Historia y Arqueología Marítima

HOME

Indice 

YACHTING - ALGO SOBRE SU HISTORIA

El Autor

☆ por Julio Martínez Vázquez- Pintor Marinista - Publicado en 20 capitulos en la revista Yachting Argentino- 1940/41

El autor Cap 1- Egipto-Grecia-Roma Cap 2 Holanda - a Cap 3 - Holanda - b Cap 4- Inglaterra
Cap 5- Primeros clubes en UK Cap 6- Clubes - 2 Cap 7 -La Orza Cap 8 - El Lastre Cap 9 - El Yachting nortEamericano
Cap 10 - El America Cap 11 La Copa America Cap 12- regatas y barcos Cap 13-  Otras regatas Cap 14 - Diseños
Cap 15- Reglas de Medicion - 1 Cap 16 - Reglas de medicion - 2 Cap 17- El Yatch Britannia Cap 18- Yachting en Argentina Cap 19 - Navegacion de cabotage en Argentina
Cap 20 - El Yatch Club Argentino  
Julio Martínez Vázquez, uno de nuestros más caracterizados marinistas, se inició en el dibujo con el escultor don Lucio Cortea Morales, pasando luego a la Academia Estímulo de Bellas Artes, más tarde a la Academia Nacional. Allí efectuó los estudios completos de dibujo y pintura. Al salir de ella entró al taller del pintor Elíseo Coppini, donde concurría un núcleo de artistas jóvenes, entre los que estaban Gastón Jarry, A. Bustillo, Delavecchia, etc.

Alternaba estos estudios con marinas efectuadas en las orillas del Riachuelo. Su vocación por la marina lo condujo al yachting, deporte gue practicó con gran actividad. Consagrándose además al estudio de la navegación astronómica. Bajo el aspecto de artista, figuró en el Primer Salón Internacional de Arte, efectuado con motivo de las fiestas del Centenario de 1910. La prensa lo consagra como uno de los mejores marinistas del Plata. Sus obras también figuraron en el Salón Nacional, por varios años, a partir del primero realizado en 1911. Concurre a la Exposición Internacional de San Francisco de 1916 y gana medalla, con su cuadro "Pájaro de Mar". Adquirido más tarde por un coleccionista alemán, fué llevado a Berlín. Este cuadro lo reprodujeron, revistas norteamericanas y alemanas.

Pájaro de Mar, premiado en la Exposicion de San Francisco.

En el convencimiento de que un complemento para el marinista, es el estudio de alta mar, resuelve embarcarse a bordo de uno de los últimos veleros llegados a Buenos Aires, en el año 1917, el pailebote norteamericano de cinco palos "Cora F. Cressy", donde logra una plaza por intermedio de un amigo, sosteniendo el peligro de los submarinos y "raiders", el barco llega con felicidad a la ciudad de Nueva York, después de sufrir un huracán que hundió varios bugues en su cercanía, a la altura del temible cabo Hatteras. Empleó en la travesía 56 días.

NOTA: La Editorial El Pulpo Negro ha editado en el 2012, felizmente, el libro con los recuerdos de Julio Martinez Vázquez de ese viaje : "De Buenos Aires a Nueva York a vela en 1917". Si pueden, consiganlo, vale la pena su lectura.

Efectuó más de 120 estudios de la vida a bordo, al óleo, pluma y lápiz. Poco estuvo en la gran metropoli pasando a Boston, ciudad que considera admirable por su cultura cuyo museo de Bellas Artes parece no tener rival en el mundo.

Después de estar más de un mes en la Capital de la Cultura de los Estados Unidos, se embarcó nuevamente para un viaje hasta las Antillas en un schooner de tres palos. Recorre las islas de sotavento  de extraordinario interés para artistas y navegantes. De estas islas, y sus barcos, efectuó una serie de dibujos a pluma.

Vuelto a Buenos Aires, la Comisión de Mas Artes, le concede dos salas del Salón Nacional, para efectuar una exposición con los motivos de su viaje. El periodismo la acoje con las críticas más favorables y vende la mayoría de los cuadros.

En 1923 vuelve a partir para Europa, radicándose en un puerto del Canal de la Mancha, donde alterna sus actividades de navegante con la de pintor. Aunque vive en Inglaterra, se traslada a menudo a Francia, principalmente París, para ampliar sus conocimientos.

En el año 1927, el Ministro de Instrucción Pública, Dr. Antonio Sagarna, le encarga una misión de estudio por los mares y costas del Sur. Vive en Ushuaia, pero sale continuamente a recorrer los canales en busca de temas. Unas veces a bordo de transportes de la Armada, especialmente el "Vicente F. López", otras en cuters cazadores de nutrias y lobos y muchas en chalanas. Estas últimas las hacía cuando debía trasladarse a puntos cercanos, que no tenían acceso desde tierra. También se trasladó a caballo y aún en trineos.

