Historia y Arqueologia Marítima

LA PERDIDA DEL A.R.A. "FOURNIER"

La Pérdida del Fournier Informe del naufragio hecho por un oficial Chileno. Eriberto Oscar Bulo, Marinero del Fournier

 RITA MARIA ALVAREZ

 El  MARINERO DEL  FOURNIER.

 A Dios,  por la gracia de escribir.

A mis padres, por alumbrarme con sus historias.

A Carlos,  por acompañarme.

 A la memoria de Eliberto Oscar Bulo:

 Marinero Electricista Primero del Rastreador  Fournier


                                                      General Arenales, 11 de octubre de 1949  

     Señor Manuel Bulo

    Pte

                                                          De mi distinguida consideración:                                                                                                                  

...dolorosamente impresionado por la pérdida de su hijo Eliberto en la enorme tragedia del FOURNIER hecho que conmueve a todo el pueblo de la República...

Mido en toda su intensidad el dolor que embarga su espíritu, de su esposa y demás familia, por lo que  en mi carácter de  Intendente Municipal,

quiero adherirme a su pena llevándole por estas líneas mi palabra de confortación y hacerle conocerle Decreto dictado en la fecha y que a continuación se transcribe: “Decreto No 97. –

“General Arenales, Octubre 11 de 1949. -En conocimiento que los restos de Eliberto Oscar Bulo, víctima del hundimiento del rastreador “FOURNIER,” llegarán  a nuestro pueblo el día 15 del corriente, para velarlos y darle sepultura; y CONSIDERANDO: Que la  tragedia del hundimiento de esa unidad  de la Marina de Guerra Argentina ha producido consternación pública abarcando todos los ámbitos de la Patria; que ante la triste realidad de que haya perecido un joven, hijo de este pueblo, de condiciones morales destacadas y perteneciente a un hogar digno y estimado, nuestro vecindario ha sentido el sacudimiento de dolor con intensidad inigualada.

...”que la autoridad Municipal comparte el dolor público  y destaca a la consideración de los ciudadanos y vecinos el ejemplo de los marinos de la Patria, que como este joven nuestro, arrostran todos los peligros para que al tope  de nuestras naves flamee la gloriosa  enseña  Argentina mensajera de paz, de amor y de esperanza por todo ello  DECRETA: Art.1-.  Suspender toda fiesta y espectáculo público durante los días 15 y 16, en toda la jurisdicción del Partido.- Art.2-.  .Suspender la actividad administrativa durante el día del sepelio y dar asueto al personal.- Art.3.- Enviar corona de flores a la casa mortuoria.-Art.4.- Invitar al comercio a cerrar sus puertas durante el día del sepelio y al vecindario en general a participar de los actos de velación y sepelio.- .Art.5.- Colocar crespones en las puertas y balcones de los domicilios en Gral. Arenales.-Art.6.-Solicitar al H. Concejo Deliberante sancione una ordenanza mandando erigir un mausoleo en el cementerio local para que descansen los restos del infortunado joven.-Art.7.-Cursar nota de pésame a la familia con trascripción del presente Decreto.-Art.8.-Designar al Señor Secretario Municipal, Tesorero Contador, Inspector General y Administrador del Hospital para velar los restos.-Art.9.-Pronunciar una oración fúnebre en el acto  del sepelio, el suscripto Intendente Municipal.-Art.10.-Comuníquese, Publíquese, etc”

   Formulando votos, por una pronta y cristiana resignación reciba usted, y su distinguida  esposa e hijos mi pésame en nombre de esta Comunidad y mis respetuosos saludos.- 

Copia textual de original de la carta de condolencias, enviada por el Sr. Intendente  de General Arenales, Don José S..Marín al Sr. Manuel Bulo, octubre 11 de  1949..


...”. en aguas del Estrecho de Magallanes... navegando en demanda de los canales fueguinos, el día 22 de septiembre, la zarpa traicionera del mar, desgarrando la nave provocará su inmediato naufragio...

“los camaradas del pueblo hermano de Chile cooperaron con sus buques y sus aviones en la búsqueda de los restos queridos de aquellos que rindieron con su vida tributo a la Patria.....

. “ y sus nombres quedarán inscriptos en la lista de los héroes de nuestra marina de guerra... murieron como mueren los grandes, bregando por la grandeza de la Patria, y como última imagen quedó prendida en sus retinas la imagen de la Patria que va marchando hacia la consecución de los ideales y propósitos que nos legaron nuestros mayores...”

 Fragmento del discurso pronunciado por el Ministro de Guerra, Contralmirante Enrique B. García en la  ceremonia de desembarco de los féretros, en la Dársena Norte, Bs. As. -La  Razón, octubre 1949

  

EN VOZ BAJA - DE COMO CONOCÍ  AL MARINERO DEL FOURNIER 

Cuando era chica, había fechas cuyos contenidos debíamos respetar y cumplir “a raja tablas”.

La primera:  ayuno y abstinencia el viernes santo...  algo tan sagrado que cierta vez, de paso por una chacra vecina, me ofrecieron una empanada de carne... y mientras la buena señora insistía frente a mi negativa, yo estaba convencida de que era un pecado “comer y comer carne”, me veía en el infierno, para mis ocho años, el infierno era la fragua de mi papá... y cuando grande, en el profesorado, al leer la “Divina Comedia”, jugaba a imaginarme en un círculo con una empanada en la mano y un bocado en la boca.

La segunda: la Misa de Gallo...  había que ir...  no entendía bien eso del Gallo, al principio pensaba que era por el apellido de mi mamá, más tarde, de grande supe que en la tradición judía   -hebraica  el gallo canta  antes que nazca Jesús. Lo peor era la mantilla, los guantecitos, las mangas largas, los hombres de un lado, las mujeres del otro, y encima diez kilómetros, en sulky, desde Campo Caseros hasta Ascensión. La. bóveda celeste premiaba toda desdicha!

