Historia y Arqueologia Marítima

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EL ACCIONAR DEL SILGALERO EN LA BOCA DEL RIACHUELO

 

Edgardo J. Rocca - "El Puerto de Buenos Aires en la Historia II"

 

Fue en el Riachuelo de los Navios donde el Primer Adelantado del Río de la Plata, Don Pedro de Mendoza fondeó sus naves para fundar el Asentamiento-Puerto que dio en llamar Nuestra Señora Santa María de los Buenos Ayres, en 1536.

Esta vía de agua a la vera de nuestra ciudad que continuó a través del tiempo siendo utilizada por los marinos que llegaron a estas latitudes, como bien sabemos, es el río donde León Pancaldo perdió su nao en abril de 1538.

Bien avanzado el siglo XIX, para surcar por las lodosas aguas del Riachuelo, con su lecho barroso y con mayor profundidad que en la actualidad, se había implantado un complejo sistema de remolque de las barcazas que navegaban en su meandroso curso.

Ya en 1783 el militar español Juan Francisco de Aguirre, que recorrió el río Paraná-Paraguay más allá de Asunción, nos relata que se recurría a la sirga, palabra y práctica de navegación actualmente casi desconocida, pero muy utilizada en Europa y América durante un largo tiempo y nos narra que este sistema se empleaba teniendo en cuenta la topografía del río Paraná, siendo fácil comprender porque había días en que se avanzaba sólo dos o tres leguas (de diez a quince kilómetros), debiendo llevarse 30 o 40 peones en el barco para la tarea, tardando de dos a cuatro meses el recorrido Asunción-Buenos Aires-Asunción.

El mismo Capitán de Fragata Aguirre en su Diario, nos habla que "las lanchas que entran y salen del Riachuelo por lo general caminan a la "sirga", con los lazos a la cincha de los caballos hasta la vuelta llamada luego "de Rocha". El historiador Enrique de Gandía nos habla de las riberas del Riachuelo, diciendo que se encontraban cubiertas de juncales, sauces y una gran variedad de aves acuáticas, como gallaretas y biguás que anidaban en sus orillas y que elevaban el vuelo a la menor alarma.

Seguramente era un paisaje de costas bajas y anegosas; en la ribera sud, casi llegando a la desembocadura, en la margen derecha se elevaba una construcción de tosca madera con la función de vigilar el Río de la Plata, la desembocadura del Riachuelo, La Boca, Barracas y también toda la costa sur hasta el poblado de Quilmes y la isla Maciel, cuya desembocadura ocultaban los espesos juncales.

A esta extraña y singular construcción se la denominaba "El silgalero de la Boca". En esta elevada casilla se encontraba instalada toda una organizada institución. Sus funciones databan de 1860, y se utilizaba como mirador, morada de los que trabajaban en esa actividad y pesebre de los animales empleados. Desde este mirador se observaban las señales de las embarcaciones que se veían impedidas de maniobrar por falta suficiente de agua o de viento necesario para su desplazamiento por el río, por lo cual se solicitaba el auxilio de "cuartas". Ante los pedidos, se enviaba un jinete conduciendo varios caballos de gran alzada, como los utilizados en los desembarcos del Puerto de Buenos Aires (con gran asombro y miedo de los viajeros), hasta el sitio en donde se encontraba la embarcación del llamado.

Cómo actuaba la sirga
El peón comenzaba su tarea internándose en el agua y aproximándose hasta donde le era posible al buque y arrojando sobre la cubierta de la embarcación que había efectuado el llamado un largo lazo de fuerte cuero trenzado. Una vez asegurado este lazo, los caballos comenzaban su trabajo a una orden de su dueño, desde la orilla y desde dentro del río, el dueño redoblaba sus gritos de aliento, en especial cuando el barco hundía su proa, en las fangosas riberas o en el fondo del Riachuelo, varando en consecuencia el desplazamiento del mismo.

Con los gritos y maldiciones, el "cuarteador" del silgadero, hacía que las bestias arquearan su lustroso lomo humedecido de sudor y espuma, fustigadas por el arreador y arrastrando la embarcación, llevándola de esta forma hasta el fondeadero previsto. Se completaba esta esforzada maniobra, desde la cubierta del buque, con largas varas que fijadas en el lecho del río, servían para que los marineros presionaran en ellas, empujando al navio y lo dirigieran evitando tocar en lo posible las orillas del estuario.

Cuando se producía una sudestada, los cuarteadores no realizaban esta tarea lucrativa, ya que la detención de las aguas en la desembocadura, era producto de los fuertes vientos provenientes, como lo indica su nombre, del cuadrante sudeste, que impedían las bajantes de las aguas del Riachuelo. Por el contrario, cuando soplaba el viento Pampero, proveniente de la pampa, su negocio se acrecentaba, como así también, cuando la calma surcaba las aguas.

Nicolás Mihanovich
Este singular procedimiento de remolque, funcionó en La Boca del Riachuelo hasta casi el inicio de la construcción del Puerto por Eduardo Madero, en 1887. Nicolás Mihanovich llegó a Buenos Aires luego de terminada la guerra con el Paraguay en 1870 y en 1873 asumió el mando del vaporcito Jenny y más tarde del Buenos Aires y en 1878, adquirió en propiedad el primer remolcador que habría de servir de base a su numerosa flota, al cual denominó, como augurio de sus éxitos futuros, con el nombre de Feliz Esperanza.

