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Entre 1950 y 1952 llegaron al puerto de Mar del
Plata varios barcos pesqueros procedentes de Bélgica para radicarse, con sus
familias, en Argentina. Los acuerdos firmados entre el gobierno y sus
propietarios, armadores competentes en la pesca a mar abierto, autorizaron su
radicación y la de su tripulación en el país y el cambio de matrícula de sus
embarcaciones. Los armadores y los tripulantes de los barcos belgas se
instalaron en el puerto de Mar del Plata e iniciaron la explotación de pescado
para consumo en fresco. Oriundos de la costa de Flandes y forjados en la
idiosincrasia del Mar del Norte, el grupo de pescadores ocupó un lugar vacante
en la actividad pesquera marplatense, el de la pesca de altura.
Pesqueros
costeros en Mar del Plata, circa 1910
Desde fines del siglo XIX, un sector de la
comunidad italiana desarrollaba en la costa atlántica la pesca costera,
utilizando embarcaciones y artes asimilables a las del mediterráneo europeo. Las
principales especies capturadas, caballa o magrú (Scomber japonicus) y anchoita
(Engraulis anchoita), eran absorbidas por la industria conservera local,
mientras que una producción menor de pescadilla (Cynoscion stríatus) y merluza {Meriuccius
hubbsi) era colocada en los mercados de consumo directo. Algunos viejos vapores,
construidos en Europa en el siglo XIX, completaban desde Buenos Aires las
necesidades del mercado fresquero.-

Los armadores belgas provenían principalmente de
Ostende y Nieuwpoort, ciudades de la costa de Flandes Occidental, cuyos puertos
están conectados entre sí y estrechamente vinculados al mercado pesquero
europeo. En los buques flamencos no solo se trasladaron los armadores y su
tripulación, sino también sus respectivas familias.
Es así como el traslado simultáneo de grupos
familiares dedicados a la misma actividad y unidos entre sí por vínculos
primarios, puso en funcionamiento, en el nuevo contexto, los lazos solidarios
que ya operaban en la comunidad de origen, facilitando la puesta en marcha de
una actividad cuyo desarrollo en Argentina no era nuevo, pero sí lento e
insatisfactorio.
La experiencia de la flota flamenca en la
navegación ultramarina y el equipamiento tecnológico de sus naves posibilitó el
descubrimiento de caladeros poblados por especies hasta ese momento sub
explotadas y motivó su participación en operaciones oceanógraficas. Además de la
posesión de saberes inherentes a la profesión, sus conexiones con el mercado
europeo garantizaron a los belgas su inserción en redes empresariales locales y
la emergencia del sector de altura como "grupo de status" dentro del ámbito
pesquero marplatense.- Esta historia es mayormente desconocida fuera de los
límites del puerto local, por lo que vale la pena su difusion.
Los factores que alentaron los flujos migratorios
de la segunda posguerra se superponen; al tema de los conflictos políticos
originados por las divisiones surgidas en la guerra, inclusive el temor a una
nueva guerra, común a toda la corriente europea de este período, se suma, para
el caso de los pescadores flamencos, el cambio tecnológico introducido en las
prácticas pesqueras del Atlántico Norte.-
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, se
exteriorizaron en Bélgica los conflictos latentes antes de su inicio. Durante la
ocupación nazi, los alemanes habían constituido un gobierno militar que contó
con el apoyo de algunos grupos católicos y del Partido Nacionalsocialista
flamenco. El tema del colaboracionismo, inserto en una crisis de política
interna, provocó enfrentamíentos no solo entre distintos partidos políticos sino
también entre la población católica y los grupos que habían participado en la
resistencia, ahondando aún más las diferencias existentes entre flamencos y
valones "...Hubieran colaborado o no con los nazis, en ese momento "vlaanderen"
(flamenco) era sinónimo de "alemán". Como consecuencia de la situación política
se produjo un descenso de la economía y paros obreros reiterados.-
Por otra parte, la crisis pesquera que afectaba
el Atlántico Norte perjudicó especialmente la región de Flandes, cuya economía
tenía una base importante en los recursos marítimos. Después de la Guerra, el
aumento del número de embarcaciones pesqueras de países europeos, que ante el
agotamiento de sus propios caladeros se desplazaron hacia el norte y la
introducción de innovaciones tecnológicas y sistemas modernos de motor,
aceleraron el proceso de sobrepesca. La dura competencia por los recursos puso
en desventaja a algunos países, entre ellos Bélgica, ante Inglaterra, Holanda y
Noruega, que para ese entonces lideraban el mercado de la pesca.
