaginar: He estado por camino de hierro hasta Luque en un Domingo, y visto la animación del cuadro. El Gobierno cuida de enviar músicas militares, y todos aquellos buenos y sencillos habitantes se entregan con locura al placer del baile.

División territorial

El territorio de la República del Paraguay se divide en veinte y cinco Departamentos, los veinte y tres primeros situados entre los Ríos Paraguay y el Paraná; el veinte y  cuatro en el Chaco, y el veinte y cinco en la márgen isquierda del referido Paraná. Estos Departamentos y su población respectiva se espresan a’ continuación.

1er. Departamento del centro, que comprende la Capital y 16 Distritos de milicias.

398.628 almas.- 2º Acay 41.314.- 3º Cordillerita 26.709.- 4º Cordillera 110.807.- 5º Cuapucú 31.859.- 6º Villa rica 109.776.- 7º Caazapá 80.908.- Intí 10.205.- 9º Bobí 12.401.- 10º Misiones 180.304.- 11º Villa de la Encarnación 9.376.- 12 Santo Tomas 601.- 13 Villa de Oliva 8.208.- 14 Villa Franca 10.704.- 15 Villa del Pilar 160.411.- 16 San Estanislao 12.540.- 17 San Joaquin 14.105.- 18 Villa de San Isidro de Curuguatí 22.768.- 19 Villa de Igatimí 6.700.- 20 Villa del Rosario 18.912.- 21 Villa de San Pedro 24.119.- 22 Villa de Concepción 31.562.- 23 Villa del Divino Salvador 10.127.- 24 Villa Occidental y Pilcomayo 4.125.- 25 Candelaria 270.-

Total= 1.337.439.- 

Cada uno de estos distritos comprende una o’ muchas aldeas llamadas Capillas que tienen un Jefe militar, un Jues de paz y un Cura.

La Ciudad de la Asunción, Capital de la República está dividida en seis Distritos o Parroquias, los cuales seis Distritos compondrán un total de unos 48.000 habitantes.

Gobierno

El Gobierno se compone de los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial. El Ejecutivo es ejercido por un Presidente elegido por diez años y forma ministerio compuesto de cuatro individuos que despachan los Departamentos de Relaciones esteriores, Interior, Hacienda, Guerra y Marina. Aquí no hay partidos políticos: domina el sistema Republicano con todas sus anomalías. Parece que el Gobierno es odiado, pero todos le obedecen ciegamente, incluso el Ejército, que es su agente más fiel, y que sin embargo participa de iguales sentimientos y disgusto por servicio. No ecsisten aspiraciones políticas de ningún género, nadie quiere ser empleado. El empleo es un servicio que se hace a’ la patria impuesto por el Gobierno, al cual se resigna humildemente el ciudadano.

Hacienda

Las rentas del Estado consisten en el pingüe producto de la venta de la yerba Mate (genero estanco) en el diesmo, que existe aquí todavía, en el producto de los Establecimientos rurales, y en los derechos de Aduana.

En 1857, el producto de la yerba Mate y de los Establecimientos

rurales del Estado, han dado                                                         ---    32.645.292 reales

En id. los derechos de Aduana, en papel sellado, y la venta de

tierras públicas han producido                                                      ---      7.120.000 reales

                                                                                   Total           ---    39.965.292 reales

Deuda

El Estado no tiene deudas. La administración del Tesoro está a cargo de un Colector con dos Interventores.

Información

Los géneros de importación consisten generalmente en hierros, bayetas, pañuelos, bebidas, harina de trigo, géneros de seda, ropas hechas, ferretería y perfumería. El valor de la importación en el año 1860, ha ascendido a ---  885.841 pesos.

Esportación

Los de esportación se reducen a’ yerba Mate, cueros, tabacos, suelas, maderas de poca dimensión, cáscaras de Curupay para tinte, dulces, cerdas, aguardiente, cigarros, naranjas y almidón de Mandioca. Su valor en el referido año de 1860 ascendió a ---  1.693.904 pesos.

