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Diario Los Andes.

Domingo 13 de junio de 2004.

 CRÓNICAS MENDOCINAS 

LA VIEJA CUYANITA DUERME EN UN DEPÓSITO

 En el pequeño muelle de madera del Rosedal estaba atracada La Cuyanita, esperando la llegada de chicos y grandes para salir a pasear por el lago del Parque. Con todo el pasaje cubierto, como todos los domingos, el timonel daba la orden de zarpar y los "oficiales" del embarcadero soltaban amarras. Rápidamente se llegaba al extremo norte del lago. La embarcación tomaba rumbo al sur, mientras los pasajeros observaban el Club Regatas, lo que ocurría en tierra firme o a los bañistas de las playas serranas. Parecía de juguete, no se movía mucho debido a la serenidad del lago, sólo se sentía el ronquido del motor y el golpe del agua sobre el casco blanco.

El Emilio Civit, más conocido como La Cuyanita, fue el barquito de la provincia que durante 50 años surcó el espejo de agua de la ciudad. Y despertó el espíritu navegante de miles de mendocinos que desde la década de los ´20 se embarcaron en una especie de aventura de fin de semana.

Junto a La Bañadera, el micro naranja sin techo de la empresa Oro Negro que recorría el Parque, o el trencito, que llegaba hasta el Zoo, La Cuyanita fue uno de los principales atractivos durante décadas. Es que andar por el agua era poco familiar para los mendocinos. Atrás habían quedado los pescadores huarpes en sus canoas de totora por las lagunas de Lavalle y aún faltaba mucho para que se construyeran los embalses que años más tarde impulsarían la navegación.

Era el único barco que había. A partir de los ´60 comienza la decadencia. Dos veces sufrió actos vandálicos y en diciembre de 1976 fue botada al lago por última vez, tras una serie de reparaciones. Durante el invierno de 1979, La Cuyanita ardió en llamas y ese fue el fin. Aparentemente, uno de los cuidadores de la embarcación colocó un calentador en su interior para soportar el frío. Se quedó dormido y casi se quema con la estructura de madera que adornaba la cubierta y el puente de mando.

A 25 años de aquel hecho, hoy sólo se puede observar lo que fue el casco de La Cuyanita. Es de chapa, revestido en fibra de vidrio. También se ve el motor de 6 cilindros y los mandos del timón y la transmisión. Lo que queda de La Cuyanita está en el depósito de la Administración de Parques y Zoológico, a la espera de que algún nostálgico la vuelva a la vida.

La historiadora Ana Castro señala que La Cuyanita comienza a surcar el lago en la década del ´20. Esa embarcación funciona hasta 1935. Posteriormente se llama a licitación para restablecer los paseos acuáticos y una nueva lancha comienza a prestar este servicio en 1939. Se la denomina Emilio Civit, pero la gente continúa llamándola La Cuyanita. "La primera embarcación del lago fue vendida en 1937 a los señores Ronchietto y Bianchi, por 200 pesos, y la llevan a la laguna Los Alamos. Allí, se perdió el rastro de la embarcación", comenta la autora del libro "Parque General San Martín, sus primeros 50 años".

Un símbolo del Parque

Sobre la última Cuyanita, Félix Sotelo, empleado de la Administración de Parques y Zoológico, cuenta que después del incendio y luego de varios años, quisieron reflotarla, ya no como barco de paseo, sino como un símbolo del Parque. “Presentamos un proyecto para reconstruirla, ponerla en valor y para que se expusiera en la zona de las playas serranas. Esto fue hace unos ocho años, pero todo quedó en buenas intenciones", indica.

