|
RESUMEN
El lento pero continuo hundimiento de la parte sur de Inglaterra se
viene observando desde hace miles de años. En el caso de Londres es
mucho peor, ya que la ciudad se asienta sobre arcilla, las tormentas
aumentan sobre el Canal y el efecto invernadero se agrega a lo anterior.
Las inundaciones han causado graves daños en la capital y en las zonas
costeras cercanas, donde viven millón y medio de personas en zonas
inundables. Ya los romanos habían construido un puente primitivo,
sustituido después por uno de piedra que apenas frenaba las crecidas.
Pero el creciente tráfico del puerto, a partir de los siglos XVIII y XIX,
obligó a construir una barrera eficiente unas 6 millas abajo del Puente
de la Torre.
A partir de fines del año 1975, se utilizaron grandes bloques de
concreto y de acero, remolcados de distintas áreas. En 1981 se instaló
la primera barrera con un sofisticado sistema de balancines que giran
según los flujos. Y en 1984, se instaló “la octava maravilla del mundo”,
integrada por 10 compuertas acostadas en el fondo del río, permitiendo
el paso de los barcos. En caso de emergencia, rotan 90°, y forman un
muro que contiene el agua. Las 4 mayores tienen 20 metros de altura, 60
de largo y casi 4.000 toneladas de peso cada una. Su costo se estima en
1.500 millones de Euros. Entonces, se utilizaba una vez por año, pero en
el 2005, llegaron a 25 veces. Aunque terminaron con los graves destrozos
de las crecidas, como la de 1953, que abarcó 50 kilómetros cuadrados, en
la misma época de los desastres similares de los polders holandeses.
Actualmente se estima que estas defensas serán superadas hacia el 2030 y
ya se comenzaron a hacer planes para próximas ampliaciones.
Su complicado funcionamiento vale la pena observarlo en las mareas
altas, cuando el impetuoso mar penetra por el Támesis.
SUMMARY
The slow but continuous sinking of the south part of England
has been observed for thousands years. In the case of London it is
worse, since the city settles on clay, the storms increase on the
Channel and the winter quarters effect is added to the above-mentioned.
The floods have caused serious damages in the capital and in the near
coastal areas, where live a million and half people in flooded areas.
The Romans had already built a primitive bridge, substituted later by a
stone one that scarcely braked the grown. But the growing traffic of
the port, starting from the 18th and 19th centuries, forced to build an
efficient barrier some 6 miles way down the Tower Bridge.
Starting in 1975, concrete and steel big blocks were used,
towed from different areas. In 1981 the first barrier was settled with a
sophisticated system of beams that rotate according to the flows. And in
1984, was settled the “eighth marvel of the world", integrated by 10
floodgates put to bed in the bottom of the river, allowing the step of
the ships. In the event of emergency, they rotate 90°, and forming a
wall that contains the water. The bigger four have 20 meters of height,
60 long and almost 4.000 tons of weight each one. Their cost is
considered in 1.500 millions Eurus. Then, they were used once per year,
but in the 2005, they were 25 times. Although they finished with the
serious destructions of the growns as that of 1953, at the time of the
similar disasters of the Dutch polders. At the moment is considered that
these defenses will be overcome toward the 2030 and they were already
begun to make plans for next amplifications.
Their complicated operation is worthwhile to observe it in
the high tides, when the impetuous sea penetrates for the Tames..
DESARROLLO
La parte sur de
Inglaterra se va hundiendo muy lentamente desde hace miles de años. Las
casas, aeropuertos, carreteras y las costas, pierden altura y acercan al
nivel del mar. El “Programa Climático del reino Unido” sigue, desde hace
años, el ritmo y causas de un proceso iniciado al final de la última era
glacial. El hundimiento es variable y se estima en unos 2mm. por año, en
la parte sur. La zona de Londres y sus alrededores se asienta sobre
arcilla; sobre el Canal aumentan año a año las crecidas y tormentas y el
embate de las olas; y en los últimos años, el efecto invernadero agrega
otro proceso al anterior.
En la capital, las inundaciones causan
graves daños y mas aun en las zonas costeras, donde cerca de dos
millones de personas viven en permanente peligro. Todo esto fue ya
advertido por los romanos, que construyeron un puente primitivo, que
tiempo después, fue sustituido por uno de piedra. Pero a penas frenaba
las grandes crecientes desde la desembocadura del Tamesis, que llegaban
hasta muchos kilómetros agua arriba. Este sinuoso rio tiene sus fuentes
cerca de la ciudad de Kemble y su longitud es de unos 350 kmts. Pasando
por Oxford, Reading, Henley, Eton y Windsor, antes de llegar a Londres y
finalmente, a su desembocadura en el Mar del Norte. Pero la superficie
de su cuenca supera los 13.000 kmts. Las mareas crecen unos 60 cts. Por
siglo; Y en las zonas bajas, las mismas provocan, en muchos casos,
centenares de víctimas, sobrepasando el Puente de la Torre, el London
Bridge y hasta el Southward Bridge.