Obras públicas

En cuanto a’ obras públicas, se está haciendo una Aduana demasiado grande para las actuales escijencias del país, así mismo un gran Teatro, también demasiado grande para lo que el País demanda, y varias Capillas en los Pueblos de la campaña. El objeto del camino de hierro, es poner en comunicación fácil el centro de la República con la Capital que es el Puerto Principal. Por esto la única línea en construcción tiene por objeto llegar hasta Villa Rica. Hoy está en explotación un trozo de nueve leguas, el cual llega hasta el Distrito de Aregua. Lejos de producir metálico, ocasiona por el contrario grandes gastos al Gobierno y seguirá del mismo modo aun cuando la línea llegase ya hasta Villa Rica, por que lo limitado de la esportación del país no puede sostener esta línea, cuyo sostenimiento demanda muchos dispendios.

Administración de justicia

En cuanto a’ la’ administración de justicia, no hay mas que un Juez de 1ª instancia, otro del Crimen, y otro llamado de 2ª instancia o’ apelaciones, a’ cuyas Autoridades están subordinadas los Jueces de paz. Los trámites judiciales parece son demasiados largos y complicados.

Institutos de Beneficencia

No hay tampoco Institutos de Beneficencia, solo se dos Hospitales Militares, uno en la Capital y otro en Humaitá, muy mal servidos y sin régimen de ninguna clase.

Instrucción pública

La educación pública, no obstante lo que ha adelantado en la administración López con relación al tiempo de la tenebrosa y tiranía del Doctor Francia, está en estado de deplorable atraso. No poco se ha fomentado desde que el citado Español D. Ildefonso Antonio Bermejo llegó a’ esta Capital en 1854. En dicha época no había mas que tres o’ cuatro Maestros de primeras letras, mui malos y pésimamente dotados. Bermejo instituyó una Escuela Normal de 292 alumnos de mas de 15 años de edad, y antes de transcurrir cuatro, tuvo ya una Escuela cada Distrito, y la Capital tres clases de latinidad y un Instituto de filosofía que se creó en el año 1861 dando catedráticos para Seminario que se instituyó  en el referido año: es todo cuanto esciste en el ramo de la instrucción pública. La Medicina y la Abogacía son empíricas, salvo tres o’ cuatro Doctores Ingleses que residen en el país asalariados por el Gobierno.

Españoles en la Asunción

Como son tratados, espíritu público respecto a los mismos

El número de Españoles que residen en la Asunción, asciende a’ 36, y a’ unos 60 en todo el Paraguay. El Gobierno hoy los atiende y los considera; no habiendo contribuido poco a’ mejorar el espíritu público respecto a’ esta nacionalidad, las influencias del citado Bermejo con el viejo Presidente López. Ya es sabido el odio que el ominoso Dictador Francia logró inculcar a’ los Paraguayos, no solo hacia los Españoles, sino hacia todo el que tenía denominación Estrangera: estos no tenían seguras sus vidas ni haciendas. Durante la administración López más suave, aunque calcada bajo la misma base de retraimiento y oscuridad, renació mas la confianza, y los Españoles como los demás Estrangeros reasumieron todas las garantías en sus personas e’ intereses propios de un país civilizado, siempre que estos no quebranten las leyes por extravagantes que sean. Puede decirse, pues, que la masa del pueblo Paraguayo con su carácter indiferente y apático, nada piensa respecto a’ España ni a los Españoles: los que discurren que son los menos, de los que cuentan el Presidente y los altos funcionarios de la República, que es lo que constituye el país, no tienen hoy prevención marcada contra España, y si bien no desean entablar relaciones con ella, tampoco lo resistirán si con habilidad se les propusiese. Circunstancias especiales ocurridas cuando el actual Presidente viajaba por la Peninsula dieron lugar a’ cierto resentimiento particular del General López contra el Gobierno Español, siendo tanto así, que cuando se impuso del objeto de nuestra avenida al Paraguay, dijo a’ Bermejo. “Ya U. lo vé: a pesar de mis resentimientos con el Gobierno de S.M.C. he dado orden para que pongan el´Arsenal a’ disposición de estos Oficiales a’ fin de que consigan su objeto”. Cuando el viejo Presidente López fue enterado de la tendencia loca del tirano Rosas a’ la reconstitución del antiguo Virreinato de Buenos Aires, esclamaba. “Primero entregaré el Paraguay a’ los Españoles que son sus legítimos dueños”, y por último la Compañía de Comediantes que ha visitado recientemente el Paraguay, tuvo Teatro, Orquesta y pasaje hasta Buenos Aires gratis, no obstante los desmanes que cometieron. Creo pues de muchísima importancia y necesidad el reconocimiento de esta República por el Gobierno de España al menos para salvar de todo desman y atropello los intereses de los Españoles aquí a’ recuidados que están sugetos en un todo al capricho del Gobierno, que en su acción incesante sobre los mas menudos detalles, y con su sistema de delación, soborno y espionaje, mas o’ menos simulado, una calumnia, o’ un dicho insignificante mal interpretado, sepulta en el calabozo a’ un honrado ciudadano, se le confiscara sus bienes, y arroja a’ una buena familia en el seno de la desgracia. Es preciso ver para creer lo que aquí pasa, y si pudiese despojarme de la circunspección y mensura que este escrito ecsije, relataría anécdotas curiosas a un riesgo de luchar con la incredulidad de las leyes. Tan estrañas y peregrinas son.