El barquito pesaba 5 toneladas, con un casco de 13 metros de eslora (largo), y una capacidad para 40 personas. En los últimos años, se incorporó un equipo de música. Sotelo hizo un seguimiento de cómo llegó La Cuyanita a Mendoza. "No es mucho lo que pudimos averiguar y todo debe ser tomado entre comillas", aclara. "El casco fue construido en Alemania, por el astillero Krupp, luego de la primera guerra mundial. Tendríamos que averiguar si tienen registros en aquel país sobre este tipo de barcaza". El caso alemán, agrega Sotelo, llega a la Argentina, donde construyen la cubierta y el puente de mando, y se usa la embarcación para prestar servicios en el Delta del Paraná. También cuenta que, probablemente, haya navegado las lagunas del Rosario, durante un corto período, hasta que en 1939 fue botada al lago del Parque.

Por un año y tras el fin de La Cuyanita, en 1979, la reemplazó un catamarán, el Emilio Civit II. Luego, en 1990, se inaugura el Mississippi, Rey del Lago, una gran embarcación con dos pisos para paseo y fiestas que duró varios años más , pero que nunca terminó de convencer a los mendocinos. El Mississippi se mantiene a flote en el embarcadero, fuera de servicio. Sin embargo, mucha gente pregunta dónde está La Cuyanita.

 Hernán Castro, director de Parques de la Administración, comentó que son muchísimas las necesidades que hoy demanda el Parque. Recuerda que cuando era joven vivía en la Quinta Sección. "En esas épocas, vivíamos más en el Parque que en nuestras casas. Con nostalgia, pienso en los primeros romances y los juegos que hacíamos con mis amigos. Hoy, lamentablemente, con mucha bronca, tengo que encargarme de cuidar, como podemos, hasta los focos que se roban todos los días. Les pedimos a quienes aman al Parque, que nos acompañen en esta cruzada para que vuelva a ser lo que fue el pulmón verde de los mendocinos”.

 Jorge Sánchez Piloto de yate. 

“Hay que educar en navegación”.

"En Mendoza, y en todo Cuyo, poco es lo que se sabe de navegación. Es más, el problema es que no se toma seriamente la responsabilidad de lo que significa navegar por un río, un lago, por el mar. Aquí, todo se mantiene por lo que dice el otro, que sabe un poco más que uno porque tiene más experiencia. Pero pienso que habría que educar a la gente en navegación cuanto antes, ya que la tendencia es que esta actividad está creciendo día a día y más aún con el embalse Potrerillos", indicó Jorge Mario Sánchez, piloto de yate, el máximo escalafón deportivo. 

Sánchez, oriundo de Buenos Aires, hace 10 años que vive en Chacras de Coria y hace un año que está interesado en transmitirles sus conocimientos a los navegantes mendocinos. "La nueva ley de navegación es deficiente, regula las embarcaciones a motor. Se basa en la ley de deportes náuticos, cuando en realidad, el basamento debería ser la ley de náutica vigente. Es lo que pasa en muchos ámbitos de nuestro país, se toman decisiones sin saber y después vienen las consecuencias". Sánchez, quiere que se incluya la tecnicatura de navegación en el Instituto de Educación Física

 

Fotos antiguas
Estado Actual
Estimado Carlos Mey:

Te envío esta nota para ver si puedes ayudarme.
Mi nombre: Edgardo Daniel Priori. Ocupación: arquitecto Edad: 50
Domicilio: Laguna Guanacache Nº 950. Godoy Cruz. Mendoza. Telef. particular (0261)- 4393384.

Yo en este momento soy el Director de Patrimonio Histórico-Cultural de la Provincia. O sea, trato de proteger "nuestra herencia recibida" para no perder nuestra "identidad cultural".
Necesito tu ayuda para ver si puedes orientarme, porque no sé con quien hablar en mi provincia, ya que no somos expertos con lo que tenga que ver con embarcaciones.
Nosotros, los mendocinos, hemos construido hasta un pequeño lago en el Parque General San Martín, porque somos en realidad culturas del desierto. En ese lago, hace un poco más cuarenta años pusimos una embarcación a la que denominamos "La Cuyanita". Lamentablemente en 1979, se prendió fuego y la sacamos del lago. Luego por emprendimiento privado un tipo construyó el "Mississippi", que ahora también tiene problemas y está amarrado al muelle del lago.

