Historia y Arqueología Marítima
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VICTORIA

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Imagen: Guillermo C. Berger

 

Buque tanque de ultramar.

Astillero: Cargill Inc.

Lugar de construcción: Albany, New York, USA.

Casco nº: 1                  Sociedad clasificadora:

Matrícula:                     Señal distintiva:                                                IMO: 5614137

Tripulantes:                  Pasajeros:              

TRG: 7.417                   DWT: 12.500                DV:     

Eslora: 124,90 (pp)       Manga: 18,30               Puntal: 37.0                  Calado: metros. 

Equipos de cubierta (Cantidad x toneladas):

Tanques:                                                      Capacidad de tanques: 17.059 m³.

Capacidad combustible:                                 Consumo diario:

Dos motores diésel; 6 cilindros (16 x 20”); Embragues electromagnéticos; Caja reversible; Fairbanks Morse & Co., Beloit, Wisconsin, U. S. A.

Calderas:

4.200 CVe.                               Hélices: 1                     Velocidad: 13 nudos.

1941. Noviembre. Botado para la empresa Cargill Inc., Albany. Bautizado CARLANTIC. (U. S. A.)

1941. 23 de Noviembre. Incorporado a la flota de Compañía Argentina de Navegación Dodero S. A., Buenos Aires. Rebautizado VICTORIA. (Argentina)

1942. 17 de Abril. Con un cargamento de aceite de lino de Buenos Aires a Nueva York, torpedeado por el submarino alemán U 201 en 36° 41’ N y 68° 48’ W a 300 millas del cabo Hatteras. Remolcado a Nueva York. Vendido.

1942. Tomado a cargo por la U. S. War Shipping Administration. Reparado. Rebautizado CULPEPER. (Panamá).

1961. Reformado a pontón.

1963. En muelle en una isla/puerto de Panama, abandonado. Avistado por el Capitán Vidal, con un sereno a bordo que dijo estar ahi desde hacia 10 años y no se iba hasta cobrar lo que le debian. (pobre). En la popa aún decia "VICTORIA" Buenos Aires.

NOTAS:

Buque tanque incorporado el 23 de Noviembre de 1941 a la flota de Mihánovich, con un porte bruto de 12.600 ton y capacidad de tanques de 17.059 m3. Comprado en Nueva York, zarpó de allí en 16 de Diciembre de 1941 para Buenos Aires. Salió desde Rosario cargado de lino hacia Nueva York, pero a unas 300 millas al este del Cabo Hatteras es atacado sin previo aviso por un submarino alemán, con dos torpedos. Aunque averiado, el buque pudo ser mantenido a flote y arribó a destino, pasando a reparaciones. Pasó nuevamente a bandera norteamericana el 31 de Julio de 1942 con el nombre de "Culpepper".

Este barco había sido terminado de construir poco antes de que Dodero lo comprara. La tripulación fue llevada a los Estados Unidos a bordo del buque tanque Los Pozos, perteneciente a la misma empresa. Contaba con un sistema novedoso para transportar petróleo de retorno y llevar cargamentos de cereales y semillas a granel en los viajes de subida, previa limpieza de los tanques con mecanismos existentes a bordo.

El 23.11.41 tomó la bandera argentina en el puerto de Albany (Estado de Nueva York),con cuy motivo, Alberto Dodero pronunció un discurso en el que señaló que el Victoria se venía a agregar como un eslabón más a la cadena de barcos de la empresa, con un total de 300.000 toneladas, de las cuales 100.000 se habían incorporado en los últimos diez años. Agregó que la empresa trabajaba en competencia con otras marinas mercantes subsidiadas, y que se venía prestigiando cada vez más en el resto de América, especialmente Brasil. Dijo asimismo que "es indudable acierto por parte del gobierno argentino aprovechar la situación de emergencia que ha creado la guerra, para adquirir barcos y realizar así la vieja aspiración de dar impulso a la marina mercante nacional. Hoy más que nunca, un país como el nuestro, de dilatadas costas y grandes riquezas para exportar, no puede gozar de la plenitud de su independencia sin ese instrumento de soberanía que son la flota mercante y la de guerra". Comentó "la recia estructura de la economía nacional" a que la Argentina había llegado en esos momentos, y subrayó que "la marina mercante no podría ser excepción por el hecho de que el Estado se constituya ahora en armador. La acción oficial, que cuenta siempre con recursos superiores, no se debe ejercer en detrimento del ciudadano que sirve el interés público. La marina mercante argentina ha de ser, como en otros países, fruto de un esfuerzo mancomunado de la iniciativa oficial y de la particular en sus respectivas esferas de acción".(Revista "Brújula")

