Historia y Arqueología Marítima

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Yacimientos Petroliferos Fiscales 

Indice Marina Mercante Argentina

Este articulo fué publicado en el Anuario de 1961 del IEMMI y lo publico textual, para que el lector tenga una idea mejor de lo que se esperaba de esta flota en 1961.  La flota crecio y se modernizo, con muchos problemas internos por cierto, entre ellos la corrupcion extendida de sus estamentos superiores. En la decada de 1990 YPF se privatizo y su flota fue vendida, no quedando nada de ella en la bandera argentina.

El sitio web por excelencia para contar la historia completa de esta Cia. es http://www.flotaypf.com.ar/historia.htm de Gonzalo Alvaro Vicent, por lo que no tiene sentido que publique otra. Los listados de buques y sus historias, basadas en el mismo sitio web, estan en Listado de Buques YPF 1  y Listado de Buques de YPF 2.


La flota de YPF nació como consecuencia de la necesidad de movilizar la producción del crudo de Comodoro Rivadavia hacia los centros consumidores. En 1914, la entonces Comisión Administradora de la Explotación del Petróleo de Comodoro Rivadavia, tomó en arrendamiento el buque tanque de bandera inglesa "Wanetta". A fines de ese mismo año, se agrega el petrolero de la Marina de Guerra "Ministro Ezcurra", que acababa de de ser construido en Gran Bretaña.

Con estos dos barcos se transportaron 29.000 toneladas de crudo en 1914; 67.000 en 1915 y 98.000 en 1916. En 1917, el Gobierno entra en posesión de los buques tanques "Ing. Luis A. Huer-go y "Aristóbulo del Valle", ambos construidos en los Estados Unidos. Ello permitió prescindir de los servicios del "Wanetta".

En 1917 se transportaron 154.000 toneladas; en 1918 se llegó a 183.000; en 1919 a 190.000 v en 1920 a 176.000.

Hasta ese entonces, la flota petrolera era manejada por el Ministerio de Marina y tripulada por dicho Ministerio. El 17 de octubre de 1921, el "Ing. Luis A. Huergo" y el "Aristóbulo del Valle" pasan a la Comisión Administradora de la Explotación del Petróleo de Comodoro Rivadavia. En ese mismo año se incorporan los buques tanques "Santa Cruz" y "Doce de Octubre", lo que hace que las cantidades transportadas aumenten en forma apreciable: 212.000 toneladas en 1921 y 352.000 toneladas en 1922. En este último año es cuando surge la denominación de "Yacimientos Petrolíferos Fiscales" y el general Enrique Mosconi toma el mando de la empresa.

Desde 1914, el transporte tenía un solo itinerario: Comodoro Rivadavia-Buenos Aires. Pero la incorporación en 1923 de los buques tanques "Ministro Lobos" y "Florentino Ameghino" permitió a la flota petrolera comenzar a trabajar con los puertos de Zarate, Rosario, Santa Fe, Concepción del Uruguay, Ingeniero White y Puerto Galván. En ese mismo año se dio comienzo al transporte de materiales que en gran cantidad iban requiriendo Comodoro Rivadavia y las plantas de almacenajes del litoral, a cuyo efecto se utilizaron las bodegas para carga seca y las cubiertas de los propios buques tanques, con la consiguiente economía de fletes. El continuo aumento de este tráfico hizo que en 1925 se considerara conveniente modificar la estructura del "Aristóbulo del Valle", al que se dotó de bodegas para carga seca, reservando un solo tanque para el transporte de derivados.

En el período comprendido entre 1922 y 1925 se trajeron desde Comodoro Rivadavia, en los barcos de YPF, más de 1.920.000 toneladas de crudo. En «se lapso también se adquirieron 5 chatas para carga general destinadas a la atención de los servicios portuarios, y un remolcador y una lancha cisterna para el abastecimiento de combustible a los barcos en el puerto de Buenos Aires.

En 1927 se incorpora a la flota de YPF el buque tanque "Ministro Frers", juntamente con dos remolcadores y una lancha cisterna. La flota menor experimenta otro refuerzo en 1931, con la incorporación de otra lancha cisterna y 4 barcazas para carga general, destinadas al tráfico entre Buenos Aires y La Plata. La zona de actuación de los barcos de YPF se va ensanchando. Para esa época ya atendía las necesidades de combustibles de Puerto Madryn, Deseado, San Julián, Santa Cruz y Río Gallegos.

En 1935 se incorpora el buque tanque "XIH de Diciembre", considerado en esa época la muestra máxima de la técnica naval en materia de buques tanques. Al año siguiente, YPF le compra a la empresa Astra el petrolero "Astra m", que recibe el nombre de "San Matías".

Mientras tanto, la producción de YPF en Salta iba en continuo aumento. Era necesario movilizar este petróleo por los puertos de Formosa o Santa Fe. A ello obedece la construcción en astilleros argentinos del buque tanque "Presidente Figueroa Alcorta".