Fuerza militar

La fuerza militar del Paraguay se compone del Ejército y de la Marina, aunque el primer elemento es el predominante. Ambas armas están en su base y desarrollo en el mas deplorable atraso. Voy a’ ocuparme de cada una de ellas por separado, El Ejército se divide en permanente  y de reserva. El primero consta de unos 19.000 hombres sobre las armas; la reserva la componen todos los demas mozos útiles del país. El Ejército permanente está poco instruido, mal vestido en general y con armamento de chispas, excepto alguno que otro Batallón de Cazadores y de Artillería  que lo tienen de pistón. La guarnición de la Capital consta de 2.500 hombres. El resto del Ejército está distribuido entre el gran Campamento de Humaitá de ahora hablaré; en el Campamento de Bella – vista, en los destacamentos o’ guardias que hay de dos en dos leguas por toda la costa, para preservar esta de los ataques de los Indios del Chaco, y en las fronteras. El Gobierno tiene numerosos depósitos de armas, monturas y atalayes para la Infantería, la Caballería y la Artillería: grandes repuestos de pólvora y balas, único proyectil que conocen hasta el día, siéndoles absolutamente estraño todo lo que respeta a granadas y demas proyectiles de guerra. Estos enormes repuestos hacen que en menos de cuatro días pueda armarse, toda la reserva, hasta mas de 200.00 Paraguayos, y que se artille y fortalezca toda la costa, habiendo sucedido ya ambas cosas cuando han tenido ataques, primero del Brasil y últimamente de los Norte Americanos. Es ocioso decir que ni Cuarteles, ni almacenes, ni mucho menos la Fortaleza de Humaitá es permitido al Extranjero visitar, ni yo tuve tal pretensión, pues era exponerme a’ un seguro desaire.

Organización del ejército

Las clases militares constan de Coronel Mayor, con 40 pesos de sueldo mensuales, Capitán con 30, Teniente con 25, y Alférez con 15. Pasan revista cada dos meses y reciben la paga de un mes como el Soldado. Todos cobran una tercera parte en plata efectiva, otra en papel y otra en géneros de comercio que escojen a’ su gusto o’ según sus necesidades. Sargentos, Cabos y Soldados reciben 6 pesos en la forma indicada. El Gobierno carniza reses para dar de comer a’ los Soldados que están de servicio nada mas; el resto de la guarnición se proporciona su alimento como puede. Como que el efectivo del cobro no asciende mas que a’ 4 pesos cada dos meses, o’ lo juegan o’ lo invierten en frutas, miel de caña u otros alimentos insalubres. Por lo cual es muy común ver Hospitales infectados de disentéricos y tercianarios: achaques que hacen grandes estragos.

Instrucción del Ejército y su oficialidad

Se nota un gran descuido en la limpieza de las armas. En su manejo están muy atrás también, y no hacen mas evolución que pasar de orden de columnas al de batalla sobre tal o’ cual mitad, e’ inversamente, y variaciones de frente. El vestuario consiste en camiseta encarnada, pantalón azul y gorra o’ morrión, sin calzado alguno.

