Historia y Arqueologia Marítima

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LOS DERECHOS DE LA REPUBLICA DE BOLIVIA PARA SU SALIDA AL MAR

Por Ricardo A.R. Hermelo

2- Antecedentes que surgen de la epoca de la conquista del Alto Peru y Chile por los Españoles

La Paz, BOLIVIA mayo de 1977 – Revisión:  Buenos Aires, octubre del 2004

ANTECEDENTES QUE SURGEN DE LA EPOCA DE LA CONQUISTA  EL ALTO PERU Y DE CHILE POR PARTE DE LOS ESPAÑOLES

Luego del descubrimiento de América, los españoles comienzan a tener información sobre la existencia de metales preciosos ‑ oro y plata ‑ provenientes en gran parte del Perú, Ecuador, de la zona denominada del Kollasuyo (hoy Bolivia) y de Potosí.

Esta situación, crea un incentivo poderoso para Francisco Pizarro, quien conduce la conquista del Alto Perú asociado conjuntamente con Diego de Almagro; pero es conocida, la disputa que surge entre ambos por motivos de índole personal y que ocasiona su influencia, en los acontecimientos de la conquista que ellos encabezan.

Pizarro, luego de tres exploraciones, regresa a España y en el año 1529 obtiene la Capitulación de lo que se dio en llamar por ese entonces, la Nueva Castilla.

Años después, en 1534 Don. Diego de Almagro obtiene de la Corona, la Ca­pitulación de Nueva Toledo; significaba una parte del antiguo Kollasuyo en la época del “incario” y que en la actualidad es Bolivia. En la Capitulación que se le extiende a Almagro, se mencionaba: “el dicho Mariscal Don Diego de Almagro, por Nos servir y por el bien acrecentamiento de Nuestra Corona Real, descubrirá, conquis­tará y poblará las tierras y provincias que hay por la costa del Mar del Sur  a la parte de Levante, dentro de doscientas leguas hacia el Estrecho de Magallanes".

Analizando los orígenes de Bolivia sobre la base de la delimitación colonial, se puede afirmar que en los comienzos de la conquista, ellos correspondían a la orga­nización política de Nueva Toledo, que como ya mencionáramos, dependía de Diego de Almagro (ver mapa N' 1)

Tiene lugar a partir de ese momento, la conquista de lo que se dio en llamar el Reino de Chile y resulta conveniente analizar este aspecto por cuanto de ellos surge, la delimitación geográfica entre éste y Nueva Toledo.

Dos son las expediciones que se señalan como las que conquistaron el Reino de Chile: la de Almagro en el año 1535 y la de Valdivia en 1541. Ambas se desarro­llaron procedentes del Bajo y Alto Perú y fueron acompañadas y auxiliadas en alguna oportunidad, por indios aymaras, quechuas y atacamas de Paria. Además dichas conquistas fueron financiadas con dinero de Porco y Potosí.

Según lo menciona el publicista boliviano Manuel Frontaura Argandoña en su obra “El Litoral de Bolivia”, durante la estancia de Almagro en la población de Tupiza, los indígenas le informan de los dos posibles caminos que ellos conocían para llegar a Chile. Uno seguía por la costa a través de Tarapacá y de Atacama y otro se internaba tierra adentro.

“Así llegaron a través de un paisaje blanco y desolado (la Puna de Atacama), al primero de los valles de Chile”: los españoles habían llegado al valle de Copiapó (27 grados latitud). 

En virtud de las disidencias existentes entre Pizarro y Almagro, se designa para actuar en las delimitaciones territoriales de ambos conquistadores, a quien se dio en llamar el Pacificador La Gásca, quién confirma por Gobernador de Chile a Pedro de Valdivia y le otorga el titulo para ello, por cuanto éste no lo tenia legítimamente. Al respecto dice Antonio Herrera, Cronista Mayor del Reino de España:  “.... y la gobernación se limitó desde el Valle de Copiapó, hasta 41 grados de latitud sur y este-oeste cien leguas de tierra adentro, con entero poder para descubrir, poblar y repartir la tierra.......”

 Como resumen, se puede afirmar que Valdivia toma posesión del Reino de Chile a partir del Valle de Copiapó.

