Historia
y Arqueologia Marítima
| PUERTOS SUDAMERICANOS | Indice Puertos |
Puerto Hernandarias

Fotografia del archivo de Vias Navegables, circa 1900.
|
Hernandarias, segun planos del MOP/ VN de 1941. HISTORIA DE PUERTO HERNANDARIAS - IVAN GRONDONA Tal vez pueda parecer extraña la propuesta de estudiar e historiar un puerto que ya no existe como tal pero, considerando la factibilidad de realización del proyecto de PARANÁ MEDIO, que significará la desaparición total de Puerto y Villa Hernandarias, considero válido un primer intento de reunir todo el material histórico existente; en un trabajo que, tal vez, sirva a futuras investigaciones más exhaustivas. (Nota: Este proyecto, como tantos otros, tambien ha finiquitado). Es un hecho comprobado a través de los documentos que expongo, que Hernandarias es considerado como puerto desde mucho antes de fundarse Villa y Colonia Hernandarias, pero ateniéndonos a documentos y escritos del siglo XVI es de suponer una salida natural al río Paraná ahí mismo, o en inmediaciones del actual Puerto Hernandarias. Si bien es cierto, no hay dato oficial rastreado por mí al respecto, no es menos cierto que la estancia "LA CRUZ" fue fundada por Hernán Arias de Saavedra para producir bienes de consumo naturales y las pobló de muy buena hacienda. Tanto los productos naturales como los derivados del faenamiento vacuno requerían la salida; en la mayor parte, por el río Paraná, para su comercialización. Que ese puerto o salida natural fuera conocido como lo atestiguan cartas de 1847 y 1852 como "Hernandarias" es atribuible a dos supuestos: El primero, al hecho de estar dentro de las tierras que fueron de Hernán Arias de Saavedra y a título recordatorio; el segundo, a una costumbre nacida en aquel siglo XVI, cuando esa barranca servía de salida natural a los productos de la tierra de la estancia "LA CRUZ", de Hernán Arias de Saavedra. Toda historia tiene un comienzo y nuestro comienzo se remonta al siglo XVI cuando Don Juan de Garay y Hernán Arias de Saavedra -que sería su yerno- están en Santa Fe "la vieja"; recién fundada ésta: "Estando Hernandarias en Santa Fé, realiza continuas excursiones de reconocimiento, en una de ellas, cruza a la "otra banda del Paraná" por el lado conocido desde entonces como 'BADO DE LOS CABALLOS'. Cumpliendo con las disposiciones de la época, toma posesión de ellas en nombre de la Corona de España. Garay, Gobernador de Santa Fe, procede a repartir esas tierras como es costumbre, entre sus compañeros y para sí. Las tierras reservadas por Don Juan de Garay, están situadas más o menos en donde existe hoy VILLA HERNANDARIAS. Esta aseveración es confirmada por una escritura del 21 de Mayo de 1576, conservada en el archivo de los Tribunales de Santa Fé, referente a un pleito entablado entre Hernandarias y Juan de Osuna." ". . . están situadas en la Laguna de los Patos, dice este último (Juan de Garay) debajo de la Angostura de Punta del Yeso, una legua más o menos de donde sale el Riachuelo de Santa Fé, río arriba por el Paraná. Hernandarias levanta en estas tierras una gran estancia llamada 'LA CRUZ' que tiene frente al río Paraná, el ancho comprendido entre la desembocadura del rio Feliciano y el arroyo Tomás, teniendo por fondo el río Uruguay (1) de Don Martín Suarez de Toledo, padre de Hernán Arias de Saavedra; Teniente de Gobernador". . . entre otras obras de bien público, se cuenta la de haber construido góndolas para la Gobernación. De casta le viene al galgo. . . De allí derivaría, seguramente, la pasión del Criollo por la industria naviera y su afán por adquirir barcos para la provincia (2). Es evidente que la adquisición de barcos para la provincia, supone una idea de comercialización —que luego se verá reflejada en sus cartas— y a la que no ha de permanecer ajeno, o actuando simplemente como funcionario. Su estancia "LA CRUZ", con salida al río, es un campo de producción como cualquier otro de los que él defiende a través de una política económica. ". . . Todas las poblaciones de la cuenca del Plata nacieron fluviales y con irrefrenable vocación marítima. Uno de los primeros actos de Irala, el afianzarse en el gobierno de Asunción, fue construir dos barcos: el BUENAVENTURA y el BUENA NUEVA. En las actas capitulares de Corrientes se habla a cada paso de todo tipo de embarcaciones menores, como se habla en el interior de carretas, y era lógico porque ese fue su medio de comunicación. Los ríos y afluentes de la cuenca serían aquí los "húmedos caminos" de que habla Homero en Grecia. Era natural entonces que todos los buenos gobernantes rioplatenses construyeran góndolas, según el decir de la época. Las construyó Irala y también las construyó Suarez de Toledo y su hijo Hernandarias. Delineado así el panorama económico de la gobernación del Río de la Plata, lo lógico habría sido que esa vocación naviera, basada en la geografía y sus producciones, las excelentes maderas paraguayas y correntinas, se desarrollara progresivamente, hasta formar una flota mercante que diera natural salida, además de la producción rioplatense, a la del interior y a la potosina" (3). Hay más indicios de una activa vida en el río Paraná a través del siguiente texto: ". . . sólo nos resta agregar que no se limitaron a los hechos narrados los intentos de Hernandarias en ese rubro. Se ocupó también, cuidadosamente de la construcción de naves menores que aseguraran la ya débil comunicación con las ciudades de arriba" (4). . Los diferentes textos van ligándose aunque los separen varios capítulos de un mismo libro o pertenezcan a diferentes autores. Hernán Arias de Saavedra fue un gran defensor de todo lo que fuera la producción colonial y su lucha contra el contrabando; —no solo de objetos, ropa o víveres- sino también de esclavos; fue un acto permanente. Era importante para él, defenderse de los portugueses. ". . . Tan ligada estuvo la inmigración portuguesa (siempre clandestina e ilegal, agregamos nosotros) al contrabando rioplatense, que es imposible desligar un tema de otro. Perseguir el contrabando significaba echar portugueses, pero los portugueses se prendían por todos los medios" (5). Así se "prenden" los portugueses cuando ha desaparecido Hernán Arias de Saavedra. Hay quienes están interesados en el tema: ". . . completaban el cuadro pidiendo que se autorizara a cualquier mercader para construir navios que hicieran el viaje de ida y vuelta entre Buenos Aires y Asunción. (6)'. Esta última mención, afirma Ruth Tiscornia, es una suerte de prebenda a la banca portuguesa y a sus aliados extranjeros considerando lo que costaba "armar" un buque. Y puede afirmarse que los buques se "armaban" no solo para introducir contrabando, sino también para llevarse de contrabando productos naturales de la tierra. Todo lo cual implica entradas y salidas desde las estancias o desde las reducciones. Entradas y salidas que eran como estaciones o puertos en el recorrido. Según testimonio de fray Reginaldo de