La tercera fecha era la más llevadera y casi feliz: el 2 de noviembre, Día de los Muertos... un rito de flores cultivadas por mi madre durante meses, cortadas temprano, organizadas en ramos y guardadas en agua fresca... Parecía que siempre empezaba el verano,  una fiesta de parientes y de besos, de chicos bombeando que repetían –Señora, agua, señora, agua, agua, agua...

 Uno de esos” 2 de noviembre”  fue cuando lo conocí: mis padres me lo presentaron, con respeto, y admiración... la historia que tenía a cuesta lo aureolaba en mariposas amarillas. ¡ Cómo  poder olvidarlo!.

Hoy, a la distancia de la edad, tal vez pueda saldar cuentas  con una infancia, deslumbrada  por un hombre con traje de mar.


 ROSAS  DE LOS CUATRO VIENTOS

1947 

Virginia acababa de oír los tres compases del reloj del comedor, pero por las dudas mira las agujas negras y los números romanos... tiene ganas de ver a su hijo marinero.

El tren llegará a la Estación Arenales a las cinco. Hay tiempo...

Con el cabello húmedo, sostenido por peinetas se sonríe frente al espejo, está un poco pálida,   su corazón acuna  abrazos y besos contados, día a día en el almanaque.        

En la casa, ya ni rastros de olor a frito, esa mañana amaneciendo, la masa estaba estiradita, cortó el dulce, del membrillo grande y fue armando en un santiamén, tres docenas de pasteles: la grasa de cerdo blanca, como un enorme témpano ocupó la sartén...  fundiéndose  poco a poco... Como rosas de los vientos quedaron sobre el mármol del trinchante... a él le gustaban –Mamita, Usted hace los mejores pasteles del mundo.

Virginia Pérez, a veces llamada Ifigenia Bulo, repasa la habitación de su hijo marinero, la cama con respaldo de bronce brilla con luz metálica, el cuadro con la Virgen, el banderín...

Corre la cortina, en la calle Omar y Mirtita, persiguen mariposas. El sol franjea la colcha con arabescos azules y sonríe nuevamente... en el mar de la tela nueva se acuna un barco y desde el barco un muchachito con traje marinero la saluda.

La mujer baja la cortina y sale... le falta pintarse los labios y ponerse los zapatos negros, taco carrete, aunque le opriman los pies quiere estar linda para su hijo.


 A LA UNA SALE LA LUNA

1948

-Te traje jazmines- le dijo él. En el crepúsculo de la Nochebuena, olía a colonia “Atkinson”. Ella tomó los jazmines y lo miró,  no se animó a besarlo y besó los jazmines.

La muchacha lleva un vestido azul con lunarcitos blancos. El vestido tiene un cuello blanco tipo bote y como es delgada, la falda amplia la viste de gracia. El cabello brillante, prolijamente termina en trenza formando una pulsera alrededor de la nuca ¡ le sonríe en los ojos  una serenata de amor! 

(-Hacen una linda pareja Cacho y ella- le había  comentado Pacientina a Isabel.) 

Sobre la luz recién encendida gira una mariposa ciega; en la casa más cercana, alguien aplaude tras cada  brindis de “feliz noche.. .bu...ee...naa.”. 

(-Yo los había visto en la plaza... no sé si eran novios oficiales- recuerda mi padre.) 

Avanzaron por el corredor, en un rincón está el Pesebre sin Niño Dios... él le puso la mano sobre el hombro. 

(- Mamá si vos ibas a la escuela con él, tendría hoy, tu misma edad ?.   – Sí, setenta y ocho...) 

 En el patio de atrás, al fresco, bajo el parral están los padres: entre respetos y saludos le ofrecen  algo para tomar,  el muchacho dice preferir “agua” y aclarando, -“no hay como el agua de  bomba”- y aprieta la mano  sin jazmines de su novia. 

(- Ibamos los tres al mismo grado-concluye mi madre.) 

Más tarde, las chicas de enfrente tras la   ligustrina  escondidas, hicieron corito:“a la una sale la luna, a las dos, me caso con vos” 

En el portillo... los jazmines suspiraron en puntas de pié...  fue cuando... 

Él la abrazó y le dijo al oído- bonita,  bonita. “a  la una sale la luna, a las dos, me quiero casar con vos.”Ella sintió  como una  tristeza de final de cuento.


 RELOJ DE UN SILENCIO

1937 

Eliberto Oscar Bulo era hijo de Manuel Bulo y Virginia Pérez, según Acta del Registro Civil, número ciento ochenta y dos, “nació el 3 de agosto de 1929 en su domicilio, en el pueblo de General Arenales, de la provincia de Buenos Aires..”

De chico, su vida fue la de chico de pueblo: bolitas y cancha, bagres,  palomas y perro, carnavales, plaza,  tren en el Puente Negro, luz mala en La Pinta,  respeto por un hombre llamado Huinca  y  asombro cuando el Piñeyro se desbordaba hasta la esquina del Rancho Largo.

La primera vez que Eliberto vio la inundación, tanta agua junta lo fascinó –el mar entrando en Arenales y el sol  saliendo  adentro!

De chico fue chico de pueblo hasta uno de esas primaveras... lluviosas, cuando ocurrió el episodio que lo diferenciaría  de los demás  chicos:  Con un volante que en letras grandes voceaba Manfredo Crisorio Rematador, había armado un barquito y de rodillas lo puso a navegar, el barco de Eliberto partió titubeante, orillando, un rayo de sol lo alumbró, - ¡quién pudiera leer en el brillo de tus ojos! –ya navegaba seguro.

El aguafiestas de la barra tira una botella (queriendo o sin querer). La embarcación de papel desaparece en unos segundos.

Eliberto aprieta los ojos (no va a llorar), se muerde, en silencio para ahogar un infierno de rabia... entre la mano y el brazo, en la muñeca izquierda le queda una corona sangrante de dientes marcados, imposible de ocultar durante días.

Tal vez desde ese hecho,  llevó la marca de “el chico del reloj” que lejos de humillarlo lo diferenció de los demás, al darle cierto estoicismo heroico en el apodo.


