Historia y Arqueologia Marítima

GARIBALDI

El combate
El Almirante Brown mandó gente a tierra para que hicieran de sirgadores (remolcar el barco desde la orilla por medio de cuerdas), pues había decidido avanzar a la sirga con cuatro naves que maniobraban ceca de tierra, donde había suficiente profundidad, hacia el enemigo, viendo que era difícil y peligroso atacar a Garibaldi de un modo frontal. A la vez, dispuso que el ala izquierda fondeara al Suroeste del enemigo a distancia de tiro, hostigando y perturbando la reacción enemiga contra el ala derecha con los cañones que pudiera presentar.

Por su lado, Garibaldi, que había advertido la maniobra enemiga, mandó su infantería con el Tte. 1º Rodríguez fuera de la estacada para tirotear a los sirgadores y a las tripulaciones. Se dió cuenta Brown y ordenó a Montaña ir a tierra con 100 hombres en tres columnas: una de 20 hombres al mando del Tte M.Cordero - del Echagüe-  se dirigiría por la ribera; la derecha también de 20 hombres al mando del Tte French y la 3a en el centro con 60 infantes, al mando de Montaña y los Subtenientes Montandón y Castellanos. Montaña no tardó en repeler al enemigo desalojando la orilla de los tiradores emboscados. A partir de ese momento el ala derecha de Brown pudo moverse con mayor libertad y alcanzar la distancia de tiro.

Veamos ahora a qué distancia media de tiro se hizo el combate. No se ha podido conocer fehacientemente la elevación que podían alcanzar los cañones de Costa Brava. Para esa época en estas latitudes, los cañones a raso podían tirar desde los 350 metros (de a 6) a los 600 metros (de a 4); con una elevación de 8º llegaban hasta los 2.200 metros y con 22º a unos 2.700, con poca diferencia entre un cañon de a 24 y otro de a 12. Por el problema de la puntería, el alcance eficaz quizás era de unos 1.000 metros. Los autores estiman que sin problemas de puntería (no había marejada) el ala izquierda de Brown artillada con cañones de a 12 fondeó al Suroeste a unos 1.500 metros de los orientales para que hubiera efectividad en el hostigamiento. El ala derecha entretanto se acercaba a una distancia similar considerándose que los cuatro buques debían entrar en fuego indefectiblemente con el máximo de cañones.

Cuando las unidades argentinas entraron a distancia de tiro de las orientales, Garibaldi abrió el fuego soportado estoicamente por el ala derecha, auxiliada a la vez por el ala izquierda que ya debía haber alcanzado la posición asignada. Brown pudo hacer maniobrar a los buques para presentar la banda de babor al enemigo, entrando en combate todos ellos.

Se presentaban así: el Echagüe era el más próximo al enemigo, con su proa sobre la ribera; cerca y al Sur, aprovechando la inclinación de la costa, lo seguía la Chacabuco evitando tener que tirar por arriba de aquél, tercero también cerca y al Sur se colocó el Americano, tomando las mismas precauciones y Brown abarluó a la 9 de Julio y al Americano desde su centro a popa.

A las 12.00 el fuego se había generalizado, iniciándose el ablandamiento del enemigo con la artillería, sin apresurar abordajes. El combate se frenó cerca de las 16 para que la gente pudiera comer, reanudándose poco después hasta el oscurecer, con ambos bandos tomando disposiciones de seguridad nocturnas y atención de los buques y del personal herido o muerto.

1.Buques orientales codados de Este a Oeste: Constitución(al centro), Pereyra y Joven Esteban, con babor al enemigo.

2. Escuadrilla correntina, buque hospital y 4 barquitos.

3.Personal de infantería de Marina oriental en tierra hostigando a los sirgadores argentinos.

4. Buques argentinos: Echagüe, Chacabuco, Americano y 9 de Julio, presentan su babor al enemigo, el 9de Julio abarloado en parte al Americano.

5.Ala izquierda con La Argentina, Republicano y Libertad.