Lizárraga (7) ". . . el día de hoy se frecuenta mucho este camino, y traen de Santa Fé bonísimo vino y de la Asunción, porque como vienen del río abajo, llegan en breve a Santa Fé, y muchas cosas de azúcar y conservas bonísimas, como se hacen en Valencia. - (8) El Paraná, la gran vía de comunicación que origina industrias acordes al tema de la navegación: ". . . todas las embarcaciones mayores y menores hasta fragatas del tráfico de aquel río, y que pasan de setenta, se han construido en nuestro territorio oriental, y aunque en cualquier parte de las riberas de sus ríos navegables pueden establecerse astilleros, por ahora solo hay dos, uno en el mencionado puerto de San José, en el Paraná hacia el paralelo del lago Ibera y otro en el paraje llamado la Villeta, sobre la ribera del Paraguay, a seis leguas abajo de Asunción". (9) (10) ". . . En información promovida en 1612 se dice expresamente que Asunción pobló Buenos Aires para tener una salida comercial." (11) ". . . Pero por ese río los navios no solo salían, sino que también volvían, y por uno que salía llegaban diez". (12) Los textos precedentemente citados dan una visión de la importancia del Paraná al que había que mantenerlo suficientemente dominado para que la navegación no resultara una aventura peligrosa. De ahí que adquiere gran importancia una de las cartas de Hernán Arias de Saavedra, varios de cuyos párrafos, sin continuidad en el escrito, aportan a la idea expuesta. "buenos aires mayo 25 de 616. .. y andadas quinze leguas sali al Rio grande donde a un mismo tiempo llegaron veinte soldados con los quales me embarque y fui visitando algunos naturales que en aquel paraje andan dibididos cuya reducion tienen a su cargo los padres de la compañía a los quales señale puesto en que oy están". . . "y de la otra parte del Rio señale otro puesto para el mismo efecto donde se hará otra gran Reducion por estar en lo ultimo de aquella prouincia del parana." . . ."y visite los yndios que están por aquellas yslas velicosos y rebeldes a los quales mande se Reduxiesen". . . "de yndios que ay en esta prouincia del parana a los quales hable y quedo formada la Reducion". . . "De aqui lleue preso vn cacique y le vaje a la ciudad de vera por auer muerto y destruido agora cinco años una reducion de yndios domésticos por quitarle le muger al cacique della" . "proseguí mi viaje visitando las Reduciones que auia formado a la subida". . . "y luego como llegue a este puerto hize otra Reducion quinze leguas del en la costa del sur donde tengo la misma fabrica que en las demás ay aqui 100 yndios". . . "Con las Reduciones que he referido queda nabegable este Rio por estar fundadas en la Ribera del en puestos fertilisimos y abundosos Para criancas labrancas y de muchas comodidades para los naturales porque tendrán salida de sus frutos y otras vtilidades convenientes para su buen gouierno y conseruacion y los españoles mercaderes cudiciaran esta nauegacion que tantas dificultades tenia asi por la poca seguridad que hasta agora ha auido en algunos parajes donde auia yndios de guerra como por ser neuegacion deleytossa y auastecida de comidas pesquería y caca. Demás de otros muchos vienes que Resultan de tener las cosas en este estado". (13) Es evidente a través de todas las líneas de esta carta, la preocupación de Hernán Arias de Saavedra para que los habitantes naturales de esas costas del Paraná pudieran trabajar la tierra y obtener de ella los productos para su subsistencia. Un último párrafo, perteneciente también a "sus cartas al Rey" expresa: ". . . como otro gran numero de ynfieles que auia en esta prouincia" . . ."se hagan accesibles y comunicables y se les siga prouecho con comodidad de los mercaderes deste rio y demás passageros que le nauegan". (14) Para finalizar
con esta documentación donde rescato que había parajes
inseguros por los indios de guerra, y otros abastecidos
de comida y caza; y que la preocupación de Hernán Arias
de Saavedra era la de que los indios fueran accesibles y
tuvieran buena comunicación con mercaderes y pasajeros;
voy a extraer otra documentación a través de la cual es
evidente el paso de una provincia a otra. "En Santa Fé
(la Vieja) a veces se empleaba cal, transportada desde
la 'otra banda' del Paraná, donde hasta ahora existen
hornos de cal en plena actividad, para fijar las tejas
en algunas "asas". (15) El mismo Zapata Gollán describe
más adelante: El yeso y la cal debían trasladarse indefectiblemente en embarcaciones por lo que es de suponer que tanto Juan de Garay como Hernán Arias de Saavedra disponían de una salida para esos productos que estaban dentro de su estancia. Hasta este momento el trabajo ha girado alrededor de las posibilidades, no demostradas, de la existencia de una salida natural en el lugar donde en este momento se halla Puerto Hernandarias. De ahora en más, saltando casi trescientos años, vamos a atenernos a realidades. Al retomar esta búsqueda en 1847 Puerto Hernandarias es una realidad a la que se refieren tres distintos documentos. Tal vez una búsqueda con mayor disponibilidad de tiempo en los escritos de Goncebat o algún dueño anterior de esas tierras eche luz sobre la construcción de algún precario muelle, pero lo cierto es que el primer indicio está aquí, en 1847. Se menciona Hernandarias como lugar de procedencia de una embarcación cuando aún Villa Hernandarias no ha sido fundada. (18) "¡Vívala Confederación Argentina! ¡Mueran los Salvages Unitarios! Comandancia del Resguardo. Paraná Mes de América (Mayo) 31 de 1847. El Comandante del Resguardo que firma, da parte al Señor Ministro Tesorero General de haber llegado ayer a este puerto federal la Chalana "Concepción" con carga procedente de Hernandarias. Sin mas nobedad.-José Manuel Guerencio". (19a) " ¡Viva la Confederación Argentina! El Capitán del Puerto. Paraná Febrero 22 de 1852. Al Excelentísimo Señor Gobernador Delegado D. Antonio Crespo. El que firma da parte a su Excelencia de haber anclado en este Puerto el dia de ayer las Chalanas "Juanita" y "Esperanza" la primera procedente de La Paz y la segunda de Hernandarias. Sin mas novedad. Dios guarde a Vuestra Excelencia muchos años. José Ignacio de Vera". (19b) "Capitanía del Puerto. Viva la Confederación Argentina! Parana Abril 4 de 1852. Al Excelentísimo Señor Gobernador Delegado de la Provincia D. Antonio Crespo. El que firma da parte a V.E. de haber en el dia de ayer entrado a este Puerto las embarcaciones, Pailebot (19) San Ramón, procedente de Santa Fe, y dos chalanas una Trinidad procedente de La Paz y la otra de Hernandarias, y de haber salido para Corrientes las Goletas Rey David y la Esperanza y la Clarita para el Paraguay. Sin mas novedad. Dios Guarde a V.E. muchos años. José Ign/o Vera. (19c) Es evidente un crecimiento en esa zona de Hernandarias, como La Paz; pero es un crecimiento que no está ajeno al pensamiento de quienes, desde Entre Ríos, vivían plenamente ese período de la Organización Nacional. A