Historia y Arqueologia Marítima

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Grandes Veleros y Cruceros de Lujo - Por el Capitán Gösta Sjögren

13 - Epílogo

Introduccion Un mozo pequeño y un velero grande Primer Viaje
Sidney y Chile-Tsunami Aventura en Peru Cruce del Cabo de Hornos y Fin viaje
Los Transatlanticos La Guerra Cruz Roja
Escolar en NY Los 7 años en Bs Aires Un Crucero de Lujo
La Divina Garbo Petroleros Epílogo
Comencé a escribir a partir de los primeros años de mi vida, y por eso creo que es apropiado mencionar también algo de los úItimos, mientras navegabamos juntos, mi señora y yo hablamos más y m'as sobre la posibilidad de adquirir una casa propia con un lindo jardin. Esto implicaria, sin embargo, el encontrar un empleo conveniente en tierra, algo que seguramente resultaría dificil para un viejo capitán de ultramar. Sea como fuera, la idea era digna de una prueba y, pedi permiso de servicio, y otro capitán me relevó en el Mediterr'aneo. Al llegar a Gotemburgo visitamos al director de la universidad allá y solicitamos el ingreso. No hubo dificultades para mi señora, porque había asistido a la misma hacia tiempo y, pasado parte de su exámen de licenciado en Letras, sus estudios se interrumpieron debido a los años que pasamos en Buenos Aires y los años que navego conmigo. Pero a mi, me dijo el director, era imposible, pues carecia del exámen obligatorio para el ingreso. No obstante, gracias a mi práctica conseguida en Nueva York para convencer a directores de escuela y al interes que mostró por mis conocinientos en inglés del vocabulario maritimo, por fin hizo una excepcíón a mi favor.

Así fui otra vez discípulo - pero esta vez junto con mi señora. Era en el año 1.961 y, teníamos unos cincuenta y siete años. Después de tres semestres estupendos en la universidad, pasé un exámen que me autorizaba a dar clases avanzadas de inglés, y de español, para principiantes. Este exámen resultó suficiente para satisfacer mis aspiraciones y, empecé inmediatamente mi cargo de profesor en el Colegio Naval de Gotemburgo, terminando asi mi vida marítima, con excepción de los seis meses en el petrolero antes mencionado.

Parte del contrafrente de la casa

Bien establecidos en tierra firme, compramos nuestra casa tan deseada. Tuvimos una suerte sin par en esto, y se demostró mas tarde que tuvo una importancia decisiva para nuestro porvenir. La encontramos por pura casualidad. Era una casa muy grande, al igual que el terreno, construida en 1.900. El exterior mal conservado resultaba de un aspacto poco atractivo: hacia agua por el miserable techo y las ultimas manos de pintura, sobre un sinfin de anteriores manos, amenazaba con despegarse. Pero mi señora, que tiene educación artistica, calificó el exterior de muy clásico y armonioso, y por mi parte, que tengo cierto sentido de lo práctico y económico, hice constar que el maderaje de la casa era de la mejor clase, elaborado con esmero en una época pasada. 

Vista de atrás, nuestro primer hogar propio.

Al día siguiente me enteré de que se habia ordenado recientemente la construcción de la marina más grande de Gotenburgo muy cerca de la casa, por lo que la compramos en el acto y baratísima. Fué en el año 1962. Los diez años siguientes los pasamos completamente absorbidos en la reconstrucción de la casa y la transformación completa del gran terreno. Primero hicimos cubrir el tejado con pequeñas baldosas de de esquisto, en todo el exterior quemamos hasta la madera de la gruesa capa de pintura con boquilla de acetileno, instalamos calefacción, etc. Después nos dedicamos al interior, demoliendo todas las paredes no necesarias para el soporte de la casa,  instalamos lineas eléctricas en todas partes y, en el desván, que se extiende por toda la casa, es decir 20 por 7 metros y nunca había sido utilizado, se entarimó en su total, arreglamos dos habitaciones muy amplias, ventanas, la cocina, el baño, un vestibulo grande, etc. y una escalera. Toda esta parte alta estuvo listo para alquilarla, si era necesario, desde el punto de vista económico. 

Parte del frente de la casa.  La casa estaba construida sobre roca, para poder hacer un sótano hubo que volar la roca.  Se aprovecharon las piedras de la voladura para hacer el largo muro.