Mihanovich vivía modestamente en sus comienzos, en la ribera. Cuentan de él que sabiendo de la intensidad de los vientos y mareas, se despertaba muy temprano para estudiar el clima del día y por lo tanto avisar a sus boteros para recoger a los viajeros y mercaderías, anticipándose de esta forma a su competidores.1

Durante el mes de marzo de 1878, alquiló en la calle Cangallo y 25 de Mayo una oficina en donde estableció su agencia marítima y con el remolcador Feliz Esperanza en constante tarea, facilitaba considerablemente la entrada de los buques de ultramar al Puerto del Riachuelo, produciendo con este procedimiento la eliminación gradual de la sirga al agilizarse el movimiento portuario de La Boca y Barracas, con esta nueva actividad naval.

De dónde proviene el término silgar
Según lo escrito por Juan Canter, podemos apreciar: "ahora bien buscándose una explicación al término "silgader", encontramos una interesante sugerencia de don Ensebio E. Giménez, en un artículo en "La Revista Americana de Buenos Aires ".

Continúa Canter:
"Basándose en la palabra "silgar", perteneciente a la jerga marítima, dice que "debe proceder de silgar", que significa hacer andar una embarcación por medio de un remo puesto en uno punto medio de la popa, moviéndose alternativamente de un lado a otro, y aunque la operación que he descrito es distinta para hacer andar el buque por medio de caballos, creo que debe tolerarse la palabra, por cuanto se trata del mismo resultado".2

Por otra parte escribe el referido Giménez: "El significado de esta palabra no figura en el diccionario español. Silgar tiene una acepción particular: hacer andar una embarcación por medio de un remo puesto a otro ", Pero agrega; "de lo que se trata en el Riachuelo es de otra cosa: hacer andar un buque por medio de caballos. El resultado cualquiera sea el medio, es el mismo ".3

Como podemos apreciar, la generalización de este vocablo es de origen incierto, pero leemos en el Diccionario de la Lengua Española: sirga marítima, maroma que sirve para tirar las redes, para llevar las embarcaciones desde tierra, principalmente en la navegación fluvial y para otros usos. Camino de sirga. A la sirga. Marítima. Dícese de la embarcación que navega de una cuerda o sirga desde la orilla.4

Volviendo a lo que dijimos anteriormente, recalcamos que los caballos de gran alzada, eran el principal elemento utilizado para la movilidad y arrastre de las embarcaciones y en algunos casos eran los peones o marineros los que realizaban este trabajo desde la orilla del río.

Reglamento de la sirga
En la "Guía Policial del Navegante de Aguas Argentinas de 1875" se encuentra publicado el Reglamento de sirga en el Riachuelo en el capítulo VI del Título Segundo de la Policía de Puerto, Muelles, Pasajeros, Inmigrantes, changadores:

"La Sirga en el Riachuelo tendrá lugar desde los Almacenes de los Señores Casares hasta el Puente de Barracas y viceversa".
"Los buques podrán subir o bajar tirados por la Sirga, desde la hora de Diana hasta la puesta del sol, y nunca en las horas de la noche".
"Todo buque que baje tirado por Sirga, como es natural, trae la derecha del río y por consiguiente la preferencia, en su consecuencia, todos los que suban no les pondrán embarazo; antes al contrario, largarán sus sirgas mientras aquél pase, volviéndose a tomar después".

Tarifa de la Sirga por tirada
Balleneras pequeñas........................................$ 5
Balleneras grandes y Pailebots.....................$ 10
Goletas...........................................................$ 15
Buenos Aires, abril 24 de 1864 Juan A. Gelly y Obes.5

Los carretilleros, servidores más populares de las riberas y el Riachuelo de nuestra ciudad, eran los llamados López y Almada y en especial don Lorenzo. Este don Lorenzo poseía un gran corralón en la Calle Larga de Barracas, actual Montes de Oca, desde el cual proveía los pedidos procedentes de La Boca y Barracas.

Con el paso del tiempo, otros hábiles empresarios comenzaron a competir con don Lorenzo, como los que formaron la sociedad Bell & White, que organizaron mejores y más fuertes tropas de equinos con sementales mejorados con caballos europeos.

Poco a poco la sirga fue diluyéndose en el tiempo, con ese tiempo que transformó La Boca y Barracas en todos sus aspectos edilicios, comerciales y sociales. Solo quedaron por algunos años, los caballos cadeneros que tiraban los carros cargados con las mercaderías llegadas a este Puerto de Buenos Aires, sector Riachuelo, pese al Puerto Madero inaugurado a partir de 1889.

 

Notas
1 Edgardo José Rocca - Mihanovich, apellido de Puerto en el Puerto de Buenos Aires - Primer Congreso Nacional de Historia de los Puertos Argentinos - Tomo I - Buenos Aires -1986 - Página 91
2 Juan Cárter - Revista "Aquí está " N ° 1065-1946 - página 4.
3 Eusebio R. Giménez - El sirgalero de la boca del Riachuelo y la acción de nuestros caballos - Revista "Americana de Buenos Aires" N ° 69 - Página 10.
4 Diccionario de la Lengua Española - Decimonovena Edición - Real Academia Española - Madrid - 1970 - página 1207.
5 Guía Policial del Navegante en Aguas Argentinas - Reglamento de Sirga en el Riachuelo -1875 - página 39.
 

Este sitio es publicado por Carlos Mey -  - Martínez - Argentina

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