La mayoría de los trawlers (arrastreros) del
norte, cuyos cascos habían sido construidos en madera, fueron incautados durante
la guerra y convertidos en barreminas. En 1946 el gobierno británico pagó a los
armadores flamencos una suma de dinero en concepto de indemnización por los
barcos expropiados. Esa compensación se pagaba con la condición de invertir el
dinero en la renovación de la flota pesquera, pero resultó insuficiente para la
adquisición de barcos nuevos y el dinero fue invertido en la compra de otros
barreminas, ofrecidos en remates en los puertos europeos, que luego serían
acondicionados como pesqueros en un astillero ostendés.-
Para 1950 habían partido de Bélgica más de 80.000
emigrantes, casi el 10% de su población, entre ellos se contaban un conjunto de
familias belgas que partió en 1949 para la Argentina. Los migrantes formaron
parte de una red de características peculiares que vinculó a grupos
tradicionalmente dedicados a la pesca, con profesionales y funcionarios que
abandonaron su país, al finalizar la Segunda Guerra. Algunas de estas personas
ya estaban radicadas en Argentina y mediante acuerdos previos con el gobierno
actuaron como agentes en la migración.-
Los migrantes se trasladaron en tres barcos
pesqueros, propiedad familiar de los armadores Ghys, Nyville y Hindryckx. Para
que el viaje pudiera financiarse, cada uno de ellos se asoció con un grupo de
personas provenientes de campos ocupacionales diversos, algunos relacionados con
la industria pesquera y otros totalmente ajenos a la misma. El objetivo común
era formar una sociedad anónima, "Pescadores Unidos", para radicarse en Mar del
Plata y dedicarse a la pesca de altura. De las entrevistas surge que si bien la
sociedad había sido constituida de hecho en Bélgica, había sido proyectada desde
Buenos Aires por una organización empresaria denominada "Expansión S.A.",
integrada por los belgas residentes.-
La firma tenía un funcionamiento muy particular,
por un lado posibilitaba el traslado de pequeñas empresas que ya funcionaban en
Bélgica, incluyendo su personal o parte de él, al mismo tiempo que gestionaba
los permisos de radicación. En todos los casos, además de cobrar honorarios por
las gestiones. "Expansión" se reservaba el derecho de participar como inversora
en las distintas sociedades, conservando para sus integrantes los cargos
directivos. El objetivo era generar puestos de trabajo y puntos de inversión
para sus socios y para los futuros emigrados belgas
Raphael Nyville, Augusto Ghys y León Hindryckx
habían sido algunos de los adquirentes de los barreminas ofrecidos por el
gobierno inglés, que luego serian adaptados como pesqueros en el astillero "Seghers"
de Ostende. Los barcos, el "Vredeman", el "Frans Nyville" y el "Montreal"
navegaron durante dos años por e! Mar de Islandia, hasta que finalmente y
siguiendo el camino emprendido por otros armadores, sus propietarios optaron por
un nuevo destino para sus familias y sus embarcaciones; la movilización de las
redes primarias posibilitó la rápida concreción de sus proyectos.-
En realidad fueron Raphael Nyville y sus hijos
quienes compraron cinco barreminas. Dos de esos barcos, el "Capitán Piedrabuena"
y el "Cristo Rey" fueron vendidos, a empresarios argentinos; un tercero: el
"Montreal", fue comprado por el armador ostendés León Hindryckx; Augusto Ghys,
de Nieuwpoort sería el propietario del "Vredeman" y Rafael Nyville, su hermano
Francisco y su hijo Humberto, del "Frans Nyville", estos últimos también de
Ostende.
Las emigraciones
En marzo de 1949, Raphael Nyville, sus tres hijos
varones, unos pocos tripulantes y el capitán y armador Augusto Pedro Ghys, con
quién estaba emparentado políticamente, partieron del puerto de Ostende a bordo
del "Vredeman", Ghys y Nyville no eran
socios en Bélgica, se habían unido- en esta oportunidad. De acuerdo a lo
manifestado en algunas entrevistas, la partida del pesquero belga fue en
realidad una huida; la embarcación ya no tenia permiso para navegar88; ante la
tripulación simularon una salida habitual pero tomaron el rumbo contrario. El "Vredeman"
salió de noche, con las luces apagadas y escoltado por un barco más grande; los
tripulantes fueron informados en altamar que navegaban rumbo a Argentina y
recibieron la noticia con entusiasmo.
Una vez en Argentina el "Vredeman" fue
matriculado como "San Juan Bosco". Humberto
Nyville cuenta que previamente su padre había hecho contacto con la empresa
"Expansión: "...mi padre tuvo la idea de ir a Sudamérica para ver que pasaba. Ya
había belgas en Argentina que decían que había mucho pescado. No eran
pescadores, eran inversionistas..."
Posteriormente Humberto Nyville volvió a Bélgica
para buscar los otros barcos. "Expansión" se ocuparía de la tramitación
necesaria para la entrada y asentamiento de belgas y barcos en Argentina, a
cambio recibiría en concepto de honorarios el 5% del valor de los navios. El
gobierno argentino había otorgado los permisos de pesca y la autorización para
el cambio de matrícula.
De acuerdo a lo pactado con "Expansión", Humberto
Nyville se conectó con Karel Engelbeen y con León Hindrickx en Ostende y con
Alloisio Bulthé, cuñado de Francisco Calcoen y amigo de Engelbeen, en Nieuwpoort.
Además debía conseguir nuevos socios y tripulación para los barcos.- Las
conexiones con los futuros migrantes estaban prácticamente pre-establecidas.
