Historia y Arqueología Marítima

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Indice  Grandes Veleros

LAS RUTAS DEL NITRATO Y EL GUANO DE SUD AMERICA

El Guano y el comercio de Nitratos - el Oro Blanco

Por Carlos Mey, Marzo del 2010

Introduccion El Comercio de Nitratos Los puertos de carga Terremotos, tormentas y Tsunamis
Vida a bordo y en tierra Los buques Los viajes Fuentes
 

Los primeros grandes depositos de fertilizantes explotados a partir de 1840 fueron los depositos de guano de las islas Chinchas, a 21 kms de la ciudad de Pisco, en Peru. Alli anidan millones de aves marinas sobre islas de granito. Segun Wikipedia, sus depositos de habian agotado en 1874, sin embargo aun se seguian explotando antes de la 1ª Guerra Mundial.

Vista de las islas Chinchas desde la isla Norte, siglo XIX- Wikimedia

Parque Nacional Paracas, islas Ballestas - Wikimedia

Desde la época de los Incas las sales de nitratos se usaban como fertilizantes agricolas y durante siglos los métodos de producción fueron primitivos y lentos, pero en la ultima década del siglo XIX el Nitrato de Sud América se convirtió en un commodity muy importante, debido a varios factores. Uno fué la menor produccion de la India, el otro la demanda mundial creciente y la inmensa fuente de ellos a bajo costo en los desiertos del Norte de Chile, Peru y Bolivia.

Esto llevo a una cruenta guerra entre Bolivia, Peru y Chile o Guerra del Pacifico o Guerra del Nitrato. Esta guerra, ganada por Chile y por la cual conquisto un gran territorio, desértico, pero con grandes yacimientos minerales fue cruenta y sus efectos aun se sienten, ya que Bolivia perdio su salida al mar, Peru mucho teritorio y aun se discuten las fronteras maritimas.

Pero al tomar Chile el control de la region, la produccion aumentó fuertemente por medio de compañias de capital británico y norteamericano. En el más arido desierto del mundo, el Desierto de Atacama, donde jamas llueve, una de las mayores aventuras de la industria moderna fue comenzada por los hombres, la explotacion del Nitrato de Sodio natural.

Al  terminar la guerra Chile devolvió las concesiones a sus dueños originales, por lo que el 60% quedo en manos del ingles John Thomas North, que habia comprado los bonos entregados por el gobierno peruano al momento de la expropiacion efectuada en 1874. Como North era tambien el dueño de otras empresas vinculadas a la extraccion del Nitrato como los ferrocarriles y a las que abastecian de agua potable a las oficinas, se le conoció como el Rey del Salitre. Si bien la propiedad de la mayor parte de las empresas salitreras era privada, el fisco chileno controlaba el porcentaje restante y se beneficiaba con el impuesto que se cobraba por quintal exportado. (www.biografiadechile.cl )

Típica botella hecha por los marineros o los habitantes de las ciudades costeras, con distintos tipos y colores de nitratos de Sodio. Esta botella es del Cap-Horners Museum, St Malo.

Ademas de fertilizantes, los nitratos se utilizaban tambien como un componente para explosivos, lo que, durante la 1º Guerra Mundial, llevo a una enorme demanda pero tambien a su desaparicion, ya que Alemania desarrollo el amoníaco sintético por el método Haber-Bosch al no poder contra con los nitratos de Chile. Y el golpe de gracia lo ocasionó la enorme Depresion Economica de la década de 1930. La empresa quimica que desarrollo en Alemania el amoniaco sintetico fue la precursora de la actual BASF, como se ve, las repercusiones  de algunos hechos se sienten por siglos.

La zona del Norte de Chile como se ve en el mapa de abajo, entre Antofagasta y Arica, era el mayor yacimiento de Nitratos o saltpetre como lo llamaban en inglés de la época. Al igual que sucedio en Manaos, Brasil con el Caucho, las ciudades-puertos tuvieron un gran crecimiento debido a la riqueza que fluia a ellas.

Hasta 1915, habia mas de 250 concesiones mineras, operando las 24 horas, con una poblacion total de mas de 300.000 personas y una produccion de 4 millones de toneladas por año. Las ciudades florecieron con grandes tiendas que tenian todos los gustos, los ferrocarriles ingleses tendieron cientos de kilometros de vias para llevar el oro blanco al puerto y la inmigracion vino de todos lados, desde obreros chinos hasta señoritas de la noche de Francia.

Las concesiones florecieron con nombres exóticos o familiares, como Aventura, Perseverancia, Marie Eugéne, Soledad, Carmen, Delaware, Slavonia, Celia, Chacabuco, North Lagunas...pequeñas ciudades en medio del desierto de Atacama, el más seco del mundo donde jamás llueve y toda el agua debia ser llevada de otros lados. Estaban siempre a la merced del viento y de las sales que volaban.

Mina a cielo abierto, circa 1890

    

Plantas de cristalizacion, 1922

Planta de procesado de Tarapacá.

La abundancia de dinero atrajo vendedores de productos de lujo a los principales puertos como Tocopilla, Iquique, Pisagua o Antofagasta y con ello mujeres extranjeras también. El oro blanco era inagotable y el hambre de él parecía que continuaria por siempre. Pero la historia nos enseña que nunca es asi. Primero vino la enorma demanda de la Primera Guerra Mundial, luego comenzó a fabricarse por el proceso aleman y bajó la demanda, pero la Depresion del 30 fue la estocada final. De golpe se paró la compra y los buques dejaron de llegar. Muchas concesiones siguieron por un tiempo extrayendo el nitrato hasta que los almacenes no tenían mas cabida. Al cesar el flujo de dinero de un dia para el otro, la gente abandonó esos cientos de pequeños pueblos, siempre pensando en que todo volveria a la normalidad, dejando los elementos listos para ser usados nuevamente ni bien retornaran............... y asi quedaron los pueblos fantasmas, abandonados en el desierto para nunca más ser habitados, con sus cementerios ya borrados por el viento y la arena.    

Al principio de este comercio solo habia buques cargueros a vela, luego vinieron los vapores, que dada la demanda del material, hacian buen negocio, pero mas tarde al bajar la demanda mundial los fletes bajaron rápidamente y ya no s ejustificaban los vapores, por lo cual se debio recurrir nuevamente a los cargueros a vela, que eran los transportes ideales para este comercio. La carga era tremendamente lenta, a veces de seis semanas de duracion o mas, costo que ningun buque a vapor podia darse el lujo de absorber. En cambio un velero tenia sólo el costo de los sueldos de su tripulacion y la comida, que en ambos casos era muy barata, por lo que competian con éxito a los vapores. Este fue uno de los ultimos mercados que los grandes veleros, junto con el trigo, pudieron cumplir con razonables expectativas economicas.

Pero el fin de los nitratos de Chile, mas la enorme cantidad de veleros hundidos por corsarios alemanes en la 1º Guerra Mundial, llevaron a que ya fueran muy escasos los veleros comerciales y les decretó su muerte.

 

 

Este sitio es publicado por Carlos Mey - Argentina

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