Historia y Arqueologia Marítima

HOME

Indice Marina Mercante

Historia de  la Marina Mercante Argentina

ONASSIS - 6 -

Conflicto judicial en USA

Y ahora, el tercer Iío mayúsculo en aquella simultaneidad de porrazos que Onassis tendrá que absorber, como vísperas, eso si, de su nuevo e ines -perado salto hacia adelante que acrencentara su fortuna de manera descomunal, segun se verá en su lugar. Recuerdese que oportunamente subrayamos el hecho de que la compra en los Estados Unidos de los buques tanques T2, luego del complicado tinglado que montó (y que era parecido al que otros griegos -entre ellos Niarchos- instrumentaron con el mismo propósito), solucionaba el asunto "por el momento". Porque estando en París en 1953 se entera que Niarchos estaba bajo la mira de las autoridades norteamericanas por "maniobras equivocas" destinadas a apoderarse de buques tanquesT-2, reservados a ciudadanos y empresas de los Estados Unidos.

Si judicialmente se llegaba a comprobar su culpabilidad, lo que le quedaba por delante era la prisión. Y por aquello de que 'cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar", Onassis entró a alarmarse, porque "lo suyo" era prácticamente igual a lo de Niarchos. Al parecer, no les había bastado a los concuñados sus contratos de construcción de petroleros en astillero en astilleros norteamericanos, ni la compra de los cargueros Liberty, ni sus contactos financieros en los Estados Unidos, ni la personalidad de los testaferros a que recurrieron para "contornear" aquello de "ciudadanos norteamericanos", ni las seguridades que recibieron de los abogados que armaron todo aquel tinglado. En esta ocasion, Onassis no podrá acusar a Niarchos de ser el causante de esta nueva desventura. Los dos estaban metidos en el mismo bote. Mientras Onassis pasaba e! verano en el sud de Francia, no se había enterado de que aquel perro de presa de Hoover había emitido Ordenes secretas de detención contra Onassis, Nicolás Cokkinis, Robert L. Berenson, es decir, el "capo", su segundo griego en los Estados Unidos y el prominente "palo blanco" que se había quedado solo como mascarón de proa al frente de la U.S. Petroleum Carriers Inc, empresa en la cual recordemos que Onassis tenía formalmente la posesión y el control del 49% de su capital a través de su empresa panameña Ariona. Onassis y Cokkinis estaban fuera de los Estados Unidos, pero Hoover no quiso meterle mano por el momento a Berenson, para que no se le escaparan los otros dos "Palomos".

Hoover echo mano a otro expediente. Cada vez que un barco de Onassis (o de Niarchos y la compania) entraba a puerto norteamericano, las autoridades se apoderaban de él, le pegaban a bordo una cantidad de avisos oficiales y lo inmovilizaban, luego de haber completado sus operaciones de descarga. Por esta vía, las autoridades de los Estados Unidos llegaron a coleccionar una docena de barcos de Onassis. Tres cuartos de lo propio le acontecía a Niarchos. A todo esto, los abogados le recomendaban a Onassis y a Niarchos que ni se les ocurriera aparcer por los Estados Unidos. Despues de todo, aquellos T-2 de los que el gobierno norteamericano se estaba apoderando, ya habian cumplido con usura la mision que Onassis y Niarchos Ies habian asignado, o sea, ser verdaderas minas flotantes de oro. Y en 1953, Ios T-2 ya tenían a cuesta dos terceras partes de su vida útil cumplida. Prudentemente, Niarchos cumplió al pie de la letra los consejos de los abogados. En cambio, Onassis no pudo con el genio, y pese a todas las advertencias que le hicieron, se planta en Nueva York el 1 de febrero de 1954, exhibiendo al entrar su "pasaporte de conveniencia": el argentino.

Alli se entera de pe a pa de todo lo que se estaba cocinando en su contra, y además se notifica que desde ese mismo momento se lo considera técnicamente arrestado.Todo se basaba en un informe preparado por Thomas Stakem, de la U.S Maritime Commission. La acusación fundamental era que la US Petroleum Carriers Inc. y otras empresas navieras que Onassis había creado posteriormente en los Estados Unidos, habían sido fraudulentamente presentadas como norteamericanas para poder asi comprar los T-2, cuando la realidad era que esas empresas estaban bajo el férreo control de Onassis, aparentemente el accionista minoritario.Y cuando Onassis se enteró de que la acusación la estaba conduciendo el Fiscal General, Herbert Brownwell, su indignacion no tuvo limites. Pero si aquel era uno de los abogados que mejor lo habia asesorado cuando el montaje del tinglado para conseguir los T-2, y encima el mejor pagado por Ari por aquel brillantísimo trabajo! Onassis era noticia hacia rato en la prensa norteamericana y mundial.

