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El ACCIDENTE
DEL SQUALUS

El
Squalus - SS 192
No todos los
desastres submarinos fueron tan misteriosos como el del Tresher.
En 1939 el Squalus, un submarino norteamericano de patrulla,
se perdió inmediatamente después de salir del arsenal de
Portsmouth. La primera inmersión rápida de prueba siempre
constituye un momento tenso, pero todo parecía ir bien. El
comandante, teniente de navío Naquin, ordenó la maniobra, y
el Squalus empezó a descender muy aproado. El segundo
comandante dio orden de recuperar la posición horizontal a la
cota de periscopio. Tan pronto empezaba a nivelarse, pudo
escucharse un grito de alarma por el interfono: '¡Inundación
en la sala de motores!". Todas las luces del cuadro de
control estaban en verde, señal de que las escotillas y
comunicaciones con el mar estaban cerradas, pero en la cámara
de mando resultaba obvio que entraba agua por la parte
posterior, pues la popa descendía con rapidez. Sin ningún
nerviosismo, el segundo comandante ordenó entonces el cierre
de todas las puertas estancas y el vaciado del tanque
principal de lastre (una maniobra que le hubiera hecho emerger
"en pompa'). Por un instante pareció que cambiaba la
posición del buque, pero el Squalus volvió a inclinarse
hacia atrás, deteniéndose al tocar fondo. Quedó con la proa
al- zada, en un ángulo de unos 12 grados.
Naquin llegó
a la conclusión de que la gran válvula de aspiración (la
toma exterior de aire en la torreta, que alimentaba los
motores) había quedado abierta, a pesar de que la lámpara de
aviso indicaba su cierre. Por tanto, bastaba con que un
submarinista saliera del buque y cerrara la toma externa, de
manera que luego pudiera bombearse el agua de la sala de
motores, permitiendo la rápida emersión del Squalus. Pero,
de improviso, un cortocircuito provocó un incendio a proa.
Las luces se apa- garon y todos los interruptores quedaron
desactivados para impedir que las llamas se propagaran a las
otras salas.

El
Sculpin
. Un rápido
control permitió comprobar a Naquin la imposibilidad de
reactivar la energía; por tanto, la tripulación no hubiera
podido llevar a cabo ninguna reparación, por lo que debían
esperar ayuda del exterior. Se comprobó que sólo quedaban 33
supervivientes y que se encontraban todos en la cámara de
mando o a proa. Probablemente, los hombres atrapados a popa
estaban muertos. Naquin sabía que en la base naval más próxima
estaba el Falcon, una unidad que llevaba a bordo la campana de
salvamento McCann, de nuevo diseño. En unas pocas horas el
Squalus se daría por perdido, y se iniciarla una misión de
auxilio de inmediato, por lo que ordenó que todos se
tendieran en las literas a fin de economizar fuerzas y oxígeno.
Se lanzó la baliza de señalización que permitía la unión
telefónica, y que localizó rápidamente el submarino
Sculpin. Pero Naquin apenas tuvo tiempo de enviar un informe
de la situación cuando se interrumpió la transmisión. Se
unieron al Sculpin un remolcador y el Falcon. Se hizo
descender a un buzo, que llegó al fondo a menos de un par de
metros de la escotilla de emergencia, en la cubierta de proa
del Squalus. Limpió la superficie necesaria para fijar la
campana de salvamento, de manera que quedara una union estanca
y luego afirmó un cable arriado desde el Falcon. Un equipo de
buzos logró abrir la escotilla de emergencia. En la primera
salida fueron salvados siete hombres y al cabo de dos horas se
volvio a bajar la campana. La operacion se desarrollaba de un
modo bastante satisfactorio, pro no con tanta rapidez como
hubiera sido necesario. El aire del interior del Squalus se
estaba contaminando con el cloro producido por al agua marina
al reaccionar con el electrolito de las baterías. Por tanto,
se decidió sobrecargar la campana para acabar antes. No
obstante en el ultimov viaje el cable se atoro y fue preciso
cortarlo. La salida libre de la campana era peligrosa, pero la
tripulacion lo consiguió, sacando agua y volviendola a
lastrar segun fuera necesario. Mientras
que mediante el cable se requería una hora para ascender los
75 m hasta la superficie, esta vez se emplearon cuatro, pero
finalmente el vehículo de salvamento emergió junto al Falcon.El
Squalus fué rescatado y una vez llevadas a cabo las
reparaciones se lo rebautizó en Mayo de 1940 con el nombre de
Sailfish. Se le dió de baja en 1948.
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| Botadura
del Squalus |
El
Falcon con la campana de salvamento |
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| Sacando
un hombre de la campana |
El
primer intento de poner a flote el Squalus fallo, ya que
una vez que se lo había levantado de los 75 metros de
profundidad en que se hallaba, se cortaron las cadenas y
el buque volvió a hundirse. Un segundo intento tuvo
éxito. |
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