través de la LEY DE EGIDOS de Mayo de 1872 se procura por todos los medios la creación de condiciones para el establecimiento de población permanente o colonos que comiencen a dar vida a esos campos. Se establece a través de ella la superficie de todas las Ciudades, Villas y Pueblos de la provincia, su destino para el desarrollo poblacional y de la agricultura, y la exclusión de pastoreo en esos campos. Es evidente el afán de poblar Entre Rios a través de un ordenamiento productivo. (20) Se indican las pautas para compradores o concesionarios de los terrenos, así como la construcción de los planos y una memoria pequeña, inserta en los mismos, donde entre otras cosas se especifiquen: "Medios de comunicación marítima". Tiene fecha de firma en la Sala de Sesiones. "Uruguay, Mayo 9 de 1872" y rubrican "Juan A. Espíndola, Pedro Coronado —secretario—". Desde el 13 de Mayo de 1872 en Uruguay tiene fuerza de Ley de la Provincia con las firmas de Echagüe y Secundino Zamora. (21) "Es prácticamente inmediata la ley del 28 de Mayo de 1872 creando dos Villas, "una sobre la costa del Río Uruguay, á inmediaciones del arroyo Mocoretá y otra sobre el Rio Paraná, á inmediaciones del arroyo de Hernandarias, y en los parajes que presenten las mejores condiciones topográficas é hijiénicas, denominándose "Villa LIBERTAD" la primera y "Villa HERNANDARIAS" la segunda". (21a) " El punto en que se ubicó (Villa Hernandarias) no podía ser mas favorable, así por las circunstancias antes enunciadas como por los puertos seguros y profundos que en toda estación del año le permitirían mantener en actividad constante su movimiento comercial y que aún prestarían importantes servicios a los pueblos inmediatos de la costa Santafecina, Helvecia, Cayastá y Santa Rosa."(22) Aquí también, a través del texto de Emilio Villarroél, se descubre este puerto "seguro y profundo" y la proximidad de Cayastá, asentamiento de Santa Fe,La Vieja. "Uruguay. Febrero 15 de 1876. Al Contador General. Para su conocimiento y demás fines se transcribe a continuación la resolución recaída en el expediente seguido por los señores Dn. Benjamín del Castillo y Cía. sobre colonización de los terrenos de Hernandarias, y cuyo tenor es como sigue: Uruguay. Febrero 10del876."(23) Así comienza el contrato firmado con esta primera empresa colonizadora de Villa Hernandarias. El mismo se rige estrictamente por la Ley de Egidos y de Fundación de las Villas Hernandarias y Libertad; y por el artículo 18o del mismo se especifica: "El gobierno de Entre Rios, cuando lo crea oportuno solicitará del de la Nación la habilitación del puerto para la Villa y Colonia Hernandarias, y la construcción de los edificios para Capitanía y Resguardo. " (24) El 8 de Julio de 1876 el Dr. Don José V. Diaz en representación, conviene con el Gobierno de la provincia en que la testamentaria de Goncebat desiste y se separa de todo derecho que pueda tener en terreno que comprende la mensura de la Colonia Hernandarias y consiente en que el gobierno escriture y entregue en propiedad ese terreno a la empresa Colonizadora. Ese mismo día habrá una nueva acta en la que Don José Vicente Diaz representante de la Testamentaría del Coronel Don Luis Goncebat y don José M. Comalera en representación de su señor Padre Don Estevan Cornalera convienen en que el Gobierno de la Provincia escriture y entregue a la Empresa Colonizadora de Villa Hernandarias el area de terrenos que se hallan en litigio entre ambas partes. Cuando la cuestión entre Comaleras y Goncebat esté resuelta, el Gobierno indemnizará al que resulte ser dueño del valor. Otro apunte borrador, como los que acabo de mencionar, dado a los veintiocho días del mismo mes de Julio del año 1876 ambos representantes Testamentarios parecen convenir definitivamente lo propuesto veinte días antes y por otra acta del mismo día el representante de Goncebat obedeciendo la Ley de Expropiación conviene en la entrega de sus propiedades tomándose un año para la desocupación definitiva de los mismos. (24a) La sociedad colonizadora se constituye cuando es asociado en calidad de Gerente Don Martín Schaffter, considerado pionero de la Villa. "Era el 20 de Abril de 1879. La tarde se iba en silencio. El sol, en retirada, doraba con sus rayos la cresta de las olas, en corcovos lentos. La barranca empinada, asomaba el río y lo miraba irse. En la selva enmarañada, solo pájaros y vientos tenían el privilegio de la inmensidad y la fronda. Aguas arriba, un barco surca la amplia cancha del río epónimo. Es el vapor Paraná, tocayo del río. Viene de muy lejos. Zarpó de El Havre el 15 de marzo del mismo año. Hernandarias es su última etapa. Fué también su último viaje, pues naufragó a su regreso. A su bordo viajan familias suizas oriundas del pueblo de La Chaux de Fonds, Cantón de Neuchatel. Eran once familias y dos hombres solteros. He aquí sus nombres: Carlos y Amoldo Droz, Santiago y Alfredo Stkerque, Juan Andrei, Emilio y Amoldo Müller, Juan Eymann, Santiago Schneider,' Ernesto Kopp, Félix Kleisser, Ulises Peter y Ernesto Raber. Venían tras el vellocino de oro. Habían adquirido tierras en el lugar por intermedio de un médico, el Dr. José Kleisler, enviado por Dn. Martín Schaffter. Desembarcan y contrariamente a lo que suponían aquellos inquietos viajeros, solo encuentran una selva impenetrable, huraña, enmarañada. Junto a la barranca una casita —todavía se conserva— propiedad de un alemán, don Enrique Knell; a cierta distancia un rancho, donde está instalada la comisaría, y luego otra casa. El comisario, un criollo carta cabal, se llamaba José Rodríguez. Eso era Hernandarias. Una carreta tosca y primitiva conduce los equipajes a través del bosque. Detrás y a pié, marchan los suizos, plena y sorprendida la mirada ansiosa ante tanto paisaje extraño. Unos corpulentos algarrobos les prohijaron generosos su amparo en la noche. Fueron los primeros aleros gauchos. La cuarta parte de una res, el primer yantar y los zozobros de una noche inolvidable, unida a la amenaza de los animales salvajes, la primer agresión de la naturaleza lugareña. Al día siguiente, un poblador de los alrededores, Don Agustín Rossi, también suizo, que tenía un negocio, los alberga en unos galpones, hasta que construyeran sus ranchos a la usanza criolla. Y manos a la obra. Dura y difícil la tarea del bosque. Abajo el árbol para que sea factible la perspectiva del surco promisorio. Algunos no soportan el quehacer tremendo y duro y buscan otras zonas mas propicias; empero, otros quedan para la forja incesante. Se regionalizan, se adaptan, continúan... (25) Es un hermoso homenaje a aquellos primeros pobladores de Villa Hernandarias que llegaría con el tiempo a ser considerada Comarca Fundadora. "La empresa Benjamín del Castillo y Cía., pese a los esfuerzos realizados, no logra concretar sus propósitos a causa de un pleito entablado por los antiguos dueños de la tierra —se refiere a Goncebat— contra el gobierno provincial; originado