RELOJ DE UN SILENCIO

1949 

Estando en el puerto de Mar del Plata, y leyendo “La Capital”, el marinero que no fue en  el último viaje por razones de salud los recuerda todos los años para esa trágica fecha... Testimonio escrito del  Sr. Juan Carlos Ferreyra-Septiembre, 2004.  

A los ocho años, Eliberto Bulo le puso a su cuerpo, su propio reloj de silencio, mientras su barquito de papel de remate, a pedacitos  buscaba el Piñeyro. 

A los veinte,  el propio reloj de Eliberto Bulo le pondrá nombre y apellido al silencio helado de su cuerpo, mientras el formidable Fournier se sepultaba en el Sur.

-¡Este es Bulo!- afirmó el marinero afortunado de apendicitis, frente a uno de los cadáveres irreconocibles.

-¿Cómo lo sabe?- inquirió la voz comandante.

-Por el reloj, su reloj es inconfundible! Este es Eliberto Bulo!-repitió con dolorosa certeza incondicional.

Bulo era el único muerto que tenía la mano izquierda sobre el pecho.


EL COLIBRÍ  

Febrero de 1948 

Pacientina Fernández e Isabel Herrera son vecinas, un tejidito media entre los fondos de sus quintas..

Isabel es la madre de Arnaldo.

Arnaldo, casi todos los días, va a la casa  de su vecina por el fondo, no sólo  por que  la cocina de Pacientina huele a confitería, sino porque la doñita del pañuelo, vale por todas las abuelas que él no conoció.

La dulce rutina se altera cuando Pacientina anuncia que  va a venir Cachito, el nieto marinero, de licencia. Entonces Arnaldo es entronizado,  en la silla alta de paja, entre un revuelo de Puloil,  de ollas, de balde y de escobas, y  el horno  deja escapar olorcitos especiales, sólo de ocasiones muy especiales.   

-No me  acordaba, te juro que no me acordaba, ahora que me preguntás por Pacientina... (Arnaldo se queda callado, presiento remover de escombros). 

          -La pucha,  cuántos años. ( y esquiva como puede, un temblor en la voz, de días idos muy lejos). .

          -Cerca de mi cumpleaños, iba a cumplir los siete, me invitaron a comer o me invité solo,  y ahí en el comedor, estaba  Eliberto, con ropa de marinero... Casi tocaba el techo de alto.

          Preguntó: - y este chiquillo ¿quién es?

          -apurado dije-El Flaco.

          Todos se rieron. Pacientina  andaba  ancha de orgullo... Hacía mucho calor, las ventanas eran finitas, hervía el comedor y eso que la cocina  a leña no estaba cerca..

           Después de la comida, el abuelo le pide a Eliberto que cuente algo del   Fournier, yo no sabía que ése era el nombre del barco, por eso Eliberto trae una pilita de fotos que desparrama sobre la mesa... mientras deletrea  el nombre... en ese momento es lo del Colibrí... debió haber entrado por la ventana, seguro. 

Sí. Como un refucilo aparece el colibrí...  casi no se veía con los ojos, se escuchaba rozando muebles, paredes, tirantes,  con un ruido  parecido a  la cuerda de un reloj... Pacientina como loca abre y cierra  puertas y ventanas, agita el delantal gris...

 -Fuera, Fuera-  con torpeza busca espantarlo... 

El colibrí se para en el borde del fontón, para mí tenía sed.

Eliberto empuja la mesa. El colibrí se estrella contra los vidrios, una y otra vez.

De un salto, con las dos manos  lo atrapa... apenas un segundito, al abrirlas, el montoncito de plumas cae como fulminado dentro del fontón... 

No se me podía haber olvidado la escena!

Eliberto con la mano izquierda sobre el pecho diciendo: - Yo no quería ... yo...Me creen? .

Pacientina, sin el pañuelo en la cabeza,  muy cansada, se  persigna  y es cuando le dice con una voz rara -Cachito, matar a un colibrí  trae desgracia... desgracia...

El abuelo, de rodillas por el piso, junta de a una, las fotos desparramadas ” 

(Arnaldo me promete volver, y se va solitario y oscuro.) 

Este episodio corresponde a una vivencia del Sr. Arnaldo García, recordada en diciembre de 2005... 


EL RASTREADOR FOURNIER  

El Fournier, un gran buque argentino... 

“El Fournier era un buque de la Escuadrilla de Rastreo y Minado de la  Armada Nacional. Con apostadero en la Base Naval de  Puerto Belgrano. Había sido botado en el año 1939, e incorporado al  A.R.A en 1940. Su primer comandante fue el Teniente de Navío Ernesto del  Mármol. 

En el año 1949, el “Fournier”estaba al mando del Capitán de Corbeta Carlos Negri, en su actividad se incluía el patrullaje de los canales fueguinos, el apoyo a la Base de Ushuaia y la realización de eventuales tareas de salvataje.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                   El “Fournier” apoyó la Campaña Antártica 1942-43, operó con la Flota del Mar, fue buque de estación en Ushuaia, y se le debe sumar  el rescate del  remolcador Olco y   el velero chileno Cóndor, en medio de terribles tormentas...”( IMAGEN)

 

En el grabado se ve la imagen del Rastreador “Fournier”, y la del   Primer y Segundo  Comandante, Carlos Negri y Luis Lestani . 

  Diario La Razón, 3 de octubre de 1949

 El por qué del nombre 

“Se llamó así en homenaje a un marino, César Fournier (1798- 1828), que tuvo destacada participación en la guerra de corso con el Imperio de Brasil. Calificado como el más eficaz de nuestros corsarios. Fournier había nacido en Livorno, puerto del Mar de la Toscana, Italia. A los treinta y seis años compra una nave, la  bautiza “La César”, llegando a Buenos Aires en1824.