En el mes de noviembre de 1949, Alloisio Bulthé,
su esposa Valentina y sus siete hijos, los dos mayores como tripulantes y el
resto de la tripulación, se embarcaron en Nieuwpoort, rumbo a Ostende, en
el "Frans Nyville", junto con otros
pasajeros. El capitán era Humberto Nyville, que también viajaba con su esposa y
sus hijos. En total eran treinta y ocho personas a bordo, doce tripulantes,
veintiséis pasajeros y un perro perteneciente a la familia Lagrou.-
Los barcos no zarparon con buenos auspicios; la
agencia de noticias "Belga" informó que los tripulantes del "Frans Nyville"
habían salido de noche y a escondidas del puerto de Nieuwpoort, con el barco a
oscuras; el barco había entrado en el puerto de Calais a causa de un problema
con el motor, las autoridades habrían encontrado esta entrada sospechosa y
habían realizado una exhaustiva investigación en busca de oro. La noticia fue
desmentida en el diario Het Nieuw Visscheríjblad que editaban los pescadores de
Nieuwpoort, donde se afirmaba que la documentación de las personas y la
concerniente al barco estaban en regla, argumentando por otra parte que era
imposible salir de ningún puerto sin especificar el destino del barco y que los
registros aduaneros en países extranjeros eran normales.
| Tripulacion |
Procedencia |
Conyuge |
Hijos |
| Humberto Nyville (Capitan) 2º Viaje |
Ostende |
Jeanne Ghys |
Nora, Renée, Humberto |
| Coene, Frans (1er oficial) |
?? |
-- |
-- |
| Berke, Leon (1er Maquinista) |
Ostende |
--- |
--- |
| Aimé D´Haenens (2º Maq.) |
Se desconoce |
--- |
--- |
| Blomaert, Aplh (engrasador) |
Ostende |
|
Jorge, Eugenia, Magdalena, Jaqueline |
| Deprice, Eduardo (marinero) |
desc |
|
|
| Bulthé, Arturo |
Nieuwpoort |
|
|
| Vermelyen, A. (Marinero) |
Ostende |
Vermelyen, Diane |
|
| Locquet, Edmundo (marinero) |
desc |
|
|
| Ashille, Boone (cocinero) |
desc. |
|
|
| Blommaert, Henrique (Aprendiz) |
Ostende |
|
|
| Alloisio Bulthé (socio-Propietario) |
Nieuwpoort |
Valentina Calcoen |
Arturo(Trip) Emilio (trip), Ludvig,
Cecilia, Juana, Maria, Elsa |
| Pasajeros |
De Ostende: Vaarhof, Malvina; Goss,
Lidia; Burke, Maria; |
| De Sliedrech: Roskam,
Dientje; Leeuwnstein, Pleuntje; Leeuwnstein, Gerda. |
| De Koksijde: Lagrou,
Albert; Lagrou, Teresa, Verbeke, Jacqueline. |
Tripulacion y
pasajeros del Franz Nyville
Pocos días despues que el Franz Nyville zarpo el
"Montreal" del puerto de Ostende; por
problemas técnicos debió recalar en el puerto St. Peter de la isla de Guernsey
en Inglaterra y permaneció allí varios días. La estadía fue documentada por el
periódico local The Star (edición del 5-12-49). En una entrevista publicada por
"The Star", el primer oficial Firmyn Vandenberghe manifestó que su decisión de
emigrar se debía a que "ya no era posible vivir de la pesca en Bélgica, y que él
y su tripulación tenían un contrato para pescar durante tres años con una
importante firma argentina, la cual les facilitaría también las viviendas; el
producto de la pesca sería utilizado para la fabricación de harina de pescado".

Momento exacto
de la zarpada en 1949 de Ostende a MDP del "Montreal"
| Tripulacion |
Procedencia |
Conyuges |
Hijos |
| Evarist de Boek Capitan |
St. Niklaas |
Augusta van Hulle |
Karel, Jan, Albert, Godelieve |
| Fyrmim Vandenberghe - 1er Of. |
Ostende |
Rachel Hyndrickx |
François (trip) Roland; Renée;
Helene; Rose-marie |
| Havermaet, August (2º of) |
Ostende |
|
|
| Vendenberghe, Franmçois (3er of) |
Ostende |
|
|
| Burke, Gerard -1er Maq. |
Ostende |
Rosalie Vilain |
Gerard, Marie-Jeanne |
| Hindryckx, Alfons (2º Maq. |
Ostende |
Bertha Vanslembrouk |
Cristina, Rachel |
| Delanghe, Emiel Marinero |
Ostende |
|
|
| Hindryckx, Renée Marinero |
Ostende |
Jenny Leenaert |
Rita, Sonia |
| Brackx, Robert (marinero) |
Ostende |
|
|
| Van Ingelgem, Jos (cocinero) |
Elsene |
|
|
| Vlamynck, Maurice - aprendiz |
Breedene |
|
|
| Baert, Jacques aprendiz |
Berchem- St. Agathe |
|
|
| Hyndrickx, Leon (socio-propietario) |
Ostende |
Delphine Vanhoutte |
Alfons, Renée, Rachel |
| Vyanne, Fernando (socio-
propietario) |
Nieuwpoort |
Zonnekein, Luciana |
Renée, Emma |
| Karel Engelbeen (socio- propietario) |
Antwerpen |
|
JOhan |
| Pasajeros |
|
|
|
| Gerard Van Den Voorde |
Gante |
Clara Kopp |
Hugo, Rita, Martha |
| Simonne Marsenille |
Keerbergen |
|
Fredie |
| Lams, Ernesto |
Nieuwpoort |
|
|
| Albert De Saedeleer |
Aaslt |
|
|
| Georges Berger (socio prop.) |
Berchem - St Agathe |
|
|
Tripulantes y
pasajeros del Montreal
Los principales socios del
"Montreal" eran León Hindryckx y Karel
Engelbeen. Hindryckx era un armador de Ostende que emigraba con toda su familia,
inclusive sus hijos casados, sus nueras y sus nietos; el primer oficial, Firmyn
Vandenberghe estaba casado con su hermana Rachel. A ellos se había unido Georges
Berger, un automovilista deportivo para quien el viaje significaba más una
