Historia y Arqueología Marítima

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Indice Naufragios  Base de Datos: Santa Cruz

Buques Perdidos en el area de la Prov. de Santa Cruz - Historias - 1

ANTARTIC:

Goleta de casco de madera, naufragó a 3 millas de Punta Entrada, frente a Santa Cruz.

ALFREDO:

Nave chilena con aparejo de goleta, de 90 toneladas de registro y propiedad de la firma Pasinovich y De Chesne, de Punta Arenas, Chile. El 3 de mayo de 1915 resulto totalmente destruida por un incendio en Río Gallegos.

ARBUMASA IV:

Pesquero congelador de casco de acero, construido en España, perteneciente a la empresa argentina Pesquera Arbumasa Sociedad Anónima, de Puerto Deseado.

Naufragó en la boca del Río Deseado, el 6 de junio de 1992.

AZUCHI MARU:

Pesquero congelador de casco de acero construido en el año 1984 en Japón, para la empresa Nippon Suisan Kaisha Limited. Sus dimensiones en metros eran: 89,00 x 15,00 x 6,70 y un registro grueso de 3.085 toneladas. Pertenecía a la empresa argentina Explotación Pesquera de la Patagonia Sociedad Anónima.

Naufragó a consecuencia de una colisión con el buque pesquero argentino STELLA MARIS, en la posición 51° 50’ S y 065° 23’ W, aproximadamente a 270 kilómetros al Este de Río Gallegos, en la madrugada del día 22 de marzo de 2001. La dotación compuesta por 57 tripulantes y dos inspectores fue rescatada por los pesqueros argentinos STELLA MARIS y NAVEGANTES.

BOUCHARD:

Nave argentina de casco de madera con aparejo de lugre y propiedad de Benito Ramayón y Compañía. En el año 1878 fue arrendado por la Armada Argentina  para el transporte de colonos y  mercancías desde Buenos Aires a Puerto Santa Cruz.

Al mando del Teniente de Marina Lorenzo M. Irrigaría y a la voz del práctico de la zona, varó cerca de la desembocadura del Río Chico, el 15 de noviembre de 1878, perdiéndose totalmente. La tripulación regresó a Buenos Aires en la goleta SANTA CRUZ.

CARLOS ALVAREZ - Pesquero 11.Agosto 2006

Fue confirmada la desaparición de dos tripulantes. Los 28 sobrevivientes no presentaron lesiones y guardaron silencio

El pesquero 'Carlos Alvarez' se hundió a pocas millas del puerto

Caleta Olivia, (Agencia).- Consternados por la situación que habían vivido y con evidentes signos de cansancio, arribaron a esta ciudad los 28 sobrevivientes del buque pesquero 'Carlos Alvarez' que sufrió un siniestro en alta mar, y se hundió a pocas millas del Puerto Caleta Paula cuando era remolcado por otra embarcación de la misma empresa armadora, Conarpesa, más precisamente el “Fernando Alvarez”.

“Era como una gran mano que te agarraba del cuello y no te permitía respirar”, fue el relato de uno de los tripulantes del buque pesquero “Carlos Alvarez”, una vez que pisaron suelo firme, aunque la gran mayoría prefirió guardar silencio por cuestiones judiciales y hasta tanto se les tome declaración en sede de la Prefectura Naval Argentina.

Fue confirmada la desaparición de Sergio Araya y Gustavo Vitale, oriundos los dos de la provincia de Mendoza, que no lograron salir de su camarote, según trascendió.

Se hundió cuando era remolcado a puerto

Pocos minutos antes de las 8 amarró en el Puerto Caleta Paula el buque pesquero “Antonio Alvarez”, el que traía como parte de su tripulación a los 28 sobrevivientes -entre ellos 3 caletenses- del buque que se incendió el jueves por la mañana a unos 160 km. de la costa frente a esta ciudad. Como consecuencia del fuego, y pese a los intentos por lograr que llegue a flote al puerto, según confirmaron fuentes consultadas, finalmente se hundió a unas pocas millas del ingreso a la terminal marítima, exactamente a 50 millas y a 93 metros de profundidad.

Aunque no fue aseverado en forma oficial, debido al secreto de sumario, se supo que el fuego pudo haberse iniciado en una estufa instalada en uno de los camarotes de la embarcación, la cual explotó.

Una vez en el Puerto Caleta Paula se confirmó que ninguno de los tripulantes presentaba lesiones, salvo uno de los hombres que se había lastimado un dedo pero mientras se encontraba trabajando previo al siniestro, aunque igualmente fueron llevados hasta el Hospital Zonal para ser revisados.