por la falta de pago por parte de este último, de los terrenos expropiados a los mencionados poseedores." (26) "Otro contratiempo es que en la mensura practicada falta considerar un excedente de media legua que, a posteriori adquiere el señor Emilio Villarroel". . . "la firma que por escritura del 31 de Marzo de 1880, adquiere las tierras para la Colonia, se disuelve el 7 de abril del mismo año, quedando dueño exclusivo de las tierras de Hernandarias, Dn. Martín Schaffter". (27) Aquí aparece una nota firmada por Martín Schaffter y dirigida a su Excelencia el General Thomás A. Osborne, Ministro Residente de los Estados Unidos en la República Argentina. En ella, el señor Martín Schaffter denuncia ante este funcionario —el es de origen norteamericano— la persecución de que es objeto a partir de la disolución de la Sociedad Benjamín del Castillo y Cía., impuesta por el señor Benjamín Castillo quién ha pasado a ser, en ese año 1881, Contador General de Entre Ríos. Manifiesta haberse apersonado a un importante y distinguido abogado de Buenos Aires —seguramente Emilio Villarroel— para saber a ciencia cierta si sus títulos de propiedad de las tierras de Hernandarias son legítimos y si está autorizado a la implantación de industrias dentro de ellas. No admite como posible que el Gobernador esté enterado de las ofensas y agravios que recibe a diario del señor del Castillo, en su condición de ciudadano de los Estados Unidos. Se asigna el hecho de haber sido el responsable, en beneficio de Hernandarias, de la implantación cinco años atrás, de la oficina meteorológica que atendió en persona y enseñó a atender a sus lujas, sin más retribución que la satisfacción de aportar una contribución científica al país. Pero también deja expreso que, "mediante my amistad y relaciones con los navegantes a vapor en la carrera de Corrientes y Paraguay, hace cinco años, conseguí que todos los vapores de la mencionada carrera hicieran escala en Hernandarias. Patrocinio, que hasta la fecha de hoy, una Compañía rica y poderosa, La Compañía de Estracto de Carne Liebig, de Fray Bentos, no ha sido capaz de obtener". (27a) Reconoce también en dicho texto ser el autor del viaje a Suiza, para promocionar a Entre Ríos y especialmente a Hernandarias, de un amigo suyo científico, el doctor José Geisseler quien a través de diez meses viajando por aquel país hizo reuniones y numerosas publicaciones sobre el lugar tratando de contratar e invitar "solo familias buenas y laboriosas, que después de su llegada aquí, pudieran disponer de un capital, por lo menos de 2000 francos. He exigido que la mejor clase de gente se estableciesen en Hernandarias". Pese a todos esos inconvenientes ". . . el señor Schaffter acometió con la mayor decisión la obra de colonización de Villa Hernandarias; y allí, en medio de la campaña desierta, del monte primitivo, levantó su tienda, llevó su familia y se instaló; dio los primeros azadonazos, derramó la primera semilla, y allí terminó sus días. Yo me felicito de la oportunidad que se me ofrece de poder tributar este recuerdo justiciero a aquel "pionner" de la vida de Hernandarias. Nos habíamos conocido con este señor en la ciudad de Santa Fé y me confió, como abogado, su patrocinio por lo que debí tomar conocimiento del expediente administrativo de la colonia. El hombre estaba desalentado, porque veia que todo su trabajo y empeño se malograban, y, para no perderlo todo, buscaba a quién hacer cesión de sus derechos. En tal estado consulté el asunto con el Dr. Francisco Ferreyra, quien, con la lectura del expediente, pudo ver, desde el primer momento, la razón que asistía a mi cliente; y aceptamos la cesión que él me había ofrecido, y que se realizó en las mejores condiciones para él mismo, como puede verse por los términos de la escritura de cesión que se registra en el protocolo del escribano don Pedro Coronado, de fecha 11 deJuniodel884/'. (28)
La lectura de distintos
textos va creando un nuevo texto esclarecedor: ". . . don Emilio Villarroel, uno de los socios de la empresa que toma a su cargo la colonización de Hernandarias en 1884, se traslada para entrevistar al Comisionado de la vecina Provincia (Santa Fé) con el objeto de solicitar pasajes para doscientas familias integradas de acuerdo a las estipulaciones de la ley del 28 de Mayo de 1872, en total son seiscientos pasajes enteros, aparte de lo obtenido para los menores, por importe de veinte mil pesos oro, debiendo reintegrarlo la empresa, de acuerdo a dicha ley. Don Emilio Villarroel, conviene con el señor Juan Bautista Arnaud, vecino de Paraná, para que este último se traslade a Europa a fin de contratar el número de familias mencionado, ofreciéndoles el adelanto de los pasajes, entrega de tierras, facilidades de pago, manutención y entrega de útiles de labranza, es decir, dándoles el máximo de garantías posibles para su radicación en Hernandarias. Con estas propuestas, una vez en Europa, comienza la gestión encomendada, logrando el embarque de tres o seis familias, pero una epidemia de cólera en el puerto de Genova, no le permite continuar sus diligencias y debe retornar al país con el grupo mencionado. Una vez en Buenos Aires, los inmigrantes son alojados en el hotel construido para ellos. Allí el Dr. Francisco Ferreyra les comunica que serán embarcados para Hernandarias en uno de los vapores Mihanovich que hace la carrera al Paraguay, pero tal viaje no se realiza pues agentes de las colonias santafecinas, anticipándose, los llevan a su Provincia. Como resultado de ello la empresa Villarroel y Cía. debe reembolsar el importe de los pasajes en el Banco Nacional, en liquidación". (30) Al hacer mención de Hernandarias como el destino al que el vapor de Mihanovich debía trasladar a los inmigrantes, apelo a un comentario de Villarroel que describe lo que era Puerto Hernandarias en esa época: "... y fué el desembarco de la trilladora, de feliz memoria. Hubo que hacer un desfile de yuntas de bueyes para arrastrarla, hay que decir, porque la bajada del puerto de la Colonia Hernandarias en aquellos días genesíacos, no era tal bajada, sino una cuesta arriba, una ascensión sobre las mas elevadas barrancas de la costa del Rio Paraná; así; cuando la primer yunta de bueyes tocaba el veril de la barranca, la Kleyton (nombre de la trilladora) ponía su planta sobre la ribera y marchaba con toda pompa y solemnidad; fué aquella una ascensión triunfal". (31) Pendiente hacia el río que tenía: ". . . una curva que para arriesgarse por ella y salvar del derrumbe, se necesitaba ser diestro y baqueano".