aventura que una inversión y Fernando Vyane, comerciante de Nieuwpoort y cuñado
de Rafael Nyville, que también viajaba con su familia. En total eran trece
tripulantes y treinta y un pasajeros que partieron de Ostende pocos días después
que el "Frans Nyville"; algunos de los pasajeros iban a trabajar en la fábrica
de mosaicos de "Expansión"; el capitán era Evarist Deboeck.-

Montreal
El Trans Nyville" y el "Montreal" eran barcos
gemelos; habían sido construidos como barreminas en el astillero St Andrews, en
Montreal, Canadá en 1942 y en 1946 habían sido convertidos en trawlers
(arrastreros). Las naves estaban en óptimas condiciones y sus propietarios
estaban orgullosos. Las bodegas habían sido acondicionadas como camarotes y se
habían hecho las previsiones necesarias para facilitar la travesía. Cecilia
Bulthé, que tenía 20 años en el momento del viaje, relata:
"La vida a bordo era una aventura, yo era la
encargada de la despensa y la esposa del maquinista ayudaba en la cocina, había
que cuidar las provisiones porque teníamos cuarenta días de viaje. Tuvimos mucho
trabajo, pero también nos divertimos; el 6 de diciembre, día de San Nicolás,
pasando frente a Canarias vimos delfines y peces voladores, uno de los pasajeros
se disfrazó de San Nicolás y comimos panqueques; también hicimos una fiesta
cuando cruzamos el Ecuador; para los más jóvenes todo era divertido, los mayores
que no estaban acostumbrados a navegar no lo pasaron tan bien, estuvieron casi
todo el viaje encerrados en los camarotes".-
Sin embargo fue una travesía difícil, el espacio
era insuficiente, muchas personas debían compartir los improvisados camarotes y
las reglas de higiene no podían cumplirse convenientemente.-
Las embarcaciones cumplieron el siguiente
itinerario: Ostende (Bélgica), Lisboa (Portugal), Dakar (Senegal), Recife
(Brasil), Montevideo (Uruguay) y Buenos Aires

El "Frans Nyville" llegó a Buenos Aires el
primero de enero de 1950 y los pasajeros festejaron el Año Nuevo a bordo.
Cambiaron la bandera del barco y pasó a llamarse "Flandria". Pocos días después
arribó el "Montreal". Estuvieron diez días amarrados en La Boca, esperando que
la gente de "Expansión'" concretara los trámites de radicación. Los habían
ubicado frente al Frigorífico "La Blanca", hacía calor, en el agua del riachuelo
flotaban animales muertos, la gente comenzó a enfermarse y la hija de Rene y
Jenny Hindryckx, de pocos meses de edad, murió a consecuencia de esa situación a
los pocos días de llegar a Mar del Plata. La mayor dificultad la constituía el
no conocer el idioma; salvo Karel Engelbeen, ninguno hablaba español.-
Una vez en Mar del Plata, las expectativas de
Firmyn Vandenberghe en cuanto a las viviendas no se cumplieron; los pasajeros
vivieron en los barcos o en casa de los belgas que habían llegado a la ciudad
varios años antes, entre ellos los Coppens y los Van Hedden, hoy conocidos
empresarios, hasta encontrar una ubicación definitiva.-
Francisco Calcoen se había separado por
desacuerdos de la Empresa "Expansión" y se había radicado en Mar del Plata. En
1950 trabajaba en el puerto como "Capitán de armamento", y vivía con su esposa y
sus cuatro hijos. Con ellos se alojaron los nueve integrantes de la familia
Bulthé más cuatro marineros a los que Valentina Calcoen, se había comprometido a
hospedar antes de salir de Bélgica. Poco tiempo después los Bulthé alquilaron
una casa y finalmente construyeron su vivienda en el barrio del Puerto. Cecilia
y sus hermanas mayores se ocupaban de la casa, la ropa y la comida mientras su
madre tejía y reparaba las redes que se usaban para la pesca.-
Las mujeres estaban integradas a la empresa
"...esta era una aventura que teníamos que llevar adelante entre todos.."
comentó con orgullo Ludovico Bulthé. Jenny Hindryckx por su parte, ayudaba a su
suegro a construir la casa en la que hoy vive la familia, mientras su marido
salía al mar durante varios días.- La solidez de los vínculos primarios, sumado
al desconocimiento de la lengua española y al tiempo prolongado que sus maridos
debían permanecer en los barcos, fueron factores que favorecieron la cohesión
del grupo femenino y la prolongación de las prácticas culturales de origen en el
núcleo doméstico. Las mujeres aprendieron el idioma de la sociedad receptora a
través de sus hijos. La mayoría de los varones en edad escolar cursó sus
estudios primarios y secundarios en la escuela "La Sagrada Familia", en el
Puerto, junto con los hijos de otros pescadores. Las niñas asistían en general a
diferentes escuelas católicas de la ciudad.-
En una de las campañas de pesca (1951) el buque
quedó seriamente varado en la zona de Segunda Barranca y fue rescatado por el
ARA GUARANI al mando del entonces Teniente de Navio Atilio Porreti. El GUARANI
posteriormente se perdió (1958) con toda su tripulación a bordo en el Pasaje
DRAKE en una misión humanitaria.