Yo he sido una de las personas que paseó por el lago en la Cuyanita, y por supuesto, no me gusta el otro más nuevo, que ni siquiera, su forma o su nombre los siento como de nuestra cultura. Y he propuesto su reconstrucción.
Como al pasar, en un diario local comenté que estábamos en ese proyecto y que íbamos a solicitar a la población que nos enviára fotos familiares, para comenzar los dibujos y planos de su reconstrucción. No te imaginás. Al día siguiente muchas personas me trajeron fotos, recortes de diario o me llamaron para preguntar dónde enviaban las fotos. Todo esto redobló mi entusiasmo por recuperarla y comencé a buscar un patrocinante que pusiese el dinero para su construcción. Creo que no voy a tener problemas ahí.

Mi problema es que nadie sabe como se armaría, o como se debe buscar información para dibujarla. Aquí no hay astilleros y la mayoría de las embarcaciones que circulan por nuestros diques son de fibra de vidrio o veleros que se construyen fuera de la provincia.
Los más viejos que yo dicen que se trajo el casco de Alemania, de los Astilleros Krupp, luego de la primera guerra mundial.
En nuestro país habrían construido el puente de mando y la cubierta. También dicen que prestó servicios en el Delta del Paraná y luego vino a Mendoza.
Para que tengas una idea, he averiguado que la embarcación pesaba 5 (cinco) toneladas, con un casco de 13 (trece) metros de eslora y con capacidad para 40 personas.
Pensé que podrían ayudarme "modelistas", o ingenieros navales, pero aquí en Mendoza no sé a quién recurrir, porque no hay personas, creo, con ese nivel de conocimiento.
yo como arquitecto puedo dibujarla pero no tengo idea del diseño naval. 
Espero tu ayuda.
Desde ya, gracias por tu tiempo al leer esta nota y te felicito por la página web.
Te envío una foto antigua para orientarte.
Un abrazo grande.

Al Sr. Carlos Mey y a los Srs. Miembros del Club de Historia Marítima:

Estimados amigos les envío uno de los últimos recortes periodísticos del diario más importante de la provincia.
De allí saqué los datos que les he enviado a través de Carlos, que tan buena voluntad a demostrado en el tema.
También estoy tratando de ponerme en contacto con la historiadora que menciona el artículo para ver si tiene más información. Lo mismo con todos los mencionados en la nota. De más está decir que me siento muy orgulloso de la solidaridad y entusiasmo que ponemos los argentinos en temas referentes que "mueven nuestros afectos", por lo que vaya un gran abrazo en mi nombre y en todos los mendocinos que afectivamente estamos vinculados a la Cuyanita, para todos aquellos que Carlos ha convocado o que voluntariamente se suman a este proyecto para reafirmar nuestra "identidad cultural".

Para nosotros los mendocinos tiene una doble finalidad la recuperación de la Cuyanita, por un lado el aspecto histórico (como bien menciona Carlos), ya que es parte de nuestra historia reciente y presente. La mayoría de las personas que tienen mi edad si no han hecho un viajecito en la embarcación, la tienen grabada a fuego en "las retinas de sus ojos", porque era una de las atracciones fundamentales del parque. Es más creemos que como hecho histórico, su recuperación va más allá de reconstruirla como pieza de museo "puesta en valor, sino lograr su "puesta en uso", devolviéndole así: su dignidad, en beneficio y disfrute de éstas y futuras generaciones. De esta manera estaríamos cumpliendo con la otra finalidad, la de devolverle a la comunidad "bienes culturales" que ella misma ha generado, recuperándola para un fin social pluralista, ya que no todos los mendocinos tienen acceso a embarcaciones fáciles de adquirir en otros niveles sociales.
Desde ya y muy emocionado les doy las gracias.
Edgardo Priori.

 

Este sitio es publicado por Carlos Mey -  - Martínez - Argentina

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