Fournier fue ascendido  a Teniente Coronel y realizó notables actuaciones. En 1828 muere al hundirse su barco en una violenta tormenta, cuando regresaba  de EE UU, donde había sido comisionado para adquirir naves.” 

Dios quiera que el olvido no le gane a la memoria nuevamente.   

             Características del Fournier  

º Buque tipo  Barremina o Rastreador.

º Eslora: 59m; Manga: 7,30; Puntal: 3,50; Calado medio. 2 27m.; Tonelaje: 554 tns.

º Armamento original: 2 cañones de 101 mm; 2 ametralladoras A.A de 20 mm.; 2 ametralladoras de A.A. de 7,65mm.. Equipos de cortado de minas (paravanes  y rastras)

ºMáquinas: 2 motores MAN Diesel de 2 ciclos,2000HP.

º Velocidad:máxima:16 nudos, económica : 12 nudos.

º Combustible: Fuel-Oil. Capacidad: 50 toneladas.

Radio de acción: 3000 millas 10 nudos.

Tripulación: 70 hombres.


 EN CAMINO

 Septiembre del 1949  

El 21 de septiembre, el Fournier zarpó  a las 7.40hs. de Ushuaia,  se internaría por el estrecho de Magallanes, pasaría por territorio chileno y volvería a Ushuaia. .  

“Llevaba en ese  viaje dos pasajeros con autorización especial: el doctor Raúl Ernesto Wernicke, brillante personalidad de las ciencias, vicedecano  y  profesor de la Facultad de Agronomía y Veterinaria, y  su hijo Julio, estudiante de Medicina (suegro y cuñado respectivamente del Capitán Negri)” Diario La Época, 4 de octubre1949.

 En la mañana del 22 de septiembre, desde la Base Naval de Ushuaia, no fue posible comunicarse  con el Fournier.


MARINERO DEL FOURNIER  

Septiembre de 1949 

El marinero no puede dormir... 

Ignorar que esa zona del Estrecho de Magallanes es peligrosa, por traicionera, cómo? ... si todos los compañeros lo dicen o lo callan: -Mar profundo con costas a pique y un pronóstico meteorológico no favorable, desfavorable para la navegación.

La  tormenta de nieve y viento mordiendo al barco con rabia... olas de casi veinte metros  estrujando,  malditas, a la fortaleza de acero..

La temperatura no se estabiliza...  el marinero siente frío, por eso tal vez, está acostado y  vestido, se saca el reloj de pulsera: son las dos de la mañana, palpa con el pulgar derecho la impresión aureolada en la muñeca izquierda.

Cierra los ojos...  en la claridad de su alma, un aroma de jazmines le devuelve-“a la una sale la luna. ... a las dos me quiero casar con vos.” Él le ha dicho bonita... montones de bonita...

-“A la una sale la luna... A las dos me quiero casar con vos”...

La ve entrando en la Iglesia Nuestra Señora de la Merced, la plaza  iluminada de luna  la alumbra: es su reina de raso y de azahares, avanzando con los acordes de la Marcha Nupcial..  El, Eliberto Bulo, esbelto de gala marina la espera en el altar... me quiero casar con vos, vos te querés casar conmigo? ... El Padre Platanía  va a bendecir los anillos... dónde están ?

Del bolsillo derecho saca la alianza de ella, en el bolsillo izquierdo la  mano del novio se cierra y al abrirla, sobre el altar, estalla  un colibrí  de oro...

Un repique de rundunes enloquecidos lo sobresalta, es un retumbar metálico chirriante en los oídos... Las sirenas lo sacuden.. la luz parpadea, inconsistente... Se marea... la luz amenaza con cortarse... se pone el reloj: son las dos y diez... Descubre que está despierto, increíblemente despierto.

.Necesita aire... se pone el capote... busca salir... Se corta la luz...Sale.

 Como si los escombros de mil infiernos cayeran dentro y fuera del Fournier...

Afuera, corta el frío... no sabe si es niebla o humo lo que pega ...

Maldita noche!. 

 Le cruje la ropa...un  resplandor rosa y lila lo voltea...está temblando, lo toman del brazo, - al agua- y cae en un bote...

Cristales de fuego comenzaron a crucificarle la carne debajo de la ropa empapada.  

Comprende al fin, sin horrorizarse, que el Fournier se hunde inevitablemente, en la bocaza devoradora... De un destino trazado ? 

 Se acomoda junto a otros compañeros... felizmente amodorrado, piensa: -menos mal que tengo reloj y capote-

Y se aprieta el pecho con la mano izquierda como asegurándose.


 LUNA MENGUANTE

En Gral. Arenales 

Don Manuel Bulo, el padre, quiere conservar la calma, -puede ser una equivocación, seguramente es una equivocación.. Hay un rumor en las calles. ..  -Seguramente es un mal entendido. Escucha la radio, en su cochería y se inquieta: Falta de noticias. Virginia no debe enterarse, su doñita es muy especial, no tiene sentido preocuparla... Tantos barcos... 

Virginia Pérez, la madre, plancha el traje de marinero, una chispa de brasa la salpica, se enoja... ella no jugó con barquitos, ni en los charcos, odia a la lluvia y más  planchar trajes tan presumidos, ¿será por eso que le ha regalado una plancha a nafta su hijo? ...   Se enfurece, la radio no quiere andar y Manuel  está raro... no ha tenido tiempo para comer con...  tantos viajes.  

La novia hace pompones de lana blancos y con los pompones, un rosario de coronitas de novia... reza  mordiéndose las palabras, sólo sabe lo que su madre le ha dicho..

Le duelen los ojos de tanto mirar una fotito... ha soñado, la noche del día de la primavera,  con tules blancos que la envolvían hasta ahogarla..... tantos tules...


 NOTICIAS DE MALAS NOTICIAS  

Octubre de 1949 

Tras prolongada falta de noticias relacionadas con la  suerte del “Fournier”.

            La  Argentina se conmueve           

            OFICIALMENTE SE INFORMO  QUE NAUFRAGO EL RASTRE ADOR FOURNIER:

            La nave se fue a pique en Punta Cono, a la entrada del canal  Gabriel, a 60 millas al sur de Punta Arenas. Créese que la nave habría chocado con una roca.