La instrucción de la Oficialidad en general, con rarísima excepción es muy limitada, por no decir completamente nula. A pesar de haber una Escuela militar en el Campamento de Humaitá en la que se instruyen unos cuantos Soldados, Cabos y Sargentos (de los que se forma la Oficialidad) apenas de enseñan en ella las mas simples nociones de matemáticas, y de arte militar. El Director de esta Escuela que ha sido mi compañero de viaje desde Humaitá a’ la Asunción me ha dicho que solo enseñaba en ciencias exactas hasta la estracción de raíces cúbicas: y sin embargo he sabido después que este Director es reputado por uno de los Oficiales mas ilustrados del campamento.

Para dar una idea clara de la instrucción de la Oficialidad Paraguaya, citaré dos anécdotas, mas ocurrida conmigo y otra con un Español que aquí reside, y añadiré  por lo singular, otra de un Obispo de la Asunción.

En el curso de mis conversaciones con el citado Director de la Escuela Militar de Humaitá me dice: “En España la mayor parte de los habitantes deben ser mulatos”. No pude contener un movimiento de sorpresa al escuchar tal despropósito; pero deseando oírle otros nuevos, le dije. Porque deducís eso Señor. “Por que descienden de los Árabes que habitan el África, en cuya parte del mundo todos como es sabido son negros”. Su buena fe, su candidez y los estólidos argumentos que deducía en defensa de su proposición me divirtieron grandemente.

Otra vez decía a’ un Español un Capitán de Fragata, Gefe Superior de la Marina Paraguaya, que había visto el Puerto y población de Bilbao en un cosmorama abundante. “He visto a’ España, y me ha parecido muy grande y muy linda”.

Y por último, quejándose una vez el Prelado de las mortificaciones que sufría con la picadura de una nigua que traía desde el Chaco donde había ido no se’ con que objeto en tiempo que había algunos establecimientos Alemanes, esclamaba con la mayor buena fé. “Desde que estos pícaros Estrangeros están en el Chaco, se han vuelto venenosos todas la niguas. Antes no era así…

Estos tres casos dicen mas de lo que pudieran páginas enteras acerca de la ilustración de estas buenas gentes. Debo repetir sin embargo que la lectura y escritura la conocen casi todo el pueblo, y que hay en el Ejército honrosas excepciones, la mayor parte Estrangeras, que como es consiguiente dominan la situación con el prestigio que da el mayor valer entre ellos ocupa un lugar muy distinguido el Coronel de Ingenieros Mr. Wisner, Prusiano de nacimiento y Paraguayo por adopción, que es el alma de las obras públicas y goza de gran privanza con el Presidente.

Fortaleza de Humaitá

No he visto como tengo dicho la fortaleza de Humaitá, sino al paso con el Vapor, y aunque estuvimos allí detenidos cerca de tres horas tomando leña, no nos permitieron visitar mas que un pequeño recinto, de donde toda inspección de las baterías es imposible. Y este fue un singular favor con que nos obsequió nuestro amigo el Comandante del Ipora, obteniendo por ello permiso del Coronel Gobernador de ella. Por tanto las notas que siguen son nuevamente resultado de las posiciones que pude ecsaminar, y noticias adquiridas en el país. Situadas estas baterías en el frente de uno de los mas violentos tramos del Río Paraguay, convergen todos sus fuegos hacia un Callejón, que todo buque que desee continuar la navegación del río, ha de pasar indispensablemente, y ha de navegar también por espacio de mas de 10 minutos, con la proa a’ todas las baterías. Al estar próximo a’ ellas, ni aun le queda el recurso de atracar las orillas del Chaco a’ causa de su bajo fondo, sino que ha de pasar precisamente bajo los fuegos de cerca de 80 piezas de Artillería, la mayor parte de grueso calibre, Humaitá es un campo de mucha estención cercado de trinchera de palizada de tierra poco fuerte y con foso bastante profundo, el cual contiene tres baterías, a barbeta sobre muros de ladrillo cubiertas de tinglado y una casamata. En una de las del primer sistema he contado 15, en la segunda 25, en la tercera 30, y en la casamata 15, piezas de artillería, componiendo un total de 85 piezas. Me pareció y me han asegurado, que la artillería está montada en cureñas de marina, y que su calibre es variado entre 40 y 80.El campamento contiene las residencias del Gobernador, y Gefes superiores, cuarteles para alojar 15.000 hombres con todo su material, una Iglesia muy bonita, recién construida, y probablemente los repuestos de pólvora, municiones, leña y abastecimientos que ecsije un numeroso Ejército. Además contiene una especie de pueblecito donde residen unas cuantas familias pertenecientes a’ los pocos Oficiales y Soldados a’ quienes se les permite el matrimonio. Cuando el país está amenazado de invasión, como cuando se temía la de los Norte Americanos, se aumentan muy considerablemente las defensas de este difícil paso, guarnecido con mucha artillería toda la barranca del rió; y con otra defensa, que a’ mi ver es la mejor de todas, y consiste en atravesar el río con gruesas cadenas que hacen firmes en la parte del Chaco en muertos que tienen enterrados, y cuyos argollones salen a’ la superficie.

