RECORDANDO AL "SULTANA"

El 27 de Abril de 1865 el vapor Sultana explotó y se hundió a unas siete millas al Norte de Mephis, Tennessee, llevando 2.300 soldados de la Union, prisioneros de guerra recién liberados, más su tripulación y pasajeros. Unas 1.700 personas fallecieron.

Fué el peor desastre marítimo de la historia de los Estados Unidos, más costoso aún en vidas que el hundimiento del Titanic  el 14 de Abril de 1912, cuando 1.517 personas perdieron la vida. Pero como el Sultana se hundió en esa época, el desastre no fué bien cubierto por la prensa y fué pronto olvidado. Apenas se lo recuerda hoy en día.

 

El Sultana saliendo de puerto.

Abril de 1865 fué un mes complicado; en 9 de Abril el General Lee se rindió en Appomatox Courthouse, Virgina. Cinco días antes el presidente Abraham Lincoln había sido asesinado. El 26 de Abril John Wilkes Booth fué capurado y muerto. El mismo día el General Joseph Johnson rindió el último gran ejército Confederado. Un poco más tarde las tropas de la Union capturaron al presidente Confederado Jefferson Davis. La Guerra Civil había terminado, los diarios norteños estaban jubilosos.

La noticia de la terrible tragedia del vapor ribereño fué relegada a las últimas páginas de los diarios. En una nacion desensibilizada con la muerte, 1.700 muertos más no parecían una tragedia tan enorme como lo es hoy en día.

El accidente ocurrió a las 2 de la mañana, cuando tres de las cuatro calderas del vapor estallaron. La razón por la que la cantidad de víctimas fué casi exactamente igual a la cantidad de tropas de la Unión muertas en la batalla de Shiloh (1.758) fué una gruesa incompetencia del gobierno. El Sultana estaba legalmente registrado para llevar 376 pasajeros. Tenía seis veces más abordo, por la corrupción de los oficiales del ejército y el extremo deseo de los antiguos prisioneros de guerra de volver a casa.

Desastre del Sultana

Gene Eric Salecker cuenta la historia en "Desastre en el Mississippi" (Naval Institute Press, 1996). Es un policía que pasa su tiempo libre investigando y escribiendo sobre la Guerra Civil. Lo hace tan bien que los historiadores académicos envidian su trabajo.

En 1863, el Sultana fué construído en Cincinnati y comenzó a navegar los ríos Ohio y Mississippi, principalmente desde St. Louis a Nueva Orleans. Era lo último en técnicas de construccion naval, incluyendo los más modernos equipos de seguridad - válvulas de seguridad  que se abrían cuando la presion interna de las calderas alcanzaban 150 libras /pulg2, tres bombas de incendio, un bote metálico y uno de madera, 300 pies de mangueras, treinta baldes, cinco hachas y 76 salvavidas.

En Abril de 1865, los ex prisioneros de guerra se juntaron en Vicksburg. Fueron cargados en vapores de río para el viaje a Cairo, Illinois y el gobieno pagaba $5 por hombre. Eso era mucho dinero, lo que llevó a que los corruptos capitanes de vapores pagaran $1.15 a los oficiales del ejército encargados, si llenaban los barcos con hombres.

El Sultana fué el último en salir. Una de sus calderas tenía una pérdida y necesitaba reparaciones, pero en vez de hacer el trabajo correctamente - Remover y reemplazar la pieza en la caldera - el capitán del Sultana ordenó que se le pusiera un parche. Eso podía hacerse en un día, mientras que la reparación correcta tardaría 3 o 4. Antes que eso ocurriera, otros vapores podían llegar a Vicksburg desde Nueva Orléans y embarcar los ex prisioneros, dejando al Sultana sin los lucrativos pasajeros - por ello el apuro.

Los oficiales a cargo sabían ésto pero querían el pago del Sultana, por lo que cargaron 2.300 hombres a bordo. Los soldados estaban "empacados" tan juntos que no podían encontrar espacio para dormir y apenas podían estar parados.

