Historia y Arqueologia Marítima

GARIBALDI - Combate de Costa Brava

Contexto histórico

 Contexto Histórico del Combate de Costa Brava

 En Octubre de 1830 el general Fructuoso Rivera asumía la presidencia de la República Oriental del Uruguay, nación que había obtenido su independencia a raíz del tratado firmado en Montevideo entre Brasil y Argentina, mediante el cual ambos países renunciaban a sus pretensiones sobre el territorio de la Banda Oriental. En 1834 el general Manuel Oribe sucedía a Rivera en la presidencia, pero posteriores desinteligencias entre ambos, a raíz de un proceso contra Rivera por despilfarros de dinero del estado, originan una guerra civil en suelo Uruguayo. 

Al principio la lucha resultó favorable a Oribe, pero en Junio de 1838 se libró la batalla decisiva del Palmar, donde Rivera obtiene una rotunda victoria que deriva en el alejamiento de Oribe de la presidencia Uruguaya y la suma del poder en manos de Rivera.

Por su parte Rosas, que se desempeñaba como gobernador de la Provincia de Buenos Aires, había prometido a Oribe toda su ayuda para que éste recuperara la presidencia Uruguaya, lo que trajo aparejado el encono de Rivera hacia Rosas. 

En Diciembre de 1838 se produce el primer pronunciamiento de la provincia de Corrientes en contra de Rosas y al mismo tiempo firma un tratado de  alianza con el Uruguay, por lo que ya tenemos enfrentados a Rosas con Rivera, aliado con los correntinos. 

En Marzo de 1839 el general rosista Echagüe le inflige una tremenda derrota a los correntinos en Pago Largo y la lucha en el litoral le resulta favorable a Rosas.

 Creación de la Escuadra

 La faz naval en aguas del Río de la Plata y sus ríos tributarios imponía a Rosas la necesidad de contar con una escuadra para enfrentar a la alistada por Rivera y fue así que en Febrero de 1841 el Almirante Brown, que ya contaba con 64 años y se hallaba retirado en su quinta en Barracas, fue convocado por Rosas para que formase una escuadra. El 2 de Febrero de 1841, por Decreto Nº 723,  nombra al “Brigadier General Don Guillermo Brown, General en jefe de la Escuadra de la República”. 

Brown, que era un experto en esa función dada la experiencia obtenida durante la guerra contra el imperio del Brasil, enseguida preparó los buques y formó una fuerza integrada por los bergantines “Belgrano” y “Echagüe”, la corbeta “25 de Mayo” y los bergantines goletas “Vigilante” y  “San Martín”, amén de dos pequeñas goletas. Muchos de sus oficiales durante la guerra contra los brasileños (Bathurst, Thorne, Pinedo, King, Toll) y otros nuevos se alistaron a sus órdenes. 

Por su parte Rivera puso a las ordenes del marino norteamericano John H. Coe una escuadra formada por tres bergantines, una corbeta, tres goletas y una barda.Coe, como oficial a ordenes directas de Brown, había tenido una actuación destacada en los combates de Juncal y Monte Santiago contra los buques brasileños.

 El gobierno de Buenos Aires decretó el bloqueo de Uruguay y a su vez Rivera dispone una guerra de corso contra buques argentinos. Brown debe impedir el bloqueo del puerto de Buenos Aires, enfrentar a la escuadra Riverista y bloquear asimismo Montevideo. Enarbolando su insignia en el bergantín “Belgrano” zarpó a fines de Marzo de 1841 rumbo al puerto de Montevideo. 

Primeras batallas navales

Durante dos meses Coe se mantuvo con sus buques al amparo de las baterías terrestres y por último decidió salir del puerto en las primeras horas del día 24 de Mayo, aprovechando que Brown había quedado en las cercanías con solamente dos buques. Poco después ambos bandos se enfrentaron en un fuerte cañoneo que duró hasta el anochecer. La partida resultó desfavorable a Coe, quién debió nuevamente refugiarse en el puerto de Montevideo y para ello, aprovechó la oscuridad de la noche para escapar a la persecución de Brown. 

Un segundo encuentro tiene lugar el 3 de Agosto en la boca del río Santa Lucía y en esa ocasión Coe pierde la goleta “Rivera”.El 9 de Diciembre se libra un tercer combate a resultas del cual uno de los mejores buques orientales, el bergantín “Cagancha”, es apresado por el “Belgrano” y toda su tripulación hecha prisionera.

 Por su parte el general Oribe había llevado a cabo una victoriosa campaña contra Santa Fé cuyo gobernador, el general Juan Pablo López, se había pronunciado contra Rosas. Asimismo Oribe había incursionado en Entre Ríos y como resultado de ambas campañas dominaba el litoral del Paraná, excepto la parte correntina provincia que se mantenía en abierta hostilidad contra Rosas.