En 1952 llegó a Mar del Plata el armador ostendés,
Gabriel Van Iseghem, trasladando desde Bélgica su flota pesquera compuesta por
siete barcos y su tripulación. El proyecto de Van Iseghem, estimulado por los
Hindryckx con quienes lo unían vínculos empresariales, era trabajar tres años
para la industria marplatense y después volver a Bélgica, proyecto que, según
surge de algunos testimonios, se hizo viable mediante un contrato firmado con el
gobierno argentino. La propuesta de traslado por un tiempo determinado contó con
la adhesión de solo una parte de su tripulación, para completar la misma
se reclutó a marinos holandeses.
También en este caso cada tripulante se
trasladó con su grupo familiar. La empresa belga, establecida en Argentina como
"Pemasur" (Pesquerías Marítimas del Sur), se va a incorporar a las redes
flamencas que en 1952 ya lideraban la pesca de altura. La intención de esta
empresa era dedicarse a la pesca del magrú, pero la tecnología de la flota no
estaba adaptada para la pesca de superficie (pelágica) y al igual que los otros
barcos belgas se dedicó a la pesca de merluza, en zonas más profundas (pesca
demersal).-
El viaje de la flota de Van Iseghem fue igualmente
accidentado.....................
Problemas economicos y societarios
Una vez establecidos en Argentina el acuerdo
firmado entre los armadores belgas y "Expansión" no prosperó. Los primeros
problemas que surgieron en el seno de la sociedad pesquera se debieron a la
divergencia de intereses que se produjo entre pescadores y no pescadores,
ocasionada particularmente por la asimetría de los vínculos establecidos y por
la transmisión, por parte de "Expansión", de una información inexacta.
En la urgencia por concretar el viaje y
garantizar la inserción económica de los migrantes en la nueva sociedad no se
tuvo en cuenta, en primer lugar, que no se había realizado el correspondiente
análisis, no solo de los beneficios sino también de los riesgos que implicaba la
explotación pesquera en Argentina en relación a las limitaciones del mercado
consumidor y a la inexistencia de una estructura que posibilitara la exportación
de pescado fresco y, en segundo lugar, que la elección iba a modificar
substancialmente la forma de organizar la actividad.-
"... nos dijeron que en Argentina se comía mucho
pescado y era mentira, no había venta de pescado, era el país de la carne.
"Expansión" nos hizo creer que en Mar del Plata había pesca de altura, pero
había lanchas, nada más. Fue un error haberse plegado, porque nos engañaron,
nosotros éramos pescadores, no conocíamos de leyes. Cuando llegamos aquí ya
empezamos a sentir desconfianza, porque esta gente enseguida organizó una
sociedad; nosotros no queríamos hacer sociedad, cada uno quería tener su barco"
(Entrevista Humberto Nyville, mayo 2000).-
Con respecto al funcionamiento mercantil, si bien
los índices de captura eran altos, la demanda de fresco en el mercado consumidor
era insuficiente para cubrir los gastos del barco, los porcentajes de la
tripulación y permitir la subsistencia de las familias; a consecuencia de esta
situación, muchos de los que habían invertido dinero en la empresas pesquera
querían intentar otros negocios o regresar a Bélgica y reclamaron su parte de
capital.
Otro gran obstáculo para la expansión de la
producción fresquera lo constituyó el monopolio ejercido por las grandes
empresas sobre los circuitos de comercialización El precio del fresco era
estipulado por los intermediarios porteños, ya que la inexistencia de
frigoríficos impedía la conservación del pescado en Mar del Plata. El producto
se trasladaba en tren a Buenos Aires, en vagones frigoríficos, en realidad
viejas construcciones de chapa que permitían su preservación por un tiempo
limitado. Si por algún motivo el tren tardaba más del tiempo estipulado, el
hielo comenzaba a derretirse y el pescado se echaba a perder, por consiguiente
los pescadores no recibían el importe derivado de su venta.-
Con el "Flandria" hicieron la prueba de llevar
directamente el pescado al desembarcadero de la Boca en Buenos Aires, cargar los
camiones y vender directamente en el Mercado de Concentración: "eso lo
intentamos unos años después, cuando el barco ya pertenecía a "Argenbel",
entonces entrábamos por el Rio de la Plata, descargábamos el pescado en la
vuelta de Rocha, cargábamos los cajones, pero a la compañía no le convenía
porque nos tenia que pagar los gastos de comida y todo eso. Hicimos dos pruebas
y suspendieron..." (Entrevista René Vyane).-
El mercado era en la comunidad de origen un
factor compensador, "si bien en Bélgica también se manejaban precios, los
márgenes de manejo eran menores"; normalmente uno de los integrantes de la
familia se ocupaba de rematar la producción en el mercado concentrador; "en las
pesquerías del Mar del Norte los roles son complementarios, el armador, el
intermediario, el industrial, etc.; existe una cadena que se complementa y se
respeta".
