Historia y Arqueologia Marítima

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LAS BUSQUEDAS DE SUBMARINOS ALEMANES EN COSTAS ARGENTINAS

2ª BUSQUEDA DE AMBITO FINANCIERO Y FUNDACION ALBENGA

EL Diario Ámbito Financiero, a través de su controlado Diario La Mañana del Sur, envio un grupo de reporteros por toda la región tratando de tomar contacto con testigos de avistajes de submarinos en 1945, grabaron y registraron todas las entrevistas. La mayoría de la gente de esa época ya había fallecido y lo que encontraron mayormente fueron historias de terceros, pero nada concreto.

Siguieron no obstante adelante y en Diciembre de 1998 tomaron contacto con la Fundacion Albenga para realizar una investigacion electrónica del sitio de Caleta de los Loros, donde se decía segun leyendas de la zona que se habia hundido uno o más submarinos e inclusive que se habían visto los restos en bajamar. Se arreglo el pago de los costos de la operacion por medio de Ambito Financiero.

Albenga se puso en contacto con cientificos de la Universidad Tecnológica de Noruega (NTNU) quienes aceptaron y comenzó un proyecto conjunto, por el cual se trajeron en forma temporal un sonar de barrido lateral de la NTNU  y especialistas en su manejo.

Se copia aquí parte del reporte hecho por gente de la Fundacion, pero en suma, no se hallo nada, aunque la búsqueda se realizó en forma cientifica y completa, investigandose al año siguiente en una nueva campaña los sitios con un equipo de buzos. Las lecturas de magnetómetro son por grandes formaciones de conchillas que tienen componentes férricos y tambien por afloraciones de hierro que hay en toda la zona. Debe recordarse que cerca está la mina de hierro de Sierra Grande.

La Fundación Albenga fué comisionada en 1998 para realizar una búsqueda con equipos electrónicos en la costa Argentina, en la zona denominada "Caleta de los Loros" en el Golfo de San Matías.

La tarea encomendada fué buscar señales o restos de presuntos submarinos alemanes, que la tradición oral de la zona indicaba habrían sido avistados allí y hundidos presumiblemente en 1945. Como datos anteriores se nos dió una posición de magnetómetro con altas lecturas magnéticas, realizado por otras personas con anterioridad.

La Fundación Albenga requirió la ayuda de personal y equipos de la Universidad Nacional de Noruega (NTNU), utilizándose un sonar de barrido lateral (Side Scan Sonar)  que dió los datos que se muestran en las fotos.

No se encontró restos de ningún barco hundido (pecios), solamente grandes formaciones de conchillas con alto contenido ferroso, que dieron las altas lecturas magnéticas mencionadas anteriormente.

 

Caleta de Los Loros

La zona motivo del presente trabajo se ubica en la Provincia de Río Negro, en la costa norte del Golfo San Matías, frente a la Caleta de Los Loros (S 41°01’46.9’’ – O 64°05’28.6’’). La forma genérica del área relevada y prospectada es un rectángulo. Mide 8 kilómetros de largo y 5,6 kilómetros de ancho.

Está orientada en dirección NO – SE, paralela a la costa, según su mayor dimensión. El lado mayor más cercano a la costa se encuentra a 1,5 kilómetros de distancia, y el lado más lejano a 7,1 kilómetros.

Plano del recorrido hecho con el equipo de sonar, segun área definida por Ambito Financiero.

En la costa se encuentran formaciones de dunas móviles con un promedio de 5 metros por sobre el nivel del mar. Las mareas tuvieron un promedio de 6,5 metros de amplitud en diciembre de 1998 y 4 metros en mayo de 1999.

Zona del campamento y paisaje

Por razones operativas originadas en la diferencia de necesidades de cada tarea (trabajo de los buzos y del sonar) se decidió dividir en campañas diferentes cada etapa de trabajo. De este modo en diciembre de 1998 se realizó el relevamiento con el sonar, sin dejar de hacer algunos buceos que permitieran definir los lugares de trabajo de una segunda campaña. En mayo de 1999 se realizó la etapa de trabajo manual exclusivamente.

Embarcaciones utilizadas en esa expedicion

Inspecciones puntuales con buzos

El relevamiento con el sonar se hizo en forma sistemática, navegando en con un curso paralelo a la costa y comenzó en la zona de menor profundidad. Esta estrategia se adoptó para evitar grandes cambios de profundidades en navegaciones muy cortas (según el lado menor del rectángulo a relevar). Dado que los lugares prospectados no presentaron grandes profundidades, tuvo que cuidarse permanentemente el largo de cable con el que el transductor fue remolcado. Las profundidades menores fueron de 8 metros y las mayores de 27 metros.