 Entra en escena Garibaldi

La exitosa campaña de Oribe sumada al rotundo fracaso de Coe para expulsar a Brwon de aguas de Montevideo, hizo cundir la alarma entre los hombres de Rivera y los unitarios argentinos que lo apoyaban. Era necesario acudir en ayuda de Corrientes y a la vez hostigar el pasaje de tropas y pertrechos que hacía Oribe en el litoral.

 Para ello Rivera alistó una fuerza naval; pero había que buscar un hombre que no se inhibiese ante la celebridad y el coraje de Brown. En esos días había arribado a Montevideo José Garibaldi, que a su hora lucharía por la libertad y la unión Italiana, quién ofreció sus servicios a Rivera. Con Garibaldi venía un grupo de conciudadanos que estaban dispuestos a seguirlo en cualquier empresa. 

Rivera indagó sobre la vida de Garibaldi. Sus informantes le expresaron que se trataba de un hombre muy valeroso, que se había formado en la marina sarda y luego actuó como marino mercante en Marsella. Mas tarde se incorporó a la armada del Bey de Túnez tomando parte en acciones de guerra.

 También había participado en el Brasil en un movimiento insurreccional de la provincia de Río Grande y allí adquirió experiencia como corsario. Rivera llego a la conclusión de que Garibaldi era el hombre que buscaba y fue así que le encomendó el mando de la escuadrilla, otorgándole el grado de Coronel del Ejército Uruguayo y jefe de la Segunda División de la Escuadra Oriental. 

Andanzas de Garibaldi en América del Sur

Las andanzas de José Garibaldi comienzan en Río de janeiro en 1837, cuando arriba desde Marsella como segundo comandante del velero Nautonier.  Al poco tiempo de su estadía decide ofrecer sus servicios a la naciente República de Río Grande del Sud, rebelada contra el emperador. 

Obtenida la patente de corso arma el lanchón Farraoupilha, que luego cambia por una sumaca apresada, la Luisa. En ese mismo año es llevado por azares de la guerra hasta los ríos Uruguay y Paraná, donde cae preso del gobernador entrerriano a pedido de Rosas, que desea tener buenas relaciones con el emperador. 

Dejado en libertad, pasa a  Montevideo y después a Río Grande prosiguiendo con sus actividades navales hasta que cae derrotado por el almirante Grenfell en Laguna de los Patos el 29 de Agosto de 1839, anulándosele el ejercicio en aguas de esa laguna, de la Merin y del río Jaguarao, por lo que poco le queda por hacer por allí.

Conoce entonces a Ana María Ribeiro da Silva, que lo seguirá en sus andanzas y con quien forma su hogar en Uruguay;  “Anita” se hizo famosa luego, ya que lo siguió en todas sus campañas, aún  luchando codo a codo con Garibaldi en Italia y dando pié a numerosos libros sobre esta pareja. 

                                                

Cnel. D.José Garibaldi .Archivo fotográfico D.E.H.N.`                               Portada del libro “La historia romanzesca Anita Garibaldi”

 En 1841 Garibaldi regresa a Montevideo, dedicándose al comercio, al profesorado de matemáticas y a las actividades políticas y masónicas. A fines de ese año el gobierno lo contrata para dirigir la empresa a la que se habían rehusado Coe y Fourmantin.

 La formación de la escuadra de Garibaldi

 No obstante las consecuencias de los combates de Diciembre de 1841 entre Coe y Brown, el gobierno uruguayo no se dará por vencido y compra y arma una goleta, la Libertad, que sumada a las corbetas Constitución, Sarandi y 25 de Mayo, al bergantín Pereyra, a la goleta General Rivera y a otras embarcaciones menores, reavivará el espíritu inquieto de los orientales. Esa fuerza fue distribuida en dos divisiones, la primera, compuesta por dos buques al mando de Coe y la segunda, compuesta sorpresivamente al mando de Garibaldi.

Garibaldi zarpa de Montevideo el 23 de Junio con una difícil y problemática misión, que recién conocería al superar Martín García, se trataba de llegar a Corrientes unas 600 millas (1.100 Kms) de Montevideo, para reforzar militarmente a esa provincia sublevada y crear, de ser posible, una fuerza fluvial capacitada para dominar buena parte del Paraná, con el propósito de interceptar el cruce de tropas de Santa Fé y Entre Ríos en auxilio de Oribe, cortar todo comercio con bandera entrerriana, santafesina y bonaerense, hacer el corso cuando fuera prudente, proveer de pólvora y mercaderías al gobierno de Ferre y crear en el litoral un estado de zozobra, debilitando el poder de Rosas.