Historia y Arqueología Marítima  
HOME

Margaretha

ÍNDICE NAUFRAGIOS Pcia BsAs

 

Restos del Margaretha, fotografía tomada en 1993. Gentileza Srtas. Andrea y Silvia.

 

Donde la Avda. Libertador de San Martin, principal vía de acceso al balneario de Mar de Ajó se abre al mar, esporádicamente pueden percibirse los restos del buque Margaretha.Los mismos se hallan aproximadamente a 18 Kms. al norte del faro de Punta Médanos, con la proa hacia la costa en posición sud-oeste y sólo en ocasiones las cuadernas emergen algunos centrímetros de la arena.

Su posicion es: S36° 43' 17,3'' - W56° 40' 22,6''

  


El Margaretha era un buque de bandera alemana, de 572 toneladas, 138 pies de eslora (alrededor de 45,50 metros), manga 29,5 pies (aproximadamente 1 0 metros) y calado de 17,5 pies (aproximadamen te 6 metros). Había sido construido en Elsfleth (Alemania), un pequeño puerto en la orilla izquierda del río Weser por Johann Jürgens, fue botado el 12 de julio de 1873 y realizó su primer viaje hacia Nueva York al mando del capitán Johann H. Ramien. 

El 21 de marzo de 1874, el diario La Nación anunció: 

'Margaretha.- ... EI Arjentino* de antiayer * dice que la barca alemana Margaretha en viaje de Patagones a Río de janeiro se abrió un rumbo. La Nación puede asegurar que este buque... habiendo estado anclado más de dos meses en aquel punto, el calor del sol había abierto las junturas de la cubierta y al salir del Río Negro, cuya barra es peligrosa, el agua que pasaba sobre cubierta penetró en el interior del buque. Después de dos días de salir del Río Negro volvió a entrar con agua en la sentina y la tripulación en las bombas, pero en el momento de llegar al río el agua debió de entrar porque alli las olas mansas no alcanzaban las junturas abiertas. También al salir de la barra... tocó fondo dos veces seguidas, pero de ésto no resultó avería alguna. La carga sólo estaba mojada en los costados del buque". 

La primera noticia sobre el siniestro definitivo apareció en el diario El Nacional del día 29 de septiembre de 1880, informando que el Sub Delegado de Marina de Ajó, Sr. Francisco Vincent (Vincene o Vinset según los diferentes diarios), envió un telegrama a la Capitanía General dando cuenta que:

 '... desde ayer se encuentra varado frente al Cabo San Antonio, un buque de tres palos llamado Margaretha'  

Al día Siguiente, el diario La Prensa titulando "Siniestro en el mar informó:

 '..Ayer a las 4,30 p.m. estaba (el buque) a una cuadra de la orilla. Se apercibe de no tener gente y aparece en perfecto estado.............. El capitán de la corbeta española Paquete de Valdegas (1) dio cuenta que a la altura del Cabo San Antonio recogió a su bordo a los tripulantes de dicho Margaretha que andaban en un bote habiendo abandonado aquel buque hace cuatro días. Los tripulantes declararon que cuando consideraron inevitable la pérdida del buque por fallarle el timón resolvieron abandonarlo habiéndose embarcado en un bote con muy pocos víveres y que cuando fueron hallados.. . habían perdido el rumbo y desesperaban ya de salvarse por falta de alimento. ' 

 

Imagen de la nave "J.H.Ramien", de igual aspecto que el "Margaretha". Gentileza del Dr. Peter M.Pawlik, Bremen.

El dia 2 de octubre los diarios La Tribuna y El Nacional dieron un pormenorizado detalle del suceso y el primero de ellos informó, 

"El naufragio de la barca Margaretha: Telegramas cambiados ayer en Sub Delegación de Marina de Ajó y Capitanía Generalde Puertos a propósito del siniestro del buque que parece haber sido ocasionado por alguno o algunos de los tripulantes. 

'... Ajó. Octubre 1-al Sr. Capitán General de Puertos. Llegó chasque con papeles y conocimientos de la barca alemana Margaretha... Los detalles hacen presumir un crimen, espero autorizacíón para sufragar gastos de procedimiento al salvataje, por creerse imposible salvar el buque, el vapor debió llegar a puesta del sol.. Francisco Vincene *. 