Tras el arribo, los trabajadores partieron acompañados por responsables de la empresa Conarpesa, propietaria del buque, y también por el secretario General del SUPIA (Sindicato Unido de la Pesca e Industrias Afines) Ricardo Cardozo, hacia una tienda céntrica donde compraron vestimenta ya que habían perdido todo.

Pese a que prefirieron no hacer declaraciones públicas sobre como se habían desarrollado los hechos que llevaron a la pérdida física de dos de los miembros de la tripulación, se pudo ver a los hombres con evidentes signos de consternación y cansancio. Fuentes consultadas por este diario manifestaron que los dos hombres que perecieron en el siniestro compartían el camarote de cuatro, el cual estaba ubicado justo en frente del recinto donde se inició el fuego.

Una de las posibilidades que se analiza desde la fuerza de Seguridad es efectuar una inspección submarina, en la zona donde se hundió el buque que se dedicaba a la pesca de langostino, con el fin de realizar las pericias en el sector donde se generó el fuego, como así también poder dar con los cuerpos de los marineros desaparecidos. Profesionales consultados al respecto, señalaron que sería casi imposible.

Solidaridad

En su carácter de referente regional del Sindicato de Marineros SUPIA, Ricardo Cardozo, quien fue a recibir al puerto Caleta Paula a los tres marineros oriundos de esta ciudad y acompañó a todos en primera instancia a comprar ropa, luego al Hospital y finalmente a la Prefectura Naval Argentina, manifestó que la única intención del sindicato desde una primera instancia fue prestar colaboración y ser solidarios “con los compañeros que pasaron uno de los peores momentos de su vida”.

El Gran Carlos

Hacía doce días había zarpado del Puerto Caleta Paula y con sus cámaras repletas de langostino porque dicen los que saben hay mucho y de muy buena calidad, el “Carlos Alvarez” no aguantó a flote y finalmente se hundió pese al intenso trabajo de parte de la tripulación del “Fernando Alvarez” por tratar de sofocar el fuego; asimismo se supo que el mismo buque pesquero que ayer se hundió había sido el salvador de pares en otros siniestros.

CARLITOS:

Goleta de dos palos y casco de madera, propiedad del Señor Adolfo Bernabé Iglesias Hermida y dedicada al transporte de carga y pasaje entre las riberas Norte y Sur del Río Gallegos. Naufragó en el año 1915. 

La goleta Carlitos.

CARMEN:

Nave española perteneciente a la expedición de Antonio de Viedma. Naufragó en Puerto San Julián, en el año 1780.

COALSA TERCERO:

Pesquero congelador de casco de acero, construido en La Coruña, España. Pertenecía a la empresa argentina Coalsud Sociedad Anónima, de Buenos Aires. En el año 1995, destruido por un incendio, fue remolcado a Puerto Deseado y posteriormente fue abandonado cerca de la Isla Pingüino. En el accidente perdieron la vida tres tripulantes.

COLUMBIA:

Nave británica de casco de acero y aparejo de fragata de tres palos. Al mando del Capitán A. W. Bull, zarpó el día 21 de mayo de 1896 de Swansea, Gales, con un cargamento de carbón destinado a Pórtland, Oregon.

El día 7 de julio se declaró un principio de incendio en la carga lo que los obligó a efectuar una recalada forzosa en Río de Janeiro para efectuar reparaciones, las cuales se prolongaron por un mes, hasta el 8 de agosto.

El día 12 de septiembre, debido a la espesa niebla, la nave varó en la playa, entre los cabos Blanco y Tres Puntas, provincia de Santa Cruz. El día 17 el Capitán y parte de la tripulación partió en un bote a buscar ayuda a Puerto Deseado, donde arribó el día 19.

El resto de la tripulación fue rescatada por los lugareños en los días siguientes.  

COMODORO RIVADAVIA:

Vapor argentino perteneciente a la empresa Línea Nacional al Sud, formada con unidades de la Hamburg Süd y administrada por Antonio Delfino. Esta nave de 2.668 toneladas de registro y 4.000 toneladas de porte bruto era la ex PARAGUASSU, construida en el año 1890 en el astillero Reiherstiegwerft, de Hamburgo, Alemania.

Tenía capacidad para 84 pasajeros en primera clase y 500 en tercera.

En viaje de Punta Arenas a Buenos Aires, naufragó tras chocar con unas rocas en la Bahía Oso Marino, al Sudoeste de la Isla Pingüino, el 22 de febrero de 1903.

La tripulación y el pasaje se salvo en su totalidad.

El vapor Comodoro Rivadavia.

 

Este sitio es publicado por Carlos Mey -  - Martínez - Argentina

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