            INFORME DE LA MARINA: “ El Rastreador Fournier ha sido visto hundido desde un avión, confirmándose la noticia de su naufragio”

ENVIANSE EQUIPOS DE BUCEO PARA PODER LLEGAR AL CASCO DEL BUQUE.

BUSCAN A SOBREVIVIENTES: que pudieron haber sido recogidos por pobladores costeros. Habría sido de noche.

Buques de marina de guerra buscan a naufragos.

Punta Arenas: fue avistada una balsa con cuerpos.

Al cumplirse el décimo tercer día de la desaparición del Fournier, el Ministerio de Guerra no poseía información sobre el rescate de naufragos.

Existe pesimismo sobre la suerte corrida por toda la tripulación. 

OFICIALES Y TRIPULANTES: en el ministerio de Marina se dio a conocer esta tarde la plana mayor del Fournier, como así  también la nómina del personal subalterno de la nave.

Entre los pasajeros se hallaban, el doctor Raúl Ernesto Wernicke, padre político del comandante de la nave,  que viajaba con autorización especial y su hijo, Julio Wernicke, de veintitrés años de edad, estudiante de medicina.

Habría sido de noche y tal vez por haber chocado con alguna piedra o escollo no previsto en las cartas por ser de antigua data.

Los cachiyuyos, especies vegetales que cubren grandes extensiones de los mares sureños habrían cubierto las rocas y desorientado a los navegantes. La región es sumamente inhóspita.

 Próximo al lugar del siniestro se encuentran el rastreador Spiro y los buques Bahía Blanca y San Avirón, destacados en la búsqueda

 Textos extraídos de los Diarios: La Razón y La Época, 3 y 4 de octubre de 1949.


  FOURNIER: OFICIALES Y TRIPULANTES 

En el Ministerio de Marina se dio a conocer la nomina de la plana mayor y  personal subalterno que viajaba en la nave. 

Lista Oficial: 

Comandante: capitán de corbeta Carlos A Negri

Segundo Comandante: teniente de fragata Luis H.. Lestani         

            Guardia marina: José Daniel Lamas

Guardia Marina: ingeniero maquinista Osvaldo R. Moutín 

Suboficial 2º de mar: Ramón Chavéz 

            Suboficial 2º   torpedista: Ambrosio Díaz

Suboficial 1º maquinista: Carlos F. Castro

Suboficial 2º maquinista: Felipe Marano

Suboficial 2º maquinista: Agustín Ortíz

Suboficial 2º electricista: Ernesto Rodríguez

Suboficial 2º enfermero: Guido Bacci

Cabo 1º de mar: Sixto Capdevilla

Cabo 1º de mar Faustino Mercado

Cabo principal artillero: Miguel Carbone

Cabo 2º artillero: Oscar Ricci

Cabo 2º artillero: Rafael T. Lofiego

Cabo 2º artillero Miguel Ferreyra

Cabo 1º torpedista: Jorge E. Rivero

Cabo 2º torpedista:  Justino H. Tejeda

Cabo principal maquinista: Alberto Campofreda

Cabo 1º Maquinista: Oscar R. Monti

             Cabo 1º maquinista: Guillermo Rocco

Cabo 2º maquinista:  Paulino L. Marcos

Cabo 2º maquinista: Horacio E. Robles

Cabo 2º maquinista: Juan Federico Koch

            Cabo 1º electricista: Ernesto Yoller

Cabo 2º electricista: Ovidio A. Estrumia

Cabo 2º electricista: Carlos f. Osores

Cabo 1º radiotelegrafista: Ricardo Altamirano

Cabo principal señalero: Juan C. Luca

Cabo 2º furriel: Eduardo Rodríguez

Cabo 1º cocinero: Roberto S. Rocca 

Marineros 1º de mar: Isaac M. Belsky

                                  Rubén R. Gaustaud

                                  Eduardo R. Palacios

                                  Alejandro Romero

                                  Rodríguez P. Villarreal

Marineros 2º de mar: José La Cativa

                                   Concepción Mendoza 

Marineros 1º artilleros:   René O. Chanampa

                                        Elio M. Coria

                                        Humberto L. Medina 

Marineros 2º Artillero: Atilio Arce 

Marinero 1º torpedistas: Domingo L. Gatti  

                                       Manuel González

                                        Oscar A. Paño 

Marineros 1º maquinistas: Angel Quiroz

                                           Bautista Baima

                                           Román A. Gómez

 Marineros 2º maquinistas: Antonio Batista

                                          Horacio Gallea 

                                           Miguel Lucena

                                          Prudencio L. Romero 

MARINERO 1º ELECTRICISTA:  ELIBERTO O: BULO

                                                         Antonio R. Urquiza

Marineros 1º radiotelegrafistas:  Rafael Barrera 

                                               Ángel R. Sarachi

Marineros 2º radiotelegrafistas: Aldo N. Deulovich

                                              Osvaldo A. J. Hiliar

                                              Eduardo J. Escopeta

             Marineros 1º señaleros:  Valerio F. Galea

                                                 Víctor E. Tejada   

Marineros 2º furriel: Ramón R. Cañete

Marinero 1º camarero: Carlos A. Barraza

Marinero 2º camarero: Policarpo Benítez

                                    Mario González

 Marinero 1ºcocinero: Héctor R. Carballada

 Marinero 2º cocinero: Milton H. Silva

Marinero 1º peluquero: Misael J. Peralta

            Conscripto clase 1927: Abrahan Boresztajm

            Conscripto clase 1928: Sebastián Torres

Marinero 1º camarero: Erineo Pérez

 Marinero 2º de mar: Nicolás Pelozo

                                 Nicolás Bertolla

 Cabo 1º especialista: Enrique E. Eloch ( en comisión)

Diario La Razón, lunes 3 de octubre de 1949.