En 1938 se agregan 3 lanchas para carga general, como consecuencia de la adquisición del activo de la Compañía Itaca. En ese año entra en servicio el buque tanque "San Jorge", construido en Alemania, uno de los mejores barcos de la flota de YPF. En aquella oportunidad, un astillero alemán había ofrecido a YPF cuatro petroleros gemelos de 13.500 toneladas de porte bruto cada uno, pero la operación no se llevó a cabo.

Durante la segunda guerra mundial, la flota de YPF desplegó una actividad verdaderamente titánica. Fué un trabajo agotador para los barcos y para los hombres; pero estaba de por medio el abastecimiento energético del país, gravemente amenazado por las circunstancias bélicas. Varias unidades fueron afectadas al tráfico de importación: el "XIU de Diciembre", el "San Matías", el "Doce de Octubre", el "Santa Cruz", el "San Blas". Este último, que había sido barco factoría de ballenas, fué adquirido por YPF en 1942, pero desgraciadamente se perdió en 1944 como consecuencia de un voraz incendio.

En el orden interno, el "San Jorge", con sus escasos 13 nudos, llegó a completar 44 viajes redondos entre Comodoro Rivadavia y La Plata, o sea un promedio de casi 4 viajes por mes.

Así como durante la guerra se había comprado el "San Blas" (ex "Ulysses"), se intentó también la adquisición de dos petroleros de Onassis que navegaban bajo bandera panameña: el "Calliroy" (12.000 toneladas de porte bruto) y el "Antiope" (7.000 toneladas de porte bruto). Esta negociación no llegó a buen término; pero, en cambio, fructificó con Onassis la adquisición del petrolero "Buenos Aires" a fines de 1944, que pasó a llamarse "San José", y que comenzó a navegar para YPF después de terminada la guerra.

También por la misma época fué adquirido el petrolero noruego "Kim", que se convirtió en el "San Antonio". Otro "tanker" de Onassis, el "Aristón", de 15.360 toneladas de porte bruto, no pudo ser adquirido, pues Suecia no acordó el cambio de bandera.

La lección de la guerra había sido muy dura. YPF recogió esas enseñanzas y comenzó a trazar sus planes para fortalecer su flota petrolera. ASTARSA había entregado en 1945 a YPF la segunda contribución de la industria naval argentina: el "General Mosconi". Enseguida, YPF recurrió al mercado norteamericano de "war surpluses": se adquieren los nafteros "San Sebastián" y "San Clemente" y los cargueritos "Caleta Córdova" y "Caleta Olivia" Además, pudo YPF adquirir un "T-2" que enarbolaba bandera sudafricana: el actual "San Julián". Otro "T-2", el "Gladys Moller", estuvo a punto de ser incorporado, pero a último momento no se obtuvo el cambio de bandera.

No era suficiente. Hacían falta más barcos. Algunos de los existentes eran de explotación antieconómica. El "Santa Cruz" tuvo que ser enviado al desguace. El "Doce de Octubre" estaba en muy malas condiciones. El "San Matías" fué víctima de un violento incendio.

Se consiguió que la Marina de Guerra cediera el "Punta Rasa", el que pasó a ser explotado y tripulado por YPF. Se hicieron otras tentativas para que varios barcos de la Marina de Guerra pasaran a YPF, sin resultado alguno.

A todo esto, se habían mantenido conversaciones con una delegación comercial española que llegó al país en 1947. Se habló de la posibilidad de adquirir 2 petroleros del tipo "Bailen", de 10.900 toneladas de porte bruto (para la línea a Comodoro Rivadavia) y 6 del tipo "Calvo Sotelo", de 14.000 toneladas (para las líneas de importación). Pero no se llegó a nada concreto. También se malogró a último momento la compra del petrolero noruego "Golden West", de 7.000 toneladas de porte bruto.

No era posible pensar en el equipamiento racional de la flota, cuando dicho equipamiento dependía de tantas contingencias extrañas. Ese fué el motivo del gran plan de las "168.000 toneladas de porte bruto", formulado en 1948. Producto de este plan fueron la incorporación de los 4 "tankers" de 19.000 toneladas de porte bruto cada uno construidos por Cammel Laird (Gran Bretaña); los 4 de 16.000 toneladas construidos por Piet Smit (Holanda) y los 3 de 13.000 toneladas construidos por Udevallavavert (Suecia). Uno a uno, desde fines de 1950 hasta principios de 1952, estos barcos se fueron incorporando a la flota de YPF, reforzando la línea a Comodoro Rivadavia y fortaleciendo decididamente la línea de impor-portación sobre la base de barcos construidos a tal efecto.

No se acababan de incorporar el "Comodoro Rivadavia" y el "Fray Luis Beltrán" (últimos del plan mencionado más arriba), cuando a mediados de 1952 se trazó otro plan de mayor calibre: 10 petroleros de 20.000 toneladas de porte bruto cada uno para las líneas de importación, aparte de dos de 5.500 y dos de 1.500 para el tráfico fluvial. Pero este segundo plan nunca pudo materializarse.

