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Mapa
de la zona fluvial explorada por T.J.Page - La imagen tiene un
link a un mapa de gran tamaño.
Primera
Expedicion al Bermejo - 1854
La exploracion
siguiente fué al río Bermejo, al que debe considerarse
especialmente asociado al nombre de Page.
Algo se sabía ya
de este río, pues los españoles en busca de camino al Alto
Perú, n o habían por cierto descuidado su reconocimiento.
Por tierra o en canoa,
aguas abajo partiendo de Salta, lo habían seguido a fines del siglo
18 diversas expediciones, siendo el coronel Arias el primero en llegar hasta la boca. Todas las
referencias concordaban en dar al río por muy manso, y por practicable todo su cauce; no había habido hostilidad de parta de los indígenas. Después de la emancipación de las Colonias, en 1826,
acometió nuevamente la empresa D. Pablo Soria, agente de una
sociedad en Buenos Aires. Con una embarcacion de 15 metros de
largo Soria tardó casi dos meses en descender el río, pero al
desembocar en el Paraguay fué a dar cual tantos otros en la
telaraña del Dr. Francia que lo tuvo cinco años secuestrado, amén de
confiscarle todos todos sus papeles.
En resumidas
cuentas era muy pobre la información vernácula acerca del
Bermejo.
El vaporcito construido en la Asunción
por los ingenieros de la Waterwitch medía 20 metros de eslora, calaba dos pies y daba
unos cinco nudos, los que se creían suficientes para remontar al río.
Se le habia puesto el nombre de Pilcomayo.
El
vapor Pilcomayo y la guardia paraguaya.
La exploración se inició a fines de
mayo, época de bajante, y duró un mes. La corriente resultó mayor que lo que se decía, y
excesiva para la mezquina máquina y fué preciso abandonar la
empresa después de recorridas sólo 112 millas. - algo como la quinta
parte del curso del río. Asimismo se había llegado sin
inconvenientes más allá del paraje donde Soria ubicaba al
Salto de Iso, obstáculo principal - según él - a la
navegación. Y Page quedó convencido de la practicabilidad
del río con una embarcacion de más poder.
Simultáneamente con esta expedición se organizó otra comercial
en sentido contrario, partiendo do Orán (Salta) a cargo de un
Señor Hickman, norteamericano. Esta empresa tuvo sus demoras y
contratiempos, entre otros el fallecimierito de Hickman. Llegó
bien a Corrientes, después de recorrer 350 leguas. La embarcación
media 25 metros de eslora y 5´ de puntal (año 1855).
La agresión a la "Waterwitch".
A su regreso a la
Asunción, el marino se ocupó en reformar el vapor Pilcomayo, en hacerle algunos arreglos a la Watemvitch, qiie había regresado de Montevideo, y en visitar la región norte de la provincia
de Corrientes. En esto último andaba cuando recibió un
llamado urgente de sus oficiales en Asucion. Era por un altercado entre
un residente norteamericano y un soldado paraguayo, que había originado una reclamación del
consul Hopkins, dando lugar a un áspero cambio de notas, a la
revocación -del exequatur consular, y a la hostilidad manifiesta de las
autoridades hacia la empresa comercial de Hopkins (fábrica de cigarros). Este había resuelto cerrar la fábrica y
abandonar el país, y Page se empeñó en vano en arreglar las
cosas, pues su gestión prudente y firme no tuvo otro resultado qiie indisponerse a él mismo con el Presidente.
Muy contrariado con este
conflicto, que venia a cruzársele en el desarrollo de sus
planes, Page abandonó la Asunción y zarpó aguas abajo, a fines de septiembre de 1854, para trasladar a
Corrientes su base de operaciones. En la confluencia encontró a la escuadra paraguaya - cinco barcos, una
veintena de cañones - formada y lista ..por si acaso. No hubo esta vez saludos a la insignia, por temor a que la primera salva fuera mal interpretada y provocara de respuesta
una andanada.
Aun cuando no hubiera ruptura de relaciones, la partida del barco
fué seguida en la Asunción de medidas oficiales hostiles, que
le cerraban para en adelante las aguas del Paraguay. Un tratado de amistad, sancionado por el gobierno americano
llegó precisamente en esos días a Corrientes para cambio de
ratificaciones; López lo rechazó con fútil pretexto. Fué en esas circunstancias y bajo auspicios tan
desfavorables, como vino a tener la Waterwiteh el grave incidente que puso en entredicho
los pabellones dle das países hasta entonces amigos.Había sido ella
destacada nuevamente a Montevideo en busca de provisiones y elementos, mientras se sondaba un paso difícil del
Paraná y se llevaban a cabo en la provincia de Corrientes
diversas exploraciones .

La
agresion a la Waterwitch.
Al regreso del barco,
Page lo confió a uno de sus oficiales con la misión de remontar el Alto
Paraná, mientras él por otro lado, con el vaporcito y la mayor parte
de la plana mayor expedicionaria salía a reconocer el Salado
santafecino. No se había iniciado este último trabajo, y Page se
encontraba aún de viaje por río a Santa Fé cuando se le
apareció inopinadamente la Waterwitch . ¿Qué haia ocurrido? Según el oficial a cargo del buque, no bien iniciada la
navegación del Alto Paraná, al pasar frente al fuerte paraguayo de Itapirú, éste
le había hecho fuego, matándole un hombre y causando al barco leves
averías. El motivo alegado para esta insólita agresión era que el barco infringía la prohibición de
surcar aguas paraguayas, siendo así que en realidad navegaba por un tramo del río limítrofe con la Argentina. La Waterwitch, con sólo tres
cañoncitos de bronce provistos para intimidar a los indígenas, no estaba en condiciones de
exigir satisfacción.
Dejando a un lado sus proyectos sobre el Salado, Pago bajó de inmediato a Buenos Aires. Cruzóse en el camino con una
escuadra brasileña de vapores, destacados en misión'"diplomática"
ante López - arreglo de límites y libre navegación del río. En Buenos Aires no halló al
Germantown, buque de guerra de su nación con el que contaba para su expedición punitiva contra el déspota paraguayo, o más bien contra el fuerte
de ltapirá al que se proponía desmantelar para escarmiento a
cañonazos.
Y más tarde,
cuando el barco llegó, su comodoro no respondió a la impaciente
indignacion de Page, sino que prefirió informar a su gobierno antes de arriesgarse contra aquel
adversario inaccesible. Ese prudente temperamento lo
decepcionó por de pronto amargamente, pero tuvo por resultado ulterior,
segun veremos, una expedición de grandes proporciones, toda una
escuadra, que se reunió en el Plata en 1859.
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