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Articulo publicado en el
Diario El Territorio de Posadas, Misiones, el 5 de Agosto del
2005 El crucero "Ciudad de Paraná" busca un nuevo tiempo
para zarpar
El navío, de 105 metros de largo y 18 de
ancho, partió de rosario el 20 julio de 2002 para realizar paseos
turísticos en misiones
Hace tres años, la embarcación más
grande e imponente que haya navegado las aguas del Paraná llegó a la
provincia. Hoy está anclada en Puerto Iguazú y con miras a proyectos
turísticos que lo hagan soltar amarras
Posadas y Puerto
Iguazú. Hace tres años y algunos días, exactamente el 31 de
julio de 2002, el barco crucero “Ciudad de Paraná” llegó a la
provincia para realizar paseos turísticos en el área de Cataratas.
En la actualidad, y a pesar de que momentáneamente se encuentra
inactivo, la nave de 105 metros de largo y 18 de ancho busca un
nuevo tiempo para zarpar y volver a surcar las aguas del río
Paraná. Unas cien personas se acercaron al puerto de Posadas para
recibir al imponente crucero, el último día del mes de julio, hace
nada más que tres años. La nave había partido el 20 de julio de
Rosario, Santa Fe, con destino a Iguazú, donde realizaría
actividades turísticas. A pesar de las dificultades para anclar, el
buque de enormes dimensiones arribó a la provincia ya entrada la
noche, donde fue recibido por adultos y niños que aplaudieron su
llegada. La nave fue construida en 1962 en España. Formó parte de
la desaparecida Flota Fluvial del Estado, y en la actualidad
permanece inactiva en el puerto de Iguazú, pero con expectativas
puestas en nuevos emprendimientos. “Tenemos proyectos en mente,
pero ya estamos haciendo tratativas. Por el momento estamos
trabajando con el catamarán ‘Austral’. Nuestra intención no es irnos
de Misiones, porque hace tres años que estamos acá, y estamos muy
encariñados con el lugar”, comentó Ricardo Kolesnik, responsable del
barco. Kolesnik también contó que “en el barco se suelen hacer
fiestas, para las cuales siempre pedimos autorización. Pero la idea
no es ésa, sino apuntar a la parte turística”. Y, respecto del cese
de tareas del navío, el responsable del buque explicó que las causas
son diversas, pero una de las principales “es el alto costo de
interacción y mantenimiento que implica el
barco”.
Una travesía inolvidable Después
de insistir hasta el cansancio, Carlos Vecarezza, un periodista de
Rosario, logró hacer en el año 2002 que el capitán del buque “Ciudad
de Paraná”, en aquellos tiempos Carlos Fernández, lo dejara zarpar
con la tripulación para filmar un documental del viaje.

La
travesía que vivió Vecarezza fue inolvidable, e implicó, entre otras
cosas, un entramado y audaz cruce en la nave por la esclusa de la
represa Yacyretá. En una nota publicada en este diario el 2 de
agosto de 2002, respecto de esa aventura, Carlos describió
detalladamente el navío, denotando su gran atractivo y
belleza. “El barco tiene unos salones que son preciosos,
construidos en los años 60 con características de lujo. Hay un
restaurante sobre la cubierta del tercer piso y en el medio tiene un
bar. Adelante hay salones que funcionaban como sala de cine y ahora
es el lugar donde se desayuna. Más abajo hay otro bar, mientras que
en la planta baja hay una galería en la que antes se transportaban
automóviles. Después hay un sistema de camarotes muy cómodos,
amplios y con baños, y con más de 300 camas”, detallaba el
periodista rosarino cuando tuvo oportunidad de viajar en el
buque. Con quince metros de eslora y 18 de manga, el “Ciudad de
Paraná” posee tres pisos, tiene capacidad para transportar 450
personas y se desplaza a una velocidad promedio de quince kilómetros
por hora.

Articulo del "Territorio Digital" del 2 de Agosto
del 2002
Posadas.
Después de insistir hasta el
cansancio, Carlos Vacarezza, periodista de un
canal de televisión de Rosario (provincia de Santa
Fe), logró hacer que el capitán del buque Ciudad
de Paraná, Carlos Fernández, lo dejara zarpar con
la tripulación para que pudiera filmar un
documental del viaje que luego sería emitido por
Cablevisión. Se trata de un programa de náutica y
turismo, denominado “A toda costa”, que se emite
los viernes a las 22 por el canal del cable”. El
periodista comentó que, cuando el barco estaba a
punto de zarpar, hizo el último intento para pedir
que lo dejaran emprender el viaje, aunque la
solicitud tampoco tuvo una respuesta positiva.
“Cuando me subí a la camioneta, ya para irme,
después de haberles explicado que se trataba de un
documento único e impresionante que quería filmar,
se me acercó el capitán y me preguntó nuevamente
qué era lo que deseaba. Eso fue a las 6.30 y me
dijo: a las 7 partimos. Entonces me fui como pude,
agarré lo mínimo e indispensable para mi viaje y
acá estoy”, relató.

Inolvidable. El buque tuvo que
hacer malabarismos para cruzar por la esclusa de
Yacyretá.

