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A finales de la década del 70 , llegó a Astra C.A.P.S.A. como adscripto a la Gerencia de Navegación. Era más probable ver a un mono con peluca que encontrar a una persona mejor que Wagner. Mantener a los buques yendo y viniendo , aparte de contratos y demás, requiere alguien con vocación de componedor , alguien con capacidad de diálogo . Ante cualquier dificultad, mientras el gerente solía ser parte del problema, él era parte de la solución.
En cada zarpada,
sabía que se haría presente , estrecharía manos
y nos desearía buen viaje. En cierta ocasión, al
momento de despachar el buque , nos enteramos
que faltaba por motivo X el Jefe de Máquinas. El
agente marítimo pegó un telefonazo y al rato
apareció la libreta de embarco de un maquinista
que oficiaba de gerente técnico y
negociaba con el taller naval. Viendo como venía
la mano le dije a Wagner : Habló con la Cía. y aceptó despachar como capitán , pero me pedía que hiciera el viaje normalmente en condición de comando. Dirán : Qué alcahuete ! Absolutamente no . Lo hizo por mí , para evitarme la flor de pelotera que se armaría teniendo los remolques al costado con el taxi andando y sin iniciar el viaje. En aquellos tiempo Wagner usaba un Ford Fairlane , coche más largo de lo común y no le resultaba fácil estacionarlo cerca , estando la compañía en Alem al 600. Como su hijo era alumno del Instituto Tecnológico Buenos Aires , empezó a usar el estacionamiento de esa universidad. Sé que había pasado por la Escuela Naval , aunque ignoro cuando o porqué se pasó a la marina mercante.
Un buen día ,
acababa de estacionar, un suboficial en ropas de
civil que custodiaba las instalaciones lo
pescó justo y lo encaró mal : "USTED QUIÉN ES
PARA DEJAR EL COCHE ACÁ! Un día se cansó de enmendar torpezas ajenas y pasó a Ultraócean. Luego me tocó a mí sentir que el suspensor me quedaba chico y le pedí trabajo. En 48hs viajaba en el Fairlane con Otto a Campana para embarcar de Capitán en un viaje a Canadá. Mi esposa y mis dos hijos me despidieron en la puerta ; hacía mucho que no partía por tanto tiempo. El colega a reemplazar era URROZ ,un gay reconocido de la Marina Mercante. Saqué una libreta donde había anotado las preguntas que debía hacerle ya que son infinitas las diferencias entre cabotaje nacional y llevar carga a los Grandes Lagos. ¿Para qué ? Empezó a contarse una película con él en el papel protagónico .... Que no tenía tiempo para nada ....que no paraba de recibir telegramas que el dueño de la carga podía cambiar en cualquier momento...que luego de zarpar las órdenes llegarían de cualquier lado.... que modificaba la velocidad para regular el consumo de combustible y llegar con el calado justo que permitía la arribada.... que era agotador pero que finalmente ÉL lograba el Happy End.
Aprovechando
que fue al baño, salí al pasillo donde me
encontré al 1er.Oficial . |
CAPITAN WAGNER
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