En lo que será la última Memoria de la Compañía Argentina de Navegación Mihánovich Limitada, correspondiente al año 1941,se expresa que "hacia fines de año, aprovechamos la oportunidad de adquirir el buque tanque a motor Victoria, especialmente diseñado para el transporte alternativo de hidrocarburos y cereales. Este barco, de aproximadamente 12.600 TPB. fue comprado antes de su terminación en el astillero constructor...".

En el libro de L. A. Sawyer y H. H. Mitchell titulado "Victory Ships and tankers, the history of the 'Victory' type cargo ships and of the tankers built in the United States during world war II" (Gran Bretaña,1974), Pág. 208 se dice que el astillero Cargill Inc., de Albany (Estado de Nueva York) lo construyó por su propia cuenta, que fue botado como Carlantic, que al entrar en servicio en noviembre de 1941 recibió el nombre de Victoria que el 17 de abril de 1942 fue torpedeado por el submarino alemán U 201 a 300 millas del Cabo Hatteras, que fue remolcado a Nueva York y reparado, además de cambiar su nombre por el de Culpepper, y que en 1961 terminó por ser convertido en un pontón. Pero lo curioso es que no se dice nada de que haya tomado la bandera argentina y que perteneciera a la empresa de los Dodero.

El Victoria, según se dijo por entonces,"fue construido por una compañía que carecía en absoluto de experiencia en la industria naval, y sólo disponía de un lote de tierra sobre las márgenes del rio Hudson, en Albany, al que decidió utilizar como sede para un astillero...Es el primer buque cedido a un país sudamericano desde que entró en vigencia el programa de defensa continental". Su nombre original, durante la construcción, fue el de Carlantic y estaba diseñado para el transporte de granos. Antes de ser terminado fue transformado en buque tanque y vendido a la Mihánovich. "Los constructores son comerciantes en granos. Más por necesidad que por elección entraron en este negocio de la construcción naval. Desde 1865,que se estableció la firma Cargill en el comercio de cereales, ha gozado esta compañía de una excelente reputación...Cuando por razón de sus negocios resolvió adquirir un nuevo buque, encontró que ningún astillero podía hacer entrega dentro de un lapso aceptable, debido a la multitud de pedidos que había originado el programa de defensa. Antes de aceptar esa situación, los directores de la firma Cargill resolvieron llevar a cabo la tarea por sus propios medios. Todo lo que tenían para comenzar era una gran experiencia en el manejo de buques, más un conocimiento completo del motor diesel y reductores, y una propiedad baldía sobre la ribera del río Hudson, el Albany...En el mes de julio de 1940, una cuadrilla de obreros comenzó a derribar árboles como primera medida para la construcción del astillero. Poco más de un año después debía salir el primer buque construido, a efectuar sus pruebas ordinarias. Pero antes de esa fecha se iniciaron las negociaciones para su compra y transformación en petrolero. En el interés de la defensa del continente, el buque fue vendido, y su puerto de matrícula es ahora Buenos Aires en lugar de Albany. Todos estos trámites, más las modificaciones, retrasaron naturalmente la terminación del buque, que recién pudo salir a efectuar sus pruebas el 13 de Noviembre de 1941. La construcción de este buque provocó ,como es fácil comprender, una gran expectativa, no sólo por sus formas algo raras de casco debido a la falta de facilidades en el astillero improvisado para doblar chapas, sino también por las posibilidades que se abrían para aumentar aún más el programa de expansión...El Victoria no sólo pasó satisfactoriamente las pruebas a que fue sometido, sino que en muchos renglones excedió las rígidas condiciones impuestas". El proyectista fue el afamado ingeniero naval norteamericano George G. Sharp. La velocidad original como granelero era de apenas 8 nudos. En pruebas se llegó a 9,97 nudos con dos motores, y a 8,60 con un motor. "Esto demuestra una de las muchas ventajas del accionamiento de las hélices con reductores, pues a pesar de tener un motor parado, se pudo obtener el máximo de rendimiento de la única hélice de 17 pies de diámetro con que cuenta el buque, y la supresión de un 50 % de la capacidad propulsora.