 COMUNIÓN     

Octubre del 1949  

Don Manuel Bulo, el padre, a pesar de todo confía.

Quienes lo sostienen en la búsqueda de una esperanza lo llevan hasta un pueblo vecino: allí un famoso  “Curandero “lo recibe.  Según un testimonio de otro testimonio, el vidente lo alienta... por que afirma “Ver” al Marinero!

  Nunca sabremos si calló una verdad maldita,  por piedad a un padre aferrado a: -está lejos el Sur... hay tantas estancias... un día de éstos... mi muchachito nos da la sorpresa, con una carta al menos-.

O vio lo que dijo “Ver.” 

Virginia Pérez, la madre, de rodillas, frente a un altar de estampitas y velas, la Stella del Mar, en el centro. No sabe ni de amaneceres ni atardeceres...  Tiene las manos azules, y cree... febrilmente cree caminar de rodillas de la tierra al cielo,  que queda ahí nomás.

 La novia permanece en la cocina, junto a la radio, noche y día, cada título la atraviesa, relee en silencio “las Rimas”, y una dedicatoria...

 La última carta  es un montón  desteñido de tinta azul. Le sonríe a una foto con traje de marinero.

 Busca el Sur, en el mapa de su interior.

¡Qué lejos está ese maldito Sur!


 MALDITO    SUR     

 

La cruz indica el lugar en que ocurrió el naufragio del Fournier.

 

Noticias de fuente chilena hacen saber que pobladores de la zona hallaron, en las proximidades de Punta Cono, en la boca del canal Gabriel, dos botes que presumen sean del rastreador Fournier. Simultáneamente un telegrama de United Press, fechado en Santiago de Chile confirma y amplía señalando: “ a las 10 y 30 de hoy se encontraron dos botes vacíos, restos de  la nave y un cadáver que no ha sido identificado. Diario La Razón, Bs. As, 4 de octubre de 1949. 

Valparaíso  (U. P)—Según las informaciones recibidas por las autoridades navales de esta ciudad habrían aparecido varios cadáveres de tripulantes, al Oeste de la isla Dawson. Diario  Crítica, octubre 1949.

                “El informe obtenido de las anotaciones en el bitácora del Lautaro, coincidentes con los registros del Servicio Metereológico de Punta Arenas, indicaban que ese día hubo un fuerte temporal de viento del norweste en esa parte del  estrecho de Magallanes... El análisis completo, documentado y ponderado, concluyó en que el aviso Fournier se dio vuelta de campana por la banda de babor... al volcarse la nave, sólo pudieron saltar o cayeron al mar los hombres que iban de guardia en el puente y que fueron los encontrados en la balsa, algunos tripulantes que estaban a esa hora de pie, y que pudieron echar un bote al agua, más los que cayeron al agua encontrados en canal Gabriel... Todos murieron de frío, en menos de 90 minutos, por el enfriamiento resultante del efecto de la evaporación del agua de sus ropas, causado por el viento.

En el intertanto, la prensa, tanto chilena como argentina, cubría las noticias del naufragio a grandes titulares. No faltaron las especulaciones...el aspecto ennegrecido de la piel de los cuerpos encontrados se habría  debido a la explosión de una bomba atómica que trasladaba el Fournier a Ushuaia. Cabe recordar que en esa época Argentina anunciaba importantes experimentos atómicos en la isla Huemul, ubicada en el lago Nahuel Huapi, cerca de Bariloche

Primó la cordura y esta audaz suposición fue descartada. La esforzada labor de los buques chilenos fue ampliamente reconocida por la armada y el gobierno argentino, tanto que el Sr. Presidente, Juan Domingo Perón, extendió una invitación especial para que el patrullero Lautaro fuera a recibir en Bs As. los agradecimientos del pueblo argentino por un trabajo sin descanso e ininterrumpido de más de un mes, en una zona inhóspita y de clima muy duro, sin volver a sus hogares que se encontraban a pocas millas de distancia.

El gobierno chileno declinó la invitación. No se podía dejar de lado el hecho de que el accidente se había producido mientras se llevaba a cabo una acción no autorizada por parte de la Armada de la Argentina.

Este relato está basado en hechos reales y auténticos, en los cuales su autor participó como 2 Comandante y Oficial de Operaciones del Patrullero Lautaro, con el grado de Teniente 2”: Hugo Alsina Calderón Capitán de Navío Informe del  naufragio del Aviso A.R.A Fournier.”


 LA HEROINA

      Conmovedora ceremonia:

Los nueve féretros fueron desembarcados, en el puerto de la Dársena Norte. 

Camaradas de todas las armas despidieron los restos de los marinos. 

fotos

Palco Oficial:    El presidente de la Nación Gral. Juan Domingo Perón, su esposa Eva Duarte  y Autoridades de  todas las Fuerzas Armadas


 LA CUNA

Octubre de 1949

 Después de tantos días de espera y de espanto, Virginia en la locura de su reloj interior se resiste: -De mi casa salió mi hijo marinero, a mi casa va a volver mi hijo marinero; y lo voy a estar esperando.

- Te equivocás, mujer, por negar la mitad de una verdad.

Tenés razón, de tu casa salió tu  hijo marinero, una tarde de agosto... (Delmo Rolla lo recordará -caña o capote– Caña y capote, Muchacho, hace mucho frío). Y se alejó del pueblo en La Micro Bernal.                                                   Pero a tu casa te regresaron” Un Servidor de la Patria...” eso no lo vas a poder aceptar y menos el Comunicado Municipal, ni todos los Pésames, ni los Guardias de Honor,  ni la carta de puño y letra de la  señora Eva Duarte de Perón con sus condolencias y las del Sr.  Presidente de la Nación.

 Acaso, por eso, una tarde lejana de otoño en medio de una pesadilla, cansada de acunar un arrorró, saliste a buscarlo...

...de la colcha azul de su cama sólo quedaba un barco de tela picada bajo una luna deshilachada.