No le costó mucho convocar a una reunión de "los muchachos", y alli se despachó a su gusto, comenzando por señalar que habia retornado voluntariamente a los Estados Unidos a conciencia pura de lo que le esperaba. Había estado domiciliado mucho tiempo en los Estados Unidos, ahí se habia casado, allí habian nacido sus hijos. Ayudó a dar trabajo a los astilleros norteamericanos en la inmediata posguerra y en momentos sumamente criticos para la industria naval del país. Cuando la guerra de Corea puso su flota a disposición de los Estados Unidos de manera incondicional, "oferta que creo no la hizo ningún otro armador" (qué costaba, de paso, meterle un puyaso a Niarchos?), y por la cual recibió un expresivo agradecimiento por parte de la Armada de los Estados Unidos. La US Petroleum Carriers era y fue creada como una empresa norteamericana, en la cual una empresa panameña suya tuvo una participación inicial del 40%, que aumentó hasta el 49% al comprar más acciones de los accionistas norteamericanos, cosa permitida por las leyes norteamericanas. Esa empresa y sus subsidiarias creadas posteriormente, obtuvieron apreciables ingresos y ganancias, cosa que benefició al fisco norteamericano. Es decir, una versión angelical "pro domo sua", en la que se mezclaban verdades, medias verdades y ocultaciones que lo pudieran perjudicar, pero que Stakem había puntualizado en su informe con un alto grado de aproximación.

Hecho lo cual, Onassis vuela a Washington para encarar su defensa. Al llegar allí, se materializa su arresto.Lo ponen en prisión junto con delincuentes comunes, le sacan impresiones digitales, lo fichan, lo "escrachan" para la posteridad. En pocas palabras, lo humillan por todos lados. Y a las 48 horas lo sueltan, previo pago de una fianza y la advertencia de que no podra abandonar el territorio del país hasta que se le autorice a hacerlo. Una vez libre, Onassis emitió un comunicado de prensa cuya parte medular decia
que "el gobierno norteamericano aparece ahora reclamando contra lo que antes homologó como legal, y que incluso Ilegó a alentar". Habia quien pensaba que el "víacrucis" al que Onassis estaba siendo sometido en los Estados Unidos era una forma de castigo por lo del "affaire" de Arabia Saudita -que en esosmomentos estaba en su etapa más ríspida- pues las "hermanitas" integrantes de la ARAMCO le estaban dando con un fierro, trayendo en su contra argumentos como este poema: "El transporte de petróleo puede pasar a depender de un ciudadano argentino, pais que no siempre se ha mostrado muy cooperativo con el Oeste". En otras palabras; a Onassis se le reprochaba ser ciudadano argentino. El 23 de noviembre de 1954, estando en Nueva York, Onassis recibió copia de la demanda contra él por parte del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, reclamando el pago de 20 millones de dólares, lo que según el citado Departamento, equivalía a las ganancias producidas hasta entonces por los 16 buques tanques T-2 que Onassis "ha adquirido ilegalmente", es decir, los cuatro barcos originales más los que se sumaron posteríormente al amparo del mismo tapujo original. En esos momentos, también estaba al rojo vivo el problema con el Perú a cuenta de la flota ballenera. Onassis siempre creyó que en todo aquello Washington y Lima estaban actuando concertadamente.

Por ahí, Onassis se entera que Niarchos, enfrentando a una demanda parecida, habia logrado pichulear lo suyo y transó en una cantidad mucho menor que la originalmente demanda, a condición de que, entre otras cosas, debia pasarle más órdenes de construcción a los famelicos astilleros norteamericanos. Desde luego, Niarchos movia sus fichas desde Europa.  Además del FBI, la CIA, la Maritime Commission, Nixon, Foster Dulles, etc., Onassis habia tenido también la virtud de echarse encima al senador Mac Carthy, el temible "cazador de brujas", que lo acusó de mantener en trafico varios de sus barcos con China comunista. Encima, los Iíos con lo de Arabia Saudita y con la flota ballenera. Eran demasiados frentes abiertos todos al mismo tiempo. Niarchos había llegado a firmar con el gobierno norteamericano, Onassis no pudo por menos que exclamar: "No hay nada que hacer: es un genio!". Y se aprontó a seguir sus aguas. De lo de los 20 millones de dólares exigidos por el Departamento de Justicia, "ni hablar". Que le  devuelvan los 12 obreros capturados en puertos norteamericanos y luego que le permitan transferirlos a otros pabellones, por lo cual estaria dispuesto a pagar 5.700.000 dólares y le pasaria órdenes de construcción nuevas a los astilleros norteamericanos, a pesar de la enormidad de sus precios. Tiras y aflojas, hasta que pareció que todo estaba arreglado. Pero el Departamento de Justicia,al poco tiempo, se echó atrás. Nuevas discusiones y negociaciones, hasta arreglar en 7 millones de dólares. Se le permitiría a Onassis transferir a otras banderas 14 de los 21 barcos que tenia bajo bandera norteamericana. Como compensación por esta franquicia, Onassis asumía el compromiso de hacer construir en astilleros de los Estados Unidos tres buques tanques por un total de 198.000 TPB, por un precio global de 60 millones de dólares. Nadie mejor que Onassis sabia que en los astilleros alemanes, aquel encargo le hubiera representado, cuando más, 30 millones. La diferencia era el costo de obtener la transferencia de la francamente inviable bandera norteamericana a sus queridos "pabellones de conveniencia".

 Aunque algo podría desviarse hacia su patria de adopción. Quien sabe?. Si estos últimos años habian sido agitadisimos, el de 1956 seria no solamente complicado como el que más, si-no que al mismo tiempo estaba Ilamado a ser el del incremento fabuloso de sus ganancias, gracias a aquel estreñido mental que se la tenia jurada, y que respondia al nombre de John Foster Dulles.
 

1 - Inicios 2 - Guerra. la gran oportunidad 3 - Entre NY y BsAs.
4 - Ballenero Pirata 5 - La conexion árabe 6 - Conflicto Judicial en USA
7 - Cima y Final 8 - Notas