Estuvo en las Islas de los Estados, Picton, donde efectuó estudios. Para el lado de OSO recorrió los canales hasta cerca de 200 kilómetros de Ushuaia, valiéndose de cuters, además de los viajes a bordo del "López”.

En uno de estos cruceros, cuando se propuso efectuar un estudio del famoso ventisquero La Romanche, que se caracteriza por tres saltos de agua y uno de hielo, casi perdió la vida. Habiendo encontrado una roca, la cual era aparente para efectuar desde allí  el trabajo decidió guedarse en ella. Los loberos observaron las marcas de las más altas mareas y llegaron a la conclusión de gue el mar no la tapaba. Le armaron con lonas un reparo muy precario para resguardarlo de los chubascos tan comunes en esos parajes, uno de los cuales se llevó la lona y todo lo gue lo defendía. Cumplida su misión los cazadores se fueron, con la única chalana que contaban.

Era a fines del mes de mayo. Pleno invierno. A las tres horas los estudios estaban hechos, pero el pintor había guedado calado hasta los huesos por la lluvia helada y la nieve. Como un bicho raro de la zona, parado sobre la roca esperó horas y horas. La luz fué disminuyendo, indicando el fin del día, pues el sol, eterno derrotado en esas latitudes, tiene pocas oportunidades de asomarse por las ventanas de las nubes. Unas horas más en tal situación y pasaba a mejor vida.

Ya empezaba a perder la voluntad y estaba quedando paralizado por la somnolencia con que el frío aprisiona a sus víctimas, cuando aparecieron los cazadores con la chalana. Se habían extraviado y pasaron también por momentos angustiosos. En cuanto al cúter, lo habían dejado fondeado en una caleta al reparo de los fuertes vientos. Lo que me conformaba, decía el pintor, recordando el episodio, era saber gue la muerte de frío es la más linda. Así se lo había dicho un noruego. Debe tenerse en cuenta que el paraje, es un desierto absoluto, donde rara vez aparece un barco.

Allí no reina más que la desolación. Muchas de las excursiones las pudo realizar debido a la generosa ayuda del Gobernador de Tierra del Fuego, Ten. de Nav. Juan María Gómez, quien puso sus relaciones e influencia para facilitar el embarque en los transportes y cuters de la zona. Cuatro viajes hizo a los mares del sur, llegando en uno hasta las Islas Orcadas, en 1936, efectuando varios estudios de ellas. Son paisajes de agua, rocas y hielo. El cuadro de abajo representa al transporte Pampa, A.R.A. en viaje a dichas islas, al encontrar el primer témpano durante un crepúsculo polar. Cree ser el pintor que se ha internado más al sur, en la zona polar austral, efectuando estudios con propósitos puros de arte.

En 1929 vuelve a partir para Europa en viaje de estudio. En esa oportunidad visita el sur del Marrueco francés, el norte de Egipto, el Canal de Suez, los Dardanelos, llega hasta el mar Negro, navega por el mar Egeo, y cruza el Canal Corintio, una de las obras más grandes de la ingeniería y menos conocidas. Se radica poco tiempo en París y vuelve a Buenos Aires, donde efectúa una exposición en el Salón Witcomb, en la que vende casi la totalidad de sus obras. Pinta más tarde dos grandes cuadros murales para el Colegio Nacional de Buenos Aires.

Ultimamente(1944) acaba de decorar el Y. C. Carmelo, con siete cuadros, casi todos de grandes dimensiones. Ha sido uno de los miembros fundadores del Círculo Marinista. En cuanto a sus recompensas, además de la Medalla obtenida en la Exposición de San Francisco, ganó medalla de oro en la Exposición de la Patagonia, y la Comisión Nacional de Bellas Artes le ha adquirido varias obras en distintas, oportunidades. En la Exposición Marítima, organizada por la Liga Naval Argentina, fué declarado "Fuera de Concurso", por el Jurado.

Desde el año 1901 concurre a los muelles del Riachuelo en busca de motivos. En 1909 trabó relaciones con el conocido marinista Justo Lynch, trabajando juntos desde entonces y aunque en ciertos tiempos se alejó de nuestro puerto en busca de otros temas, siempre vuelve al Riachuelo, que lo atrae con sus motivos. Bajo el punto de vista didáctico ha sido profesor de dibujo durante 36 años, aunque en forma intermitente, a causa de sus viajes. Dictó clases en los institutos de Bellas Artes, Academia Incorporada y Calderón, y en los Colegios Nacionales, de Buenos Aires, desde 1911, y Mariano Moreno desde 1923 hasta 1941, cuando se acogió a los beneficios de la jubilación. Actualmente está preparando una exposición personal con motivos del sur y de nuestro puerto. También tomó parte en la Exposición, Tout-Petit, organizada por el Circulo de Marinistas.

NOTA: Lamento no tener el resto de la biografia de este gran pintor y escritor. Quizas algun lector de esta pagina pueda ayudarme a completarla. Carlos Mey

 

 

Este sitio es publicado por la Fundacion Histarmar

Direccion de e-mail: info@histarmar.com.ar