(32) Villarroel describe la "bajada o subida" al puerto Hernandarias cuando aún no hay oficialmente ningún muelle. Ese año de 1884 registra los primeros censos de extensiones cultivadas para la incipiente Villa: "TRIGO: Treinta cuadras cuadradas, MAÍZ: Cuarenta y cinco cuadras cuadradas, VARIOS: Cincuenta y seis cuadras cuadradas. Habiéndose comprobado que la tierra es apta para el cultivo de la viña, por el rico contenido de sus subsuelos en fosfato y cal y con miras a explotar la industria vitivinícola, la empresa Villarroel y Cía., eligieron el terreno aparente y poblándolo, denominaron: "LA GRANJA" al establecimiento ". (33) "Se había constituido en la Capital Federal una sociedad protectora de la inmigración francesa, suiza y belga, cuyo presidente fué el conocido literato, don Alejo Peyret, y regente doña- Clemencia Malorie, a la que interesamos para que nos mandara a Hernandarias las familias que aceptaran nuestras condiciones, que eran de alojamiento y adelanto de provisiones durante el primer año, etc.". (34) En este momento aparecen las ACTAS DE VENTA (Acte de Vente) entre la Sociedad Colonizadora Villarroel y Ferreyra y el comprador, cuyo texto está íntegramente redactado en francés y en la que el artículo sexto indica que: "El acta se registra y legaliza en Francia" (35) Una nueva corriente inmigratoria llega a Hernandarias a raíz de este convenio "... y se empezó a edificar. . . iglesia, escuela, casas para familias, etc.. Es entonces cuando ya organizado el pueblo aunque en forma incipiente, comienzan a llegar algunos pobladores. Unos fijan su residencia en la planta urbana, otros en las colonias vecinas. Anotamos algunos nombres: . . .Familia Schaffter cuyas hijas Margarita, Teola o Thecla- y Fanny, tuvieron a su cargo la atención del telégrafo y correo, Juan Mundín. . .". (36) Hay muchos nombres mas en esta lista, pero nos detenemos en estos dos apellidos. Schaffter, sabemos por el párrafo anterior, tiene tres hijas. Si una de ellas hubiera casado con un hijo de Juan Mundín el hijo de ambos, haciendo uso de los dos apellidos, conformaría el apellido compuesto MUNDIN-SCHAFFTER. Y Mundín Schaffter es el apellido de un gran periodista argentino, Jorge Leal -fallecido en la década del 50- y cuyo hijo es el actor Carlos Thompson. Un dato más que nace en este Puerto y Villa Hernandarias y hace a nuestro propósito de ir indagando en los pequeños resquicios que permitan descubrir como nace, y se prolonga en el tiempo, este pequeño puerto argentino. "Así comenzó Hernandarias, pujante, hermosa, con afanes de progreso. Con su oro blanco interminable y generoso, la tónica del esfuerzo permanente. Con la bonhomía de los hombres, una diestra tendida en alcance espontáneo y franco. Con su paisaje, en hermosa trilogía de frondas, formas y cuchillas y con su barranca empinada asomándose al río, siempre rumoroso, siempre urgente, hoy lamentablemente no aprovechado. Tanta inmensidad útil. . . Por esa inmensidad, ruta al fin, navegó, ha mucho, el pensamiento de aquellos suizos en misión esperanzada y optimista". (37) "Para el año 1885, el número de habitantes de la Villa es de 600 y el de la Colonia de más de 2000 personas agriculturas, según los datos suministrados por el señor Mendeni". (38) En 1888 el censo realizado en la villa, arroja las cifras que se detallan: Mujeres 378; Varones 784; Total 1.162. Pero será importante retornar a 1886 a través de otro documento: "En 1886 la empresa adquiere en el Salto Oriental 4.000 sarmientos enteros en los viñedos de don Pascual Amague, quién ha aclimatado la uva de Lorda. Los sarmientos son transportados a Hernandarias por agua". (39) "Los resultados obtenidos con este cultivo son inmejorables, los encargados del viñedo aseguran que ni en su país natal Mallorca - Andalucía, han visto plantas tan vigorosas" (40). Tres años después Hernandarias tiene más de dos millones de plantas. ". . . con un gasto de cuarenta mil pesos se puede obtener un viñedo que a los cuatro o cinco años produzca sesenta y siete mil seiscientos pesos anuales, el resultado es asombroso, si se tiene en cuenta que la mitad de los cuarenta mil pesos corresponde a un gasto realizado una sola vez, plantas, alambrados, maderas para estacones, etc. etc.". (41) "Como consecuencia las tierras se valorizan, en seis meses las valuadas en treinta o cuarenta pesos la hectárea no se pueden adquirir en 1889 a menos de cien pesos ó más. Otro cultivo es el del tabaco de Virginia, Mariland y Habano cuyo ensayo da un resultado positivo. Con posterioridad se elaboran cigarros de hoja. En la quinta LA GRANJA se realizan varias plantaciones de árboles frutales. El futuro no puede ser más prometedor para la colonia Hernandarias. A principios de 1890 se anuncia una plaga de langostas y se emplean todos los métodos de defensa conocidos, zanjas, barreras, fogatas, humaredas, remoción de terrenos donde los insectos realizan sus desoves, los peones con tarros de lata producían un ruido atronador". (42) "Una tarde de verano, plácida y tranquila, hacía una recorrida a caballo y llegué por LA ESPERANZA, nombre que había dado a la concesión en que se hacía aquel cultivo (tabaco), y pude apreciar la lozanía de las plantas y el cuidado con que se mantenía esa plantación. Al día siguiente, volví y no encontré sino los tallos blancos y pelados. La langosta en horas lo había devorado todo. . .". Ese era el panorama de 1890, un año que, sin embargo, tiene un significado especial para Villa Hernandarias. "19567. DECRETO concediendo permiso para la construcción de un muelle en la costa izquierda del Río Paraná. Departamento de Hacienda, Buenos Aires Setiembre 6 de 1890. Vista la solicitud que precede, y a mérito de los anteriores informes —El Presidente de la República- DECRETA—: Artículo Io: Concédese el permiso solicitado por los recurrentes, para construir un muelle en terreno de su propiedad, situado en la costa izquierda del río Paraná, en el pueblo de Hernandarias, Colonia del mismo nombre, Provincia de Entre Ríos". (43) Ha nacido oficialmente el primer muelle de Hernandarias y se han iniciado diez años tremendos para la Colonia. Una muy exacta descripción de los hechos está expuesta en la nota elevada en Octubre de 1903 al superior Gobierno por Villarroel y Ferreyra, y cuyo tenor es de un gran dramatismo. A todo esto la población ha decaído en Hernandarias. El censo de 1902 ha revelado una pérdida de casi el 40% respecto al censo de 1885 que revelaba 2600 personas. Ahora se llega escasamente a 1500. Es evidente que la plaga de langostas ha echado muchos habitantes. Volviendo a la empresa Villarroel-Ferreyra la información revela que todas las instancias por salvar a la misma, para poder continuar con la colonización han sido agotadas. La langosta ha destruido diez años de sembrados y de lucha permanente y deja a esta Villa con la única posibilidad, momentáneamente, de explotar cal, yeso u otro mineral. "N° 162. Excelentísimo Señor. Los Señores D. Emilio Villaroel y Dn. Francisco Ferreyra actuales propietarios de la Colonia y Villa Hernandarias se presentan a V.E. proponiendo ceder varias concesiones de la misma y varios lotes de terreno en la Planta Urbana, siempre que el Superior Gobierno se haga cargo de la deuda que los referidos señores tienen con el Banco Hipotecario Nacional. .." (44) 1903 es año decisivo para Villaroel y Ferreyra. Pese al decreto de 1890 en el año 1903 todavía no hay muelle en Hernandarias. Recién diez años después, en la "Memoria sobre el Rio Paraná" de 1913, se habla de Puerto Hernandarias como uno de los que generan un activo movimiento de cabotaje representado por unas 800.000 toneladas. (45)