La organización empresarial fue el punto
principal de fricción. La estructura económica de los pescadores flamencos se
afirmaba en el control familiar de la unidad de producción: la embarcación y las
artes de pesca. Su organización social, basada en el sistema de parentesco, era
incompatible con la sociedad anónima propuesta por "Expansión", ya que implicaba
la incorporación de socios ajenos a la parentela y especialmente el reemplazo
del control familiar por una administración externa, en este caso el Directorio
de la Compañía.-
La propiedad familiar de la embarcación (una sola
familia o varias emparentadas entre sí generalmente por lazos agnaticios), se
traduce no solo en el control directo de la unidad, sino en la organización del
trabajo tanto arriba del barco como en las actividades en tierra. Todos los
pesqueros, tienen capitanes y patrones porque se necesita coordinar actividades
y definir decisiones ante eventualidades, pero la autoridad del capitán es
raramente ejercida, el armador (o alguno de sus hijos) asume generalmente el rol
de "patrón" de pesca, otros roles de jerarquía en los barcos grandes, como el de
"motorista" o "engrasador', son desempeñados por los miembros más antiguos de la
familia o los que tienen más experiencia, los jóvenes o los novatos forman parte
de la tripulación, aunque a veces se recluta personal externo a la amilia. En el
barco es la tripulación la que realiza las tareas más duras y agotadoras, pero
en tierra corresponde a las personas "de cargo" detectar las averías, ocuparse
de las reparaciones y engrasar los motores. Es "el barco" y no la sociedad, el
nivel de integración de la empresa, además, el carácter familiar de la misma y
el número reducido de la tripulación fomentan las relaciones sociales
igualitarias.
Los armadores y pescadores belgas prolongaron en
el nuevo contexto las relaciones horizontales basadas particularmente en sus
formas tradicionales de organización, y no se ajustaron a la estructura
jerarquizada que querían implementar los directivos de "Expansión". Es así como
los pescadores constituyeron un grupo en torno al liderazgo del armador Humberto
Nyville, que rivalizó con el grupo de los "no pescadores" liderado por el
empresario Karel Engelbeen, aún cuando todos integraban una misma empresa.
Estos conjuntos egocentrados definieron entre
familias de pescadores y no pescadores una distancia social que tuvo como eje la
actividad. Si bien la ocupación de la mayoría giraba en torno a la producción
pesquera, la distancia estaba marcada por quién se subía al barco y quién
administraba la actividad en tierra. Finalmente, las fricciones entre los socios
culminaron con el fracaso empresarial. La sociedad de los "Pescadores Unidos"
tuvo una corta vida; el desacuerdo entre sus muchos propietarios, en su mayoría
pescadores de origen y las dificultades financieras originadas por la falta de
capitales de reserva terminaron con la sociedad.
Tampoco la empresa cooperativa fue una
alternativa prevista por los armadores flamencos. A diferencia de los patrones
costeros, que ante la dependencia provocada por los consignatarios decidieron
afrontar colectivamente la demanda, reduciendo al mismo tiempo el riesgo y la
incertidumbre generadas por la actividad, la diversidad de intereses de los
empresarios belgas desestimó esta forma de organización colectiva. Ludovico
Bulthé resume así el final de "Pescadores Unidos":
"...después comenzaron los problemas, las
discusiones, como en todas las familias, "que este sabe más", "que el barco de
este anda mejor", cuando nos empezamos a pelear entre nosotros comenzaron a
intervenir los abogados; se perdió todo. Los abogados se quedaron con todo, se
fundió "Pescadores Unidos", ya no éramos dueños, pasamos a ser empleados de un
empleador argentino. Seguimos con los mismos barcos pero ahora los patrones eran
argentinos".-
Cuando los armadores belgas perdieron la
propiedad de sus embarcaciones conservaron, a través de sus cargos, el control
de las mismas y pudieron reproducir sus formas organizativas, al mismo tiempo
que la incertidumbre era traspasada a otros armadores. Esta situación permitió
cierto margen de acumulación que abrió la posibilidad de plantearse nuevas
opciones, revirtiendo en algunos casos, su situación de asalariados, producto de
los fracasos societarios.-
La propiedad de los barcos, con la disolucion de
la sociedad, se dividio: Rafael Nyville y sus hijos conservaron la propiedad del
San Juan Bosco hasta 1955: Alloisio Bulthé continuo como propietario del
Flandria y Leon Hindrickx y Myrmim Vandenberghe como propietarios del Montreal
hasta 1956. Luego de ésto estos buques pertenecieron a la nueva Cía. ARGENBEL SA
y los dueños se incorporaron a esta empresa. La escasa competencia tecnologica y
la experiencia de los marinos belgas posibilitaron un acople al ritmo de
las transformaciones que lentamente apuntaban el crecimiento de la industria
pesquera.
Humberto Nyville participo en la compra de tres
buques, "Patagonia" y "Araucaria" y en la construccion del "San Pedro". Las dos
primeras fueron adquiridas a Dinamarca (aunque estaban hechas por Rusia) y el
San Pedro fue construido en los astilleros Vanoli.

El Flandria en
Oostende, unos dias antes de su partida a Argentina. Foto suministrada por
Ludovico Bulthe.
