Historia y Arqueología Marítima

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DIARIO DE ABORDO “TRAVESIA HAITI CON EL SAN BLAS”

Por el CF Mariano Reguero - 2012 - Todas las imagenes son del autor .

A Fortaleza A Puerto Rico Haiti Regreso Fortaleza del Morro Fuerte San Cristobal

                DE REGRESO

Viernes 24 de febrero: la gente del Departamento Maquinas no da tregua a los problemas suscitados. Han estado toda la noche tratando de dar con el tema de la lubricación en el motor de babor. El buque esta propulsando solo con el de estribor y vamos saliendo lentamente de hacia el norte de Haití. No son buenas las condiciones y se debe ser precavida. El Señor Comandante mantiene a toda hora informado al personal de cómo evoluciona el tema de maquinas que preocupa a toda la dotación. Después de horas de navegación, por la tarde estamos abandonando el Golfo de Gonaives y nos cruzamos con el Buque de Desembarco de la Armada Chilena el “Sargento Saldias”. Seguimos nuestra lenta derrota y con la gente trabajando en buscar la solución para poder poner el motor en funcionamiento. A las 20:00 horas el Señor Comandante decide ordenar un respiro para que descanse la gente, pese a que ellos están decididos a continuar. Habla por difusor y de alguna forma esto trae tranquilidad a la dotación que se une en un todo para tratar de sacar las cosas adelante. La gente de maquinas se va a descansar, para retomar las tareas temprano y mas despejados y descansados.

Sábado 25 de febrero: desde temprano los maquinistas comienzan a tratar el tema del motor. Toda gente joven y decidida, unida, que saben que pueden resolver esto. Aun así, el esfuerzo se hace sentir. Están todos en maquinas y el buque pendiente de la situación. EstaMos navegando casi a vista con arrubamiento general este, en dirección a San Juan de Puerto Rico. Pasamos por Cabo Haitiano y en algún momento de la tarde el jefe de maquinas y su gente cree encontrar la falla y pide hacer una prueba. Rápidamente se hace y resulta ser un éxito ya que el motor de babor vuelve a estar en funcionamiento perfectamente lubricado. El Señor Comandante se dirige a la dotación felicitando al personal en general y en particular al esfuerzo de los maquinistas por esto. Me pongo contento por este logro. Desde el Comando Superior llega una felicitación que será leída en formación general. Ahora se respira otro aire, que es el aire de la tranquilidad y satisfacción de la labor bien hecha. Bravo Zulú. Estamos dejando Haití para entrar a la altura de la Republica Dominicana. Ya estamos con las dos maquinas a pleno y nos dirigimos a San Juan de Puerto Rico para poder descansar de estos días que la tripulación rindió al máximo.

Domingo 26 de febrero: es un día lleno de sol, estamos navegando normalmente dejando por la mañana el Cabo Samana (Republica Dominicana) santuario de ballenas y delfines. Logramos ver una que apareció por nuestra proa. Me dio la impresión que era una cría ya que no tendría más de unos cinco metros de largo. Quizás a simple vista no se puede ser tan exacto, pero pudimos ver a esta ballena, ballenato, o variedad de mamífero que sea escapando raudamente de nuestro avance. Corona una mañana radiante de sol y aguas azules y profundas. Por la tarde, dejamos por el través el Pasaje Mona que separa la Isla de La Española de la Isla de Puerto Rico. La noche llega y hay una tranquilidad y silencio que invita al descanso. Después de arduas noches de trabajo, gran parte de la tripulación ha optado por descansar y prepararse para llegar a puerto en las primeras horas de la mañana.

Lunes 27 de febrero: a las 09:30 horas tomamos puerto en San Juan de Puerto Rico. Nos está esperando el señor Jefe de la Misión Naval en los EEUU, ni bien amarramos y pasamos planchada el buque prepara la tapa de bodega 3 para la ceremonia de los 200 años de la Creación de la Bandera. Emotiva y sencilla pero de hondo significado lo expresado en las palabras del Guardiamarina López. También se lee en esta formación la felicitación al personal por los esfuerzos llevados a cabo para la reparación del motor de babor. De ahí a un almuerzo y vino de honor con la Plana Mayor. Luego quedamos libres para actividades personales.

2 de Marzo: a las 11:30 de la mañana zarpamos de Puerto Rico desde el muelle 1 E hacia Montevideo, a partir de este momento la navegación será tranquila con un periodo inicial de seis días de tiempo adverso con mar y corrientes en contra, con lluvia y viento que hacían desconocer al Mar Caribe inicial. Pese a esto, la unidad navego por el Pasaje de el Galeón que separa a Trinidad de Tobago, sin inconvenientes y con una comodidad en distancias y profundidad de la que no había nada que temer. Y es aquí donde comenzaron los días de descuento, donde empezaron a establecerse esos vínculos que se unen en amistad y perduran con el tiempo. El tutecillo es la escusa para reunirse de cuando en cuando. Avistar fauna es la otra escusa para salir corriendo al puente a ver con que se encuentra uno. de hecho, en algún momento de la travesía, se avistaron ballenas que no pude determinar que variedad eran pero si pudimos apreciar que se trataban de unas 25 a 30 y que aparentemente estaban jugando o emigrando todas juntas y esto coincidió con nuestra derrota. Fue un acto inconsciente de encuentros entre el hombre, el artefacto, el ser humano, con la naturaleza misma de silbidos y lenguajes incomprensibles por nosotros pero llenos de saltos y aleteos.

Los atardeceres se sucedieron dejando estampas de postal y las salidas a correr fueron coincidiendo con las puestas. Es una pierna larga hasta Montevideo y en verdad, todos los días algo hacia la diferencia. Estos días fueron así. Hubo un antes y un después de Haití, una antes y después en el espíritu del buque.

El 3 de marzo se recordó el fallecimiento del Señor Almirante Guillermo Brown, se hizo una formación en una de las bandas. Asistió todo el personal libre de guardia.

Ese mismo día conmemore personalmente a mi padre que falleció en esa fecha coincidente hace diez años. La tradición náutica que alguna vez leí e hice regresando de una Campaña Antártica, la lleve a cabo personalmente en el nocturno repleto de estrellas. Cerré una botella de whisky con un mensaje dentro y lo lancé a las corrientes ecuatoriales. Quizás alguien lo encuentre, o bien se hunda en algún momento, o quizás vague por el resto de sus días por corrientes y contracorrientes empalmando esa trama física e hidrodinámica que tiene el océano. En definitiva no es más que física y combinaciones de elementos físicos pero hay algo que se cuela en todo esto es el azar, por eso se dice un quizás…

El 19 de Marzo, llegamos al Puerto de Montevideo para descargar la carga del Contingente Uruguayo. Se hizo noche y a la mañana temprano zarpamos esta vez ya con destino definitivo a Puerto Belgrano.

El resto, es historia conocida. La llegada a la dársena, los toques de sirena, la maniobra en si. Y el siempre presente grupo de familiares que acompañan a las autoridades a recibir a la tripulación.

Vino después la descarga y las despedidas, los apretones de manos y brindis. Gente nueva que viene de pase, los que nos vamos. Hay una sensación y un sentimiento, que es el vinculo que une a la gente que compartió algo y esto da una pertenencia única que no se compara con otras experiencias.

Me están esperando en el vehículo para mi regreso a Buenos Aires, subo y mirando para atrás veo como el “San Blas” va desapareciendo de mi vista, y yo, obligatoriamente tengo que volver a mirar a  partir de ahora para adelante y seguir los caminos que trace esta noble carrera naval. 

 

 

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