El 8 de Agosto de 1919
ingresa al Congreso Nacional un proyecto del Presidente
de la República; Don Hipólito Irigoyen y su Ministro de
Obras Públicas, Pablo Torello. El proyecto se gira a la Comisión de Obras Públicas el 8 de Agosto de 1919 y el 22 de setiembre: "A la Honorable Cámara de Diputados: Vuestra Comisión de obras públicas ha estudiado el proyecto de ley remitido por el Poder Ejecutivo, referente a la construcción de embarcaderos flotantes destinados al servicio de cabotaje; y, por las razones que aducirá el miembro informante, os aconseja la sanción del siguiente: PROYECTO DE LEY". (47) Con mínimas modificacioes de texto se eleva el proyecto que reemplaza al final del mismo el concepto de: "nuestro país" por el de: "nuestro suelo", refiriéndose al destinatario de los beneficios. Se anula en el articulado del proyecto el párrafo referente a la construcción para los ríos interiores, se agrega un artículo autorizando al ejecutivo a emplazarlos también en puertos del atlántico y se amplía el presupuesto calculado de m$n 3.202.500 a m$n 3.500.000. Se dá posibilidad al ejecutivo para que sean más de 18 los embarcaderos a construir. Está fechado en la SALA DE COMISIÓN, Agosto 28 de 1919 y firman Juan B. Arámburu, F. Beiró, G. Lehmann y A. Méndez Casariego. Este último es justamente el miembro informante dejando traslucir en su palabra el entusiasmo de la propuesta y el profundo análisis del proyecto hecho por la Comisión. Cinco días después, la Comisión de Obras Públicas del Senado de la Nación informa: "Honorable Senado. Vuestra Comisión de obras públicas ha tomado en consideración el proyecto de ley venido en revisión por el que se autoriza al Poder Ejecutivo para construir e instalar embarcaderos flotantes en los ríos interiores y por las razones que dará el miembro informante os aconseja le prestéis vuestra sanción. Sala de la Comisión Setiembre 29 de 1919. Firman Carlos Zabala, Leopoldo Meló, Benito Villanueva". Leopoldo Meló es el miembro informante: "Es sabido que el renglón principal de la renta federal está constituido por el rendimiento de las aduanas que en el año 1918 excedió los doscientos veinte y tres millones de pesos, contribuyendo las de Santa Fé, Entre Ríos y Corrientes con más de veinte millones. Los poderes públicos deben entonces preocuparse de facilitar las operaciones de embarque y desembarque en los distintos puertos situados en la costa de los grandes ríos"......."tendrá la ventaja (el proyecto) de que fomenta la naciente industria de construcciones de buques, dado que las construcciones se realizarán en el país y con nuestras materias primas". (48) Una vez aprobado el proyecto en general y particular se retira del recinto el ministro de obras públicas, doctor Pablo Torello. Todo va haciéndose en esa época en forma dinámica y sin mayor pérdida de tiempo. El primer paso para la colocación útil de los embarcaderos flotantes frente a la costa lo constituye la preparación de los accesos de acuerdo a los considerandos de la ley 10927. "Suscripto por el diputado Hernández, fue presentado a la Cámara un proyecto de ley, en el que se establece que el Poder Ejecutivo procederá a construir los caminos de acceso y bajadas al río Paraná, en los parajes designados para la situación de los embarcaderos que se construyan de acuerdo a la ley 10927". Dichos caminos tendrán un ancho de 30 metros y su extensión máxima será de 40 kilómetros cada uno". (49) ". . . se encuentra a consideración del ministro de Obras Públicas el proyecto de la Dirección de Navegación y Puertos para la construcción de obras fijas —que servirán de atracadero de los embarcaderos flotantes— en los puertos de Pueblo Brugo, Hernandarias, Urquiza y Curtiembre. Los gastos para cada puerto de esas "obras se calcula en los 50 y 70 mil pesos y cada embarcadero en 200.000 pesos". (50) Y mientras avanza el proyecto de los embarcaderos he aquí el testimonio de Sarán Villarroel de como se navegaba y se embarcaba en esos años. Fechada el 28 de noviembre de 1921, a la 1,30 P.M. describe ese viaje: "Mi Emilio: En mi cartita de ayer no les contaba algunas impresiones del viaje, tenía tanto que hacer al llegar. El vapor iba tan cerca de la costa cuando pasábamos por su casa que se distinguían claramente las personas. Estaba la mujer del capataz bajo los paraísos de la casita y la saludamos; ella muy contenta contestó y parece que me conoció porque la levantó en brazos a la nenita para que saludara también. En Brugo se embarcó junto con la hermanita de Angélica, la señora de Gentile y desembarcó en la fábrica. Ahí fué donde más nos detuvimos porque tenían que cargar yeso. En Villa Urquiza subió a la canoa de pasajeros una monja sólita, era alta y muy delgadita. Viera mi Emilio que gente tan desatenta, nadie le dio la mano para pasar a la canoa y eso que tenía que pasar por dos y ella muy solita y muy calladita subió. .."(51) La forma de embarcar está claramente reflejada en este documento y puede apreciarse el valor que va a tener la puesta en marcha de los embarcaderos flotantes. En el año 1921 se inician las obras de Puerto Hernandarias con los movimientos de tierra, la construcción del camino de acceso y el limpiado de reslingas de tosca caliza en 500 metros aproximadamente. (52) En 1923 ó 24 queda terminado el acceso al puerto y falta construir la explanada y playa. Al pie de la explanada se completó la hinca de los pilotes de defensa y 1600 metros cuadrados de playa con macadam y reticulado. Sobre la plazoleta de la ribera el trabajo consistió en macadamizar 1000 metros cuadrados que unían el término del acceso con la playa de bajo nivel. Quedó habilitado el embarcadero E-5, actualmente en pie. (53)
"Los embarcaderos flotantes
se proyectaron de hormigón armado, con las siguientes
características:
En la parte superior tiene un galpón de 25 x 8 m. con una altura libre de 2,45 m., de cuya superficie se destinan 23 metros cuadrados de una cabecera para servicios dé aduana y correo, y análoga superficie de la otra para sala de espera de segunda clase; ambas se hallan separadas del resto por tabiques de madera. Una casilla de madera de 7,15 x 6 m. en un tercer puente está destinada a sala de espera de primera clase. De este tipo se han construido seis". (54) Ese año 1925, a pesar de las precarias condiciones —todavía no funcionaba el embarcadero flotante y solo actuaba el E-5— hay un importante atraque de vapores de la carrera y buques de carga. Durante el primer trimestre: Entradas: 227 buques con 57.518 toneladas de registro; 1.093 de carga y 5.423 tripulantes. Salidas: 229 buques con 57.684 toneladas de registro; de carga 8.616 y 5.452 tripulantes.