La travesía Vacarezza señaló que
partieron desde el puerto de Rosario para realizar
un viaje que, en principio, iba a durar seis días;
pero que desde entonces llevan doce a bordo, por
los inconvenientes que tuvieron que superar al
tratarse de un buque que mide 105 metros de eslora
y 18 de manga en un río difícil de navegar. “Es
una experiencia histórica y la vista desde un
buque de estas dimensiones es fantástica. La
travesía se viene demorando por el tema del río,
es que el barco es muy grande para el calado y los
pasos angostos que hay. Pero seguimos adelante
gracias a los prácticos que tuvimos que fueron dos
desde Rosario a Corrientes y ahora otros dos desde
Corrientes a Iguazú con un posadeño de la
Prefectura naval que es Cacho Bogado”. Agregó que
este hombre realiza una tarea “impecable e
increíble”, debido a que hay lugares por los que
tuvieron que pasar “con seis o siete centímetros
limpios debajo del casco. Las fuerzas centrífugas
de las hélices levantaban arena y es asombrosa la
habilidad de esta gente para meter este barco en
un lugar como éste. El trabajo se podría describir
como meter un colectivo de dos pisos en una
peatonal sin sacar los cables ni los quioscos,
pero que en el río no se ven porque está todo bajo
el agua. Por suerte no tocamos nada nunca, ni
siquiera en zonas de piedra que también son muy
difíciles de navegar”. Agregó que en total hay 24
personas a bordo y que simplemente se cargó lo
justo para la navegación.

Historia del buque El barco Ciudad de
Paraná fue hecho en 1962 en los astilleros Río
Santiago, en la zona del Río de la Plata, donde
también se hizo la Fragata Libertad. Era de la
flota fluvial del Estado y durante el primer
verano del 62 hizo viajes diarios a Montevideo,
mientras que en el invierno del 63 empezó a hacer
el recorrido entre Buenos Aires y Asunción. En
1998, la última actividad importante que el navío
pudo realizar consistió en un viaje hacia
Montevideo, Piriápolis, Punta del Este y desde el
río Uruguay hacia adentro, hasta Gualeguaychú y
Fray Bentos. Actualmente su destino final es
Puerto Iguazú, donde bajará anclas para trabajar
en turismo. Y quienes lo aborden podrán apreciar,
desde sus instalaciones, los saltos, afluentes del
Paraná y las minas de las piedras preciosas, entre
otras bellezas de la naturaleza
misionera. El buque cuenta además con
embarcaciones auxiliares. Y, una vez que fondee,
los visitantes podrán recorrer distintos
lugares. “Esta es la única parada que
hacemos por combustible. La idea es navegar
durante el día y cuando oscurece tirar ancla donde
nos agarre la noche aunque no sea en un puerto. El
objetivo es llegar el sábado, pero eso depende,
porque la travesía se está estirando mucho”, contó
el periodista aventurero. “Yo, por mi parte, estoy
armando un documental impresionante que ya lleva
nueve horas de filmación con muy buen material.
Por ejemplo, lo de la esclusa de Yacyretá es algo
único porque es la primera vez que un barco de
este tamaño pasa por ahí y creo que se está
haciendo historia desde Itá Ibaté para acá”. Con
respecto al pase por la esclusa agregó que el
único problema fueron unos cables, por lo que
tuvieron que bajar la antena de la radio y desde
la represa debieron subir los propios. La
carga de combustible que se realizó en el puerto
de Posadas fue de alrededor de 10 mil litros que
complementarían los cien mil que se necesitan para
llegar hasta el destino final.“El barco tiene unos
salones que son preciosos que fueron construidos
en los años 60 con características de lujo. Hay un
restaurante sobre la cubierta del tercer piso y en
el medio tiene un bar. Adelante hay salones que
antes funcionaban como sala de cine y ahora es el
lugar donde se desayuna. Más abajo hay otro bar,
mientras que en la planta baja hay una galería en
la que antes se transportaban automóviles. Después
hay un sistema de camarotes que son muy cómodos,
amplios y con baños con más de 300 camas
disponibles”, describió.

Buque de
pasajeros fluvial.
Astillero: A. F. N.
E. Astilleros y Fábricas Navales del Estado.
Lugar de
construcción: Ensenada, Buenos Aires.
Casco nº:
6 Sociedad clasificadora: ABS
Matrícula:
Señal distintiva: L. P. S. R.
Tripulantes: 91
Pasajeros: 432 (232 de 1ª; 200 de
2ª).
TRB: 3.955
TPB: 720 DV.
1.890
Eslora:
105,50 Manga: 17,40
Puntal: 6,00 Calado: 08’ 02”
Bodegas: 5
E. P: 1
TEUs: 0
Equipos de cubierta
(Cantidad x toneladas): Plumas:
Capacidad granel:
43.860 p³. Capacidad general: 39.474 p³.
Capacidad frigorífica: 3.200 p³.
Tanques: 0
Capacidad de tanques:
0 m³.
Capacidad
combustible: 220 D. O. Consumo diario: 20
Tres motores diesel
Crossley ; 2T SA; 8 cilindros (368 x 483).
Crossley Brothers Ltd.,
Manchester, U. K.
Calderas:
4.500
CVe. Hélices:
3 Velocidad: 14 nudos.
Calderas:
KW. Hélices:
Velocidad: nudos.
1962.
19 de Diciembre. Botado.
1962.
Incorporado a Empresa Flota Fluvial del Estado Argentino.
(Argentina).
1981.
Vendido a Ferrylíneas Argentinas S. A. (Argentina).
1991.
Vendido a Línea Mágica S. A. (Juan G. Martínez y Eduardo
Martínez). (Argentina).
1995.
Embargado en Juan Lacaze, Uruguay.
19.
Operado por Turismo Babel (Dr. R. Ocampo). Cruceros por el
Río de la Plata, el río Paraná y el río Uruguay.
2007.
Utilizado como hotel flotante en Puerto Iguazú.

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