Los motores Fairbank Morse, accionan una sola hélice de cuatro palas, mediante acoplamientos Elliot y reductores Farrell. Los motores están instalados al revés, con los reductores a proa, pasando el eje propulsor entre los dos motores...Los alojamientos son cómodos y bien instalados, con capacidad para nueve oficiales y 29 marineros" (Revista "'Náutica",enero de 1942).

El Victoria salió de Nueva York rumbo a Buenos Aires el 16.12.41. Descargó aquí el crudo que traía y pasó a Rosario para cargar lino. De allí salió hacia los Estados Unidos, pero a comienzos de 1942 el submarino alemán U-2QI le disparó dos torpedos sin previo aviso, a 300 millas de Cabo Hatteras, Estados Unidos. Cfr. Roberto A. Delú, "Buques nacionales del pasado". Pág. 42. La tripulación lo abandonó usando los botes salvavidas, sin que se registran desgracias personales. El barco siguió a flote, y fue entonces capturado por el Coast Guard norteamericano que lo remolcó a puerto. Fue reparado y volvió a la actividad, bajo pabellón norteamericano, con el nombre de Culpepper.

En un editorial de la revista "Brújula" de mayo de 1942,se comentan las declaraciones del canciller Enrique Ruiz Guiñazú, confirmando que el Victoria había sido torpedeado. No hubo otra causa "como muchos espíritus ligeros llegaron a suponer, prestando oídos a rumores interesados, como que el flamante buque cisterna pudiera haber sido elegido como víctima propiciatoria para intentar su destrucción desde el barco mismo y por manos criminales, mediante una bomba...También ha circulado con insistencia el rumor de que, según una nota entregada por el representante del Reich, dicho gobierno habría manifestado a la Casa Rosada que el ataque de que fue objeto el Victoria habríase debido a la similitud existente entre los colores de la bandera argentina que el barco posee visiblemente pintada en el casco, y la bandera de Honduras, también celeste y blanca, y al centro el escudo de aquel país, fácilmente confundible con el sol que orla nuestro pabellón". Todo esto dio origen a un grueso expediente en el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, que al final llegaba a la conclusión anticipada por Ruiz Guiñazú.' El editorial hacía ver "la necesidad de defender la soberanía nacional frente a aquella agresión de uno de los beligerantes".

En un artículo de Pedro E. Torres publicado bajo el título "La enajenación de un buque extranjero, el cese de bandera",en la revista "Náutica",enero de 1943, se comenta el retorno al pabellón norteamericano del Victoria, luego del ataque de que fue víctima por parte de un submarino alemán, y expresa que lo decidido por el gobierno de los Estados Unidos se hizo "en razón de que anteriormente perteneció a su matrícula, y porque al ser enajenado a una empresa argentina,'se lo hizo bajo la condición de que "el comprador queda obligado a vender o a fletar el buque a los Estados Unidos si así fuera requerido, en los mismos términos y condiciones en que un buque de propiedad de los Estados Unidos podría ser requisado en propiedad o en uso". El gobierno argentino, en razón de ello, dispuso que se acordara al Victoria el cese de la bandera argentina que enarbolaba. La primera observación que puede formularse consiste en señalar que el gobierno de los Estados Unidos, al decidir la requisición del Victoria, no consideró que previamente debía gestionar de las autoridades argentinas el cese de nuestra bandera. Si esta conclusión es exacta, podría afirmarse que tampoco en este país se aplica el sistema de la ley de la bandera. Aparte de ello, puede agregarse que dada la naturaleza especial del buque, la condición impuesta al ser vendido a una empresa armadora argentina, que en realidad importaba un acto de retro venta, es discutible que sea válido en nuestro derecho, frente a lo dispuesto en el artículo 1380 del Código Civil y a la calidad de cosa mueble que reviste el buque. Finalmente, el Decreto 91.480,dictado por el Poder Ejecutivo en acuerdo general de Ministros el 16 de mayo de 1941 .prohibió la venta o arriendo de cualquier buque argentino sin previa autorización del Poder Ejecutivo,"la que sólo se acordará cuando el adquiriente o arrendatario fuese argentino domiciliado en la Republica a una empresa que tuviera su asiento en el territorio nacional" (Art.1). El artículo 7 prohíbe a los cónsules despachar ningún buque inscripto en la matrícula nacional que- hubiese sido transferido o arrendado, en transgresión a lo dispuesto por el artículo 1. De' las informaciones publicadas a raíz de la requisición del Victoria, tampoco resulta que se hayan cumplido las disposiciones de ese decreto".