Movimientos del primer
trimestre del año 1925:
Frutos y productos del país salidos para puertos
argentinos:
RECAUDACIÓN: El mismo Villarroel sigue explicando el desarrollo de la Villa dando cuenta de la próxima finalización de las instalaciones de luz eléctrica que darán alumbrado a la población, a la vez que la usina proveerá luz y fuerza para la fabricación de hielo proyectada. En ese momento la villa tiene Hotel, Restaurant y Bar, dos fondas muy buenas, dos Cafés y Billares. Se registran no menos de diez almacenes y tiendas. Don Manuel Trulls y Cía., dueño de uno de esos almacenes con un capital de doscientos mil pesos tiene una venta mensual de cuarenta mil pesos y una compra anual de frutos del país y cereales que no baja del medio millón de pesos. Tiene también la Villa un salón cinematográfico donde hay funciones los sábados y domingos. Gran número de autos y camiones que hablan favorablemente de su actividad. Las fábricas de yeso son la principal fuente de vida de las casas de comercio. Embarcan mensualmente un promedio de cinco mil toneladas de yeso molido y cada una de ellas da trabajo a no menos de cien obreros. El promedio de pago de los obreros es muy bueno y ello sirve para favorecer al comercio dado el valor adquisitivo per cápita. Hay un aserradero y fábrica de cajones para envases que ocupa noventa y tantos operarios. Las maderas que se emplean son de las islas de la misma colonia de las que trae mensualmente de cuatrocientos a quinientos rollizos. Tres caleras proveen cal para las construcciones de la Villa y la Colonia. Una manufactura de tabaco da ocupación fundamentalmente a obreras y hay oficina de correos y telégrafos nacionales y provinciales, Juzgado de Paz, Registro Civil, Alcaldía, Comisarios y Sub-comisarios y está por organizarse ese año la comisión de fomento. Cinco escuelas, dos en la Villa y tres en la Colonia educan a la población. El Gobierno de la Provincia hace construir un gran puente sobre el arroyo Hernandarias y el gobierno de la Nación un camino de acceso desde el puente al puerto. Ese mismo camino macadamizado, da acceso al cementerio. Hay un centro social y biblioteca popular, sociedad de beneficencia, hospital de caridad con edificio propio, médicos y farmacias. Hay comunicación con Paraná y La Paz por buenos caminos. La población ha aumentado no pudiéndose precisar la cifra de ese año por falta de censo, pero en medio de tanto progreso la Villa siente la ausencia de un párroco. Es necesaria la ayuda espiritual que no ha llegado. "Con una dilatada costa sobre el rio Paraná, que le da fácil acceso y vía cómoda y barata; con una tierra fertil y rica en minerales de yeso, extensa campaña; esta llamado a ser uno de los pueblos mas prósperos y progresistas de Entre Rios, en días no lejanos, siempre que pueblo y gobierno se propongan llevar a cabo una obra patriótica". (56) Hernandarias con una exportación de 33.500 toneladas ha llegado a ubicarse en al cuarto lugar de la provincia y quinta en cuanto hace a las importaciones con un total de 2.800 tns. En 1925 el gobierno ha finalizado los embarcaderos Nros. 8 al 11. En cuanto hace a los Nos. 12 y 13 están en vías de realización. (57) En Puerto Hernandarias se hicieron reparaciones en las calzadas y defensas de la costa. Se construyó el camino de acceso al puerto, desde el puente Hernandarias, de una longitud de 6.400 metros. (58) En la planilla de sumas invertidas en la construcción y conservación de obras portuarias a cargo de la Dirección General de Navegación y Puertos, hasta el año 1925 inclusive, Puerto Hernandarias registra un total de gastos de 400.429,79. (59)
Reuniendo más datos de los que se pueden obtener sobre
la vida comercial de Hernandarias en su puerto puede
resumirse a partir del informe del Resguardo del Puerto: Este resumen de solo un año, tomado al azar y no en forma total está diciendo a las claras de la utilidad de este puerto y la vida que, seguramente, transmitía a esa Villa; pendiente totalmente de su actividad. Una nota aparecida en el Volumen 3 de OBRAS PUBLICAS DE LOS AÑOS 1932 al 38 (60); informa que en Puerto Hernandarias se llevó a cabo la construcción de un galpón para depósito de 15 metros por cuarenta metros; en manipostería armada, cuyo costo fue de $ 46.325,22 m/n.
Un paso más en su progreso
va a dar Villa Hernandarias el 13 de Marzo de 1937.
Art. Io - Declárase
municipio con derecho a tener Junta de Fomento a la
población denominada Villa Hernandarías, sita en el
Distrito Antonio Tomás del Departamento Paraná". (62) En el año 1943 aparece, a propósito de los embarcaderos flotantes y su importancia, una mención en el libro de Ricardo Ortíz (63) en el que textualmente afirma que: ". . . el emplazamiento de los embarcaderos flotantes en los sitios mencionados, ha sido completado por el Estado construyendo obras de mayor aliento en aquellos sitios a los cuales su tradición o las nuevas corrientes del comercio interior y exterior señalaban como lugar apto para la concentración de mercaderías en volumen capaz de justificar más vastas instalaciones". Esto demuestra la envergadura que van tomando esos puertos y el desarrollo que significa para esos pueblos el establecimiento de los embarcaderos.
Considero importante dar paso a una síntesis de las
Memorias de la Aduana de Puerto Hernandarías de los años
42 al 46, fiel reflejo de la vida oscilante de ese
puerto. 1943 acusa
superávit en recaudación aduanera. Se nota un apreciable
aumento con respecto al 41 y 42 en cuanto hace al
movimiento comercial tanto en importación —4.684
toneladas-como en exportación —108.407 toneladas— La
exportación aumenta con la salida de leña: 44.957
toneladas; cereales: 28.828 toneladas; yeso: 32.000
toneladas, lo que responde a un aumento de barcos
registrado para el año; arribaron 1.334 y zarparon
1.237. 1945 marca un aumento de toneladas tanto en importación como en exportación. La leña exportó 76.274 toneladas, prácticamente duplica el año anterior; la fibra de palma aumentó 508 toneladas de salida; el trigo registra 5.414 toneladas y el lino 2.097 toneladas. El yeso molido exporta 35.219 toneladas. En cuanto a la entrada y salida de buques, también fue superior en casi 400 unidades para cada movimiento. Finalmente 1946 marca déficit de recaudación aduanera y de movimiento comercial. Un factor es la paralización de los transportes de leña. La fibra de palma reduce su salida en 675 toneladas y salen 1.529 toneladas de lino no registrándose embarques de trigo. El yeso exporta en total 36.274 toneladas. También es menor la entrada y salida de buques. La plaga de langostas de los últimos años impidió depósito de cereales en los galpones portuarios. IGGAM exportó a Montevideo 750 toneladas de yeso en piedra desde su desembarcadero "EL BRETE". En el ANEXO DE DOCUMENTOS (no esta disponible) que se acompaña a este trabajo podran encontrarse resúmenes del Movimiento de Navegación y Mercaderías de Puerto Hernandarías correspondientes a los años 1949 al 78 inclusive. (64) Es evidente a través de la observación de las cifras la inestabilidad de operaciones y el progresivo decrecimiento de las mismas. Por ello, seguramente, en el mes de Mayo de 1967 el Centro de Patrones