Garcia Cano, Soreide, Jasinski y Kvamme en la cabina de la lancha, viendo en pantalla las imagenes de sonar.

Las imágenes obtenidas presentaron buena calidad y notoria definición. Cabe destacar algunos problemas resultantes de las condiciones ambientales. Por la escasa profundidad y la permanente marejada de superficie, se presentó una secuencia de ondas en todos los gráficos conseguidos. El fenómeno se explica sabiendo que el equipo sumergido copia el movimiento del agua en la superficie, ya que la embarcación nodriza lo transmite directamente a través del cable de remolque. En caso de haber trabajado en aguas más profundas, se habría evitado este fenómeno utilizando longitudes de cable mayores, las que amortiguarían los cambios de altura entre el transductor y el fondo marino.

 

Imágenes típicas de sonar, del fondo marino de la zona.

Se detectaron tres tipos de formaciones: suelos duros (patagoniano); bancos de conchillas (zonas de redepositación permanente con gran compactación del material depositado) y formas arenosas paralelas a las corrientes de las mareas (sand ribbons). La forma genérica de todas las formaciones es alargada con los extremos agudos. Tienen un promedio de 70 metros de largo y 20 metros de ancho en su sector mayor. En algunos casos llegan a tener largos de más de 100 metros. Las formas arenosas en muchos casos cubren a los suelos duros, siendo ésta una situación variable según el movimiento de la masa de agua.

En los sectores con suelos duros se encontraron recurrentemente formas cuasi geométricas, siendo los rectángulos y los círculos el repertorio más frecuente. No hubo hallazgos de material cultural en la superficie del lecho. Las formas y los tamaños fueron corroborados en las prospecciones directas hechas por los buzos, comprobando la precisión de su localización y medidas. En algunos casos se comprobó la influencia de la vida marina en las imágenes obtenidas. Colonias de cholgas y mejillones afirmadas en restingas (suelos duros) aumentaron la visualización de las formas alargadas naturales del suelo. Los bancos de conchillas repiten la tipología formal de las formaciones arenosas. Los de mayor tamaño presentaron 120 metros de longitud, y su espesor supera los 70 centímetros por debajo del nivel superficial del suelo. En general, las valvas están completas, sin presentar roturas.

Las muestras tomadas, y analizadas por el Instituto de geología de Costas de la Universidad de Mar del Plata, corroboraron las lecturas del sonar.

El tiempo de trabajo neto en el agua con el sonar fue de 28 horas, cubriendo 357 lugares y completando el rectángulo ya mencionado (44,8 kilómetros cuadrados). Para el trabajo manual se eligieron 4 del total de los lugares relevados en diciembre. El tiempo utilizado fue de 16 horas de buceo.

Comentarios Finales

Los resultados obtenidos son altamente satisfactorios. Las hipótesis surgidas de la interpretación de las imágenes fueron corroboradas por las inspecciones visuales hechas por los buzos y por los análisis posteriores. La cantidad y precisión de los datos recabados permite la construcción de una carta del lecho que claramente se convierte en la herramienta básica para el primer conocimiento acerca del medio en el que el patrimonio cultural subacuático se encuentra. Los tiempos requeridos para desarrollar una operación extensiva y detallada rindieron positivamente, frente a la calidad y cantidad de la información recopilada.

El trabajo del sonar fue complementado y contrastado con el trabajo manual. En los casos estudiados por ambos sistemas, la información fue genéricamente similar, aunque se completó con datos de mayor detalle y sutileza de los obtenidos en forma extensiva. De todos modos este tipo de detalle no habría sido posible sin el conocimiento construido previamente con las imágenes obtenidas por el sonar.

Lista de participantes en las campañas

Alejandro Hanna, Federico Orbuch, Fredrik Søreide, Guillermo Cavagnaro, Hugo Sorbille, Javier García Cano, Lorena Salvatelli, Marek Jasinski, Mónica Valentini, Mortein Kvamme, Pedro Zidek, Renato De Losa, Rodolfo Schenone, Ulises de la Orden (h).

 Este informe estaba en el sitio web de la Fundacion Albenga.

Para completar y no dejar dudas de estas dos expediciones, en ningun momento se vio seña alguna de un submarino, buque hundido, señales de naufragios no nada que se le parezca. No obstante lo mencionado por algunas publicaciones con una gran muestra de inventiva, en la zona de Caleta de los Loros investigada no hay señales de ningun buque hundido.