6. Personal de Infantería de Marina argentina limpiando el terreeno de tiradores enemigos.

7. Los tres lanchones de Brown que no intervinieron. (Ver Mapas)

Esa noche sería importante. Garibaldi estaba en serios problemas apremiado por la escasez de municiones, elevada pérdida de gente y el mal estado que tenian sus unidades, llenas de impactos. Llamó a consejo de oficiales a fin de tratar la desesperada situación. El capitán Arana Urioste propuso llevar un ataque nocturno por tierra, que fué desestimado. El Tte. Villegas resultó partidario de aprovechar la oscuridad y seguir hacia el Norte con la escuadrilla correntina y lo que se pudiera llevar, lo que no fué del agrado de Garibaldi tampoco. Finalmente dispuso que dos de los mercantes fueran transformados en brulotes que se lanzarían a medianoche.

Arana Urioste no se conformó con la decisión de su jefe y por su cuenta tomó 50 hombres y los desembarcó con el propósito de abordar el Echagüe. Montandón, que estaba alerta sorprendió a esta partida y dió muerte a Arana Urioste y muchos de sus hombres, el resto se reembarcó o dispersó.

A eso de las 02.00 del día 16, Garibaldi lanzó un luminoso brulote (la Bella Margarita) que visto por el Almirante Brown ordenó al bravo Cordero (B.L.) perteneciente a la 9 de Julio embarcarse en una falúa de vigilancia y dirigirse al brulote para anular su carga explosiva y embicarlo en el banco. El jovencito de 12 años actuó maravillosamente, siendo apoyado por otra falúa al mando de José María Mayorga. (Bartolomé Leopoldo Cordero alcanzó la jerarquía de contraalmirante).

Garibaldi no se desesperó y una hora más tarde lanzó otro brulote, la sumaca Uruguay. Esta vez Brown eligió al baquiano Luis Cabassa del Americano para anularlo, lo que logró con éxito llevandola al mismo banco que el anterior.

Mientras tanto el Tte Villegas se desafectó de la lucha persuadido de la inutilidad de toda resistencia, entrada la noche y con el mismo sigilo que Arana Urioste, levó anclas con todas sus embarcaciones y puso rumbo a Esquina. El patrón de la Bella Margarita también había huído esa tarde por tierra cuando llevaba munición para los infantes de guardia en la estacada, siendo embarcada por Villegas el 17 cuando fortuitamente ambulaba por la costa. Otros marinos orientales, entre ellos el oficial a cargo del Joven Esteban también desertaron y se hundía la goletita Santa Ana por las averías que le produjera un impacto debajo de la línea de flotación.

Grande fué la desesperación de Garibaldi al tomar conocimiento de la deserción, que le complicaba en extremo su inevitable retirada al fallar los brulotes.

Al amanecer del 16 la escuadrilla argentina recomenzó su fuego de artillería, apenas conmtestado horas después por el enemigo, carente de municiones y de personal por el incremento de bajas. A eso del mediodía Brown, apreciando que la fuerza enemiga no ofrecía oposición y que había movimiento de gente a bordo de las balleneras dispuso abordarlas por lo que suspendió el fuego y con la ayuda de un viento fresco del sud con garúa levó anclas maniobrando por ambos flancos.

 

Retirada de Garibaldi

Garibaldi, pendiente de su infortunada situación y consciente de que Brown no tardaría en capturar sus buques y el personal, a media mañana tomo la extrema decisión de abandonar la lucha, retirarse con lo que podía salvar en las tres balleneras y, a través de la isla huir en dirección a Esquina. Aproximadamente a las 14.00, con su gente bien a salvo que había movilizado desde horas antes, se produce la voladura de la Constitución y del Pereyra, que llevaba aún bastante pólvora a bordo; el Joven Esteban, que debía desaparecer, quedó a flote.

