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Este barco a motor varó en las costas del actual Mar de Ajó un
viernes 24 de abril de 1936.
Su casco era de hierro de 107.2 pies de eslora, 24.9 pies de
manga y 10.1 pies de puntal (aproximadamente 35 metros, 8
metros y 3 metros respectivamente) y poseía un motor auxiliar
norteamericano de 78 HP.
Al momento de encallar, al mando del capitán Lorenzo Federico
Nielsen y trece hombres de tripulación se dirigía a Necochea.

De los diarios de la época:
El jueves 23 de abril casi a la medianoche fue sorprendido por
un temporal y una intensa niebla que le impidió divisar
siquiera la luz del faro.
El vapor Río Negro que iba en viaje para los puertos del sur
no pudo prestarle ayuda pues el Vencedor se encontraba casi en
lo seco en un paraje de la costa donde hay muy poca
profundidad.
Una comisión de peritos lo inspeccionará hoy a fin de conocer
la verdadera situación del buque y para que informe después
sobre los trabajos que deberán efectuarse para ponerlo a
flote.
El casco del Vencedor estaba valuado en $ 50.000. y tanto el
buque como la carga consignada a Necochea estaba asegurados.
Al momento del siniestro transportaba
dos camiones Ford (únicos bienes que la Compañía de Seguros
rescató), latas para envasar sardinas, cajones de cerveza,
cueros, maderas, chapas de zinc, bolsas de 70 Kgs. de azúcar
refinada, aceite “Cubillas” y bolsas y latas de yerba
“Manola”.
En el siniestro no hubo que lamentar pérdidas, pero
simultáneamente al evocar cada instancia se alude a la muerte
de los hermanitos Vaquero que signó el destino fatal de esta
nave el 28 de julio de 1936. Habian ido a jugar al barco y no
advirtieron que el mar habia empezado a crecer, cuando
quisieron descender solo pudo el mayor que con dificultad ganó
la orilla y fue en busca de ayuda.
Pasaron la noche en la playa, pero cuando pudieron ascender a
la embarcación comprobaron que el más pequeño de los niños
yacía tendido en la proa, sus pies mutilados asomaban por el
orificio donde pasa la cadena del ancla, supuestamente había
muerto de frío.
El cuerpo del otro hermano apareció diez días después en
playas del actual balneario Santa Teresita.
Agradecemos a
Adriana Pisani las fotos e informacion generosamente
brindadas.
Los restos de Vencedor constituyen un serio peligro
para los bañistas
Ricardo
Larrondo nos ha enviado las fotos que siguen.
Lo inédito es que corresponden al tanque de agua (primeras
dos) y escalera de "puente" (dos restantes) que
fueron rescatados por parientes suyos residentes de la zona.
El tanque de agua siguió cumpliendo su función noblemente
durante muchos más, años hasta que se comenzó a picar, en
la Estancia San Pedro (hoy propiedad de Omar Larrondo) cercana
a Mar de Ajó al igual que la escalera que, como se puede
apreciar, aún se sigue utilizando.
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