 RELOJ DE ESCARCHA 

Octubre de 1949 Al menos terminó la agonía de la espera...

Uno de aquellos cuerpos era “El de Arenales”. Tenía entonces, nombre y apellido: Eliberto  Bulo.

- Por el reloj lo reconoció un compañero- se decía, en el pueblo.

 Un reloj de escarcha, con las agujas clavadas...  en la muñeca izquierda.

Un marinero que con apendicitis había sido desembarcado, en el puerto de Río Gallegos, el 17 de septiembre, pudo identificarlo sólo por el reloj.

  Al padre le trajeron un ataúd rotulado en chapa de bronce y le entregaron un certificado de defunción: Marinero Primero Electricista, Registro de la Armada seis cuatro seis tres uno, Eliberto Oscar Bulo( Ataúd número 5) Muerte por Enfriamiento. Lugar donde falleció: en aguas del Estrecho de Magallanes.

Ahora necesita  respuestas:

¿Por qué no puedo verlo? Me van a dar el reloj?  ¿Por qué después me lo van a entregar? ¿Para qué quieren el reloj?   El que lo reconoció dónde está y cómo se llama?     

¿ Era cierto que el Fournier navegaba aguas chilenas?

¿Por qué pesa tanto el ataúd? ¿ Por qué un ataúd dentro de otro ataúd?. 

¿Por qué sueño con picos de pájaros arrancando piedras de los ojos de mi hijo? 

Por años no dejará de rastrear esas preguntas...

Y una mañana de noviembre, impecable como lo fue, de traje y corbata, elegirá la hora para el punto de encuentro, será tiempo de reemplazar la foto.

   Doña Virginia Pérez, falleció el 31 de mayo de 1971 y  Don Manuel Bulo, el 10 de noviembre de 1971. Los restos de ambos  descansan  en una bóveda, junto a la de su hijo Eliberto.


 CORONITAS DE NOVIA

            En la mañana del 15 de octubre, la muchacha camina descalza sobre el pasto helado... aprieta los pies... hasta no sentirlos... ella desea también morirse de frío,  bailando... bailando... un vals entre tules de ilusión... Cae... envueltas las manos en un rosario de pompones de lana,  casi  dormida la  encontrará su madre. 

Sabrás de sobra, mujer, aquello de que las heridas cierran, las cicatrices permanecen.


 LA MARCA DEL COLIBRÍ 

Octubre del 1949 

               Los alumnos de la Escuela “José Fonrouge”  estaban formados, desde temprano, en la vereda del Banco de la Nación Argentina.

A la entrada del pueblo, un chico está detrás del árbol, el árbol es un plátano joven... Arenales todavía es un pueblo de plátanos.

El chico  no está con sus compañeros de guardapolvo. Eligió quedarse solo, pegado al tronco del  plátano, que lo sostiene... no hubiera podido soportar  de  pie... de no ser por el árbol... El cuerpo se le viene abajo y con las dos patitas  no alcanza.   

A la niñez,  los ojos son el mundo... en octubre los plátanos tienen poco follaje... por eso ve la enorme mancha oscura, levantándose, desde el fondo, ahora se ha quedado quieta... hasta que vuelve a crecer...  y se va agrandando...  y  se acerca...  negra... fantasmal por todos lados.

 Por más que no ha querido saber,  el chico sabe: han dicho miles de veces lo sucedido, y Arenales está negro de luto, por todos lados, y mucho más su barrio, su casa: A la Pacientina  se le había perdido su nieto... Tanto le pidió a la virgencita Azul... para que volviera...

 Su marinero perdido con su barco... Ahora ha aparecido, pero muerto.

 Dicen que el ataúd es enorme y renegrido, que hay marineros custodiándolo, que parecen estatuas...

              La mancha como  remolino de tierra,  en este momento,  se está viniendo, por la avenida de plátanos...

 El chico no quisiera mirar...

Ya está a pocos metros de su árbol...

Pero mira, ahí está llegando... agigantada en polvo y negrura: fúnebre negro,  caballos negros...riendas blancas ... guantes blancos y  látigo.

 Araña el tronco del plátano... se le empañan los ojos...

... Rundunes   de colibríes  le hielan  la espalda... 

  Si pudiese correr... correría hasta los brazos de su mamá  Isabel...

  No sabe si taparse los ojos o los oídos.

 Se tapa los ojos, apretando la cara contra el  árbol... horrorizado oye clarito:   -“Cachito,  matar a un colibrí, trae desgracia, desgracia....   desgracia.”-

  ...Pacientina  no está.

Se tapa los oídos...

 La mancha gigante y oscura va achicándose en busca del  Piñeyro rumbo al Cementerio.

*Este episodio corresponde a una vivencia de Arnaldo García, relatada en primera persona. Diciembre 2005.


LA TRAGEDIA DEL FOURNIER 

Fue en costas chilenas el naufragio del “Fournier”.

No quedaron sobrevivientes, allí se fue también un tripulante Arenalense. 

  

EL ACOMPAÑAMIENTO

 Eran seis los marineros...

Silenciosos y ordenados,

Custodios del ataúd.

Los vi partir con asombro,

Eran seis los marineros

Que le brindaron su hombro.

Eran seis...

Tripulantes del adiós.

Pequeña guardia de honor

Que al marinero llevaron

Se fueron los tripulantes...

Lágrimas, dolor quedaron.

Hoy no puedo imaginar

Tanto desgarro, impotencia,

Dolor para el cual no hay ciencia

Sólo resignación  y rezo.

Yo lo viví desde la esquina, 

Mucho  tiempo   ya es borrón

Siento, imagino, lo pienso...

Que triste me fui  cruzando

La cancha de San Lorenzo.  

 

Juan Carlos Ferreyra

Septiembre del 2004


LAS MARIPOSAS

Septiembre de 1993 

-“A la entrada,   apenitas se entra, a la derecha, la primera, la que tiene la foto de marinero,  es de mármol marroncito””- así  fui creciendo.

