Historia y Arqueologia Marítima

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EL DESCUBRIMIENTO DEL LAGO ARGENTINO

 

Falkner / Fitz Roy/ Las 1as Concesiones Goleta Chubut/ Ocupacion de Sta Cruz / Tentativas de Exploracion Valentin Feilberg / Exploracion hacia Rio Gallegos
Lo que ocurrio despues / La carrera de Feilberg Lago Argentino o Lago Viedma? Conclusion Bibliografía
LO QUE OCURRIÓ DESPUÉS

Otra fue la historia del comandante Lawrence. En setiembre de 1874 se hizo presente en Santa Cruz el bergantín goleta "Coronel Rosales" y el cutter "White". Venían bajo el mando del teniente coronel de marina Martín Guerrico, que llegaba en carácter de jefe superior de la recién formada Escuadrilla del Sur, a la que quedaba incorporada la "Chubut". Entonces ocurrieron una serie de hechos confusos, aún no debidamente explicados.

El primer cuidado del comandante Guerrico fue deponer del mando al comandante Lawrence, imponiéndose prisión y reemplazándolo con el teniente honorario Moreno Llovet, de la dotación del "Coronel Rosales". Al parecer, la razón de la drástica medida obedecía a fallas manifiestas en el cumplimiento de las instrucciones a que debía atenerse. Lawrence había sido un destacado oficial formado en la marina norteamericana, pero una prematura decadencia física había incidido negativamente sobre su eficiencia de marino. De acuerdo al capitán Luis Cabral, que recogió el testimonio directo de Valentín Feilberg: "era un hombre instruido y experimentado como sailor; íntegro y de carácter, pero en esta época habían caído marcadamente sus energías". Y ello tal vez explique la tragedia que a continuación se desarrolló.

 En el estuario del Santa Cruz estaba anclado el velero mercante "Pasquale Quartino", a punto de partir. Era una nave ligada a la empresa Rouquaud, ya en tren de liquidación, roída por las adversidades. El hijo de Rouquaud, también llamado Ernesto, se había embarcado llevando una serie de bienes del padre para proceder a su venta, con el fin de enfrentar las deudas del fallido establecimiento. Pues bien, en el mismo día en que Lawrence fue desposeído del mando y considerado detenido hasta ser juzgado por la superioridad, el ex comandante de la "Chubut", quebrando sus compromisos militares, fugó de la goleta y se embarcó en la nave mercante, que ya levaba anclas. El "Pasquale Quartino" tomó viento y se alejó hacia el océano. .. Nunca más se supo de él. Se lo tragó el mar, junto al hijo del desdichado Rouquaud y el infortunado comandante Guillermo Lawrence.

Aquí termina en verdad el meollo de nuestro relato, pero consideramos de interés reseñar la actuación posterior de quienes intervinieron en los episodios de la exploración del Santa Cruz.

Comencemos por la goleta "Chubut", heroína de la historia. Incorporada a la Escuadrilla del Sur, colaboró en la exploración de la costa hasta río Gallegos, para trasladarse en noviembre de 1874 a Carmen de Patagones, donde recibió orden de pasar a Buenos Aires, anclando en el puerto de la Boca en diciembre de ese año, ya resuelto su desguace. Su breve pero destacado paso por la Marina de Guerra había concluido.

La incorporación de nuevas unidades había permitido cubrir el peligroso bache que durante dos años taponara, más simbólica que efectivamente, la vieja "Chubut". En marzo de 1875 realizó el último servicio activo para la Armada Nacional, trasladando un cargamento de carbón para surtir a la Escuadrilla del Uruguay a las órdenes del coronel Bartolomé Cordero.

De regreso en Buenos Aires, fue licenciada la tripulación, desarmada y radiada de servicio. A fines de 1875, el casco y lo poco que restaba fue sacado a subasta pública, pasando a manos civiles por la suma de 15.000 pesos moneda corriente. Reparada y modificada, su proa volvió a hendir las aguas, adscripta a la navegación comercial de cabotaje con el número de matrícula 987, otorgado en 1876 y cancelado en 1894, año en que fue definitivamente radiada, quedando de ella tan sólo un recuerdo que aquí hemos intentado rescatar.

 

LA CARRERA DE FEILBERG

jEn cuanto a Valentín Feilberg, lo esperaba una hermosa foja de servicios. Ya teniente de marina (hoy alférez de navio), pasó a ser oficial de la cañonera "Paraná", donde lo sorprendió la revolución mitrista de 1874. Permaneció leal al gobierno de Sarmiento. Posteriormente comandó los vapores ''Don Gonzalo" y "Anita" de la flota de ríos, para luego regresar a su antiguo puesto en la "Paraná", donde navegó a las órdenes de Mariano Cordero, hermano de Bartolomé. En 1876 fue segundo comandante del vapor "Pavón", Interviniendo en la tercera campaña de Entre Ríos contra Lopez Jordán. Ascendido en 1878 a Capitan de marina (actual teniente de fragata), fue segundo comandante de la cañonera "República". En esta misión le correspondió volver al estuario del río Santa Cruz integrando la división naval a las órdenes del comodoro Luis Py, en momentos que nuevamente soplaban amenazadores vientos de guerra del lado de Chile. Ya a punto de hablar las armas, el estallido de la guerra del Pacífico entre Chile por un lado y Bolivia con Perú del otro, evitó el conflicto en el sur cuando parecía inevitable.