Diferencias de artes
El cúmulo de factores que hemos ido señalando,
convirtió a estos pescadores de altura en un grupo de status dentro del ámbito
pesquero. Los belgas se percibían como "diferentes" y esa percepción era
compartida por los pescadores costeros. Avelino Bertello (entrevista junio 2001)
señaló: "el patrón de altura tiene que tener estudios, saber de navegación; como
pesca a más de 150 millas de la costa debe conocer con exactitud la posición
donde se encuentra, la latitud y la longitud; esos conocimientos establecen una
jerarquía en relación al patrón costero".
Pero también provocó la rivalidad de los grupos,
sobre todo porque la explotación de la merluza desplazó a la pescadilla. Las
mayores cantidades de merluza se extraen durante los meses de invierno (mayo-setiembre),
época en que los pescadores costeros, ante la escasez de especies requeridas
para conserva, intensificaban la captura de pescadilla con destino a los
mercados fresqueros. La preferencia del consumidor por la merluza, disponible
casi todo el año, provocó un hueco en el esquema estacional de los pescadores
costeros.-
En 1950 no había en Mar del Plata ni
infraestructura ni insumos adecuados para la pesca demersal, los belgas habían
traído consigo los elementos necesarios, pero tuvieron que adaptar las redes de
arrastre a nuestro suelo marino, más suave y fangoso que el del Mar del Norte.
Tampoco se contaba con existencia suficiente de cables de acero y tuvieron que
enseñarle a los herreros y carpinteros a construir los portones para las redes.-
Los pescadores belgas introdujeron el uso del
sextante, en Argentina, en embarcaciones pesqueras. El sextante es un
instrumento que los navegantes utilizan para medir ángulos (verticales y
horizontales) "...el sextante, es el aparato que se usa para medir en grados ¡a
ubicación del barco en re/ación al sol y a ¡as estrellas, el cálculo se hace a
la mañana temprano, se trabaja con latitudes y longitudes, el sol pasa a una
hora exacta y eso da la latitud... También se usaba ¡a labia de logaritmos. H2
14, tabla que fue inventada en la guerra y que permitía sacar los cálculos mucho
más rápido" (Entrevista Rene Vyane) En Argentina era utilizado por la Marina
Mercante pero no por los pescadores, "...para orientarse en la búsqueda de los
barcos de pesca se valían de en/ilaciones, la iglesia, el molino, etc.. Con el
uso del compás se animaron a alejarse de la costa, pero aun asi, nadie utilizaba
sextante u otro medio de navegacion de altura".
"Nosotros traíamos lo fundamental, pero todo se
fue gastando y había que reponerlo, enseñarle a la gente a trabajar, mostrar
dibujos enseñar nuevas técnicas - cuenta Ludovico Bulthé- También era difícil
conseguir gente para navegar, había que entrenarla; los que trabajaban en la
pesca de altura en Buenos Aires se embarcaban por un día y percibían un salario
fijo; tampoco iban a mucha profundidad; pero en esa época llegaron muchos
españoles que se incorporaron a la pesca de altura. Poco a poco los italianos
también se fueron incorporando, aunque generalmente lo hacían en forma
estacional, cuando necesitaban ganar un dinero extra".-
El español Gabriel Boutureira llegó a Buenos
Aires en 1951, había trabajado en la pesca en Galicia y si bien su objetivo no
era continuar con la actividad, un año después decidió embarcarse en Mar del
Plata durante algunos meses para obtener el permiso de embarque que le
permitiera ingresar en la Marina Mercante. Trabajó para la empresa "Argenbel
embarcado en el "San Juan Bosco" y posteriormente para "Pemasur", embarcado
primero en el "Mary Louise"" y luego en el "Nicole". Las ganancias obtenidas lo
hicieron desistir de su idea de ingresar en la Marina Mercante; después de dos
años en la actividad, instaló en sociedad con otro español la lonera
"Hispano-Argentina". Cuando se le pregunta por los pescadores belgas él
responde: "era gente muy trabajadora, muy sufrida, hablaban poco, a veces
hablaban de la guerra, les habían bombardeado ciudades enteras, pero sobre todo
eran buenos navegantes, muy buenos, tenían gran experiencia y sobre todo mucha
intuición"
Sus incursiones mar adentro posibilitaron el
descubrimiento de nuevos caladeros de merluza y sus desplazamientos hacia el sur
propiciaron la explotación de la merluza austral, especie de alto valor
comercial en los mercados internacionales y del abadejo, pescado cuyos hábitos
migratorios continuaban sin ser demasiado conocidos en los años '70. El
descubrimiento de los pozos rocosos donde habitaban los cardúmenes fue
adjudicado a Humberto Nyville y le valió el mote de "Capitán Bacalao".-
"Nosotros buscábamos lugares en que hubiera mucha
pesca. El bacalao (abadejo) no era conocido como un pescado que andaba en grupo,
pensábamos que iba uno acá, uno allá, después encontramos que era todo cardumen.