En la cubierta superior, la segunda y la principal, los soldados empujaron, hicieron fuerza y se apilaron a  bordo . Qué diablos, luego de su experiencia en los campos de prisioneros del Sur, podían soportar cualquier cosa con tal de llegar al Norte y su hogar lo antes posible.

Entre los pasajeros estaba el Tte. Harvey Annis, que junto con su esposa Anna y su hija de 7 años tambien viajaban haia el norte. Anna tenía miedo por la gran cantidad de gente que había a bordo. La cubierta superior también se estaba combando por el peso d elos hombres, no obstante una cantidad de soportes colocados para sostenerla. Pero el jefe de camarotes del Sultana le dijo que estaba OK y el Tte. Annis, que recién había terminado su comisión y estaba ansioso por retornar a casa, estuvo de acuerdo.  Entonces la familia se unió a los ex prisioneros, excepto que Annis pagó por una cabina privada.

No sobrecargado de peso, sino de pasajeros.

A las 9 de la mañana, el 24 de Abril, el Sultana zarpó de Vicksburg para dirigirse hacia el norte. El capitán, J.Cass Mason, le dijo a un capita´n del ejército que su buque había llevado tanta cantidad de hombres anteriormente. Que el Sultana era un buen barco y los hombres estaban en manos capacitadas. "Cuídelos mucho", le dijo el capitán, "Realmente se lo merecen". El Sultana estaba sobrecargado de pasajeros, el capitán lo sabía, pero no en peso.

El 26 de Abril, el barco paró en Memphis para cargar carbón. A la medianoche se dirigío nuevamente hacia el norte. A las 2 am del 27 de Abril, la caldera reparada explotó. Dos de las otras calderas también explotaron. El fuego se propagó en toda la parte media del barco. Las dos chimeneas cayeron en la cubierta principal, matando a muchísimos hombres. Los que sobrevivieron entraron en pánico y en vez de luchar contra el fuego comenzaron a saltar al río. Las llamas pasaron hacia popa, causando más pánico y saltos.

El Tte. Annis abrió la puerta de su camarote para ver qué ocurría. Fué envuelto en una nube de vapor. Cerró la puerta, puso salvavidas a su esposa y a él mismo, tomó su hija en sus brazos, abrió nuevamente la puerta y corrió hacia la popa. Allí bajó por una soga hacia la cubierta inferior con su hija y esperó que su esposa Anna lo siguiera.

Con su hija en sus brazos, Annis saltó y Anna lo siguió. Cuando ella cayó al agua descubrió que su salvavidas había sido atado incorrectamente, pero pudo tomarse del timón del Sultana. Anna estaba casi histérica por su preocupación por su esposo e hija. Luego, con horror, vió a ambos desaparecer en la corriente. Mientras se ahogaban, el fuego comenzó a envolver al timón, pero Anna se agarró de una pequeña tabla y flotó fuera del incendio.

El rio estaba alto, corriendo rápido, lleno de hombres muertos, ahogándose y apenas flotando. El Sultana estaba envuelto en llamas. Cuando comenzó a salir el sol, más de 1.700 habían muerto. Los sobrevivientes comenzaron a cantar aires de marchas. Sosteniendose de balsas de maderas sueltas, parecían ranas - algunos se dieron cuenta y comenzaron a croar.

La Sra. Annis fué rescatada por una cañorera de la maria que venía de Memphis. Aunque dolida por la muerte de su esposo e hija, igualmente pudo decirle gracias al Cabo Albert King, quien la había ayudado a mantenerse a flote. Se quitó el anillo de casamiento y se lo dío a King, diciendole que todo lo que tenía se había perdido "excepto mi anillo", que fué lo único que le podía dar "como recompensa".

Casi 800 de los 2.500 pasajeros sobrevivieron (aunque 200 murieron más tarde). En el Titanic, de 882 pies de largo, 1.517 murieron. En el Sultana, de 260 pies de largo, la suma era de 1.700. El vapor, o lo que quedó de él, derivó con la corriente y se hundió frente a Memphis. Allí está hoy, cubierto de barro, en el fondo del río Mississippi.

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