Al Sub Delegado de Marina de Ajó. Oficial 

Ponga todos los medios para salvar todo lo que pueda del Margaretha, Código de Comercio y Orden de Aduana autoriza emplearlos. C A. Mansilla. ' 

Respecto al supuesto crimen cometido a bordo, el diario La Prensa, el viernes 8 de octubre publicó: 

"El asunto del Margaretha... Se cree que a bordo se ha cometido un crimen pues así lo hace creer la precipitación de la fuga de los tripulantes de este buque... abandonaron el buque sin llevarse ni las cartas que tenía'. 

Seguramente hubo otras razones no reveladas para arribar a esta conclusión, ya que solamente el rápido abandono del buque nos puede dar la idea de presunción de un naufragio. Lo mismo sobre la posibilidad que el siniestro haya sido provocado por los tripulantes, situaciones que no podemos conjeturar por carecer de detalles en la información. 

La Capitania General despachó al vapor Sol Argentino (2)  que llegó hasta diez millas del Cabo San Antonio. Como por falta de carbón estuvo impedido de continuar su marcha no halló a la nave varada, porque la misma se encontraba a cuarenta leguas en el paraje "Los Médanos' al decir de los diarios de la época 

un punto peligrosísimo lleno de rompientes que ha causado ya el naufragio de varios otros buques'.

 El 6 de octubre La Tribuna continuó el seguimiento de este caso- 

"Naufragio de la barca Margaretha: Ajó. Octubre 5, 1 0 a. m. Sr. Capitán General del Puerto. Oficial. Anoche recibí un chasque del Teniente Laure, comunica que llegó con felicidad al buque naufragado, muy mal estado a causa del temporal Hoy voy por tierra para ponernos de acuerdo en procedimientos de salvataje... Vinset.

 Salvamento de la barca Margaretha: ... Me encuentro en la costa con dos maríneros ente al buque naufragado. Vapor salió anoche sin conocimiento mío por el mal tiempo, lleva alguna carga y dos de los marineros, uno de éstos tiene un apunte de todo lo embarcado en el Sol Argentina... el salvamento se hace dificil.. espero órdenes, en caso de permanencía necesito víveres... Diego Laure. 

He aquí ahora las mercaderías traídas por el Sol Argentino: Setenta y cinco cajones, un barril, dos planchas de cobre, cuatro atados de palas, dos ollas, una asadera, cuatro atados de hilo mojado, un tarro de pintura, dos atados de cuero, cuatro cuadernales, cuatro motones y un bronce'. 

El diario La Prensa detalló además en el cargamento 'agua florida, azucar, tablones, maderas, té, sillas, dos pianos, aceite de linaza, cajones de kerosene, cuarenta 'cuñetes de fierro con pólvora". aceite de bacalao, ciento sesenta cajones con muebles... 'todo en muy mal estado' y de 400 a 730 barriles de pólvora que, en el diario La Nación del 9 de octubre, se mencionó que eran para el gobierno de Chile * a cuenta de una mayor cantidad. 

Aparentemente y de acuerdo a los testimonios del diario 'Todas las mercaderías han sido depositadas en la Aduana con intervención del representante de la compañía en que la carga había sido asegurada". El salvataje del cargamento fue por tierra y el diario La Prensa anunció: 

"Boletin telegráfico: ... Buque completamente en seco, hay en tierra 500 a 600 bolsas de pólvora y bastantes bultos de mercadería. -Espero órdenes para enviar salvataje a ésa o depositarlo aquí. Se carece de recursos para vigilar. Francisco Vincent. Sub Delegado de Marina. 

Ajó. Octubre 8 de 1880. Al capitán General de Puertos. Por galera calle Piedras 24 sale día 9. Necesito cuatro rifles y doscientos tiros para garantir salvataje que está en tierra. Diego Laure'. 

El transporte de la mercadería era costoso porque debía ser por tierra "$ 7 la tonelada por conducciones' ya que ningún barco podía acercársela debido a la proximidad de la costa. Entre los días 17 y 19 de octubre los diarios informaron que el Sr. Julio P Celesia, manifestando ser representante de Luro, fue quien depositó la carga en tierra 

" con consentimiento del Teniente Lauhre y exige para la entrega fianza del art. 1444 del Código de Comercio. Se niega a entregar. Francisco Vincent. 

