Historia y Arqueologia Marítima

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Indice Informacion Histórica

LA ARMADA ARGENTINA Y LAS CAMPAÑAS AL GRAN CHACO - 3

Introduccion Los Ríos y el Clima Expediciones entre 1810 y 1860
1863-1882 1882 a 1892 Campañas de 1883 y 1884
Exp. Feilberg al Pilcomayo Expedicion Araoz y Saenz Valiente 1885-86 Expedicion Page al Bermejo 1885
Expedicion W. Fernandez 1886-87 Campaña Page al Pilcomayo 1890 1890 a 1900-Sol- Lista- Ibarreta
Personal de la Armada que intervino en las campañas Unidades que intervinieron Bibliografia

Las Expediciones y Viajes Fluviales al Gran Chaco Argentino entre 1810-1860

La situación de la frontera chaqueña para 1820 se había deteriorado gravemente en pocos años. De aquella paz que nos dejaron los españoles para principios del sigIo se retrogradó al extremo de que los indios del Chaco fueron capaces de alcanzar el mismo rio Tercero arrasando estancias, puestos y fuertes, y cerrando los caminos periféricos. Como no hubiese modo de realizar una acción conjunta represiva, no quedó otro remedio que dejar a cada provincia su propia defensa. De tal modo, el gobernador de Santa Fe, D. Estanislao López, Ilevó a cabo periódicas expediciones sobre el Chaco, política seguida a poco por el de Entre Ríos, D. Pablo Echague.

En 1826 se realizó una exploración del rio Bermejo con el auspicio de la Sociedad del Río Bermejo, a cargo del explorador Pablo
Soria,
acompanado por el piloto y astrónomo D. Bartolomé Descalzi, con un viaje que comprendió desde sus nacientes hasta su
desembocadura en el Paraguay, para el cual se empleó una embarcación de doble proa.El piloto Bartolomé Descalzi fue detenido e internado por orden del Dr. Francia durante cuatro años (obsérvese la audacia paraguaya en sus aspiraciones al Gran Chaco).

En 1833, el coronel Ing. D. José Ildefonso de Arenales publicaría en Salta un valioso libro, muy divulgado, sobre el Chaco Gualam-
ba y la región del Bermejo, que había redactado en 1823. Se Ilamó "Nociones históricas y descriptivas sobre el gran pais del Chaco y río Bermejo - Observaciones sobre un plan de . navegación y colonización"

Entre octubre y noviembre de 1841, una división del ejército de Lavalle, después de la derrota de Famaillá, al mando del coronel D. José Manuel Salas, optó por regresar a Corrientes atravesando el Chaco y costeando el Bermejo desde Orán hasta esa ciudad. Sus marchas fueron insertadas en un diario hecho por el coronel D. Mariano Camelino.

Otro personaje, el señor Carlos Maria Saravia, escribía en 1854 sobre los problemas de la navegación en ríos chaqueños, y en especial sobre los derechos argentinos a todo el Pilcomayo. Fue uno de los más destacados críticos del Laudo Hayes que nos cercenó parte del territorio formoseño.

A partir de la unión nacional, allá por 1854, con el presidente Urquiza se despierta el pais y vuelve a pensar en el Desierto y en el indio. Del mismo modo que en épocas anteriores, la provincia de Salta reanuda su expansión sobre el Chaco, con proyectos de navegación en el Bermejo, auspiciada ahora por la Constitución Nacional de 1853. La antigua linea de fortines apoyada en el río Valle fue prolongada y se internó en el Chaco siguiendo las márgenes del Bermejo y del Teuco; se cubría así una vasta zona donde había estancias, colonias y misiones.

En 1858, el prócer salteño D. Juan Martín Leguizamón revitalizó por su lado la navegación del Bermejo y la instalación de fortines.
También Bolivia entraba de lleno con nuevas exploraciones en los dos ríos, tan sensibles a su comercio por el Plata.

Viaje del coronel D. Manuel Rodríguez Magariño en 1841
Ministro de Bolivia en Asunción; partió aguas abajo del Pilcomayo desde su país al Paraguay con las goletas BoIivia e Iniaví y la lancha Descubridora. Las embarcaciones resultaron inapropiadas y el viaje hubo de ser suspendido a poco de andar.