En un folleto de José A. Dodero titulado "Mi actuación en la Compañía Argentina de Navegación Dodero S. A."(Buenos Aires,1955) se expresa que "a pesar de su torpedeamiento, logra el Victoria, mal averiado, llegar a destino con ayuda de la Marina americana. Desgraciadamente, una cláusula en el boleto de compra permite al gobierno de los Estados Unidos rescatar ese buque, rescate justificado en parte por haber contribuido a su salvataje, y luego por las largas reparaciones que no hubieran podido ejecutarse en nuestro país".

En la reunión de Directorio de la Compañía Argentina de Navegación Dodero S. A. del 15.7.1943, ejerciendo la presidencia en substitución de don Alberto A. Dodero que estaba en los Estados Unidos, Carlos M. Mayer informó sobre una nota, fecha 15 de junio, recibida del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto,"comunicando las observaciones del gobierno de Alemania a nuestra reclamación por torpedeamiento del Victoria. Agregó el Dr. Mayer que estimándose que dichas observaciones carecen de fundamento legal, la Compañía pasa hoy una nota al citado Ministerio insistiendo en que nuestra reclamación sea sometida a la decisión del Tribunal Arbitral que debe constituirse conforme a los Tratados que la República Argentina tiene suscriptos con Alemania"(Acta No.38,del 15.7.1943).

Cancillería contestó a esto que en ese caso habría que esperar la terminación de la guerra (véanse los antecedentes del vapor Uruguay).

Mientras tanto, hubo otro incidente en torno al Victoria, esta vez con su astillero constructor de los Estados Unidos. En efecto, en la reunión de Directorio del 16 de Marzo de 1944,informó don Alberto A. Dodero a sus pares que "como resultado de la reclamación interpuesta oportunamente por la Compañía ante los señores Cargill Incorporated, a quienes se adquirió el buque tanque Victoria, esta firma vendedora convino, después de una larga discusión, en pagar a nuestra empresa la suma de 5.390,94 dólares americanos, importe total de los gastos ocasionados por la arribada del Victoria al puerto de Pernambuco (Brasil) el día 24 de Marzo de 1942,más el 75 % del total estimado por concepto de ocho días de lucro cesante, lo que da un total de 17.390,94 dólares americanos. Agregó que este importe ha sido puesto a su disposición como Presidente de la Compañía, y que el mismo debería ser percibido en el día de hoy. Al efecto, los señores directores resolvieron autorizarle para suscribir en el Consulado General de los Estados Unidos de esta ciudad la documentación necesaria para la percepción de la Referida suma en representación de la empresa"(Acta No.61,del 16,3.1944).

El 20 de Febrero de 1945, el Poder Ejecutivo dictó el Decreto 3959,por el cual se arbitraba la forma de proteger los intereses de los armadores de barcos argentinos y de la carga afectada por actos de guerra efectuados por barcos alemanes". Con este motivo, el Ministerio de Harina se había dirigido a la empresa solicitando una estimación de los daños y perjuicios sufridos. Los asesores letrados de la compañía estudiaban la contestación del caso y las bases para el reclamo, señalándose que "en cuanto al buque tanque Victoria, que como se sabe, fue readquirido a los pocos meses de su torpedeamiento, por el gobierno de los Estados Unidos, la estimación del lucro cesante ya ha sido establecida en los escritos que obran en el Ministerio de Relaciones Exteriores argentino, y la misma será reproducida en la estimación solicitada por el Ministerio de Marina" (Acta No.103, del 8.3.1945).

