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Cuando hace ya algún tiempo copié algunas
fotos del archivo del MOP/ Vías Navegables, me sorprendió encontrar
varias fotos de la construcción de una pequeña carabela, sin referencia
alguna. Al bucear entre un grupo de Boletines del Centro Naval que me
obsequiaron, encontré la solución en el Boletín Nº 516, de Febrero de
1936, donde se informaba sobre los festejos del cuatro centenario de la
ciudad de Buenos Aires, con una evocación del desembarco del
Adelantado don Pedro de Mendoza, que transcribo a continuacion:
El cuarto centenario de la fundación de Buenos
Aires—
Con interesantes fiestas fué rememorado por cuarta vez el centenario del
nacimiento de lo que es hoy la segunda ciudad latina del mundo y orgullo
de la civilización hispanoamericana.
Entre ellas registramos con agrado en las páginas del Boletín la
evocación del desembarco del Adelantado, don Pedro de Mendoza, que fué
sin duda la nota sobresaliente de la celebración, pues exigió por de
pronto la construcción de una réplica de la Magdalena, nave capitana de
la importante expedición de Mendoza.

La "Magdalena" en la vuelta de Rocha
El acto tuvo por escenario la Vuelta de Rocha, en el "Riachuelo de los
Navios", presunto lugar histórico del desembarco, donde se habían
reunido numerosas corporaciones y una gran muchedumbre. Allí fué a
anclar la Magdalena, y a las seis de la tarde del día conmemorativo - 2
de febrero - tres salvas anunciaron el desembarco del Adelantado. Todas
las pupilas se fijaron en la Magdalena, que desde el afilado botalón de
bauprés al palo mayor, que enarbolaba los colores de Castilla, y desde
el asta de popa, con los del Adelantado, hasta el fanal, sugería un
ambiente épico, de que era síntesis el rojo pendón izado en el
trinquete.

"Aguardaban en la ribera, "ricos homes" y galeotos, frailes, regidores
y soldados, además de la gentuza que, según la historia, había
disfrutado largamente de sus truhanerías en tabernas y mesones de Sanlúcar, mientras la flota esperaba en el Guadalquivir a que los males
físicos diesen tregua al Adelantado.
"En la hora luminosa de la tarde resplandecían las corazas de la
caballería desmontada cuyos hombres, armados de arcabuz y ballesta,
vestían toca con acuchillados, calzón y bota.
"Por la porta de cañones, descendía poco después a uno de los botes con
los bogadores prestos la representación de D Pedro de Mendoza. Le habían
precedido cuatro de sus hombres, entre quiénes se contaban el
organizador de la flota, D. Diego de Mendoza, y Osorio, su maestre de
campo. El remador experto acercó el botecillo rápidamente a tierra. El
jefe de la expedición, cuya figura se distinguía por la gorra color
castaño y el birrete con plumas blancas, llegó hasta un lanchon próximo
y por él a tierra.
Allí aguardaban los caballos en que había de recorrer la "media legua"
de que nos hablan las crónicas, hasta el parque Lezama sitio donde los
estudios más modernos establecen que se estableció la población de
Mendoza.
"La muchedumbre se apiñaba a todo lo largo de la calle ribereña que
lleva el nombre del primer fundador de Buenos Aires y seguía luego por
la de Almirante Brown hasta el parque Lezama, siempre compacta,
regocijada y entusiasta, como pocas veces se vio anteriormente en el
lugar.
"Se organizó luego una columna precedida por el pendón de Castilla, al
que seguía, caballero en briosa cabalgadura, el Adelantado. Fiel fué la
encarnación del fundador, cuyo impasible semblante actual corroboraba
aquellas sus palabras:
"Ligadas y atadas tengo todas mis potencis
corporales, pero me haré fuerte como el hierro y traspasaré el mar v la
ancha tierra".
"Tras él la cruz, los franciscanos, "ricos homes", aventureros y los
hombres de linaje vario incorporados a la expedición. Seguían las
banderas y estandartes de las instituciones boquenses organizadoras del
acto, los miembros de la comisión popular organizada en la localidad, y
enorme concurrencia.
"Todo el desfile por la calle Pedro Mendoza y luego por la de Almirante
Brown fué seguido por crecida cantidad de público que aplaudía con
entusiasmo, y de algunos balcones se arrojaron flores.
"Llegada la comitiva al parque Lezama, donde se habían encendido ya las
luces que iluminaban el escudo argentino y el hispano, detúvose la
columna y, ante las autoridades, D. Pedro de Mendoza hizo el saludo
ceremonial de los caballeros hispanos del siglo XVI, antes de proceder a
la simulada fundación de la ciudad. (de "La Nación").
FOTOS
DEL ARCHIVO VIAS NAVEGABLES
Estas son las fotos que mencione antes,
donde se ve los pasosa dados para la construccion de la carabela en el
varadero del MOP. El misterio ahora es saber que paso con esa
reproduccion de la carabela y de que estaba hecho el casco, ya que
pareciera ser una armazon recubierta de cemento o algo parecido. No
habia Fibra de vidrio en 1936!

Traje de un tripulante
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