Ajó. Al Capitán del puerto... no entrego las cosas salvadas hasta que no me de fianza por gastos de salvamento. El encargado Julio P Celesia'. 

Este hombre que ocupó el cargo de juez de Paz del Partido de Ajó entre 1881~1882 (renunció el 12 de octubre de este último año), fue la persona de confianza de Pedro Luro y le atendió sus asuntos tanto en General Lavalle como en Mar del Plata, donde en 1894 fue Intendente Interino. 

Luego de la encalladura del Margaretha, una Corte Naval supuestamente celebrada en Brake (Alernania), determinó que el siniestro se debió a un error en la navegación y negligencia del Capitán Johann Hinrich Ramien y el contramaestre, razón por la cual aparentemente ambos fueron suspendidos. Hasta 1934 y muchos años después por arraigo en la divulgación oral, las playas del actual balneario Mar de Ajó se conocían como "Playa La Margarita' y este buque no sólo dio el nombre a la playa más conocida del lugar, sino también a la patrona de la iglesia local y mantiene vigente el ahora recuerdo lejano de uno de los primeros hoteles de la zona llamado también "La Margarita', cuya característica estructura cedió paso al avance forzoso de modernas edificaciones.

Restos del Margaretha, detrás se percibe la incconfundible estructura del hotel homónimo (año 1973). Gentileza del Dr. Hernan Cibils Cobo

 Allí se exhibieron los mástiles, salvavidas, remos y demás elementos del Vencedor como curiosa paradoja perfilada en la perspectiva histórica de ambos acontecimientos. La imagen de la virgen Santa Margarita María de Alacoque, actualmente en la iglesia homónima, que en la fantasía popular se menciona que venia en la nave, fue traída desde Paris en la década del '30 por la Sra. Delia Correa Morales de Cobo y su hija Sylvina Cobo de Cibils Avellaneda (madre del Dr. Hernán Cibils Cobo). Tiempo después, finalizada la construcción del Hotel La Margarita, esa imagen bendecida por el entonces cura párroco de General Lavalle, fue colocada en un nicho en el frente del edificio y mirando hacia el mar, para ser trasladada más tarde y definitivamente a la iglesia homónima. 

Desde siempre el Margaretha tuvo sus propias fantasías arraigadas en la tradición oral y en escritos particulares donde algunos sucesos coincidentes pueden confabular la realidad... tal es el caso del manuscrito del Sr. Nilo Muró Taylor (Santa Fe, 1971) o aquel hallado a raíz de iniciarse el juicio sucesorio de Don Alejandro Luquez (poseo ambos escritos) donde algunos detalles parecen corresponder a lo sucedido, pero no es así. 

En el último caso reproducido por el Sr. Luquez, el hecho le fue narrado por una de las primeras personas que vio al barco encallado, y si bien hay detalles coincidentes, e menciona como fecha del siniestro un año después.

Lejos de la verdadera carga que transportaba en su bodega, la leyenda habló de toneles de cerveza alemana, treinta o mas toneles de vino francés que recrearon su propia leyenda muchos años después y hasta una Cia. de teatro francesa que venia de una gira por Sudamerica.

Restos del Margaretha en 1986.

Hoy, con la documentación real, podemos creer que los barriles de pólvora que transportaba el Margaretba, cedieron paso a través de los relatos a los toneles de vino para estimular la fantasía más pintoresca y difundida de esta embarcación. Se cuenta como graciosa anécdota en la zona, que mientras se rescataba la mercadería hubo quienes ocultaron entre los médanos algunos de esos cascos de vino, pero con el tiempo los mismos fueron desapareciendo en las arenas vírgenes. Cuando lotearon Mar de Ajó, parte de los terrenos cedidos al Automóvil Club Argentino se destinaron para camping. Ante la carencia de agua corriente, uno de los acampantes pretendió instalar una bomba y al hacer la perforación, que justamente fue a dar en uno de esos toneles, en lugar de agua salió vino! 

Existe además otro relato que es el referido al momento exacto de la encalladura haciendo mención a que conocida la noticia del siniestro, los pobladores del lugar acudieron presurosos a ofrecer su ayuda a los naúfragos, quienes al ver a los paisanos y sobre todo las damas, les gritaban: "Les sauvages... les indien! (Los salvajes... los indios!). Según el cuento, ésto no pasó de ser un momento hasta advertir la buena intención de los lugareños. Don Belindo Dávila, un pintoresco vecino de Mar de Ajó con quien tuve el gusto de compartir muchas charlas, evocaba frecuentemente una escena relatada por su madre, de un tal TefFilo Coronel que sacaba su cuchillo para asustar a "los gringos' de la nave y luego se divertía contando esa anécdota. 

