Historia y Arqueología Marítima

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Prehistoria del submarino

Por Osvaldo Sidoli - Agosto 2007.

El “Flach” 

El primer submarino operativo de América Latina fue el "Flach", diseñado y construido por el ingeniero chileno-alemán Karl Flach, en 1865, comisionado por el gobierno de Chile, durante la guerra que este país junto a Perú, libró contra España entre 1864 y 1866. El invento de Flach era simple. Totalmente hecho de hierro, el submarino tenía una eslora de 12,50 metros, una manga de 2,50 metros y un peso cercano a las 100 toneladas. Alcanzaba una velocidad de 2 a 3 nudos, impulsado a propulsión humana, con un sistema de cigüeñales y pedales que movían sus dos hélices, y se hundía con un ingenioso sistema de arrastre de pesos de un lado a otro de la nave.  

Esquema del submarino Flach

Karl Flach y su hijo

 

Su armamento consistía en dos cañones de retrocarga, ubicado uno en la proa. Contaba además con un ingenioso sistema de renovación de aire, por lo que su autonomía sumergido podía llegar a las 8 horas aproximadamente. Tenía una escotilla, pero no tenía periscopio, por lo que, cada tanto, el buque debía salir a la superficie para saber si iba en la dirección correcta. Su tripulación constaba de 11 hombres. Luego de numerosas pruebas, la nave se hundió en la bahía de Valparaiso, con toda su tripulación, incluyendo el ingeniero Flach y su hijo de 14 años,  el 3 de mayo de 1866.

George Garrett

El primer intento serio de construir un submarino de propulsión mecánica (el barco de De Son funcionaba con un sistema de relojería, pero el motor no tenía suficiente fuerza para moverlo) se debió a un joven religioso de Liverpool, el reverendo George Garrett En 1879, después de una prueba preliminar con un modelo más pequeño, Garrett construyó el “Resurgam II”, de 14 m de eslora, equipado con una máquina de vapor "sin llama" (más exactamente se trataba de una máquina de calor latente, con energía acumulada en cantidad suficiente para garantizar la potencia requerida durante 5 horas a una velocidad de 2 a 3 nudos).

Garrett adoptó el método de Bourne para situarse en profundidad: un par de cilindros puestos en comunicación con el mar, conteniendo émbolos accionados por tornillos sin fin. Al hacer retroceder los émbolos, entraba el agua y el barco se sumergía; al accionarlos en sentido contrario, salía el agua y el barco emergía. Unos rudimentarios timones de profundidad contribuían a mantenerlo en la profundidad deseada durante el movimiento, pero dado que estaban situados exactamente en el centro del barco, resultaban prácticamente inútiles.

El “Resurgam” de Garrett, a diferencia del siguiente “Resurgam II” estaba propulsado a mano

Aunque no está claro si el “Resurgam II” llegó a navegar alguna vez totalmente sumergido, en realidad realizó varios recorridos de prueba con la escotilla a flor de agua. El barco se perdió mientras era remolcado a Portsmouth para ser mostrado al industrial y fabricante de armas sueco Thorsten Nordenfelt.

El “Plongeur”

En 1861 dos inventores franceses, el almirante Bourgois y el ingeniero naval Brun botaron para la marina francesa el más formidable submarino de la época, el "Plongeur". Desplazaba 450 toneladas, tenía un casco totalmente de hierro de 43 metros de eslora y de 10 cm de espesor. Estaba movido por aire comprimido y llevaba un torpedo de botalón similar al de “Hunley”. Desde el punto de vista militar resultó un fracaso ya que las burbujas de aire del escape de la máquina lo hacían visible desde muy larga distancia y además tenía muy poca estabilidad. Sin embargo la marina francesa lo conservó hasta 1935, empleándolo como aljibe.

En 1875 el ingeniero ruso Drzewiecki, construye un submarino enano, con una hélice movida por medio de pedales, y algunos años después ensaya otro, un poco mayor con propulsión eléctrica. En Inglaterra, en 1878, Garret utiliza una caldera especial, en la que se almacena el calor proporcionado por una maquina de vapor, para poder navegar sumergido durante unas tres horas a cuatro nudos.

Nordenfeldt

Este fabricante de armas, aún cuando no pudo ver operar el submarino de Garret, quedó fascinado por la idea de una torpedera sumergible, y a su regreso a Suecia, se llevó consigo a éste. En Suecia,  proyectaron, en 1884, un submarino de 60 toneladas, en el que se instala por primera vez, además de un cañón mecánico, un torpedo Whitehead en un tubo exterior al casco; tres años mas tarde (1887) proyecta por encargo de Turquía, un nuevo tipo de 160 toneladas y vende su patente a la "Barrow Shipbuilding Co.", que por encargo de Rusia construye uno de 160/230 toneladas de desplazamiento, con dos tubos lanzatorpedos, superpuestos, 5 nudos de velocidad en inmersión y 20 millas de radio de acción; caracterizándose todos ellos por su gran falta de estabilidad en inmersión.

El “Nordenfeldt III”

            En 1885 los ingleses Campbell y Ash, ensayan por primera y única vez el sistema de inmersión disminuyendo el volumen de carena por medio de 8 émbolos que se alojan en los costados. Al año siguiente el también inglés Waddington utiliza en su modelo de 11,30 metros de eslora, de forma fusiforme y pésima estabilidad la propulsión eléctrica y un sistema combinado de hélice vertical y timones horizontales para la maniobra de inmersión.

En 1886 nace en Francia el "Hiponeon", con propulsión por reacción sobre el agua. En 1890 el francés Goubet crea un submarino enano, caracterizado, por su mala estabilidad, con propulsión eléctrica y armado con una mina y una tijera corta redes. Más tarde Goubet crearía un nuevo tipo en el que se le instalaron dos torpedos Whitehead y un periscopio, y en el que sigue manifestándose una gran falta de estabilidad.

 

 

Este sitio es publicado por Carlos Mey -  - Martínez - Argentina

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