Esto es cuanto en verdad puedo decir oficialmente de este sitio, que es la llave del País y que los Paraguayos reputan como el baluarte inexpugnable del Siglo, pero a’ poco que se reflecsione, se comprenderá que si bien Humaitá es una poderosa defensa del Paraguay, no será quizá tan inexpugnable como se supone.

Sentando por base que por la convergencia de los fuegos hacia un sitio por donde han de pasar precisamente los buques de las fuerzas invasora, y por la resistencia que oponen las cadenas que atraviesan el río, es imposible forzar este paso con buques ordinarios, según todo buen raciocinio militar; hay varias circunstancias con cuyo concurso, se puede contar con casi total seguridad. Bajo el supuesto de que se opera contra Humaitá con cañoneros blindados de poco calado y veloces movimientos que son los mas a’ propósito para este río y lo mas seguro para el buen ecsito, pues se franquea el país sin dificultad alguna, y sin recibir daño, pudiendo hacer algunos certeros tiros un horrible estrago al enemigo, aun con buques ordinarios, conviene tener presente que como en otra ocasión he dicho, los Artilleros paraguayos no manejan otro proyectil que la bala rasa, y que las punterías deben ser muy inciertas por su poca instrucción: y que está dentro del circulo de lo posible que a’ costa de perder algunos buques, pudiesen penetrar otros muchos en el interior del río. Empero no vacilo en repetir que es una presa que ofrece el mayor riesgo de malogro, y que no debe acometerse sino después de mucha “meditación y análisis”.

Antes del tramo que descubre a’ Humaitá como a 5 millas de las baterías, hay un sitio que se llama la Guardia donde se cree factible un desembarco. Nunca lo hubiera yo imaginado al ver la espesura de la maleza que aquellas orillas que rechazan esta idea, pero se me ha asegurado por testigos oculares que es solo una trampa artificiosa para distraer la atención del enemigo, que la maleza apenas tiene mas de un cable de estención, y que luego sigue una planicie desmontada y perfectamente accesible a’ un Ejército, hasta en mismo campamento. Siendo esto así; se concibe bien la posibilidad de un desembarco fuera de los tiros de las baterías, así como del establecimiento de un sitio. Ha de tenerse también en cuenta, que en el Paraná no se encuentran abastecimientos para un Ejército en grande escala, que por consiguiente la base de operaciones ha de ser la Bahía de Buenos Aires o’ la de Montevideo, y que se hace indispensable para hacer bien la espedición, el establecimiento de una cadena de comunicaciones de Vapor de 400 leguas de estención, que lucharía con los flujos y reflujos del río, con la inestabilidad de sus bancos y varadas consiguientes. Véase pues a’ cuanta eventualidad queda sujeto una expedición invasora; y como hay razón para suponer formidable esta llave cusa la puerta al Paraguay, sino en absoluto, al menos en relación.

Marina

En cuanto a’la Marina Paraguaya, carece de régimen y buena organización. Se reclutan los jóvenes de las principales familias del país, y se les destina a’ un vapor grande, donde se agilitan en las maniobras y se les enseñan los mas sencillos rudimentos del arte marinero, y reconocen luego toda clases de la Marina por orden de antigüedad, sin saber lo que son las Matemáticas. La última graduación superior es la de Capitán de Fragata.

Su material consiste en once buques de Vapor; pero solamente dos tienen armados en guerra. Los conocimientos en Artillería son muy poco estensos por no decir nulos.