Yo nunca me persignaba, ni rezaba, me imantaba su historia... era una sensación de mariposas, envolviéndome hasta quitarme la respiración.

Algo parecido a cuando mi abuela, de paqueta nomás, cazaba  de

 a una , mariposas, grandes, negras y amarillas y las ponía en el cuadro de Silvio Barbieri, que estaba en el comedor... y la mariposa se quedaba quietita, arriba, a un costado del puente... por donde parecía correr el agua.

Allí almorzábamos algunos domingos especiales de mi niñez... y yo, justo, quedaba, justo frente al cuadro, tan magnífico... y la mariposa ahí  tan quietita, yo pensaba que si estaba viva  tendría sed... ¿Estaría viva?

Le perdono a mi abuela, seguramente -un detalle artístico-  pensaba. Siempre había una mariposa. ¿Tendría sed ?

A mí me dolía el estómago, hasta dejarme sin respiración, mi abuela me servía Fernet con.... tan amargo... nadie se daba cuenta de nada. 

Entre las cosas espirituales que heredé de mi abuela,  aparecieron  en septiembre del 93,unas hojas impresas, amarillitas y prolijamente dobladas,  por algo las habrás guardado, Cándida - pensé al desdoblarlas...

 Con letras grandes y negras saltaba la noticia: ARENALES LLORA LA MUERTE DEL MARINERO DEL FOURNIER, LAGRIMAS DE TU PUEBLO. Y su imagen, la misma que mi infancia atesoraba. 

Entonces sentí la misma sensación de mariposa, quietita, arriba, en el cuadro de Barbieri,  y el dolor en el estómago hasta dejarme sin respiración. 

La  historia  de Eliberto Bulo, el Marinero del Fournier, desde los diarios era más dolorosa, rígida e incuestionable que la contada por mis padres.

Elijo las historias  amamantadas en  el seno familiar de Mi Pueblo, aunque trágicas, siempre estarán protegidas por  una  delgada pátina de Amor.


 EN VOZ BAJA:

DE CÓMO NACE UN LIBRO 

Las vivencias con marcas se van quedando en nuestro interior y a la espera;  un día cualquiera se abre imprevistamente la puerta y ahí están, empujándose... yo me quedo inmóvil en el umbral y ellas saludan, pretendiendo avanzar hasta que puedo cerrar la puerta, una vez más, y vuelvo a la normalidad.

Las historias “propias” son capaces de esperar sin molestar, es el caso de “Campo Caseros, fragmentos de una obsesión” que pidió permiso durante años, o la segunda parte, “Campo Caseros, el vuelto” que con paciencia me llena los pies de glicinas sin saber bien qué hacer con ellas. 

Pero las historias “legadas” son distintas, aguardan  impacientes, molestas y un día cualquiera , avanzan resueltas e implacables.      

Me dije –No voy a escribir!  No me animo!-  Fue inútil la resistencia ,cuando apareció  “ El Marinero del Fournier” con su reclamo impostergable de años...

El encuentro temido se repitió sin preámbulos ni perdones, sólo hacía falta papel y  lápiz.  Con urgencia la escritura fue  zarpando  en busca de su destino.  

Así nacieron estas páginas, una detrás de otras, sin orden...  y yo detrás de ellas, leyendo, releyendo, aceptando, juzgando, distinguiendo un recuerdo de una información; luché con  las contradicciones, secuestré mis vehemencias subjetivas por un poco  de sosiego y  le fui cediendo  a  la literatura los  espacios vacíos.

Fue un trabajo de pedacitos de tiempo en el tiempo, de  lágrimas y de miedos,  hasta  que  al fin  tuve en mis manos: el mundo creado, recreando.  Por inevitable, mi visión sobrevuela cada  renglón,  como una mariposa piadosa, en busca de un sentido único:  “que siga sobreviviendo  una historia con  nombre y apellido, porque El “Marinero del Fournier” nos pertenece.” 

                                                                                     Muchas Gracias.
 Agradecezco a las siguientes personas: por la documentación, las fotos y los relatos aportados a este libro.

 Rodolfo (Lulo) Alvarez

Silvina Cozacov

Marta Disciascio

Carlos J. M. ( Cacho ) Ferreyra

Elsa García 

Ernesto ( Toly) García

Hugo Luis González

Roberto López

Susana López

Sonia Pérez

Elena Sarrugeri 

Y especialmente:

 A la Sra. Mirta Bulo.

Al Sr. Juan Carlos Ferreyra

Al Sr. Arnaldo García

 

Datos

Rita María Alvarez nace en General Arenales, Pcia. De Bs. As, el 20 de octubre de 1951, hija de Olga Gallo y  Camilo Alvarez.

Vive en Campo Caseros, Cuartel Cuarto, hasta los 20 años.

En 1971, se radica  junto a su familia, en la ciudad de Junín.

Egresa del Instituto Superior del Profesorado “Junín” con el título de Profesora en Letras.

Casada, con dos hijas, vive en General Arenales. Ejerce la docencia.

  Su  primer libro “Campo Caseros, fragmentos de una obsesión” fue publicado en el año 2005, con motivo del 116º aniversario de la creación del Distrito de Gral. Arenales.

 Tapa: corresponde a imagen fotográfica del Mausoleo que contiene los restos de Eliberto O. Bulo. Cementerio  Gral. Arenales.

 Imagen fotográfica del Marinero Eliberto Bulo.

  En el año 1949, cuando navegaba las aguas del Sur, el RASTREADOR ARGENTINO   “FOURNIER” naufraga. Sin sobrevivientes.  Uno de los pocos cadáveres recuperados, e identificado por un objeto personal fue el  del MARINERO ELECTRICISTA PRIMERO: ELIBERTO OSCAR BULO; cuyos restos descansan en el cementerio  de su ciudad natal: Gral.  Arenales.

 La autora rescata una realidad dolorosa desde su universo literario y nos ofrece la historia: “EL MARINERO DEL FOURNIER”, para que una vez más “lo digno de memoria no se olvide”.