Todavía YPF pudo incorporar dos barcos más: uno fué el barco factoría "Cruz del Sur" (afectado desde entonces a la línea al Caribe) y el otro el "Isla Leones" (como consecuencia de la nacionalización de Ultramar, S.A.P.A.).

Debe señalarse que en 1954 y 1955, varios de los buques tanques de YPF que habían ido a puertos de la Unión Soviética en el Mar Negro (Tuapse, Novorosik, Odesa y Batum), en busca de combustibles, en cumplimiento de un convenio comercial firmado a tal efecto, han llevado en el viaje de ida aceite de lino. Desde el punto de vista del flete, ello ha sido interesante y compensa, en cierta forma, la gran prolongación del itinerario.

Pero el hecho sirve más que nada de demostración sobre la independencia de maniobra que acuerda la posesión de una flota petrolera propia. Por lo demás, los petroleros de YPF traen actualmente combustibles desde el Caribe (Puerto La Cruz, Coveñas, Curacao, Caripito, Araba), el Golfo de México (Bay Town, Beaumont Saint Rose, Batton Rouge, Houston, New Orleans) y el Pacífico (Zorritos, Órganos, Cabo Blanco, Lobitos, La Libertad).

Durante la crisis provocada por el conflicto del canal de Suez, varios "tankers" de YPF han ido en busca de combustibles hasta el Golfo Pérsico, vía Cabo de Buena Esperanza. Aparte del "Cruz del Sur", atienden las líneas de importación los cuatro "tankers" del tipo del "General San Martín", el "San Julián", el "San José" y el "San Antonio", con algunas substituciones ocasionales de algunos de los del tipo "La Plata" o del tipo "Islas".

YPF cuenta, pues, con la flota más importante del país en cuanto a capacidad de carga. Debe, por lo menos, mantener el nivel actual de su tonelaje, para lo cual hay que emprender un plan de modernización. Barcos como el "Florentino Ameghino", el "Ministro Frers", el "Ministro Lobos" el "Ing. Luis A. Huergo", el "Ministro Escurra" ^ el "Aristóbulo del Valle" han superado ya con creces el período de su vida útil. Se trata, en total, de 6 unidades, con 40.000 toneladas de porte bruto.

El Plan de Reactivación de YPF, aprobado por decreto-ley N? 15.026, del 16 de agosto de 1956, ha previsto la construcción de: a) dos petroleros fluviales de 5.500 toneladas de porte bruto cada uno; b) dos petroleros fluviales de 1.500 toneladas de porte bruto cada uno; c) un carguero de 4.500 toneladas de porte bruto; d) dos remolcadores.

En total, se trata de 5 unidades mayores, con 18.500 toneladas de porte bruto. Aparte de los dos remolcadores previstos en el Plan de Reactivación, se ha proyectado la construcción de otra lancha de servicio contra incendio.

Este plan ha sido últimamente modificado en la siguiente forma: a) dos petroleros de 7.000 toneladas de porte bruto, para alijes; b) dos petroleros de 1.500 toneladas para el mismo fin; c) dos cargueros de 4.500 toneladas para la línea a Comodoro Rivadavia; d) dos cargueros de 1.000 toneladas para la línea a Río Grande (Tierra del Fuego).

Se trata de que este plan se cumpla mediante la adquisición de barcos de segunda mano en el mercado mundial (pero con una antigüedad no mayor de 5 años) y la industria naval del país.

En verdad, lo más urgente para la flota de YPF son los petroleros para alijes y para la distribución de derivados en el litoral fluvial, pues debido a las necesidades que se plantean continuamente, suelen distraerse para este tráfico unidades de alto bordo, lo que significa contraer la capacidad de bodegas destinadas a la importación. El polioducto proyectado desde La Plata a Buenos Aires también contribuiría en el mismo sentido.

Además, se ha encarado seriamente la conve-niencia de adquirir un carguero de ultramar, de alrededor 4.000 toneladas de porte bruto (se tiene en vista un buque sueco muy recomendable para este fin), destinado al transporte de equipos petrolíferos desde Houston (EE. UU.) directamente a Comodoro Rivadavia. Es tal la magnitud de los fletes que habrá que pagar por este transporte, que se justifica plenamente la adquisición de esta nueva unidad, que luego queda para los servicios generales de la empresa. Por su parte, la Administración General del Transporte Fluvial está colaborando con YPF para la movilización del crudo de Salta y Bolivia, mediante trenes de empuje de barcazas-tanques.

Las barcazas, totalmente construidas en el país, tienen una capacidad de 1.000 toneladas de porte bruto cada una. Se estima que podrán llegarse a movilizar alrededor de 15.000 toneladas mensuales de crudo, desde Formosa a San Lorenzo. En el viaje de retorno, los trenes de barcazas transportarán unas 12.000 toneladas mensuales de fuel oü destinado a los ferrocarriles nacionales.