El Arsenal es sin disputa el mejor que poseen las Repúblicas Hispano – Americanas: en él se construyen dos Vapores pequeños y otras embarcaciones menores; se ajustan las máquinas de Vapor en una buena factoría que tiene bastante maquinaria montada y mucha mas aun empaquetadas, para lo cual se construyen naves a’ propósito. Sus almacenes muy mal provistos, sus depósitos de maderas escasos y de la dimensión adecuada a sus necesidades, siendo en total un establecimiento que se desarrolla a’ medida que las exigencias del Estado lo demandan. Por lo demás el Gobierno en su incesante y eficaz acción sobre todo y recursos que dispone, puede hacer todos los ricos acopios de madera que quiere, aprovechando la riqueza montuaria del País, en cuanto a’ los artículos del ramo de subinspección, o bien los provee de sus almacenes o’ los completan los armamentos cuando los buques van a’ Buenos Aires que es lo mas general: El Gefe del Arsenal es un Ingeniero Inglés, y el Jefe constructor pertenece a’ la misma Nación.

Resumen y juicio general

He recorrido en este informe del modo mas sucinto en que he podido hacerme cargo las instituciones militares, civiles y sociales que rigen a’ este país, y aun riesgo de estenderme demasiado, me es preciso reasumir para terminarlo.

Dije al principio y me confirmo en ello, que el Paraguay es la supertentación social del siglo que conocemos. Situado este país en el centro de la América Meridional y sin otro acceso a’ él que la difícil avenida del río que lleva su nombre del País que riegan sus aguas, y que guarda como vigilante centinela las baterías de Humaitá, le coloca en una situación excepcional, en la que cualquier Gobierno despótico puede ejercer su acción sin restricción alguna, mácsimo cuando la generación presente Paraguaya, de espíritu sumiso y obediente, no se le dá otra instrucción que la que quiere la Autoridad ni tienen medio alguno de adquirirla. El atraso mas deplorable y el mas profundo oscurantismo, reuían en esta Singular Sociedad de hombres, que desconociendo la significación de las palabras “libertad e’ igualdad legal”, viven siervos del Señor que se llama Presidente, si que en la estupidez de su abyecsión se acuerda siquiera de que el hombre tiene el libre albedrío, ni mucho menos el uso que puede hacer de él. Los Gobiernos que se han sucedido después del excepcional del Doctor Francia, si bien han suavizado las medidas rigurosas de aquel feroz Caligula, no por eso han desistido de su tenebroso sistema de Gobierno, ni han logrado aluciar las manos, las cuales, a’ semejanza del cautivo que encerrado por años en una mazmorra, vuelve a’ ver la luz; han creído llegada la época de su regeneración al ser suprimidas las sanguinarias ejecuciones y que se hacen algunas mejoras materiales. Tan singulares son los efectos de este sistema que no hay un solo Paraguayo ni Estrangero aquí residente a’ quien se le arranque una sola palabra relativa al país, ni a’ su política, y si alguno habla es con el mayor sigilo, temiendo que sus palabras lleguen a’ regiones elevadas y sean por ellas perseguidos o’ vejados. En oficio reservado de esta fecha doy a’ VE. Algunos detalles sobre la máquina de este Gobierno y circunstancias de las personas que tienen él más influencia, lo cual explica más que todo la organización social del Paraguay y lo que de él debe esperarse.

Creo que aunque el Gobierno del Paraguay marche con paso lento y siga en sus medidas de desarrollo material, está aumentando en día más o menos lejano de un cataclismo social; y que este Pueblo oprimido adquiera nociones de lo que es y de lo que puede ser. El Gobº lo sabe, y con la prosecución de su sistema no hace mas que prolongar un lánguida existencia y atraer como poderoso imán el día en que el espíritu de la verdad descienda sobre el frente de estas masas; día en que la República o’ cualquiera otro Gobierno sea una verdad y no el sarcasmo que es hoy. Y esta resolución se ha de llevar a’ cabo precisamente con la palabra y la idea, pues la firmeza no es probable que el Gobierno la suelte de sus manos.