Expedición al Pilcomayo del teniente(o subteniente) de Marina holandésD. Enrique W. M. Van Nivel
También a cargo del gobierno boliviano y con igual objetivo que la anterior expedición.
Zarpó de Bella Esperanza, en la latitud 22º 45', el 30 de setiembre de 1848, acompañado por 60 soldados al mando del oficial boliviano D. Gabino Acha. Las embarcaciones empleadas fueron jangadas y canoas. Muy pronto los expedicionarios abandonaron las ocho canoas, al ser también atacadas por los indios. Luego se vieron obligados a dejar las jangadas y se prosiguió el avance a pie pues el río había entrado en un laberinto de ramales. Caminaron durante nueve días hasta que llegaron a un gran lago de 60 leguas que les cerraba el paso -era el estero Patiño-por lo que abandonaron la empresa y retornaron a Bolivia.

Expedición del navegante D. José Lavarello
Este célebre explorador, trabajando a las órdenes del coronel D. Evaristo Uriburu, recorre el Bermejo aguas abajo, en 1854, con
una curiosa embarcación de paletas de movimiento manual. Ha dejado un prolijo diario que se halla en el Departamento de Estudios Históricos Navales (Varios - Caja 2).

Viaje del R.P. Pedro María Pellichi (o Pellicci)
En 1854 emprende un viaje siguiendo las márgenes del río Bermejo con el que pretendió unir a Orán con La Bajada (Paraná).
Fue acompañado por fray José Remedi, que a su vez, y posteriormente, misionó por su cuenta.

Expedición de D. Juan Ramón Navea
Se efectúa entre 1854 v 1855, asociado al coronel Uriburu, conduciendo al vapor Zenta, con el que remontará el Bermejo hasta la
localidad de Palo Santo (24º29' S y 62º 30' 0) donde se le subleva la tripulación, pero será rescatado por una partida armada·que le envía su socio.

Expediciones en canoas por el Bermejo en 1855
Un señor Isman navegará en canoa desde Orán, con destino a Corrientes, y fallece en el viaje. Y un obrajero de apellido Vinci lo
hace también en canoa, pero llevando una jangada; puede terminar la aventura con éxito.

Exploraciones del comandante D. Thomas Jefferson Page
El distinguido marino norteamericano, que alcanzará el grado de comodoro de la Confederación Sureña en la Guerra de Secesión, fue tronco de una gran familia de marinos argentinos. Realizó con la cañonera de los Estados Unidos Water Witch y el vaporcito Pilcomayo, primero, y con la lancha AIpha dos años más tarde (1853-1854 y 1855) reconocimientos del río Pilcomayo, con lo que superó en 180 Km el punto más avanzado hasta entonces, que era Esquina Grande, además de llevar a cabo tareas de baliza- miento e hidrografía en el Alto Paraná y el Paraguay en un lapso de 8 años.

Misiones del R.P. José Puyderigolas
Trabajará en parte del Chaco Septentrional y Oeste del Medio actuando entre los tobas. Gozó de merecida fama y fue asesinado en uno de sus viajes, en las cercanías de la desaparecida La Cangayé, el 30 de noviembre de 1860.

Expediciones varis de interés en la década de 1860
En 1860, el capitán D. N. Villegas en un primer viaje remonta el Bermejo, pero sin éxito. En un segundo viaje, con el vapor Bermejo, varó en Pescado Flaco donde permaneció quince meses; regresó al ser reflotado a Asunción.
En 1862, en una lancha de vapor, los hermanos Emilio y Prudencio Palacios efectuaron dos viajes entre Orán y Corrientes.
En 1863, el salteño D. Diego Cevallos construyó tres chatas con proa de ballenera y navegó por el Bermejo hasta La Bajada, donde combatió con los indios.
En 1863, también, don Angel Baso arrienda al capitán Lavarello el vaporcito Gran Chaco, con el que remonta el río y llega a Colonia Rivadavia, donde queda varado un año; Lavarello regresará a Santa Fe en 1864. Nos ha dejado otro diario de su navegación que está en el Departamento de Estudios Históricos Navales .