A partir de la década de los años sesenta,
se estudiaron diversos sistemas para contrarrestar las fuerza del mar
hasta llegar a diseñar un sistema de barreras móviles para instalarse
entre el Puente de la Torre y bastante antes de la desembocadura del
río. Por fin, a comienzos de 1973, toda la compleja obra estuvo en
condiciones de iniciarse.
Al comenzar el año 1975 se movilizaron grandes bloques
de acero y cemento, fabricados en distintas zonas, los que fueron
remolcados hacia lo que sería su ubicación definitiva, en Woolwich
Reach, aguas abajo del Puente de la Torre. La barrera es de un ancho de
523 metros y cuenta con una serie de compuertas que, normalmente, están
abiertas y semisumergidas para permitir el paso de los barcos, y que
giran y se elevan en caso de grandes crecidas y embates del agua desde
la desembocadura.
El sofisticado sistema de balancines que se manejan
según los flujos, fue instalado en 1984, “la octava maravilla del
mundo”, como lo llamó la Reina. Se integraba por diez compuertas
acostadas en el fondo del río, que en los casos de emergencia rotan 90
grados formando un muro contra la corrientes. La figura es la de un
cilindro partido longitudinalmente. Las cuatro mayores tienen 20 metros
de altura y 60 metros de largo. Cada una pesa 3.700 toneladas. El
sistema no tenía por que operar permanentemente. Y se completó en 1983.
Entonces operaba una vez cada dos años. Pero la frecuencia y la
intensidad de las crecidas hizo que la necesidad de operarlas fuera de
19 veces en el año 2003 y de 23 en el 2006.
El costo total estimado a fines de siglo XX fue de 1.500
millones de Euros. Pero lograron terminar con los grandes destrozos de
las crecidas, como la de 1953, que abarcó mas de 60 kmts. Cuadrados.
(Fue en la misma época de los desastres en los pólders holandeses y de
las grandes inundaciones en Italia).

Pero la solución no es definitiva. En estudios
realizados en el año 2005, se estimó que las defensas pueden ser
sobrepasadas antes del 2030, aunque resulta muy complicado fijar fechas
exactas. De todos modos, se comenzó ya a preparar proyectos y hacer
cálculos y prepuestos, para hacer frente a ampliaciones y modificaciones
futuras. Por el momento pueden detener olas de hasta 7 metros de altura
y abarcan los 520 mts. de ancho del río en esa zona, donde quedaron seis
canales navegables.
El sistema de barreras de ha convertido en un enorme
foco de turistas, que sin embargo, solo aprecian los dispositivos que
sobrepasaban el nivel del río.
Los pilares empotrados en el fondo del río, los
complejos mecanismos de movimiento y control, las enormes bases cóncavas
sobre las que giran la compuertas y los túneles que conectan todo el
sistema y a través de los cuales, recorren y operan vigilantes,
controladores, técnicos y obreros, están sobre el lecho del Tamesis.
Constituye una enorme construcción sumergida en constante vigilancia y
siempre preparada para entrar en acción de inmediato.

Sin embargo todo ese mecanismo no se considera
permanente. A partir de 2005 comenzó a considerarse una modificación de
la barrera, que supone elevar las compuertas sobre el fondo, lo que
significará una erogación cercana a los 2.000 millones de Euros.
Algunas curiosidades han atravesado la barrera. Con
grandes precauciones y cálculos, el año pasado (2007), una enorme
estatua de dios Anubis, de 8 metros de altura, remontó el río desde el
mar del Norte, ubicada en una gran barcaza preparada especialmente. Su
destino fue Trafalgar Square. Un suceso insólito ocurrió en el 2005: una
enorme cantidad de pirañas atravesó la barrera, llevada por un furiosa
corriente que las llevó aguas arriba del Puente de la Torre. Y en el
2006, la corriente arrastró desde el mar una enorme ballena muerta, que
llegó hasta el Puente de Chelsea y supuso enormes y complejas tareas
para su eliminación. Lo cual sigue demostrando la impetuosidad de las
corrientes, y las previsiones de insuficiencias de las barreras dentro
de algunas décadas.
BASES DE DATOS
·
“The Thames Barries”. Folleto ilustrado de
la Municipalidad de Londres.1996
·
“Los Países del Mundo”, por John Donne.
1993
·
“Atlas de Nuestro Tiempo”, Reader’s
digest, Madrid, 1987
·
“Atlas Mundial”, National Geografic
Society, 2000.
·
“El Támesis”, Numero especial de “La
Nación”, Buenos Aires, Diciembre de 1985.
·
“Oxford y el Támesis” (Archivos y mapas
propios). Embajada de Gran Bretaña en Montevideo. |