Yo había creído ver el Paraguay una Nación de cien mil guerreros dispuestos a’ lanzarse con un nuevo Atila a’ su cabeza por el territorio Americano Meridional en un día dado y ofrecer al mundo un ejemplo de exterminio y devastación; pero estos guerreros, no por ellos que no sabemos lo que son como tales, sino por falta de instrucción y práctica de guerra sucumbirán a’ los golpes de masas disciplinadas, y quizá en esos momentos la palabra y el ejemplo baste para volverlos contra su natural Señor.

El Gobierno sabe bien el carácter de las masas que rije: conosce la humildad de carácter del Paraguayo y cuan gobernable es. Hombres que al encontrar en el campo a’ un Estrangero se paran para pedirle su bendición; un Pueblo que al toque de Aves Marías se prosterna en las Calles y adora pero nada de estúpido tiene, no necesita mas que hábil dirección para convertirlo en un gran pueblo. Por último este país en que predomina exclusivamente el elemento militar, en que todo el mundo es Soldado, o’ al menos está sujeto al régimen de tal, en que no se ven por las Calles mas que Soldados, en que la policía, serenos del Arsenal, empleados del camino de hierro son todos Soldados, no tiene ni tendrá bajo tal sistema importancia política en el mundo mientras permanezcan ciegos los manantiales de las inagotables fuentes de riqueza encierra, que están vedadas hasta ahora al campo del Comercio y de la industria. Quien sabe si en nuestros días podremos rasgar el velo de la duda respecto al porvenir que la Providencia tiene marcado a’ estos países Americanos y con especialidad al Paraguay ¡!!¡

Continuaré dando cuenta del descempeño de la última parte de la comisión relativa a’ la adquisición de la madera y demás acontecimientos personales. Ya dije que había quedado en la expectativa a’ consecuencia de los efectos que me hizo para complacerme, tanto el Escmo. Sr. Ministro de la Guerra como el Escmo. Sr. Presidente de la República, y según supe extrajudicialmente, se ocupaban sus agentes en buscarla en los Establecimientos del Gobierno, pero habiendo llegado el Sábado 13 del corriente sin que me diesen razón alguna del resultado de esta gestión, creció mi impaciencia por tanta mayor razón, cuanto existe compromiso tácito en que estaba con el Gobierno. Me imposibilita toda gestión con los particulares. El Carpintero no perdía tiempo en registrar el Arsenal y los depósitos de aquellos, habiendo encontrado dos piezas, de cuyo empalme puede salir una buena madre de timón para la Fragata “Resolución”, las cuales hice apalabrar con el dueño para evitar fuesen aserradas y perdía esta única ocasión que se presentaba para llevar el objeto. Mis gestiones ocultas movidas con la mayor delicadeza para no lastimar la susceptibilidad de este Gobierno tan suspicaz, dieron por resultado que el referido Sábado 13 a’ las 5 de la tarde me enviase un Edecán del Escmo. Sr. Ministro de la Guerra con el aviso de que toda cuanta madera había en los depósitos estaba a nuestra disposición, y que podíamos enviar el Carpintero a’ que la viese, apersonándose para ello con las personas que se designó, Negativo fue el lunes 15 el resultado de todas las gestiones; mucha madera vio; mucha inspeccionó, pero ninguna con las condiciones aparentes para el objeto. En esta visita dispuse desde luego la compra definitiva y pago de las ya apalabradas, de las siguientes dimensiones. Largo de la mayor 33 pies, grueso 19 pg. y ancho 21 y de la menor de 26, 21 y 24 1/2 . Hemos tenido continuas conferencias con el Jefe de constructores del Arsenal, el cual con la mejor franqueza y voluntad nos ha dado nociones muy útiles acerca del mejor medio de construir el timón, las cuales esplicaré verbalmente, por sí merecen la aprobación de VE. su aplicación práctica, también ha facilitado el citado Ingeniero a ‘ mi petición algunas muestras de las maderas de construcción mas útiles en este País para el Museo Naval a’ los fines que sean consiguientes.

Restaba solo ver el medio de conducir estas dos piezas en el Vapor que sale de aquí el 21 cuestión de mucha entidad por que en buque de vela la duración media del viaje de regreso es de 20 días.