de Cabotaje inicia una campaña pro-reactivación de la navegación del Cabotaje Fluvial y de los puertos del Litoral. Una entrevista con el señor Ramón Otero Aguirre, representante de la Flota Fluvial del Estado Argentino (65) sirve para demostrar coincidencia en el sentido de prestar mayor atención al dragado y balizamiento de los ríos, en la necesidad de un Banco Industrial Naval de Crédito, y de Astilleros estructurados económicamente a las necesidades. Es objeto de gran preocupación, no obstante la angustiosa y apremiante situación que experimenta la navegación del cabotaje fluvial, la extracción de un porcentaje de la recaudación por combustible de navegación con destino a la construcción de caminos, que están al servicio del camión, elemento éste que, día a día resta posibilidades de desarrollo al trabajo fluvial. Se analiza la diferenciación de tratamiento existente en cuanto hace al combustible entre los buques extranjeros y los nacionales, y queda, por parte del señor Ramón Otero Aguirre el apoyo a un esfuerzo que, él no duda, conmoverá a las autoridades nacionales. En otra entrevista, cuya fotocopia también consta en el ANEXO de DOCUMENTOS, (66) llevada a cabo con el brigadier Ricardo Favre, Gobernador de Entre Ríos; éste dejó expresa constancia de que, dentro de los planes de las reuniones de Gobernadores estaba el tema de la reactivación de los puertos litoraleños en los cuales su provincia estaba especialmente interesada. Reiteró el tema del transporte por camión que encuentra, para productor y transportista, solucionados la mayor parte de los inconvenientes que afectan el transporte por vía fluvial; se toca el tema expuesto anteriormente del aporte a la construcción de caminos con regalías del combustible fluvial y se coincide en que; mientras no se drague y balice convenientemente, mientras no se procure reactivar los puertos, mientras no se protejan las bodegas nacionales frente a las paraguayas —por ejemplo— todo lo que se intente será imposible, por lo tanto insta a los Patrones de Cabotaje a continuar con su campaña. El 17 de Octubre de 1967 ante el pedido formulado por el Gobierno de Entre Ríos mediante el "Expediente N° 2324-S/67-AGP- "ADMINISTRACIÓN GENERAL DE PUERTOS - Ref.: Cede al gobierno Entrerriano tres embarcaderos flotantes; se produce la "RESOLUCIÓN N° 229/67 D.C. AGP". El Ingeniero Jorge Luis Frías —Administrador General de Puertos firma juntamente con Antonio Espósito— Jefe del Departamento Comercial la RESOLUCIÓN cuyo "Art. Io - Autorízase la cesión en préstamo al Gobierno de la Provincia de Entre Ríos de los tres embarcaderos flotantes sitos en los Puertos Brugo, Hemandarias y Curtiembre para la afectación a promoción del turismo, a título experimental, manifestada en su presentación del 29 de Agosto último por la Subsecretaría de Gobierno de dicha Provincia". (67) Es evidente que la falta de una actividad continuada que justificara el embarcadero para ese fin solamente, ante la decreciente actividad de Flota Fluvial Argentina, que está a dos años de finalizar su actividad, crean el clima necesario como para presentar el pedido y buscar, por medios individuales de cada localidad, una promoción que sirva también a la provincia. A pesar de la resolución que acabo de mencionar un año después la Municipalidad de Hemandarias solicita al Administrador General de Puertos, Ingeniero Jorge L. Frías por nota caratulada 32-M-68 de la Adm. de los Puertos — Paraná Medio — Santa Fe la cesión a dicho organismo de las instalaciones del puerto. (68) La gestión a través de lo que se infiere por el apartado (g) en relación con el (a); pasa a ser directamente de la Municipalidad de Hemandarias y deja de lado el anterior pedido del Gobernador, el que, según se desprende de la lectura del pedido, también se había originado por gestión del municipio de Hemandarias.
Un mes después, el 25 de
Octubre de 1968, EL ADMINISTRADOR GENERAL DE PUERTOS
RESUELVE: (69) Se acompaña la documentación por la cual el Jefe de Explotación, en ausencia del Administrador General de Puertos, hace saber al Subsecretario de Gobierno de la Provincia de Entre Ríos que se ha satisfecho lo requerido en algún momento por la provincia en el sentido de cederle los embarcaderos. Que se han entregado los de Curtiembre y Hernandarias pero que, de acuerdo a las necesidades de esa Administración retendrán el de Puerto Brugo.(70) El diario "EL LITORAL" del Io y 16 de Diciembre de 1968 se refiere al hecho y sus comentarios forman parte del ANEXO de DOCUMENTOS. (71) El 22 de Enero de 1969 la Administración de los Puertos Paraná Medio celebra el convenio por el cual dá cumplimiento a lo dispuesto por Resolución N° 318/68 entregando oficialmente el uso y administración de las instalaciones que integran el Puerto de Hernandarias. (72) Se acompaña un plano de Puerto Hernandarias. (73) "VISTO: QUE en el corriente año se cumple el Centenario de la "Fundación de Villa Hernandarias, y, CONSIDERANDO: QUE el 28 de Mayo de 1872 fue promulgada la Ley de la Provincia que dispuso la erección de Villa HERNANDARIAS cuya instalación se hizo en una región que fue el núcleo original del poblamiento hispánico del solar entrerriano, QUE el pueblo de Villa HERNANDARIAS al cumplir sus cien años, ha sido aporte de, valía en el quehacer progresista de la Provincia; QUE los más lejanos antecedentes de sus orígenes se remontan al inicio del poblamiento en la región mesopotámica, siendo el trasvasar fecundo de la estirpe hispánica en nuestro territorio; QUE ello comporta un hecho significativo en la historia del Rio de la Plata, dentro del período de la gesta civilizadora de los españoles; QUE fundado en ellos LA COMISIÓN DE LUGARES Y MONUMENTOS HISTÓRICOS DE ENTRE RÍOS ha propuesto que, como un homenaje a la VILLA HERNANDARIAS en su CENTENARIO se declare a la zona en que se encuentra enclavada, COMARCA FUNDADORA. . ." (74)
HERNANDARIAS, una pequeña
población, como muchas de nuestro extenso territorio,
custodiando una historia que es anterior a su mismo
nacimiento. Y es justamente su escudo Municipal el ESCUDO DE ARMAS que: La Junta de Genealogía y Heráldica de Buenos Aires CERTIFICA y cuya descripción es la siguiente: "Cortado. En la primera partición en campo de plata dos leones rampantes de gules, sosteniendo una letra "S" de sinople coronada de oro. Que son las armas de los SANABRIA, de Extremadura. En la segunda en campo de lo mismo tres fajas jaqueladas de cuatro órdenes de gules y oro cargadas cada una de un ceñidor de oro que son las distintivas del linaje de SAAVEDRA, originario del Reino de Galicia. Certifica asimismo que tales armas, timbradas de corona mural, son las que corresponden al Municipio de HERNANDARIAS, Provincia de Entre Ríos. Todo lo cual consta en nuestro Registro. En Buenos Aires a catorce días del mes de setiembre de 1971".(76) Y con esta mención queda completada esta primera reunión de antecedentes históricos sobre Puerto Hernandarias, una Villa y Colonia que tal vez, en pocos años, solo figuren en los "viejos mapas" de algunos muy antiguos atlas.
BIBLIOGRAFÍA |
|
Este sitio es publicado por Carlos Mey - - Martínez - Argentina |
|
Direccion de e-mail: histarmar@fibertel.com.ar |