Historia y Arqueología Marítima
HOME

LUDOVICO

Indice Accidentes Marítimos

 

Imagenes del Archivo General de la Nación- Depto Fotografia-BsAs-Argentina

 Art. de LA NUEVA ERA 16 de julio de 1916. Pág.2 - Enviado por Pedro Pesatti, 21.02.200

NAUFRAGIO DE UN VAPOR” 

                El lunes último naufragó frente a la costa del Río Negro, el vapor chileno Ludovico, a consecuencia de haber sufrido averías en la máquina, que lo  puso en condiciones de no poder con las olas.

            El Ludovico, arrastrado por el temporal  que ese día reinaba, fue a dar contra la costa  pocos kilómetros más  al sud del faro del Río Negro, estrellándose en pocas horas. La tripulación, dirigida por su capitán, don Ciríaco Uribe, pudo salvarse toda y arribar a Viedma, donde se presentó a la gobernación y en el acto se le prodigaron los cuidados que su estado de fatiga reclamaba.

            Al conocerse el suceso, prodújose un movimiento generoso en el comercio local con el fin de socorrer a los náufragos. El señor Manuel Marin , de la tienda San Juan, proveyó de vestuario completo a toda la tripulación; además, los señores Nazario Contin y Pablo Fischer iniciaron una cuestión pública con excelente resultado, destinada a costear los gastos que demandara la subsistencia de los infelices náufragos.

Art. de LA NUEVA ERA 23 de julio de 1916. Pág. 2 

“LOS NAUFRAGOS DEL LUDOVICO”

Una gestión humanitaria 

            Es conocida ya la odisea de la náufragos del vapor chileno Ludovico, de cuyo arribo y peripecias dimos cuenta en la edición  del domingo último pasado. La tripulación del barco naufragado se componía  en su mayoría de españoles, y la oficialidad, con excepción del capitán, pertenecía a la colectividad alemana. Estos fueron socorridos y enviados a Buenos Aires en los primeros días de la semana, quedando la marinería  en Patagones, a la espera de mejor suerte. Aquí se organizó por iniciativa del vice cónsul de España, señor Otero, una función de cinematógrafo  para allegar recursos con qué subvenir a las necesidades mas apremiantes  de esos pobres náufragos. Por su parte, el comisionado municipal, señor Triaca, iniciaba y llevó a buen término las gestiones para su conducción a la metrópoli, según informan los telegramas y notas que a continuación se transcriben: 

            “Patagones, julio 19 de 1916.- Jefe de Policía, La Plata.- Encuéntranse esta comunidad ocho personas pertenecientes  a la tripulación del vapor Ludovico, naufragado recientemente en las costas del río Negro. Seis de ellos son españoles y dos chilenos. Presididos por el señor vicecónsul  de España, y sociedad de socorros mutuos han celebrado algunos festejos con el fin de reunir fondos  y auxiliarlos en su crítica situación. Conociendo los sentimientos altruistas del señor Jefe, interpongo ante V.S. mis modestos oficios, para pedirle quiera disponer de la Comisaría local expida ocho pasajes de segunda hasta Buenos Aires desde Estación Stroeder. Agradeciéndole, salúdalo atte. JOSE B. TRIACA, com. Municipal”. 

            “La  Plata, julio 19 de 1916.- Comisionado municipal, don José B. Triaca, Patagones.- De acuerdo con lo solicitado por Ud.  En telegrama de la fecha he ordenado al comisario local expida pasajes para los náufragos  que indica. Salúdalo.- H. BENAVIDES, Jefe interino”.

            “Señor vicecónsul  de España, don Joaquín Otero.- Tengo el agrado de dirigirme al señor Vicecónsul, comunicándole que el subscripto, en el deseo de contribuir de la mejor manera posible a aliviar la crítica situación de la tripulación del vapor Ludovico, naufragado en las costas del río Negro, y como una muestra de cariñosa  simpatía hacia la colectividad española de este pueblo, ha solicitado con fecha de ayer del señor jefe de policía de la provincia , dispusiera que por intermedio del comisario de policía locales proveyeran a dichos náufragos  de pasajes de ferrocarril desde Est. Stroeder hasta Bs. Aires, por cuenta del S. Gobierno. Del resultado de mis gestiones lo enterarán las copias de los telegramas que adjunto, y por ellas verá que el señor jefe, haciéndose intérprete de los sentimientos nobles y humanitarios que inspiran el pedido de dichos pasajes, ha ordenado en la fecha al comisario de este partido, la entrega de los ocho pasajes solicitados, que me es grato acompañar a la presente, que para por su intermedio los haga llegar  a los mencionados náufragos, contribuyendo en esa forma  a que su situación  se haga más desahogada.- Saluda al vicecónsul con toda consideración.- JOSE B. TRIACA.- RICARDO MORIONES, secretario”. 

            “Patagones, 20 julio 1916.- Señor Comisionado Municipal, don José Triaca.- Distinguido señor: -Nunca desconocí la caballerosidad  y nobles sentimientos que adornan al señor Comisionado, pero en los momentos actuales queda demostrado con creces, por las múltiples deferencias dispensadas a mis protejidos náufragos del vapor Ludovico, incluyendo en estas atenciones la ayuda  eficaz  por Ud. prestada obteniendo pasajes oficiales para aliviar sus tribulaciones; y si a todo esto se añade su espontánea declaración de simpatía por la colonia española  de este pueblo, no pudo menos que, al hacerme intérprete  fiel del modo de sentir de mis connacionales, exprese en su nombre y en el mio propio, sincero y profundo agradecimiento, haciéndolo extensivo al señor Jefe de la Policía de La Plata, señor Benavides.- Dios guarde al señor Comisionado muchos años.- JOAQUIN OTERO, vicecónsul de España”. 

            Esta gestión tan oportuna como plausible del comisionado municipal ha sido comentada con elogio por la numerosa colectividad española de patagones, agradecida a la solícita atención que ese funcionario ha prestado a los tripulantes del barco antes nombrado.

 

 

 

 

Carlos J. Mey / Miguel A. Galdeano

Este sitio es publicado por la Fundación HISTARMAR - Argentina

Dirección de e-mail: info@histarmar.com.ar