Ante el nuevo giro de los acontecimientos la "República" fue destinada al Rio Negro, permaneciendo allí hasta 1880, en que regresó a Buenos Aires bajo el mando de Feilberg. La estadía en, la capital fue breve, ya que el marino fue nombrado segundo comandante de la Escuadrilla que desde el Rio Negro debía apoyar la campaña al Desierto del general Julio Argentino Roca. Ascendido en julio de ese año a sargento mayor (actual teniente de navio), recibió el mando del vapor "Rio Negro", pasando a ocupar la jefatura de la escuadrilla de ese rio desde enero de 1881 hasta la terminación de la campaña.

Hubo un breve intervalo como comandante de la cañonera "Pilcomayo", realizando estudios hidrográficos en el río Uruguay, pero ya en 1883 estaba incorporado nuevamente a la Escuadrilla del Rio Negro como segundo comandante, colaborando en la campaña de los Andes que ampliaría el dominio efectivo del lejano sur, hasta que terminada ésta en enero de 1883 volvió al puente de mando de la "Pilcomayo".

Se cumplían diez años de su hazaña en el rio Santa Cruz y al cabo del decenio reeditaría la proeza en el otro extremo del país, en el lejano norte, donde se le encomendó la misma tarea que cumpliera en el distante sur. Desde la "Pilcomayo" debía explorar el río de ese nombre, difuso límite con Paraguay, pésimamente conocido y en buena parte inexplorado. Ya no encontró ante si un torrente impetuoso, vientos huracanados, paisajes de insólita tristeza, sino calor agobiante, falta de profundidad en las aguas, que se deslizaban pachorrientas entre costas imprecisas, pantanosas, cubiertas de selvas lujuriosas y de alimañas de toda suerte. En 55 días de imponderable labor recorrió 470 kilómetros de curso, regresando con un detallado mapa y la certeza de que el Pilcomayo no es navegable.

Capitán de fragata desde el 1º de mayo de 1885, fue designado delegado de minas en el territorio de Santa Cruz, recientemente creado. Durante el año que duró su permanencia, completó lo iniciado en 1873, explorando en detalle la costa entre río Gallegos y el cabo Vírgenes. Después de comandar el transporte "Villarino" fue ascendido a capitán de navio a mediados de 1889, recibiendo el mando de la División de Transportes de la Armada Nacional. Tras cumplir una. misión en Europa entre 1891 y 1892, fue subsecretario del ministerio de Marina de 1893 a 1895 debiendo hacerse cargo del Estado Mayor General por enfermedad del titular, contralmirante Daniel de Solier, y luego correr con el despacho del ministerio por ausencia del ministro. A partir del 3 de setiembre de 1895 revistó en la Plana Mayor Activa y en junio de 1897 fue nombrado secretario adscripto al ministerio de Marina, funciones que debió resignar al hacerse cargo, poco después, de la Dirección General de Arsenales y Talleres de la Marina, desde donde promociónó, proyectó y logró la construcción de los talleres de la Dársena, tareas que dirigió personalmente.

En 1900 fue nombrado jefe del Apostadero Naval de Rio Santiago, y con retención del caso ejerció la comandancia de la División de Cruceros entre agosto y noviembre de ese año. Curiosamente, la carrera de este hombre, que comenzó al borde de la guerra con Chile, habría de culminar en parecidas circunstancias. En 1902, cuando el estallido aparecía como algo fatal, recibió el mando supremo de la defensa general del Río de la Plata. Ascendido a contralmirante el 20 de setiembre de 1904, Valentín Feilberg pasó a situación de retiro, falleciendo en Buenos Aires el 4 de octubre de 1913, a los 61 años de edad. Fue en vida, y aún en la posteridad, un oscuro marino poco conocido, nada publicitado, sujeto estrictamente a sus funciones específicas y totalmente alejado de los primeros planos políticos o públicos. Siempre se atuvo al cumplimiento del deber, sin contar penurias ni sacrificios, alejado de los dorados salones porteños y de los corrillos donde se tejen posiciones espectables prefabricadas por el favoritismo. Dos ríos argentinos, situados en los extremos de nuestra área geográfica continental lo cuentan como su pionero, y como jefe superior fue un incansable promotor de la modernización de nuestra marina de guerra.

 

 

Este sitio es publicado por Carlos Mey -  - Martínez - Argentina

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