Historia y Arqueologia Marítima

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Indice Informacion Histórica

LA ARMADA ARGENTINA Y LAS CAMPAÑAS AL GRAN CHACO - 11

Introduccion Los Ríos y el Clima Expediciones entre 1810 y 1860
1863-1882 1882 a 1892 Campañas de 1883 y 1884
Exp. Feilberg al Pilcomayo Expedicion Araoz y Saenz Valiente 1885-86 Expedicion Page al Bermejo 1885
Expedicion W. Fernandez 1886-87 Campaña Page al Pilcomayo 1890 1890 a 1900-Sol- Lista- Ibarreta
Personal de la Armada que intervino en las campañas Unidades que intervinieron Bibliografia

CAMPAÑA AL RIO PILCOMAYO POR EL CAPITAN DE FRAGATA D. JUAN PAGE, EN 1890

Ver tambien las expediciones de los Page en "Las Exploraciones de los Rios del Norte y la Familia Page".

Al analizar la campaña del general Victorica al Gran Chaco, hemos visto que la expedición del sargento mayor Feilberg al no Pilcomayo no satisfizo totalmente las urgentes expectativas del gobierno nacional, y que con fecha 6 de julio de 1885 se promulgó el decreto que disponía una nueva expedición para verificar y completar lo hecho por Feilberg.

Demostramos que ella no tuvo lugar pero quedó en suspenso y dijimos que la campaña del capitán de fragata Page, en 1890, sería la reemplazante de la que determinaba el decreto. Conocemos muy bien que el gobierno utilizó por convenio con una empresa inglesa colonizadora ("The Pilcomayo Sindicate Limited") varias unidades construidas en Ingla terra, ideales para navegar por estas zonas, v cuyo armado verificó precisamente el capiIán Page en el Riachuelo, ya que fueron traidas desde los astilleros en partes. De modo que los objetivos perseguidos en esta campana, para nosotros, son los mismos que los de 1884-1885, adecuados a la nueva situación militar y politica.

La expedición se compuso de las siguientes embarcaciones: la chata a vapor General Paz, de 250 Tn, con 2 ruedas a popa, alta capacidad de bodega, calado medio de 3 pies. velocidad de 10 nudos, 2 ametralladoras. una tripulación de unos 20 hombres. comandada en el teatro de operaciones por el teniente de navio D. José M. Monteros y que tenia como segundo al alférez de riavio D. Antonio Mathe. Llevaria a remolque la chata Talleres de Marina. La chata a vapor Bolivia. de 12 toneladas, con 2 ruedas a popa, buena capacidad de bodega, calado medio de 2,5 pies. velocidad de 10 nudos, 1 cañón automático de 11 mm, con otros 20 tripulantes, al mando interino del guardiamarina D. Franklin Nelson Page; en este buque izó su insignia el capitán Page. A bordo de él estaba el aspirante D. Guillermo Brown (bisnieto del Gran Almirante). La chata a vapor Caa-Guazú, gemela de la General Paz. comandada por el teniente de fragata D. Lucio Basualdo. remolcaba la barca Génova. La chata a vapor Perseverancia, de 75 Tn, buena capacidad de carga, calado medio de 1,5 pies. 1 hélice, velocidad de 7 nudos, con unos 15 tripulantes, a cargo del alférez de Fragata D. Protasio Lamas.

La General Paz y la Bolivia servirian en el rio Pilcomayo. mientras que la Caa-Guazú y la Perseverancia, sin perjuicio de su alternativo apoyo a aquellas, servirian preferentemente en el rio Bermejo. La chata Talleres de Marina llevaba suministros para la zona norteña; más tarde regresaria a Buenos Aires. La Génova seria empleada como pontón. La base de operaciones seria el puerto de Barranqueras. A  fines de enero de 1890 todas las unidades se reunieron en el apostadero citado después de salvar algunas varaduras en los viajes. como era de rigor.

El 12 de marzo de 1890, la Bolivia y la General Paz iniciaron la exploración del Pilcomayo. A bordo de ellas viajaban el teniente coronel D. Pedro Racedo, el teniente D. Salomón González, los alféreces D. Daniel Dónovan y D. Nicolás Aráoz más 25 clases y soldados de los 60 y 9e Regimientos de Cabálleria de Linea. El 14 de marzo estuvieron en Fortin Fotheringham. En las Juntas de Fontana quedará fondeada la General Paz por la precariedad de su maniobra para remontar el rio; prosiguió la Bolivia sola, en la que se embarcó la mayor parte del personal del Ejército que iba en la primera. El capitan Page tomó por el Brazo Norte (a la inversa de lo hecho por Feilberg). A unos 50 Km de las Juntas de Fontana la gente de la General Paz levantó el Fortin Altamirano mientras permanecia en el fondeadero. 

El avance de la Bolivia se efectuó con mucha dificultad debido a la poca agua, los raigones y tocos como en el Brazo Sur. A otros 50 Km aguas arriba se erigió el Fortin Regimiento 7 de Caballeria de Linea. El 15 de abril la falta de agua paralizó a la Bolivia, y el teniente coronel Racedo y el alferez Dónovan y 5 hombres se dirigieron por tierra hacia la General Paz para solicitar viveres y refuerzos. Al llegar a las Juntas se encontraron con que la General Paz no estaba, pues habia tenido que llevar tropas a Buenos Aires a raiz de la Revolución del 90; tampoco la Perseverancia que se hallaba en reparaciones en Corrientes por una averia en máquinas, ni la Caa-Guazri que fuera detenida en el Pilcomayo por una bajante cuando acudia en auxilio de los expedicionarios. y porque fuera empleada después por el gobierno  para llevar mas tropas a Buenos Aires. Ante esa dramática situación, Racedo regresó a la Bolivia, que localizó recién el 20 de mayo. Entre tanto, Page habia continuado su viaje por medio de ingeniosos diques que constniua, con tremendos esfuerzos. Asi pudo adelantar unos 30 Km, hasta varar en un punto que IIamó Infierno (cómo serian los padecimientos!). Después, con nuevos diques, se navegaron otros 40 Km, punto donde fue alcanzado por Racedo y su pelotón. En este lugar se construyó el Fortin General Dónovan. 