Como un antecedente cartográfico, se incluye el mapa Nro. 2 que fuera publicado por el historiador chileno Encina. Se trata de la carta “descripción de la Provincia de Chile” que se encuentra en la primera edición de las “Décadas de Herrera"[4]  . Se puede observar que un poco al norte de Copiapó, se encuentra la demarcación con la leyenda que dice: “Del Audiencia de los Charcas", lo que indica el término del Reino o Capitanía de Chile, en esta latitud.

Diversas fueron las modificaciones que efectúa la Corona de España, en las delimitaciones políticas y jurídicas durante la conquista y en la posterior época de la colonización. No obstante y por la necesaria limitación en la extensión de este trabajo, nos limitaremos a los aspectos más importantes y salientes, relacionados con lo que se denominó La Audiencia de Charcas.

Fue creada por la Real Cédula del 29 de agosto de 1559, expedida en Guadalajara por Felipe II y en donde se establecían sus limites.

 Ella dice:   "... la cual tenga por distrito la Provincia de los Charcas y todo el Callao... partiendo términos, por el septentrión con la Real Audiencia de Lima y provincias no descubier­tas; por el mediodía, con la Real Audiencia de Chile, y por el Levante y el Poniente,  con los dos mares del norte y del sur".

En el año 1563, Felipe II amplia la jurisdicción de la Audiencia de Charcas y le entrega la Gobernación de Tucumán y "juries" y "diaguitas", además de la pro­vincia de los "mojos" y "chunchus" hasta la ciudad del Cuzco, la vieja capital Inca[5]  “....la cual quede sujeta a la dicha ciudad de los Charcas". El mapa Nro. 3  de la obra del autor Miguel Mercado‑[6], ilustra con respecto a los limites de la Audiencia de Charcas.

En el año 1776, se produce otra importante modificación y se trata de la creación del Virreinato del Rió de la Plata o de Buenos Aires[7]. La Real Cédula que dispone tal medida, le incorpora a éste Virreinato, la Audiencia de Charcas que con anterioridad, dependía del Virreinato del Perú, (mapa Nor.4) 

Ante esta decisión, mediante la Real Ordenanza de Intendentes, expedida el 28 de marzo de 1782, el Virreinato de Buenos Aires se dividió en ocho intendencias entre las cuales cabe destacar la Intendencia de Potosí[8), hoy Bolivia, que incluía dentro de su jurisdicción, el desierto de Atacama (mapa Nro. 5)

 Es con esta delimitación que se llega al año 1810, momento en el que, en razón de la gesta emancipadora, las naciones sudamericanas convienen en adoptar el principio del UTI POSSIDETIS JURI, en virtud del cual toda jurisdicción que hubiese formado un todo territorial, administrativo y político bajo el régimen español, con los Virreinatos, Audiencias o Capitanías Generales, se consideraría como la nacionalidad de un estado.[9]

La Audiencia de Charcas o el Alto Perú, comprendía el territorio de sus Intendencias a saber, La Paz, Cochabamba, Potosí y La Plata, con las Gobernaciones Militares de Mojos y Chuquitos.

En el caso de los Alto Peruanos, consolidan su independencia y por ende su aspiración a la herencia territorial, al término de una prolongada lucha que culmina en el año 1825. A partir de ese momento, la naciente República de Bolívar inicia un período en el que, por diversas circunstancias, se ve obligada a la cesión de una considerable extensión territorial a sus vecinos, entre las que figura el desierto de Atacama a Chile, con lo que pierde su salida al mar. 

Como es fácil de determinar, ( para Bolivia) los títulos o derechos que dicho país puede esgrimir, y así lo hace, emanados de la época de la dominación española, son claros y determinantes a pesar de que como contraparte, un numeroso grupo de publicistas chilenos a través de sus obras, trata de demostrar lo contrario. 

Es importante mencionar este aspecto de su origen, por cuanto la ac­titud política de Chile a partir de 1839 denota, aunque no siempre en forma manifiesta, una acción de “reivindicación territorial”, que culmina finalmente en 1879, cuando desata la Guerra del Pacífico o Guerra del Guano, y quita a Bolivia su mar territorial.

Este sitio es publicado por Carlos Mey -  - Martínez - Argentina

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