Historia y Arqueología Marítima
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CARMEN DE PATAGONES/PIRIAPOLIS

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 Bautismo de la nave CARMEN DE PATAGONES. El reverso de la foto dice: La parte superior del buque cuya construcción, en la que se han empleado exclusivamente materiales del país, ha sido dirigida pro el Ing. Riddel. Esta nave tiene un desplazamiento de 800 toneladas, señala un verdadero esfuerzo dentro de la incipiente industria naviera de nuestro país.

Archivo General de la Nación Dpto. Doc. Fotográficos. Buenos Aires. Argentina

Goleta auxiliar de tres palos. Casco de madera.

Astillero: Astilleros Escandinavos Argentinos.

Lugar de construcción: Buenos Aires, Argentina.

Casco nº: 268               Sociedad clasificadora:

Matrícula:                     Señal distintiva:                                                           IMO: 5604911

Tripulantes:                  Pasajeros:

TRG: 440                      DWT:                            DV:   arqueo  neto 330 toneladas

Eslora: 43,30                Manga: 9,80                 Puntal:  3.96  Calado:

Bodegas:                    

Equipos de cubierta (Cantidad x toneladas): Plumas:

Capacidad granel: p³.               Capacidad general: 0 p³.                      Capacidad frigorífica: 0 m³.

Tanques: 0                               Capacidad de tanques: 0  m³.

Capacidad combustible:                       Consumo diario:

Un motor diesel.Tuxham de 240 H. P.

Hélices:  1                      Velocidad: nudos.

1920. Botado para C. Mattinson. Bautizado CARMEN DE PATAGONES. (Argentina)

1924. Vendido a F. Piria, Montevideo. Rebautizado PIRIAPOLIS. (Uruguay)

1936. Radiado.

Construido en el Tigre por los astilleros Escandinavos para el Sr. Miles M. Mattinson, el "Carmen de Patagones" fué botado en 1916, realizando después algunas travesías a la costa sud.

Posteriormente el "Carmen de Patagones" fué adquirido por e\ señor Francisco Piria de Montevideo quien lo rebautizó con el nombre de "Piriápolis" y bajo esta denominación efectuó varias travesías del Estuario conduciendo piedra. En una de ellas intentó entrar a San Isidr pero varó frente a Punta Anchorena donde tuvo que aligerar totalmente el cargamento trasbordándolo a embarcaciones menores.

Un mal tiempo lo tomó en el puerto uruguayo de su nombre y fué arrojado a la playa contra el murallón de la rambla. Allí, azotado por todas las tempestades que han soplado desde el año 1927 y por la acción destructora del tiempo para el cual no existe rigidez que pueda oponérsele, fué decayendo la sólida estructura y paulatinamente su cuerpo carcomido por la intemperie y por el embate del mar se ha convertido en los despojos del presente.

En el año 1928 el "Piriápolis" había sido ya abandonado como lo muestra la fotografía donde se le ve varado y tumbado junto al murallón de la rambla del puerto de Piriápolis ( R. O. del U.).

1928

Allí la acción de la intemperie paulatinamente ha ejercido sobre él, su influencia destructora ; los mástiles carcomidos fueron cayendo sucesivamente, sus herrajes oxidados por el agua de mar fueron desprendiéndose desligando la tablazón del casco que debilitado así fué agonizando mientras los elementos de la naturaleza sin cesar lo azotaban. Esa obra lenta pero formidablemente enérgica ha terminado por quebrar el sólido casco de este hermoso velero, reduciéndolo a los simples restos que se observan en la nota gráfica que el señor Toribio Achával (hijo) ha tenido la atención de remitirnos en la que puede verse el estado actual de este buque.

1933

El señor Achával, yachtsman, no ha podido dejar de registrar en la placa fotográfica el aspecto que presenta hoy el "Piriápolis" con lo que demuestra al par que su vocación marinera, la comprensión de la personalidad propia, de la psicología diremos así, que todo buque tiene y la cual sólo la interpretan los que los aman.

1935

Quebrada la quilla, abatido el cuadernaje, arrancadas las tracas de cubierta y del fajamen, hoy el casco del "Piriápolis" que fué un hermoso schooner de tres mástiles construido con certificado 100* A, 12 años, del Norske Veritas, no es más que un montón de maderamen pútrido que vela en la baja mar.

La especie del pailebote no morirá, pero el pailebote muere también cual otro mortal cualquiera.

 

Carlos J. Mey / Guillermo Berger / Miguel A. Galdeano

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