Una vez concluido, Racedo salió de nuevo hacia las Juntas en busca ahora de la Perseverancia, dado que la escasez de viveres y los problemas de salud se agudizaban. Nuevos diques le permiten al capitan de fragaia Page avanzar 25 Km más. A esta altura se constniyó una canoa para proseguir con ella la exploraci6n, pues las perspectivas eran poco halagüeñas para la Bolivia.

El 25 de junio una lluvia facilitó a la chata superar otros 15 Km. Por desgracia. la canoa constniida para remontar el río debi6 ser utilizada para bajarlo, al mando del teniente Zorrilla, y trasladar al Dr. Vignoli gravemente enfermo a Barranqueras; falleceria en el viaje. EI capitán Page decidib en el interin constniir una segunda canoa para llevar al mismo jefe. tambitn enfermo, aguas abajo, con el fin de localizar a la Perseverancia con sus viveres. Dejó el comando de la expedición y del buque a su hijo. con siete hombres, y se alejó el 20 de julio. El Z de agosto de 1890 el distinguidísimo capitán Page fallecia y fue enterrado por su gente a onllas del Pilcomayo, en lac proximidades de las Juntas.

Esa noticia y la situación del Bolivia pronto serían conocidas por el general D. Antonio Dónovan, jefe de la Frontera Norte, que sin
pérdida de tiempo enviaría a través del Chaco Austral, y a marchas forzadas, al capitán D. Daniel Bouchard, con 50 hombres y socorros para la expedición. En el trayecto indios rebeldes emboscados atacan a la fuerza y hieren a Bouchard y a algunoc de suc hombres, a los que obligan a regresar. El general Dónovan mandó de inmediato a otro pelotón de 25 hombres con el teniente primero D. Camilo Candioti (o Candiotti), del Regimiento 12 de Infantería, que logró alcanzar la Bo2ivia el 23 de octubre de 1890, y socorrer a los sufridos tripulantes que se estaban alimentando desde hacía unos días solamente de cogollos de palmera.

Al conocer el fallecimiento de su señor padre, el guardiamarina Page dejó el barco a cargo del teniente primero Candioti y bajó a Buenos Aires, donde fue recibido por el presidente de la Repiiblica, que lo comisionó a su pedido para que continuara la operación.

El 22 de noviembre de 1890 ya está a bordo de la Bolivia; la reflota, constniye nuevos diques y sigue la navegación por el Brazo Norte, hasta fin de año, cuando debe darse por vencido ante el baJisimo nivel de las aguas, complicado con un ataque de indios orejudos que intentaron robar los víverec. Estará en más o menos 24" 25' y 59" 15' muy cerca del punto alcanzado por Feilberg en el Brazo Sur, a las puertas del estero Patiño.

A fines de enero Ilegó el capitán Bouchard, que había quedado con la sangre en el ojo después del traspié de su primera entrada, para relevar al teniente primero Candioti, de tan buena actuación. De regreso, el lo de mar- Juntas de Fontana porairalizada cerca de las zo, la Bolivia quedó a falta de agua; el 27 de abril se reanudó la navegación con una crecida del río. El 14 de mayo se colocó una cruz con placa ž leyenda alusiva en el punto donde fue enterrado el capitán Page. El 3 de junio la Bolivia fondeaba en Puerto Pilcomayo en malas condiciones. El 4 Ilegará el Teuco, al mando del teniente de fragata D. Juan Mc Donnell, con el propósito de remolcarle a Formosa, que se alcanzó el 9 de junio. Aqui el guardiamarina Page dio por concluida la larga y dramática campana que mostró la fibra del marino ž soldado argentino y tuvo un saldo de varias vidas valiocas, apropiadisima -por todas sus alternativas terrestrec y fluviales- para ser llevada a la cinematografia. Un monolito recuerda en Puerto Pilcomayo la procelosa expedición y a Page. 

Conclusiones
En la ocasión, el Bajo Pilcomayo fue navegado por el Brazo Norte, que quedó en parte bien conocido. Pusiéronse de manifiesto lac insalvables dificultades para aprovecharlo comercialmente, salvo en su curso inferior, aun con embarcacionl=s apropiadas. Se fundaron tres fortines. Se obtuvo importante material científico e hidrográfico. Por tierra, y crii- zando el Chaco a campo traviesa y a mar-chas forzadas, pelotones de soldados fueron en auxilio de los camaradac después del falle- cimiento del jefe de la expedición, y combatieron incansablemente contra indios rebeldes, que s610 molestaron a los navegantes al final. La empresa perdió coordinación al ser retirada la Gevteral Paz de las ~untas de Fontana, a lo que se agregaron las averías en la máquina de la Pevseverancia cuando acudía en socorro de la Bolivia, aci como la falta de agua que impidió a ]a Caa-Guazú, en un primer momento, cumplir esa misión y, después, por haber sido empleada también para llevar tropas a Buenos Aires. Con esta expedición y la posterior de Olaf, el Bajo Pilcomayo dejaba de ser un micterio; faltaba aún el gran ectero. Tampoco convencía para determinar Iímites entre naciones.