PAÑOL DE LOS RECUERDOS
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Recorro el pañol de los recuerdos....ya casi no queda nada. Si hoy me preguntan si termino con mis relatos , ´la respuesta es afirmativa. Quedan ( los acabo de contar en "borradores ) cuatro relatos barqueros a compartir con los foristas ; el resto de mis memorias es "CONFIDENTIAL " No puedo olvidar aquel día que en plaza Once bajaba la escalera para tomar el subte A hasta Perú caminar dos cuadras y llegar al Colegio Nacional Buenos Aires , ex-Colegio Real de San Carlos . donde cursaba 1er.año. Iba correctamente vestido : camisa, corbata, saco , medias tres cuartos, zapatos y pantalón hasta la rodilla . Un hombre con el que me crucé me reprendió : "PONETE LOS LARGOS , PIBE " Para mí fue un shock. Reclamé a mi madre la inmediata compra de un traje . Salió del paso adquiriendo uno "flor de ceibo , lo que hoy sería un "traje para todos y todas ", que complementé con un blindaje anímico : No aceptaría más humillaciones. A partir de ahí fui otra persona , un tipo adicto a andar por la cornisa, por la cuerda floja o como quieran llamarlo. Imprudente, combativo, loco. Para ir a la pileta debíamos usar malla enteriza negra. Un mañana el profesor de natación me indicó que tenía un bretel mal colocado ; que lo corrigiera. Entré en la pileta , me quité la malla y me la puse bien. Me echó . A la tarde u celador me vino a buscar a aula. Estaba suspendido. Por casualidad me encontraba parado junto al cordón de la amplia vereda frente al colegio , cuando el profe salió. Me miró y entonces lo insulté en silencio, pero con articulación inconfundible, como Maradona en el Mundial de Italia. Era ciego o hizo como que no veía . Me conseguí un certificado médico y no fui más a la pileta. La materia taquigrafía no era de promoción. Nunca aprendí una jota aunque un compañero me reconoció que le sirvió de mucho . En las pruebas mi hoja era un desastre y el profesor me tomó tal fastidio que un tarde me espetó : "VEA CECCHINI , ESTÁN FILMANDO UNA COMEDIA LLAMADA ---SE NECESITA UN HOMBRE CON CARA DE INFELIZ " ( un film con Augusto Codecá ) ¿POR QUÉ NO APROVECHA Y SE OFRECE ? Gran jolgorio en el aula . Si le contestaba , perdía. Terminada la clase , pedí hablar con el vice-rector . Yo no era ningún lumpen , figuraba en el cuadro de honor del turno tarde. Le conté al Vice lo que había pasado . Mejor imposible : me eximió de seguir concurriendo a taquigrafía y al secretario del colegio que era el susodicho profesor le tocó un rapapolvo. Cuando ingresé a la ENN ya era un adicto a la transgresión. ¿Qué hacer con la absurda costumbre de hacer desfilar a los cadetes dos veces al año , como fuerza activa y como reservistas. ? Una sola vez desfilé y casi hago con la culata del fusil un agujero en el uniforme naval. Dije, basta para mí y nunca más me pescaron. Una madrugada volvía con dos compañeros de una festichola , íbamos haciendo bromas y riendo.. Pasamos junto a un par de tipo derrumbados en un umbral. A llegar a Austria y Avda.Santa Fe , esos crotos nos encararon . Ellos borrachos , nosotros ebrios. Imagino que pensaron que chacoteábamos a costa de ellos Uno directamente me tiró un piquete de ojos que si no lo eludo esa misma noche termina mi vida de futuro marino. Me clavó las uñas en los pómulos y recibió una patada en el estómago que lo sentó en la vereda . Justo ahí sentimos la frenada de un patrullero de la PFA. Pensaron que lo estábamos matando . Lo subieron al auto. A nosotros nos ordenaron caminar y entregarnos en la seccional. No dormimos la mona en un celda gracias a que uno mostró un carné de la Prefectura con uniforme . Y el lunes a la Escuela con anteojos negros. Ya como oficial de la Marina Mercante me dejé una barba candado. Un día en Rotterdam volvía apurado de dar una vuelta por la ciudad cuando para ahorrar camino se me ocurrió cruzar por un enorme galpón donde sentados en largos bancos almorzaban ciento y pico estibadores. Estaba en eso, cuando por sobre el murmullo de conversaciones y ruido de vajilla escuché claramente un " MMEEEE ". ¿ Qué haría en tal caso una persona sensata ? Ignorarlos, hacer de cuenta que va pensando en otra cosa . O reírse y saludarlos a todos . Pues no , giré 90 grados para que me vieran bien , me tomé la entrepierna con las dos manos y la sacudí . En esos bancos sobraban forzudos que me podían aplastar como a una cucaracha. Tuve suerte , probablemente más de la que merecía : los holandeses atronaron el lugar con sus carcajadas. Les había hecho gracia. Al llegar al buque en lugar de alivio sentía bronca. Y así continuó mi vida a bordo , sin esquivar el bulto, sin complacer, sin perdonar ; siempre apostando fuerte porque lo llevaba impreso en el ADN o porque me avergonzaron cuando a los trece años iba de pantalón corto. Bueno, el próximo relato lo escribí con una lapicera cargada de rencor..Corresponde al año del Señor 1956.- ¿ Y este qué era ? . No , este era un simple precalentamiento. A.C. |
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