En realidad fue Nyville el que lo descubrió, y se callaba la boca, no decía
nada, salía del puerto apagaba las luces y no sabíamos dónde iba, hasta que un
día perdió la hélice y entonces tuvo que dar la posición y ahí lo encontraron y
descubrieron su secreto" (Entrevista R. Hindryckx).-
Ludovico Bulthé comenzó a pescar en 1956 (tenía
15 años); dice que e! idioma fue !a clave para mantener en secreto la ubicación
de los caladeros, las comunicaciones por radio se realizaban en flamenco:
"por radio todos hablábamos flamenco tal es así que yo conservé mi idioma por
esas conversaciones, porque como vine de chiquito ( tenía 6 años) me hubiera
olvidado. Los capitanes y maquinistas eran flamencos y los marineros eran
españoles. Ahora casi no hay belgas en la pesca.-
La formación profesional y el conocimiento de
oíros idiomas, permitieron a los flamencos la puesta en valor de otros recursos,
como por ejemplo la conexión con astilleros europeos. Cuando en 1962 se autorizó
la radicación en el país de buques de altura de bandera extranjera, muchos de
ellos actuaron como intermedíarios de empresarios argentinos en la compra de
embarcaciones en el exterior y en el traslado de los mismos. En realidad, el
Decreto 36/62 normaliza una práctica que se realizaba regularmente desde los
inicios de la pesca comercial en el país, pero autorizada a través del
otorgamiento de permisos en forma individual.
En 1949, Eduardo Spee, Maurice De Keyne y Adolfo
Verbister trasladaron desde Ostende un dragaminas, que luego sería convertido en
pesquero y matriculado en Argentina como "Capitán Piedrabuena", sus adquirientes
fueron e! Director del Tranvía de Mar del Plata, apellidado Morliondo, De Falco,
propietario del Lavadero "El Moderno" y otra persona, de apellido LuchettL
dedicado a los negocios inmobiliarios ( entrevista Eduardo Spee).
Posteriormente, en 1373, Eduardo Spee fue comisionado para trasladar desde
Francia nuevos barcos para otras compañías pesqueras. En la década del 60
Nyville viajó a Dinamarca junto con Ludovico Bulthé y Leo Coene para comprar e!
"Anita" por encargo de la empresa "Argenbel"; en un viaje posterior al m¡smo
pais se comprarán el "Araucaria" y el "Patagonia". En la misma década Rene Vyane
integró las tripulaciones que trajeron*desde Dinamarca, el "María Rita", para "Argenbel"
y los pesqueros "Mar del Plata", "Saturno" y "Buen Provecho" para "Copemar".
Pedro Loghe actuó como intermediario de la "La Campagnola" en transacciones con
astilleros europeos, Pedro Ghys trasladó desde Francia el "Pedro Moscuzza",
primer pesquero de altura de la empresa "Moscuzza" y Rogelio Brack, participó en
e! trasladó de dos barcos para la empresa "Copemar", el "Santa Isabel" y el "San
Ramón" también desde Francia.-
Negocios en familia
La familia Engelbeen se había radicado cerca de
la playa La Perla, y desde el principio de su asentamiento en Mar del Plata,
desarrolló una actividad suplementaria de la pesca, ligada también a la compañía
"Expansión", el ahumado de anchoita, envasada como "arenque", de caballa y de
camarones, que llevaban el nombre de la empresa. No sabemos si la empresa
funcionaba en el mismo domicilio, pero según surge de la correspondencia de
Engelbeen, el ahumadero empleaba veintiún mujeres y Juan, su hijo, era el
capataz.
Sin embargo ni esta actividad, ni la desarrollada
como administrador del "Montreal" parecían llenar las aspiraciones del Dr.
Engelbeen, "...estamos convencidos que con el tiempo seremos gente de buena
posición", escribe a sus amigos de Bélgica el 24 de diciembre de 1950, "seguro
no será con la pesca, pero con algún negocio que comenzaremos cuando estemos un
poco más afianzados en el país". En 1953 se desvinculó de la firma "Expansión" y
con Yvo Bonares, ex integrante de la misma firma, instalará una pescadería en el
tradicional mercado de Luro y Guido, denominada "La Porteña", haciendo mención a
la locomotora. En 1960 abrirá otro local de venta de pescado que continúa hasta
hoy, atendido por su hijo Guillermo, casado con Nora Nyville.-
La fabricación de redes originó varios talleres
domésticos, algunos de las cuales continúan en actividad transformados en
fábricas industriales. Fueron las mujeres sus precursoras, ellas confeccionaban
y reparaban las artes que utilizaban sus padres y maridos, y algunas, como Jenny
Hindryckx y Paulette Desomer ampliaron el círculo familiar, fabricando en forma
manual todo tipo de redes,"Hice redes para los belgas y para varios italianos,
trabajamos un tiempo con algodón, después empezamos con polietileno, con nylon
muy poco. Las redes se hacen en pedazos, porque son mallas diferentes (redes de
arrastre) tienen como una boca y dos alas, las mallas se van achicando; yo hacía
la boca, que era lo más difícil de la red, el resto lo daba a otras personas que
tejían redes. Ahora se hace todo a máquina, lo cortan y lo unen. Antes era todo
a mano". (Entrevista Jenny Hindryckx ).- (En 1953 existía en Argentina un solo
establecimiento para la fabricación a máquina de redes de pescar confeccionadas
en algodón. La "Fábrica Argentina de Redes de Pescar" funcionaba en Ensenada,
Provincia de Buenos Aires. La totalidad de las redes de lino y cáñamo, y buena
parte de las de algodón, se confeccionaban a mano )
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