Apersonamosno a’ este fin con SE. El Ministro de la Guerra, el cual como la primera vez nos recibió con muestras de las mas marcada deferencia, haciendo ver lo mucho que sentía no haber estado en manos del Gobierno el complacernos, a pesar de las vivas gestiones que para ello habían practicado: que tenían mas de 200 piezas de hermoso lapacho en un arroyo de cuyo nombre no me acuerdo a’ poca distancia de la Capital, pero que se dificultaba una pronta conducción por falta de agua en el referido arroyo, que no habría hasta que llegase la época de la creciente del Río Paraguay: que ellos no traían maderas de grandes dimensiones sino la indispensable para aplicación determinada, o’ para aserrarla en ancha tablón. Después de hablar de materias indiferentes, le insignué nuestro deseo al que accedió, diciéndoos que daría orden para que fuesen conducidas del mejor modo posible, y que para ello nos apersonásemos con el Capitán Mesa Gefe Superior de la Marina. También le manifesté nuestros deseos de ofrecer nuevamente nuestros respetos de despedida al Escimo. Sr. Presidente. Dimos pues todos los pasos consiguientes, y facilidades por el Gobierno del Paraguay los medios de conducción en el Vapor Igurey, de las dos piezas de madera, y pasados todos los oficios de urbanidad con las Autoridades, salimos el 21 llegando a’ Buenos Aires el día 25 de Diciembre último a las 5 de la tarde. Del resto de la comisión, tiene ya VE. conocimiento.

Réstame manifestar a’ VE. que el Alférez de Navío D. José Iñiguez y Hernández Pinzón me han acompañado y ausiliado en mis trabajos con celo y eficiencia.

No so menores las atenciones que he recibido de muchas de las personas de la Asunción del Paraguay para quienes traía cartas de introducción, y lo agradecido que les estoy por las noticias e’ informaciones que me han dado para llenar el objeto de mi misión, y muy señaladamente el Redactor del Semanario oficial del Paraguay, D. Yldefonso Antonio Bermejo, a’ cuyo individuo he citado mas de una vez en el curso de este informe, el cual conoce perfectamente el Paraguay y ha estudiado su organización militar y política en ocho años de residencia, ha penetrado en los archivos que estuvieron vedados al mismo D. Feliz de Azara, y sus servicios a’ España, hoy que está a’ punto de dejar el país por convenir así  a’ intereses particulares, puedan ser de mucha utilidad a’ el Gobierno de S.M. le emplease, pues a’ su claro talento reúne bastante instrucción y posee el arte de agradar. Me ago un deber en hacer a’ VE. esta manifestación.

Todo lo que tengo el honor de manifestar a VE. para su conocimiento y por resultado de su citado oficio del 19 de Noviembre y por si tiene a’ bien y cree conveniente elevar todo a’ conocimiento de S.M.

Dios guarde a VE.         

Existe una firma del remitente. Copiado in extenso de acuerdo al original y sin alterar en absoluto todo lo copiado del manuscrito. Jaime E. Grau P.  Cap. de Nav. (R)


 Características principales de la Fragata “Resolución”

Nombres: de origen “Nuestra Señora del Patrocinio” en el año 1862 pasa a llamarse “Resolución” y posteriormente en el año 1870 “Méndez Nuñez”

Lugar de construcción: Astilleros del Ferrol

Case tipo: Lealtad

Año: 12 de Septiembre de 1861

Desplazamiento: 3.200 Tn.

Eslora: 70,43 m.

Manga: 13,50 m.

Calado: Proa 5,65 m. Popa 6,76 m.

Armamento principal; Cubierta 12 de 32 Nº 4, cubierta principal 14 de 32 Nº 2 y 14 de 68 recamados  

Casco: Hierro y madera

Coraza: Lateral y torre de 110 mm.

Propulsión: A hélice con una máquina de 500 HP.

Velocidad: 10 nudos

Autonomía: Dependiendo de su consumo de las 450 Tn. en carboneras

Tripulación: Oficiales y tripulación 450 hombres

Datos suministrados por los registros del Museo Naval del Ministerio de Marina (Madrid España); esta embarcación fue dada de baja en el año 1888 y desguasada al año siguiente. 

Realizado con datos, informes, investigaciones que  posteriormente fueron copiladas por;  Jaime E. Grau P. Cap. De Nav. (R)

                                                   Asunción 19 de Mayo del año 2009.-

 

 

 

Este sitio es publicado por Carlos Mey -  Martínez - Argentina