Posteriormente, el Directorio de la empresa tomó conocimiento de que "el Ministerio de Marina dispuso la creación de una comisión que tiene a su cargo el estudio de las estimaciones presentadas por la empresa en lo tocante a los perjuicios sufridos y también para disponer el procedimiento ulterior que correspondan a las reclamaciones por el Uruguay y el Victoria. Esta comisión ya actúa y está en contacto con nuestras secciones respectivas, a los efectos de requerir todos los datos pertinentes para el establecimiento de los daños .causados" (Acta No.105,del 5.4.1945).

Producida la pérdida del Victoria, la empresa inició gestiones para percibir la indemnización del caso. Sobre el particular, en la Memoria de la Compañía Argentina de Navegación Dodero S. A. correspondiente al ejercicio cerrado el 30.6.1946 consta que "después de repetidas y laboriosas tramitaciones, el Gobierno de la Nación, previo dictamen de la Junta de Vigilancia y Disposición Final de la Propiedad Enemiga, por Decreto 13.868,del 15 de mayo de 1946, resolvió que esas indemnizaciones (por el hundimiento del Uruguay y el torpedeamiento del Victoria) fueran abonadas a la Compañía, la que ha debido consentir importantes reducciones al monto total de la reclamación para evitar discusiones que hubieran podido postergar la resolución. Además, estando esos fondos destinados íntegramente a la compra de buques para la flota, y dada la situación especial de retraimiento de los mercados mundiales, había que pensar verosímilmente que una demora prolongada en la disponibilidad de esos fondos podría haber comprometido definitivamente el éxito de la operación de compra. De manera pues, que la indemnización total por todo concepto, actual y futuro, quedó fijada en la cantidad de $22.180.574,83 moneda nacional. La Compañía ha aceptado la retención de $4.604.830,25 moneda nacional, que comprende: a) El monto de los seguros cobrados de las compañías aseguradoras del Uruguay y del Victoria, reservándose el derecho de cuestionar su procedencia, en vista de la obligación que tiene la empresa de defender los intereses de las compañías aseguradoras: b) los intereses al 6* devengados desde las fechas en que las partes integrantes de esas sumas fueron puestas a disposición de la Compañía: c) el monto de las indemnizaciones judiciales y honorarios". Por lo tanto, la diferencia de $17.575.744,58 "es la suma que la Compañía ha percibido hasta ahora como indemnización de los daños sufridos en sus buques Uruguay y Victoria. La empresa se ha comprometido a reintegrar, sin intereses, por un plazo de cuatro años, al Gobierno Nacional, las sumas percibidas por este concepto, si ocurriera que por las disposiciones de los Tratados de Paz del Gobierno, se obligara a dar otra aplicación al producido de los bienes liquidados. Para garantizar esta obligación, la Compañía se comprometió a constituir una hipoteca solamente sobre los vapores comprados con el importe de dicha indemnización. Por las razones expresadas, este ingreso no se ha computado en los beneficios líquidos y realizados, dejando en suspenso hasta que el asunto sea definitivamente resuelto por los Tratados o por el vencimiento del plazo fijado".

En la Memoria del ejercicio cerrado el 30.6.1947 se informó a los accionistas de la empresa que en virtud de la ratificación argentina al Acta de Chapultepec que reconoce los derechas del Gobierno a disponer libremente de los fondos "enemigos", fue dictado el Decreto 5934/47,que desliga a la empresa de la obligación hipotecaria fijada en el Decreto 13.868, 46,y permitió computar en los beneficios líquidos y realizados de la indemnización de los buques Uruguay y Victoria.. .la indemnización que se nos acordó -rememoraba esta Memoria- no ha cubierto realmente el total de los danos que nos fueron ocasionados' .

 

 

Carlos J. Mey / Guillermo Berger / Miguel A. Galdeano

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