Historia y Arqueologia Marítima

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Björn Landström

Birreme griega del siglo IV

En general se está de acuerdo en que el pedestal de la "Victoria de Samotracia", en el Louvre (82), representa la proa de una birreme y que la escultura conmemora el triunfo naval de Demetrio Poliorcetes sobre Tolomeo en el 306 a. de J. C. Esto significaría que la trirreme aún no había sustituido del todo a la birreme. La situación de los orificios ovales en la postiza indica que la birreme había sufrido un cambio revolucionario desde el siglo VI.

Creo que la disposición de los bancos de trirreme había sugerido una nueva forma de construcción de la antigua birreme. Las trirremes eran costosas de construir y de dotación, y los remeros necesitaban mucha práctica y arte para bogar con tantos remos y tan juntos y para maniobrar una nave tan larga. Pero si se eliminaba la hilera inferior de remos, los de una sola fila de remeros, manteniendo la disposición angular de los bancos, la nave podía ser considerablemente acortada y esto significaría una notable mejora en la maniobrabilidad. Los dos remeros de un mismo banco podrían estar más juntos desde que no había otro remero detrás de ellos que necesitara espacio para sus brazos. Así el casco podía estrecharse y ser más ligero, sin pérdida de fortaleza. Después, cuando fue eliminado el paso entre los puestos de combate, la nave tuvo la cubierta completa, precisamente como Tucídides dice que eran las de su tiempo.

Según la reconstrucción (91, 92, 93), la birreme del siglo IV, con cincuenta y dos remeros, tenía cerca de 20 metros de eslora y 2,5 m. de manga, mientras que la birreme del siglo VI, de cincuenta remeros, tenía cerca de 25 m. por 3. A pesar de esto es posible que el nuevo tipo fuese un poco más pesado, pero era superior en robustez y maniobrabilidad.

 

Cuatrirremes y quinquerremes

Se dice que, en los comienzos del siglo IV a. de J. C, los griegos habían construido en Siracusa, Sicilia, cuatrirremes y quinquerremes, o sea galeras de cuatro y cinco órdenes de remos, y mucho más tarde se habla de una nave de quince órdenes de remos.

Ahora bien, no se debe entender que los remos de estas naves estuvieran dispuestos en cuatro, cinco o quince órdenes. Es probable que no hayan existido nunca más de tres órdenes de remos, pero, por otra parte, si la nave tenía bastante manga, no es imposible que hubiera más de un remero a cada remo. Si entonces se contaban todos los remeros de un mismo grupo, era fácil llegar a naves de cinco y hasta quince "órdenes" de remos. El remero más alejado de la pala del remo más largo estaba obligado, a cada palada, a correr avante y atrás sobre cubierta.

 

Este sitio es publicado por Carlos Mey - - Argentina

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