La casa estaba edificada sobre suelo rocoso y se socavó un sótano, con altura de un hombre, debajo de toda la casa, y con paredes lisas. Allí se arregló un amplio taller bien equipado, un "sauna'', un baño, la caldera con su tanque de petróleo, instalaciones para purificar y calentar el agua de la piscina del jardín,varios depósitos de provisiones etc. En el terreno hubo mucho que hacer. Antes fué un establecimiento de horticultura y, el demoler todos los invernaderos con sus fondos de cemento fué un trabajo extenso. Se realizó por medio de una excavadora y, en el desentierro más cercano a la casa, se construyo una amplia piscina. Durante mucho tiempo el terreno tuvo el aspecto de la superficie lunar, acentuado sobre todo por la enorme cantidad de piedras del sótano. Para limitar bien una parte del terreno, se levantó una empalizada de una altura de dos metros y medio y  una longitud de treinta metros. 

Parte central de la pérgola de 20 metros de bambú.

El material que utilizamos era bambu de un diametro de hasts quince centimetros, que traje del Extremo Oriente en mi ultimo viaje con el petrolero (siemprela llamamos "La cortina de bambú". Aquella parte, es decir una cuarta parte del terreno en total, la aIquilamos a una empresa que arreglaba y vendía yates de todas clases y, pocos años más tarde, cuando estuvo establizada la marina nueva, vendí esta parte por el mismo precio que yo una vez habia pagado por toda la finca. iUn negocio redondo! Nuestro pedrero, un viejecito que era una verdadera joya, usó toda la piedra del sótano para construir una tapia, lisa y bien laborada, de un longitud de sesenta metros, a lo largo de la parte del terreno que daba a la calle. Al pasar su examen final mi señora empezó tambíén a dar clases y nuestra economia se vió incrementada por sus ganancias, pero todo lo utilizamos en la reconstrucción de nuestra casa - y con el mayor placer. 

Eva (la esposa, y suplente en la escuela de Estudios Navegación de Gotemburgo, Suecia) al timón en nuestro “Minilla” (llamado así por las dos nietas Mi y Pernilla)

Después de haber gastado el préstamo bancario no empezabamos con algún arreglo considerable hasta que teniamos el suficiente dinero para pagarlo al contado, por lo que el trabajo de reconstrucción Ilevó mucho tiempo. Mi señora que estaba encargada de todo lo estético, estaba siempre pendiente de algo en este sentido y adquirimos varios detalles en otras casas de la misma  época que la nuestra y que iban a ser demolidas, También dedicaba mucho tiempo en el trabajo del jardin y, junto con un hábil arquitecto, una amiga de mi señora, hicieron varias partes cerca de la casa en armonia con su estilo. Durante los prineros años tuvimos siempre los mismos obreros y Ilegaron a ser como miembros de la familia y estaban conformes con las interrupciones cuando nos faltaba dinero. En estas ocasiones trabajaron a menudo por las noches y días de fiesta, es decir, durante las horas libres de su otro regular trabajo, por lo que podiamos ayudarles nosotros también. 

Pocos años después de nuestra jubilacion, en 1973 consideranos demasiado laborioso vivir en una finca tan grande y la pusimos en venta.  Ante nuestro asombro se la consideró una "memoria cultural" y la vendimos a un precio muy elevado. Entonces hicimos construir nuestra actual casa en Vasteras, que es más pequena que la primera, pero tambien tiene una piscina en el jardín, y está situada muy cerca de una marina. El motivo de mudarnos acá, fué debido a que nuestra hija mayor con su familia, vive aqui. 

La hija menor (Mónica) se enamoró antes de salir de Buenos Aires y, poco después de su vuelta a Gotemburgo su novio, un anglo-argentino (Ronnie Willmott), la siguió, se casaron y volvieron a Buenos Aires Aires para vivir allá para siempre.

Ahora nos dedicamos a viajar gran parte del año. Tanto yo como mi señora, hemos visto la mayor parte del mundo, pero sólo desde los puertos.

Ahora estamos descubriendo al mundo "por dentro", una experiencia de sumo interes. Además, en estas ocasión gozo de la gran ventaja de poder ir donde quiero yo, y no donde me manda un armador.


El Capitán Gösta Sjögren fallecio el 5 de Marzo del 2002.

Este sitio es publicado por Carlos Mey -  - Martínez - Argentina

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