Esta historia del 'alborotado" salvamento además de haberse perfilado en los relatos, está publicada con un exacto logro descriptivo en el libro de Lázaro Freidenberg 'Entre barriales y médanos' y otra versión que remonta la nebulosa del mito, hace aparecer a través de una idéntica narración de los hechos entre los habitantes que socorrieron a los náufragos, a Don Bernardo Minjolou, llamado por los lugareños Mingolo, quien al percibir el temor les gritó a las damas: 'Madmoiselles, soyas les bienvenues' (Señoritas, sean bienvenidas).

 Estas instancias con pinceladas de fantasía donde Mingolo es el personaje de relevancia legendaria, fueron creadas por el Arq. Isaías Ramos Mejía, quien envió el relato al diario La Nación, rememorando el hecho por haberse publicado en ese diario, el 14 de diciembre de 1957, una nota gráfica sobre la Atlántida Argentina y adjunto a ella un artículo titulado "Los salvajes' con la tan divulgada anécdota. El famoso Mingolo de acuerdo a la descripción efectuada por el Dr. Carlos F. Mascias en su libro "La Ria de Ajó y sus cosas' era un señor muy culto, de impecable presencia que vivía en cercanías de la ria. Consultado uno de sus nietos, el Sr. José Marcial Minjolou, actual residente en Villa Clelia (Mar de Ajó) en un esbozo biográfico refirió que su abuelo había nacido el 10 de enero de 1856 en Burdeos (Francia) y llegó a la Argentina en 1872. 

Hijo de Juan Bautista Minjolou y Teresa Burg, casado en terceras nupcias, con veinticuatro hijos legítimos. Instalado en la región bonaerense fue despachante de ultramar de Pedro Luro, procurador, rematador público y juez de Paz de General Lavalle durante mucho tiempo. Su muerte acaeció en Tandil a los noventa años de edad. La veracidad de la escena del rescate tal como se cuenta es muy sugestiva si atendemos a las circunstancias en que apareció el buque (sin rastros de tripulación) y que ninguna documentación o informa- ción periodística menciona que llevaba pasajeros, sólo se publicó que una corbeta española rescató en altamar a tripulantes del malogrado Margaretha. Además, el nieto de Mingolo, únicamente me comentó la anécdota de referencia a través de los artículos mencionados precedentemente, que quedarían como una exclusiva alusión al rol casi protagónico en este siniestro, sin existir la evidencia concreta que nos permita afirmar su presencia. Lo que no existió teniendo en cuenta la amplia cobertura de los diarios, es la escena del salvamento porque toda la documentación apunta a la incertidumbre que produjo la aparición del barco 'abandonado' en la playa. 

Tal vez por esa misma magia de la fantasía surgen distintos relatos en torno a cada embarcación y es posible que el Margaretha, por ser la nave más característica de la zona haya ido asimilando en su haber la misteriosa deformación de la divulgación oral. 

Lamentablemente en la costa circula una leyenda que tiende a identificarla con una nave que nunca existió más que en la imaginación de un fantasioso vecino de la zona y amparado en esa leyenda hay un mural en el Complejo Las Margaritas (Mar de Ajó) con esas instancias que nada tienen que ver con la nave que nos ocupa y contamina su verdadera historia. Sin embargo, no hay impedimento para que el Margaretha sea un símbolo de Mar de Ajó, porque hay una referencia inaccesible y rnetafisica a través del recuerdo de su nombre a una de sus playas, incrementando la fantasía e incredulidad de algunos turistas al saber que bajo la arena que están pisando, reposan los restos de una nave del siglo XIX que tanto tiene que ver con la génesis misma de Mar de Ajó... alguna vez Playa La Margarita. 

(*) Ortografía de la época.

(1) En los documentos se menciona como Paquete de Vendrill.

 

 

 

 

Carlos J. Mey / Miguel A. Galdeano

Este sitio es publicado por la Fundación HISTARMAR - Argentina

Dirección de e-mail: info@histarmar.com.ar