A estos barcos se los había preparado con tiempo con varios marineros maericanos, los que se embriagaron con el aguardiente que se empleó para facilitar la combustión de maderas, velas, etc. y quedaron atrapados cuando ocurrió la explosión. (Este doloroso incidente no ha sido aún bien aclarado). Tanto la corbeta como el bergantín saltaron por el aire en mil pedazos, pero el Joven Esteban, aunque con fuego a bordo, se salvó. Brown dispuso que nuevamente el joven BL  Cordero saliera con una falúa para que salvara el buque, el comandante del Echagüe simultáneamente largó otra lancha con el hermano de Cordero, Mariano, por lo que se entabló entre ellos lo que se conoce como "la regata de los dos hermanos" por ver quién llegaba antes. Ganó Bartolomé y actuó con el mayor éxito.

Garibaldi huye con uno grupo numeroso hacia Esquina, a pesar de que un grupo de oficiales de Brown solicita perseguirlo, Brown exclama algo así como "Garibaldi es un valiente; dejen que se salve y que Dios lo ayude. Yo daré cuenta al Gobierno de las razones que tengo para no acceder a los deseos de Uds.". Al mismo tiempo en el informe que Brown pasara a Rosas, en uno de sus párrafos dice: "La conducta de estos hombres, excelentísimo señor, ha sido también de piratas, pues han saqueado y destruído cuanta casa o criatura cayera en su poder, sin recordar que hay un poder supremo que todo lo ve y que tarde o temprano nos premia o castiga según nuestras acciones". En términos parecidos se dirige en esa misma fecha a su esposa Isabel. Sin embargo, Garibaldi en sus "Memorias" recuerda la ocasión de una visita que le hiciera Brown en Montevideo de pasada para Irlanda en 1847: ""Después de abrazarme efusivamente, escribe, se dirigió a mi señora Anita diciéndole:" Señora, combatí mucho tiempo contra su marido sin obtener victoria alguna. Mi mayor placer era derrotarlo y hacerlo mi prisionero, mas Garibaldi siempre consiguió escaparse. Si yo tuviese la felicidad de hacerlo prisionero, quedaría sabiendo el aprecio que le tengo.""

Al día siguiente del combate, Brown bajó a tierra y tomó nota del material disperso, de variops cuerpos tacentes, de seis heridos, de una urna con los restos de la esposa de Esteban Ramos y Rubio, que él conducía en el Joven Esteban. También el cuerpo horriblemente mutilado de Arana Urioste, de quién alguien le entregó la espada.

Dispuso todo lo concerniente a prisioneros, heridos, inhumaciones (puso especial énfasis en dar cristiana sepultura a Arana Urioste y una cruz marcó el sitio), toma y preparación de los buques represados, de las mercaderías, de las reparaciones, de la vigilancia, etc. Ese día redactó el parte para Rosas y para Oribe. También entrego los restos de la urna a sus deudos.

Saldo del Combate

Escuadrilla argentina: Los muertos fueron 20 y numerosos los heridos. Las unidades de guerra no tuvieron mayores daños, poco elevado el consumo de municiones. Se apresaron 5 embarcaciones mercantes de las 6 capturadas por Garibaldi (la Santa Ana fué hundida) y un botín considerable en armas, pólvora y mercaderías de la Bella Margarita y del Joven Esteban.

Escuadrilla Oriental: Los historiadores Carranza y Pereda dicen que Garibaldi llevó consigo 161 hombres de su dotación hacia Esquina (se supone que incluiría los huidos en las tres balleneras). La Prócida, que no intervino en el combate, llevaba unos 40 hombres más algunos apresados. Por lo tanto hay 200 tripulantes salvados del desastre de Costa Brava. La dotación inicial era de unos 350 hombres más los diez pasados a Oribe, por lo que la expedición sufrió la pérdida de unos 160 tripulantes, entre muertos, heridos, prisioneros, pasados y desertores desde a zarpada de Montevideo hasta el 16 de Agosto.La armada oriental perdió dos poderosas unidades con todo su armamento, material naval, apreciable cantidad de pólvora que llevaba, equipaje, etc.