Historia y Arqueologia Marítima HOME

LOS ARQUEÓLOGOS DE PATAS DE RANA   

 Marc-André Bernier con la colaboración de Robert Grenier -Ilustraciones Geneviève Després

9 - Trabajar en aguas heladas

Lo dejo a Jim con sus dibujos y me dirigo a la popa, la parte trasera del navío. Es mi turno de trabajar! Ayer comencé a estudiar la popa y su ensamblaje. Mi tarea de arqueólogo y de jefe del equipo comprenden varias tareas.

Organizar y supervisar el trabajo de un equipo de unas treinta personas, está bien. Pero para hacerlo debo comprender el sitio donde trabajamos. Para hacer ésto me debo familiarizar con todos los elementos del barco. 

Al instalarme para tomar mis notas, me pongo a pensar lo maravilloso de poder trabajar debajo del agua. El medio acuático y sobre todo en la costa de Labrador, es un ambiente inhóspito, verdaderamente hostil! Imposible de trabajar sin una gama de equipos especializados. Cada buzo transporta sobre sí dos botellones de aire comprimido. Muy pesados sobre tierra firme, ellos son muy ligeros debajo del agua. La autonomía de cada buceo depende del individuo, las personas no respiran al mismo ritmo. En el sitio de Red Bay un buzo está como máximo dos horas debajo del agua, a menos que deba salir antes a causa del frío. La temperatura del agua es en efecto un problema grande. Raramente sube a los 7ºC y desciende a...-2ºC! La sal y las corrientes bajan el punto de congelación del agua. Con combinaciones de buceo ordinarias, no podríamos trabajar más de 30 minutos.

Esto es por lo cual nosotros tenemos una combinación de agua caliente. Así protegidos, un buzo puede demorarse debajo del agua el tiempo que lo autorize su reserva de aire. Un buzo puede así  hacer cuatro buceos de dos horas en un mismo día. Otro útil adaptado al medio acuático: el papel impermeable. Semejante a un papel encerado, permite escribir y dibujar debajo del agua con un lápiz de mina ordinario.

Cuando estaba poniendo mis notas sobre la plancha, una voz estridente dice:"Robert Grenier es requerido en la superficie". Este es el altoparlante submarino, que permite a un buzo de seguridad (en la superficie) comunicarse con todos los buzos al mismo tiempo y escucharlos también. Es hora de regresar a la superficie, de retornar al otro mundo.

En el agua, tu me entiendes?

Sí! los arqueólogos pueden hablar debajo del agua. Ciertas máscaras de buceo - máscaras faciales - cubren toda la cara, por lo que se puede instalar un micrófono. El buzo lleva consigo un pequeño emisor-receptor que transmite las ondas sonoras a otro buzo equipado del mismo modo. Debajo del agua las ondas sonoras viajan muy bien, mejor aún que en la superficie!.

Dos otros equipos completan el equipamiento que permite el diálogo entre los buzos y con la superficie. Ésto facilita su trabajo y les da mayor seguridad.

 

Calor en el agua helada

En la costa de Labrador, la temperatura del agua varía entre -2ºC y 7ºC. Imposible hacer un trabajo de envergadura sin una combinación de agua caliente. Una larga manguera va hacia la superficie. El agua caliente es bombeada por esta manguera, una vez que arriba al buzo, éste tiene una temperatura confortable.

Un arqueólogo puede demorar unas dos horas en cada buceo, pero si las bombas no funcionan, se deberá remontar a la superficie en pocos minutos!

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